Capítulo 75
Repentinamente, Carlos pateó el escritorio abarrotado de documentos hasta que cayeron al suelo,
revndo su apuesto y malicioso rostro.
Los guardaespaldas, acostumbrados a esteportamiento, llevaron a Be frente a Carlos y luego
se retiraron fuera de habitación.
Por favor, siéntate, dijo Carlos.
Sosteniendo una copa alta de licor en mano, con una pierna apoyada en el escritorio, dijo con una
actitud burlona: -?Sabes por qué te he mado aquí?
Carlos
-No estoy segura-, respondió Be con calma. Pero quiero disculparme contigo. La última vez con
Luis, fue un malentendido por mi parte.
Carlos dejó escapar una risa burlona.–Eres astuta, sabes cuándo disculparte. Pero, ?no crees que
deberías disculparte más por Pedro haber causado problemas en mi territorio?
Be sabía que Carlos estaba buscando problemas. E decidió ser flexible. -Lo siento, no sabía que
él llevaría a gente allí y causaría tanto alboroto.
Be solo se disculpó, sin mencionar que fue Carlos quien inicialmente neó secuestra. El estado
de ánimo de Carlos mejoró ligeramente. Se?aló una bote grande de XO en el mostrador del bar y
miró a Be con malicia.
-Si sabes que estabas equivocada, demuéstralo con una actitud correcta. Bebe toda esa bote de
licor y luego discutiremos sobre el tema depensación emocional.
No hace falta decir que Be, con su tolerancia al alcohol bastante promedio, incluso una persona con
una mayor tolerancia, no podría resistir beber toda esa bote de un trago y no terminar mal.
Be respondió: -No puedo beber esta cantidad de alcohol. Lo del bar última vez fuepletamente
un idente. Estoy segura de que has investigado y sabes que Pedro no tenía nada que ver con
información de Luis, así que no hubo ninguna intención de perjudicarte por mi parte.
Pero él sí que causó da?o a mi negocio por ti.
Carlos bnceó su copa de licor, diciendo: -Mostraste que–Pedro no tiene sentimientos por ti, y aún
así actúas en contra de él. Sin embargo, él está muy involucrado en tus asuntos. ?No estás tratando
de usar nuestra cboración para a?adir emoción a tu matrimonio?
Desde el punto de vista de Carlos, esta interpretación tenía sentido..
Tanto el idente de tráficoo el incidente en el bar involucraron intervención oportuna de
Pedro, resolviendo los problemas en su lugar.
Sin embargo, Carlos no sabía que razón por que Pedro ayudaba no era por sentimientos hacia
e, sino simplemente por su estatuso esposa de Romero.
-Entonces, ?por qué no hacemos una apuesta? -propuso Be.
Carlos, con una expresión de interés en su rostro, preguntó: -?Qué quieres apostar?
Content (C) N?v/elDra/ma.Org.
+15 BONUS
Be dijo: -Si logro que Caza recupere su reputación y vuelva a cumplir con los estándares de
financiamiento, entonces consideraré todos los desacuerdos pasadoso nulos y seguiremos
cooperando según lo acordado.
En realidad, incluso si Carlos no hubiera convocado, Be aún habría querido har con él.
Después de todo, Banco de Inversión de Expedición era elpetidor más probable de Grupo
Romero, y e no quería perder esta oportunidad.
Antes pensaba que Carlos no tenía límites en lo que estaba dispuesto a hacer por ayudar a Luis, pero
después de escuchar lo que ra había dicho, Be cambió su opinión sobre él.
-Si tienes éxito en llevar a Caza al mercado, también ganarás nuestra apuesta previa con Pedro. Será
un ganar–ganar para ambos-, agregó Be.
Carlos, con un tono burlón en su voz, miró a Be, preguntándose si creerle o no. -?Y si pierdes?
Be se?aló los estantes llenos de licor. -Beberé hasta que estés satisfecho.
Carlos gru?ó,
Incluso si te emborrachas, ?qué beneficio me reporta a mí? Todavía tengo que desperdiciar mi licor.
-?Entonces, por qué me pediste que bebiera toda una bote? -replicó Be.
-?Qué tipo de castigo crees que sería adecuado, Se?or Sánchez?
Carlos dijo perezosamente: -Si pierdes, harás que Pedro me pida disculpas públicamente y admita que
no es mejor que yo.
Be rechazó propuesta sin rodeos. No puedo hacer eso.
Pedro no era alguien que escucharía sus órdenes, y mucho menos se inclinaria ante Carlos y le
pediría disculpas. Eso era una fantasía.
Bueno, si ese es el caso, entonces no hay apuesta, dijo Carlos indiferente.
-Pero no soy injusto. Dado que muestras sinceridad, no tienes que beber toda esa bote de licor hoy.
En su lugar, harás algo que puedas cumplir.