Capítulo 35
Se?or Romero, ?me necesita? -Miguel estaba muy nervioso, temlendo ser reprendido. injustamente
por Pedro.
Pedro lenzó un pendrive, -Saca el n que está dentro y envíalo al Banco de Inversión Renti. Si
lo aprueban, rpensa a Be según los estándares.
Aunque Caza no era un proyecto de primera se,o primera adquisición de Grupo Romero
para el Banco de Inversión Renti, debía estar perfectamente preparado, buscando ganar reputación
desde el primer intento.
Por lo tanto, los inversores habían estado preparando nes recientemente, y empresa había
establecido bonificacioneso incentivo para ellos.
Content (C) N?v/elDra/ma.Org.
Resultó sorprendente que Se?ora Romero también estuviera interesada en participar y que hubiera
producido un n aceptado por el Se?or Romero en tan poco tiempo.
Miguel admiró mentalmente y cogió el pendrive.
OK, iré a hacerlo de inmediato.
-Se?orita Fernández, pida lo que quieraer o beber, no sea educada.
En el lujoso y discreto club privado, Carlos estaba tumbado perezosamente en un sofá, cons piernas
cruzadas sobre mesa de café, rodeado de dos bes mujeres.
Por su apariencia de disfrute, los que sabían pensaban que estaba allí para discutir negocios, mientras
que los que no, podrían haber pensado que estaba presumiendo su lujoso estilo de vida.
-Se?or Sánchez, ?puedo pedirle que es irán?-preguntó Be.
-No es conveniente, -respondió Carlos con una sonrisa traviesa, -Se?orita Fernández, si es se van,
nos quedaremos solos, ?sería inapropiado?–
-No hay problema, puedes considerarme del mismo género, dijo Be.
Carlos se burló, -No es posible, nadie consideraría a Se?orita Fernández, una mujer tan hermosa,
como un hombre.
Be no perdió el tiempo con él y se dirigió directamente as dos mujeres junto a Carlos, Acabo de
notar que aquí hay una zona de spa. Por favor, vayan y relájense con un spapleto.
-No se preocupen, los gastos corren a cargo del Se?or Sánchez.
Las dos mujeres se miraron entre sí, mientras Carlos levantaba una ceja, -Ya que Se?orita
Fernández lo ha solicitado, adnte.
-?Tú y Pedro son realmente pareja, no están dispuestos a perder en absoluto!, -se burló Carlos.
Be se mantuvo tranqu. -?No afectará reputación del Se?or Sánchez si otros pagan por los
gastos de sus mujeres?
+15 BONUS
-Estás pensando en todo-, dijo con una rísa perezosa Carlos, quien luego mostró sudo de hombre
de negocios, Se?orita Fernández, ?su n de inversión está listo?
-Si, pero hubo un peque?o contratiempo.
En mirada escéptica de Carlos, Be explicó brevemente cómo Pedro tomó su pendrive.
-Aunque tengo una copia de seguridad en miputadora, él ha visto todo el contenido, lo que podría
ser problemático.
Bementó no haber cerrado suputadora y no haber previsto que Pedro entraría en habitación.
Incluso si consideraba volver a hacer el n, algunos datos ve serían dificiles de cambiar sin
importar el tiempo.
-Entonces, ?cómo nea manejarlo? -Carlos preguntó con calma, sin revr sus cartas.
Be sabia que Carlos no confiabapletamente en e y que él también tendría un n alternativo.
Pero en su vida pasada, Carlos no pudo adquirir con éxito Caza, lo que demostraba ineficacia de su
n.
Be
propuso:
Podemos ir directamente a har con Caza sobre una cboración. Si tomamos iniciativa, no
importará el n del Banco de Inversión Renti.
Carlos se rió, -Es una buena idea. Pero, ?has considerado que al hacerlo, estamos revndo nuestras
cartas demasiado pronto? El Banco de Inversión Renti puede ajustar sus precios en cualquier
momento.
Lapetencia por el proyecto era simplemente cuestión de quién tenía más dinero. En una situación
de poder equilibrado, quien tuviera más dinero sería elegido.
Be entendió eso perfectamente. -?Y si confirmamos nuestra asociación de antemano? Después de
confirmar asociación, el Banco de Inversión Renti no tendría oportunidad, incluso si ofrecieran
más dinero.
?Estás bromeando?
Today’s Bonus Offer