Capítulo 24
Mientras Be estaba hecho esfuerzos para sacar rueda del bache, oyó voz de Pedro. Cuando
e levantó vista, él se había acercado al coche.
Aunque Be se sintió un poco avergonzada, no era tan inocente que se enfadara con él por
este asunto.
Al pensarlo, haciendo pucheros, Be se desabrochó el cinturón de seguridad y le cedió el asiento del
conductor.
Pedro se sentó en el coche, giró tranqumente el vnte, y luego pisó el acelerador para conducir
hacia atrás, rueda derecha realmente salió del bache.
Poco después, Pedro bajó del asiento del conductor de forma fluida y dijo: -Continúa tú. Be volvió a
ponerse de morros y se sentó nuevamente en el asiento del conductor.
Be acabó de abrocharse el cinturón de seguridad, justo cuando Pedro se sentó en el asiento de
pasajero.
-?Por qué te sientas? -Be preguntó frunciendo sus bonitas cejas.
Pedro miró con sus ojos oscuros sin responder, pero preguntó: -?Cómo te has puesto el pelo así?
Mirando en el espejo retrovisor a su propio corte de pelo rizado hasta los hombros, Be dijo: -Puedo
hacer un peinadoo yo quiera, no te metas en mis asuntos.
El rostro apuesto de Pedro se volvió hosco ligeramente.
-?Todavía tienes algo que hacer? ?Si no, bájate, no me ves ocupada? -Be dijo eso para echarle del
coche.
Conteniendo su ira, Pedro se abrochó el cinturón y dijo fríamente: ?No continúas practicando? ?A qué
esperas?
Be ya entendió lo que quería hacer Pedro y contestó: -?No necesito que me ense?es, conduzco solo
bastante bien!
Pedro se burló de e: -?Conduces tan bieno para quedarte atascada en un peque?o bache y no
ser capaz de salir?
Be lo replicó: -Estaba demasiado oscuro, no me di cuenta.
-?Puedes garantizar que todos los lugares a los que conduces están bien iluminados, sin ningún
obstáculo?
-Yo….
Be todavía quería discutir con él, pero Pedro interrumpió impacientemente: -?No quiero tratars
consecuencias de tu idente cada vez, empieza a practicar!
Content (C) N?v/elDra/ma.Org.
Oyendo sus pbras, Be se quedó sin pbras. La última vez, en efecto, razón no estaba de su
parte. Entonces, Be no quería discutir más con Pedro, miró hacia dnte y pisó el acelerador.
+15 BONUS
Aunque Be no se dignaba ser ense?ada por Pedro, tenía que admitir que con algunas instriones
suyas aldo, realmente condujo mejor.
Conducir hacia adnte, girar, y dar vuelta en curva cerrada, en todo lo cual Be era bastante hábil,
así que le dijo:
-Estoy cansada, practiquemos próxima vez.
Además del cansancio, Be todavía tenía el asunto depa?ía Caza en su mente, y no sabía si
Carlos había terminado de leer su n preliminar.
-Baja tú.
Diciendo eso, Be aparcó su coche junto al de Pedro.
Pedro no se movió, y también dijo desatentamente: -Aparco el coche aquí y dejaré que mi conductor
conduzca ma?ana. Veré cómo das marcha atrás en un garaje.
Lo que dijo le dejó sin pbras a Be. Be condujo de vuelta al garaje de vi, y estaba realmente
perplejo por marcha atrás en el garaje.
Aunque había una cámara de marcha atrás, de todos modos el coche no estaba bien aparcado. En
este momento, Pedro le ense?ó diciendo:
Fijate firmemente en indicación des líneas amaris a ambosdos de los neumáticos, ajustas el
ángulo mientras giras lentamente el vnte.
Pedro incluso se inclinó para apretar su mano en el vnte. La temperatura de su palma se transmitió
a través del dorso de mano de Be, y el hombro de undo de Be también se pegaba contra el
duro pecho de Pedro. Además, sintió el aliento ligeramente caliente que él exhba en sus oídos,
Be se sentía extremadamente incómoda, por lo tanto, e quería sacar su propia mano para alejarse
de él girando a izquierda, pero Pedro presionó su mano de antemano y dijo seriamente: -
Concentrate y practica duro.
Be no le respondió y se convenció a sí misma de que simplemente lo considerabao un
entrenador gratis y un hombre aprovechable, todo eso era para practicars ticas de condión.
Repasando estas frases mentalmente, Beenzó a seguirs instriones de Pedro, ajustando
el ángulo a izquierda y a derecha. E practicaba con empe?o, con sus grandes ojos atentos, sus
cejas rs fruncidas ligeramente y punta de su nariz con un poco de sudor.
La mano de Be que apretaba Juan era muy suave, y el aroma de su pelo también praba en su
nariz, todo lo cual dejó que Pedro se distraía un poco.
Finalmente, después de que Be giró el vnte y retrocediera un poco más, el coche entró con éxito
en za de aparcamiento.
-?Lo he conseguido! -Diciendo, Be levantó cabeza con alegría, pero descubrió que Pedro
estaba mirando cons pups oscuras y los ojos tan profundoso un estanque, en los cuales se
reflejaba su rostro sonriente. Estaban muy cerca en ese momento, tan cerca que se podía oír los
ruidos respiratorios el uno al otro. De hecho, Be nunca había estado tan cerca de Pedro y tan
tranqumente uno aldo del otro.
En este momento, mente de Be se quedó en nco, y e sólo lo miraba con los ojos grandes,
aturdida.
+15 BONUS
Pedro bajó cabeza hacia e, su apuesto rostro se agrandó ante sus ojos, así que Be vio sus
pesta?as rizadas y espesas, y susbios….
-?Qué estás haciendo?
?En el momento en que Pedro estaba a punto de besarle en losbios, Be de repente volvió en sí y
reionó rápidamente empujándolo lejos!
-?No te vuelves loco?
Después de reprenderlo con fastidio, Be salió del coche a prisa. E se dio unas cuantas palmaditas
en cabeza, mientras se rega?aba ferozmente a sí misma mentalmente: [?Qué
él vte eres! Simplemente os acercáis un poco más, ?cómo puedes estar fascinada por
fácilmente? Además, vosotros vais a divorciaros pronto.]
De regreso al vestíbulo, Fiona les esperaba en eledor a queieran.
-Se?ora, desde vieja mansión, enviaron sopa con pepino de mar y cordyceps sinensis, diciendo que
la anciana especialmente había preparado, así que Pedro y Be deberíanerse sin falta.
La abu Romero hacía que les trajeranida de vez en cuando.
Antes a Be le encantaba convencer a Pedro que volviera a casa con esta excusa, pero ahora.
mismo, no quería quedarse con Pedro en absoluto. Al oir a Pedro entrando en casa por puerta,
Be rápidamente subiós escaleras, diciendo a Fiona:
-Fiona, no tengo hambre, así que noéré.
-Tengas anemia, ven aer. -Pedro retuvo.
Sin embargo, Be no le hizo caso, desapareció en el pasillo.
Se?or, dejaréida para se?ora, e puedeer cuando tenga hambre más tarde.
Pedro no estaba contento con esta actitud de Be, así que le dijo a Fiona: ?Si e noe, no dejes
laida para e!
Fiona no se atrevió a
cir nada.
Sentado, Pedro bebió un tazón de sopa con pepino de mar y cordyceps sinensis, pero estabal
disgustado, así que tiró cuchara y ordenó: -Deja algo deida, tomaré un tentempié a
medianoche.
Diciendo esto, fue al estudio.
Fiona estaba un poco desconcertada escuchando sus pbras porque Pedro no tenía el hábito de
comer bocadillos a altas horas de noche.
Be terminó de ducharse e inició cesión en su correo electrónico.
Carlos respondió a su correo electrónico, confirmando su profesionalidad al tiempo que le daba
algunos consejos razonables. E no imaginaba que Carlos parecía un chico holgazán de familia rica,
pero hacía trabajo con eficiencia y diligencia. Para borar un proyecto de inversión detado, e
tenía que investigar informaciónprensiva, así que se dispuso at empezar a trabajar. De repente,
se oyó un sonido sordo.