podría funcionar.
Creo que Kaori, o lo que sea que la ha poseído, también iba a plantar cara al monstruo —a?adió Neigail, que había cogido a Yumi de la mano—. Como la persiana estaba echada, dijo que saltaría desde el tejado. Me pareció una locura, porque son cinco plantas, pero tenéis poderes extra?os.
Niv todo el rato.
demasiados isekais?
izakaya es completamente incompatible con el de Zenobia Drawnhill, que se gana la vida peleando contra monstruos, duerme en posadas y entrena sus facultades sobrehumanas. Y sin embargo, tú aceptas la existencia de espadas mágicas sin inmutarte, y ella tiene una videoconsola en su casa.
isekai? —preguntó Niv, poniéndole una mano en el hombro—. ?Por qué has entendido el concepto de viajar a un mundo de fantasía tan rápido, si realmente tu mundo siempre ha sido de fantasía? Has leído la novela de Neigail. Dos mil quinientas páginas narrando una realidad en la que los hechizos no existen y la criatura más peligrosa que se describe es un tigre que escapa del zoo. Un mundo que debería resultarte completamente ajeno, pero no te lo cuestionaste ni una sola vez. Ni la propia escritora lo hizo. ?Por qué? ?Qué sustentaba tu suspensión de la incredulidad? ?Por que no ponías en tela de juicio un mundo tan distinto al tuyo?
tú? —Miyuki se apresuró a seguirlo—. ?Tu sentido común no se fracturó o…?
casi posible llevar una vida normal. Imagino que el caos tiende a generar su propio orden.
todos los fragmentos de tu universo. No sé cómo ni por qué. Creo que no se une a ellos permanentemente, sino que va cambiando. Por eso a veces es tan difícil encontrar el camino. Pero si hay un patrón, no lo he descifrado. —El guardia de seguridad volvió a vigilar la pelea—. En cuanto al poder de este lugar, porque es evidente que lo tiene, mi conclusión es que se alimenta de la confianza de quienes entran bajo su techo. El acto de ofrecer una moneda, ya sea de oro encontrada en una antigua tumba o acu?ada en un banco moderno, a un completo desconocido… El poder contar tus problemas a un absoluto extra?o… El compartir una comida o jugar a algo divertido junto a una persona de otro mundo… Esos momentos son los que desatan la reacción metafísica que nos protege y mantiene a raya a los monstruos. En eso consiste el Coin Block. Por eso quiero que sigáis con mi trabajo, Miyuki. Para que este lugar no desaparezca. Para que unos pocos tengan un refugio cuando sus problemas les superen, cuando la ansiedad les haga ahogarse, cuando el miedo les aplaste… —Niv se pasó la mano rápidamente por delante de los ojos, pero cuando Miyuki se le acercó, no vio en ellos nada similar a las lágrimas—. Quizá sea egoísta, quizá muchos que necesitan este lugar jamás lo encuentren, pero creo que vuestro universo es mejor con el Coin Block en él. No me gustaría que se perdiera. Y ahora ven, mira a tus héroes. La incursión casi ha terminado.
jetpack rudimenario. Hizo un elegante giro en el aire, disparó hacia el cielo y cayó a toda velocidad hacia el gigantesco caballo humanoide. Le clavó la punta en la frente y volvió a disparar, seis veces seguidas. Por cada una, se escuchó un bramido de dolor.
Royal Road is the home of this novel. Visit there to read the original and support the author.
Ella les manipulaba desde el principio. A mí me controló durante eones. No somos tan distintos.
edgy que han quedado en una azotea para pegarse.
Niveus!
crujió. Pareció oscilar hacia la izquierda, pero también hacia la derecha. Aunque solo una mujer se había enfrentado al espadachín, dos cayeron al suelo. Una era la jefa de Niveus, con su vestido hecho jirones y su báculo imponente. La otra era Kaori, con su ropa de seda colorida y la lanza unida a una bola de pinchos. Habían sido divididas.
ser Kaori. Y eso es lo más importante para que esto funcione. Las dos eran personas de verdad, unidas por la mentira, y el poder de los nombres me ha permitido dividirlas. Kaori no recordará que una vez fue la Se?ora de la Luz. Solo sabrá quién es ella; y este mundo necesita gente así.
hacker. Ahora escuchadme —a?adió, pero miraba sobretodo a Miyuki—. Yo no comprendo todos los secretos de este universo. Fui perezoso. Tuve cientos a?os para investigar, pero me lo tomé con calma. Creía que dispondría de tiempo infinito, y ahora ya veis. ?Por qué en esta realidad, hecha de mil mundos, no existen las hadas, los elfos, los ángeles, los trasgos…? ?Por qué los únicos seres sensibles son los humanos, dónde están todos los demás? ?Y qué pasa con los monstruos? Debería haber una diversidad casi infinita, pero solo he conocido unas criaturas nombradas en honor a constelaciones, que funcionan bajo unas reglas muy específicas. ?Quién creó el Coin Block? ?Y para qué? —El guardia de seguridad miró a su alrededor, antes de abandonar su puesto para siempre—. Para mí será una incógnita, una que me acompa?ará siempre, pero para vosotros… Quizá sea importante averiguarlo. Mantened este lugar vivo, amigos míos. Confiad los unos en los otros. —Bajó la mirada al suelo, avergonzado—. Yo os querré siempre.
) ha recomendado The Coin Block por activa y por pasiva. ?Gracias por tanto! ?Id a verla!
Save Point. —Le gui?ó un ojo—. ?Qué te trae por aquí, joven? ?Cómo te llamas?
shorts vaqueros. Unas medias a rayas adornaban sus piernas, y de su espalda colgaba una katana. Un adorable cubito de hielo sonriente pendía de la empu?adura.