Chapter 14: La chica del sombrero rojo
Desde el martes he desayunadoo rey,o rey es poco, posiblementeo sultán. De pronto
todo lo que noí por a?os se ha acumdo en este semana y me hace sentir tan vivo que no sé
mejores restaurantes en los que heido, no sé si sea porque yo he llevado a mi cuerpo hasta el
grado de hambruna que siento que cada sabor, cada tillo y cada especia son definitivamente una
delicia.
Cuando llegó el primer menú por ma?ana, lo abrí con tanta premura que ni siquiera me fijé en
nota que e me enviaba, con una hermosa letra cursiva que decía bon appetit, gracias por ordenar en
amistoso menú. Recuerdo que leí nota una y otra vez con su voz repitiendo cada pbra, después
poco de pena tirar.
Quería marle para agradecerle y que me contarao es que escogió este menú sin embargo, por
un problema que hubo en empresa que me llevó a una ronda de juntas interminables, no pude
y no quería molesta. Pero sus ricas recetas me mantenían en contacto con e y debo admitir que
Así que por fin, el jueves por tarde pude ma, sin que Vivianne me estuviera enviado correos
al menos ponernos de acuerdo para tarde siguiente.
―?Cómo sabré que eres tú? ― Le pregunto.
―Pues, puedo enviarte una foto si quieres, o podemos hacerlo emocionante, ya sabes... "llevaré una
rosa roja" y tú "llevarás un vel" ― Bromea y luego se ríe.
―No sé si con tanto frío sea bueno llevar rosas y veles.
―La foto será...
―No, no... ya sé... puedes llevar una bufanda de un color ?qué te parece? ―
―No tengo bufandas de colores pero... ― Y me manda una foto que temo abrir, pero cuando lo hago
me pone foto de un sombrero de de color negro dena.― Puedo llevar este sombrero y lo
verás.. es color rojo así que sé que me verás ?qué te parece?
―Perfecto.― Contesto
―Y yo ?cómo voy a saber que eres tú?
―Me acercaré a ti y sabrás que soy yo.
―?Cuánto misterio? ?No tendré que mar a policía para que estén alertas?
Me río.
―No, ro que no...te prometo que todo estará bien.
Ahora escucho suspirar. Parece ser que Isa está igual de preocupada que yo por lo que va a pasar
ma?ana.
―Sí sabes que, ?lo que pase ma?ana definirá muchas cosas?
―?Cómo cuáles? ― Pregunto.
―Pues, ma?ana que me conozcas se rompe este tipo de encanto que hay en el teléfono y tú decidirás
si me sigues hando o no... aquí veremos si perdura o termina.― Contesta firme.
Me quedo en silencio un momento, porque tiene razón, al conocernos todo el misterio que nos
emociona pasará a ser tangible, real y posiblemente puede llegar a ser decepcionante para alguno de
los dos o en el peor de los casos para los dos. Pero, en realidad ?qué es lo que buscamos de esta
situación? Sólo conocernos ?verdad? No es que estemos buscando algo más.
―Iremos aer un croissant, tomaremos un chocte caliente...― Resumo.
―Eso haremos...― Responde e en un hilo de voz.
―Después regresaremos cada quien a su casa y esperamos.
―?A qué?
―A ver si alguno de los dos ma primero...― Finalizo.
―?Qué pasa si uno de los dos le quiere har al otro pero al no recibir mada del otro piensa mal
y no ha y ambos nos quedamos esperando?
―Nos enviaremos un mensaje una hora después que diga: "Gusto en conocerte" y sabremos que el
otro no quiere.
―Mucho protocolo... pero, si funciona.― Contesta e simpática.
―Y si queremos que esto continue hamos tan solo lo pensemos... ?qué te parece?
―Me parece...
El silencio reina entre los dos de nuevo pero esta vez es con una mez de nerviosismo. Me siento en
sobre el sofá y en lugar de prender televisión veo hacia el balcón un lugar al que nunca salgo
porque no me apetece, pero que ahora encuentro fascinante. Observo que el cieloienza a
obscurecerse y que pronto de terminará el día para dar paso al siguiente, y por primera vez no digo mi
típica frase "otro día se va y otro llega, qué porquería" si no que abro boca y le digo a Isa.― Seguro
ma?ana neva.
―Lleva un abrigo.― Me responde e.
―Tú también.
En eso e corta mada y no porque no tenga nada más que ticar si no porque ma?ana será el
día que nos conoceremos y supongo que quiere guardar un poco de conversación para cuando eso
suceda.
Me quedo un rato más viendo el cielo, no sale ninguna estre porque está nudo, el frío se
intensifica y me levanto a prender calefión. A pesar de que estoy solo, ya no me siento tanto y
debo confesar que este nuevo sentimiento es... atrapante,o voz de Isabel cada vez que
escucho.
―?Estás viendo en esto que estoy metido Nadine? ― Pregunto al aire.― Espero no te moleste, solo
son unos croissants.― Me justifico y regreso a ver mis archivos sin que esa emoción desaparezca
para luego, más tarde, irme a dormir.
***
Viernes, seis de ma?ana, suena el despertador, lo apago y me pongo ropa deportiva. Hoy toca hit,
hago mis 100 burpees mientras voz del chico del noticiero retumba en mi oídos.
?Hoy es el día ? pienso a mis adentros mientras reviso los mensajes habituales de Vivianne. Lo único
Content ? N?velDrama.Org 2024.
que ha cambiado es que ahora no me preguntoo quiero el café, lo he cambiado a té, ya que
Isabel me ha dicho que cafeína aumenta ansiedad por lo que el expresso ha salido de mi vida.
Me ducho con agua caliente pero no ardiendo, salgo de ducha, me envuelvo toa y me veo
frente al espejo, observo cada esquina de mi rostro y me fijo que solo tengo ojeras, no más, parece ser
que no me veo de cuarenta ?eso está bien? ?eso está mal? No me importa...
?Sí te importa? Pienso y paso unos minutos revisando mi piel por arrugas y otro poco mi cabello por
canas.
―?Quién iba a pensar que me sigo viendo igual que hace diez a?os no Nadine? ―Murmuro.
Sonrió porque sé que e en este momento me diría algoo. ??De qué has? si erese
a?os?.
Salgo del ba?o, tomo un traje negro, me visto, me pongo un abrigo arriba y después de arrerme los
últimos detalles.
?No irás vestido así al rato ?o sí? ? Pienso y volteo a ver un hermoso abrigo negro con botes dorados
un poco más corto, pienso en unos pantalones de mezcli y una camisa dena, no sé un look un
poco más rjado que el de un empresario.
Tomo mi móvil y mi cartera y para mi sorpresa hay un mensaje de Isa que me hace sonreír.
ISA
Disfruta tu desayuno, nos vemos al rato "Cuentan"
Me río porque así fueo me ma su repartidor. No le contesto porque sé que ese mensaje es sólo
para avisar, no para iniciar una conversación. Salgo de mi piso directo al auto y sin decir nada me dirijo
a mi empresa sólo para llegar y ver a Vivianne ticar con el chico que le gusta, no le digo nada. Entro
directo a mi oficina y veo el desayuno que todos los días me llevaban, me río al ver una rosa cerca del
empaque.
―Supongo que el de rosa soy yo.― murmuro y abro el empaque. Un olor a miel y can me llega,
hoy en el menú hay tostadas francesas.
Prendo el ordenador, aparece foto de Nadine y mis hijos y sonrío.― Buenos días mi amor... hoy va a
nevar.― Murmuro beso mi mano para pone sobre panta.― Te amo, los amo.― Y así inicio el
día.
Las horas pasan y me concentro en todo lo que tengo que hacer. Pro fin he logrado resolver el
problema, volví a tener una video mada con Del Moral con el que volví a confirmar mi asistencia
para su hotel en florida. Después tuve varias juntas,í ligeramente y finalmente as seis de
tarde salí de oficina para irme directo al piso y cambiarme de ropa.
?Cómo será Isabel? ?Tendrá el pelorgo? ?Corto? ?Será alta o bajita? ?Con ojos azules o verdes?
?Su voz se coordinará con su físico? Eso me viene a mente mientras veos calles pasar en frente
de mis ojos al ir al mercado de boquera donde quedamos de vernos ?estará igual de nerviosa que
yo? o estaráo si nada esperando por mí.
Me bajo de camia nervioso, me odo el abrigo negro con botones dorados que me puse
esta tarde y le dijo a mi chofer que me espere en un lugar donde pueda estar cómodo porque no sé
cuánto me voy a tardar. Me pongo los guantes de cuero negro y me odo rosa en peque?a
bolsa que tengo cerca del pecho y entro al mercado que parece ser bastante popr los viernes ya
que se encuentra abarrotado de gente.
Camino entre los locales deida ys personas que vienen y van por los pasillos. Con mi mirada
busco a chica del sombrero rojo que cada vez que veo algo de ese color hace que me corazónta
un poco más fuerte. Sigo buscando, lo hago con cuidado viendo a cada una des personas que
vienen y van y mientras pasa voy entrando un poco más hasta llegar al área des flores.
Me quedo de pie un momento ya que si sigo moviéndome doy por hecho de que no encontraré. De
pronto,o si todo fuera un acto de magia, el lugar se despeja y veo ese hermoso sombrero rojo que
me regresa sensación caliente al pecho. Isabel se encuentra de frente buscándome con mirada
pa?ó por días... chica del sombrero rojo con un vel ens manos. Cuando mi mirada se
cruza con de e sonríe y todass sonrisas que imagine no separan con que e me dio, es
más be y más sincera. Isabel camina hacia mí y toca rosa que llevo sobre el pecho.
―H Quentin.― Me murmura con los ojos brindo.
―H.― Contesto en un susurro dándole a "Número Desconocido" un rostro, que igu su bello
nombre... Isabel.