《El empresario del corazon roto》 Chapter 1: Despertar Chapter 1: Despertar "Ya est¨¢ despertando doctor" Escucho a lo lejos mientras mis o¨ªdos vuelve a adaptarse al sonido. Escucho un "pi, pi, pi" constante y me percato que es mi coraz¨®n. "Mmmm" hago tratando de encontrars pbras para har. ¨DNo se agite se?or Valois, s¨¦ que es un poco dif¨ªcil pero ya ha salido y todo estar¨¢ bien. Sientoo el efecto va pasando y mi cuerpo reiona poco a poco, el dolor sube por mis piernas, sube a mis brazos y por fin a cabeza, empieza una jaqueca. ¨D?D¨®nde? ¨D Trato de decir. ¨DEn el hospital. ??En el hospital? ? pienso mientras mi coraz¨®nienzan atir agitado. ¨DAgua.¨D Murmuro. ¨DTr¨¢igale un poco de agua al se?or Valois.¨D Dice el m¨¦dico a enfermera y escuchoo e sale¨D?Puede abrir los ojos? Asiento con cabeza. Lo hago poco a poco pero al sentir el primer destello de luz los cierro de inmediato ys im¨¢genes vienen a mi mente. Mi esposa, mis hijos, nieve. ¨DTrate de nuevo.¨D Me pide el doctor. Lo intento y poco a poco me acostumbro a luz hasta ver el techo del cuarto del hospital. ¨D?Mi esposa? ?D¨®nde est¨¢ Nadine? ¨D Pregunto. ¨D?Le duele cabeza? ¨D Me contesta el doctor. ¨DUn poco... ?D¨®nde est¨¢ Nadine? ?Mis hijos? ?Qu¨¦ hago aqu¨ª? El rostro del doctor me das ms noticias antes que noticia en si, pero a¨²n quiero escuchar qu¨¦ paso. ¨DSe?or Valois, est¨¢ en el hospital porque usted y su familia tuvieron un idente mientras viajaban a ¨D?Qu¨¦? ¨D Pregunto y luego trato de hacer memoria. De nuevo lo veo, nieve, camia patinando y despu¨¦s... todo se nu¨D? Y mi esposa? ?D¨®nde est¨¢ mi esposa! ?Nadine! ¨D Grit¨® y trato de quitarme intravenosa del brazo. ¨D?No! ?Espere! ?Espere! Acaba de salir de una. Las pbras del doctor me impactan ??Coma? ?C¨®mo que una?? Pienso. ¨DSe?or Valois. ¨D Vuelve a har el doctor. ¨D?Cu¨¢nto tiempo llevamos ena? ¨D Pregunto. ¨DUn mes... pensamos que no despertar¨ªa. ¨D?Un mes? ?Ena? Pero... ?Ellos tambi¨¦n llevan el mismo momento? ¨D Pregunto. La enfermera entra con el vaso con agua en sus manos y el doctor aprovecha para ponerse de pie y mover el cuello rj¨¢ndose. Su movimiento se me hace familiar, yo hago lo mismo cuando debo hacer algo importante o entender a alg¨²n discurso o despedir a alguien en mi empresa, as¨ª que s¨¦ que lo que viene es algo crucial. ¨DSe?or Valois.¨D Empieza.¨D Usted y su familia tuvieron un idente hace un mes. El rescate lleg¨® a tiempo pero... ¨D?Pero qu¨¦! ¨D Grit¨® asustado. ¨DPero s¨®lo usted lleg¨® vivo. Su esposa, sus hijos y el chofer... Entonces me cierro, lo hago porpleto. No escucho, no siento, mi coraz¨®n se rompe en pedazos y lo ¨²nico que quiero es morir. ¨DSu empresa ya se hizo cargo de los funerales, se avis¨® a familia y... se le dio indemnizaci¨®n a Me quedo en silencio mientrass im¨¢genes de mi esposa y mis hijos pasan frente a mis ojos. No lo puedo creer ?Est¨¢ muertos! ¨D?No! ¨D Expreso agitado.¨D ?No! ?No! No puedes ser... ?no! ?Qu¨¦ no hicieron nada para salvarlos? ?Por qu¨¦ a mi si? ¨DSe?or Valois, no es que no quisi¨¦ramos ellos no llegaron vivos. ¨D?Pues hubiera hecho algo para revivirlos! O mejor ?Me hubiera dejado morir a mi en nieve! Please check at N/?vel(D)rama.Org. ¨DSe?or Valois... tranquilo. El "pip,pip, pip" del monitorienza a sonar m¨¢s fuerte y de pronto se acercan dos enfermeras m¨¢s, una trae una jeringa. ¨D?Nadine! ¨D Grito mientras me toman de los brazos y una me inyecta algo que inmediatamente me No puedo creerlo, mi familia muri¨®, mis hijos eran tan peque?os s¨®lo ten¨ªa 2 y 4 a?os y Nadine. Los ojosienza a cerrarse de nuevo y imagen de nieve, el auto y ahora un cami¨®n de carga me viene a mente. E quer¨ªa viajar para ver a sus padres en Navidad, yo amaba tanto que me arriesgu¨¦, los arriesgu¨¦ y ahora estoy solo,pletamente solo. ¨DYo los mat¨¦.¨D Murmur¨®. ¨DSe?or Valois, todo fue un idente. ¨DYo los mat¨¦...yo los mat¨¦... ¨D repito constantemente hasta que vuelvo a quedar dormida con el rostro de Nadine frente a mi.¨D Nadine, no quiero vivir as¨ª. Chapter 2: 4 a?os despu茅s Chapter 2: 4 a?os despu¨¦s (Cuatro a?os despu¨¦s del idente) ¨DQuentin Valois, el CEO de empresa Transnacional dedicada a exportaci¨®n de oro, ha sido selionadoo uno de los solteros m¨¢s codiciados en el mundo. A sus cuarenta a?os Quentin no s¨®lo a conquistado el mercado con astucia, si no que su simpat¨ªa ha hecho que ¨¦l conquiste corazones... ?qui¨¦n ser¨¢ afortunada que lo haga? ¨D Termino de leer nota de revista y dejo sobre mesa¨D ?Sab¨ªas de esto? ¨D Le pregunto a Vivianne mi asistente qui¨¦n me escucha atenta sentada. ¨DNo lo s¨¦ Se?or Valois, no tuvimos aviso sobre eso. ¨D?Qui¨¦n es quien dirige esta revista? ¨DNo lo sabemos... adem¨¢s est¨¢ en FORBES as¨ª que parte de su informaci¨®n ya est¨¢ afuera, no se puede evitar es famoso e importante aunque usted no lo quiera. ¨D?Eso no me importa! Lo que me importa es que pongan mi vida personalo si estuviera en una "subasta" qui¨¦n da m¨¢s , qui¨¦n da menos, yo no quiero volver a tener nada que tenga que ver con el amor, no me interesa, no me va... qu¨ªtalo. ¨D?Qu¨¦? ¨DQuita este art¨ªculo, dales lo que quieran de dinero pero s¨¢quenlo de ah¨ª. ¨DSe?or Valois. ¨D?Haz caso Vivianne! Y cuida que mi informaci¨®n personal no salga de aqu¨ª ?entendido? Vivianne se pone de pie y luego camina hacia puerta de mi oficina y sale. Volteo a ver hacia el mi escritorio y veos infinitas cartas que miles de mujeres me han enviado a lorgo del d¨ªa. ¨DComo si yo quisiera que conquistaran mi coraz¨®n. Estoy muy viejo para esto.¨D Murmuro y tomos cartas ys hecho a basura, junto con revista. Volteo a ver por venta de mi oficina y toda ciudad se extiende a mis pies. Hoy hace unos a?os hubiera sido mi aniversario de bodas y en este momento Nadine estuviera esperando por mi sorpresa que siempre incluir¨ªa un ramo de dalias de colores, sus favoritas,s que ahora adornan su tumba. Cierro los ojos, pienso en mis hijos, tan peque?os y en ¨²ltima frase que les dije antes de no recordar nada "Pronto llegaremos a un lugar m¨¢s c¨¢lido", y bueno, ahora supongo que est¨¢n ah¨ª en el para¨ªso. ¨D?Se?or Valois? ¨D Escucho voz de Vivianne. Me quitos l¨¢grimas.¨D Dime. ¨DRecuerde su cena, debe estar ah¨ª dentro de una hora. ¨DCierto. ¨DTomo mis cosas, el bote de basura y se lo doy.¨D No m¨¢s correspondenciao ¨¦sta, en cuanto llegue tiras. ¨DS¨ª se?or Valois.¨D Responde Vivianne y luego salgo por puerta. Bajo por el ascensor mientras me arreglo el traje reflej¨¢ndomelos en los espejos de ¨¦ste mi m¨®vil vibra. Lo saco de bolsa y leo. N¨²MERO DESCONOCIDO ?H! No s¨¦ si recuerdas pero quedamos de vernos hoy as cuatro en "La Croix" pero no llegaste ?hubo alg¨²n problema? Ignoropletamente el mensaje, lo borro y salgo del elevador para ver a lo lejos a mi nuevo chofer que me espera con puerta del auto abierta. ¨D?D¨®nde se?or? ¨DAl Four Seasons.¨D Leunico sin muchas pbras subi¨¦ndome a camia negra mientras reviso mi agenda del d¨ªa siguiente. Desde que muri¨® mi Nadine y mis hijos toda mi vida se ha consumido en trabajo y m¨¢s trabajo. Me he puestos res m¨¢s severas y los d¨ªas ocupados para no pensar en lo que pas¨®, prefiero dormir de cansancio que seguir tomando pastis para dormiro lo hac¨ªa tiempo atr¨¢s. A veces el insomnio me gana y me pongo a leer, a revisars fianzas, salgo a correr, hago ejercicio, todo menos tomar de nuevo esas pastis que me manten¨ªan adormdo todo el tiempo. Vivianne lo ma "matarme lentamente" yo le mo "supervivencia". ¨DLlegamos se?or.¨D Escucho al chofer y veo c¨®mo abre puerta para que me baje. ¨DCena, que nos tardaremos.¨D Le indico y luego entro al hotel mientras mi m¨®vil vuelve a vibrar. N¨²MERO DESCONOCIDO Mira que si tuviste algo que hacer antes, no hay ning¨²n problema , s¨®lo es cuesti¨®n de que me digas y todo queda perdonado... por ahora. Vuelvo a ignorar el mensaje, lo borro. Entr¨® al hotel y despu¨¦s de llegar a sal¨®n del evento tomo una copa que el mesero me ofrece al entrar. ¨D?Se?or Valois? ¨D Escucho voz de una chica que se acerca de pronto. Veo que es una reportera as¨ª que ignoro.¨D Se?or, es importante. ¨DAhora no, no me interesa.¨D Contesto educadamente. Camino hacia mis socios y los saludo, me tomo copa con ellos y mi m¨®vil vuelve a vibrar. N¨²MERO DESCONOCIDO Lo siento, ya el ¨²ltimo. S¨®lo quisiera decirte que eres un cabr¨®n bien hecho y que jam¨¢s en vida vuelvas a buscarme ?Idiota! ¨DSi t¨² lo dices.¨D Murmuro mientras vuelvo a borrar el mensaje y continuo hando sobre los negocios que tengo que cerrar pronto. La vda contin¨²a ys copas corren entre nuestras manos haciendo brindis por doquier, los puros se encienden,s risas ya no s¨¦ disimn y yo me encuentro en una esquina observ¨¢ndolos a todos. Hoy deber¨ªa estar en mi casa cenando con mi Nadine y me encuentro rodeado de los due?os des empresas m¨¢s grandes borrachos a mas no poder y ri¨¦ndose des an¨¦cdotas con secretaria. ¨DMe voy.¨D Lesunico mientras me acerco a ellos y les doy mano. ¨D?Ey! Valois...?C¨®mo que te vas? De aqu¨ª nos iremos con los coreanos al karaoke, y tal vez... con unas sugar babies.¨D Y se r¨ªe. ¨DNo gracias, ma?ana tengo que despertarme temprano. ¨D Miento y luego salgo del lugar sin prestar atenci¨®n a todas los ruegos de mis hom¨®nimos que s¨®lo quieren seguir fiesta. Una tormenta cae afuera, as¨ª que uno de los empleados del hotel me escolta con una paraguas hasta ¨DVamos a casa.¨D Leunico al chofer y ¨¦l sin pensarlo dos veces maneja hasta mi piso que se encuentra a unas cuadras de ah¨ª. Antes sol¨ªa vivir en una casa enorme as afueras de ciudad sin embargo, despu¨¦s de que mi familia muri¨® decid¨ª vende con todo y muebles y refugiarme en un piso m¨¢s chico, uno que pr¨¢cticamente s¨®lo fuera para m¨ª. Al llegar me bajo sin esperar al chofer y camino hacia entrada del edificio para despu¨¦s subir en el elevador y llegar a mi piso que se encuentra hasta arriba, casi This content ? N?v/elDr(a)m/a.Org. tocando el cielo. Me quito el abrigo lo dejo sobre el sof¨¢, tomo correspondencia que Vivianne fue a dejaro todass tardes junto con los papeles que debo revisar detenidamente y pongo sobre barra de cocina. Me dirijo a mi habitaci¨®n, me quito ropa para darme un duchazo r¨¢pido y quitarme el fr¨ªo. El agua caliente me reconforta, me hace sentir que estoy vivo mientras ¨¦sta quema mi piel. ¨²ltimamente hago este tipo de cosa para sentirme vivo, sentir el calor en palma de mi mano, el fr¨ªo intenso en el invierno, hasta el picante enida... y eso que no sol¨ªaerlo. Salgo, me pongo ropa m¨¢s c¨®moda, me prepar¨® un t¨¦ y me siento en s paraenzar a revisar todos los papeles, no s¨¦ si sons once os doce de noche, s¨®lo s¨¦ que este d¨ªa ha terminado y que he sobrevividoo lo hago desde hace cuatro a?os. ¨DFeliz aniversario mi vida.¨D Murmuro y luego me levanto del sof¨¢ y me voy a cama. Chapter 3: ?Toc! ?Toc! Chapter 3: ?Toc! ?Toc! N¨²MERO DESCONOCIDO Buenos d¨ªas, s¨®lo mando mensaje para recordarte que eres un ?Idiota! Tomo el m¨®vil al escuchar que vibra sobre mi mesa de noche y leo de nuevo.¨D Buenos d¨ªas.¨D Murmuro y vuelvo a dejarlo sin contestar el mensaje. Hoy es un d¨ªa aburrido, ya que no ir¨¦ a oficina si no a casa de campo de un Styles, uno de los hombres a los que hay que hacerle barba para que te d¨¦ lo que necesitas, algo que se me hace sumamente inadecuado ya que yo soy m¨¢s rico que ¨¦l y ¨¦l insiste en que lo bemos. Me pongo mi traje de color azul marino, una corbata abinaci¨®n y zapatos caf¨¦. Me peino frente al espejo, me recorto barba y el bigote y me hecho un poco de loci¨®n sobre el cuerpo, todo de manera tan autom¨¢tica que ni siquiera me percato si me veo bien o si me veo mal. Me pongo el reloj de pulsera, sons nueve de ma?ana, me odo corbata, tomo cartera, el m¨®vil y salgo de habitaci¨®n. Hoy el d¨ªa amaneci¨®... con luz, es todo lo que puedo decir, desde hace tiempo no s¨¦o expresar lo que me rodea, eso los colores, entre traje es azul, ese auto es rojo, hoy el d¨ªa tiene luz, tal vez en de ma?ana tenga sombra, no s¨¦. ¨D?A d¨®nde se?or?¨D Me pregunta el chofer cu¨¢ndo le doy peque?a maleta de cuero con un cambio de ropa deportiva y pone en caju. ¨DA casa de Styles.¨D Digo sin ganas. ¨DEnseguida. Me subo al auto y saco el m¨®vil paraenzar a revisar mi agenda.¨D Hoy Styles, ma?ana oficina hastas seis, luego cena con Lois rence, pasado ma?ana... N¨²MERO DESCONOCIDO Toc, toc. ¨DDios.¨D Murmuro y elimino el mensaje con el dedo. This content ? N?v/elDr(a)m/a.Org. N¨²MERO DESCONOCIDO Toc, toc. Vuelve a llegar un mensaje. ¨DDios.¨D Digo m¨¢s fuerte y vuelvo a ignorarlo. N¨²MERO DESCONOCIDO ?Toc! ?Toc! ¨D?Es en serio? ¨D?Disculpe? ¨D Escucho a mi chofer. ¨DNo, nada... algo con el m¨®vil.¨D Contesto.¨D Pasado ma?anaida con los Carter Blossom. Termino de revisar y guardo el m¨®vil para ver por ventani, me quedo viendo el paisaje ¨D Toc, toc..¨D Murmuro. As¨ª que saco de nuevo el m¨®vil de mi bolsa. QUENTIN VALOIS ?Qui¨¦n es? Contesto y con el m¨®vil en manos y luego vuelvo a guardarlo en bolsa de adentro de mi saco. ¨DLlegamos se?or. ¨DGracias.¨D Contesto y me bajo del auto. El chofer me da maleta y luego camino hacia entrada donde uno de los sirvientes me da bienvenida, me quita maleta des manos y el m¨®vil vibra. N¨²MERO DESCONOCIDO ?Soy! QUENTIN VALOIS ?Qu¨¦ soy? Contesto. ¨D?Ah! Valois.. El soltero m¨¢s codiciado. ¨D Escucho voz de Styles mientras bajas escaleras. Richard Styles, este viejo lobo de los negocios baja con esta ropa deportiva que no deja mucho a imaginaci¨®n, seguido de su jovenc¨ªsima esposa a que todos man "Puppet" a¨²n no s¨¦ por qu¨¦. ¨DBuenos d¨ªas.¨D Saludo sin muchas ganas. ¨D?H Quentin! Bienvenido a mi hogar, es un honor tener a un amigo tan codiciado en el mundo de Sonr¨ªo por convivir¨DGracias Puppet.¨D Contesto. ¨D?Un partido de tenis? ¨D Pregunta Styles. ¨Dro... ir¨¦ a cambiarme. Entro al cuarto de visitas que siempre tienen preparado para m¨ª,ienzo a desvestirme cuando recuerdo que contest¨¦ el mensaje. Saco mi m¨®vil y veo que dice "N¨²mero desconocido" N¨²MERO DESCONOCIDO ?Un idiota! ¨DSoy un idiota... ¨D Murmuro y por primera vez en tantos a?os esbozo una sonrisa. Aviento el m¨®vil hacia cama, termino de vestirmeo mi ropa para jugar tenis, guardo todo y salgo de ah¨ª. Antes sol¨ªa llevarme el m¨®vil para todas partes por si mi familia me maba, ahora, me da igual, as¨ª que bajo sin preocuparme por nada y me voy con ese hombre y su pl¨¢stica mujer a jugar el juego en el que menos experiencia tengo. Pas¨® tarde en casa de los Styles, me r¨ªo de sus chistes s¨®lo por convivir, en verdad los detesto, despu¨¦s deida cierro el trato que ten¨ªa pendiente con ¨¦l, soportos miles de rendaciones de mujeres que Puppet quiere presentarme, su amiga Jenny, su prima Carolina, amiga de su amiga que es incre¨ªblemente guapa y "natural" y luego salo de casa agobiado por todo. Odio mi vida, de verdad lo hago, muri¨® mujer de mi vida, mis hijos y mi alegr¨ªa con ellos, hay d¨ªas en los que s¨®lo espero que pase algo para justificar que estoy haciendo algo con mi vida. Tengo todo el dinero del mundo y a¨²n as¨ª no me puedoprar una. Regreso a mi piso, hago lo mismo que noche anterior s¨®lo que esta vez no merezco un t¨¦ si no una whisky, ahoraprendo porque Styles se pasa ebrio, con pl¨¢tica que tiene Puppet cualquiera deber¨ªa estar ebrio para soporta. Comienzo a leer los papeles ¨DSoy un idiota.¨D Murmuro y voy por el m¨®vil a mi habitaci¨®n para traerlo a s y abrir el ¨²ltimo mensaje, lo observo con detenimiento y escribo. QUENTIN VALOIS Pens¨¦ que era un cabr¨®n. Contesto y dejo el m¨®vil sobre mesa, tomo los papales e inmediatamente una respuesta llega. N¨²MERO DESCONOCIDO Al menos lo aceptas. QUENTIN VALOIS No es que lo acepte, s¨®lo que eso fue lo primero que enviaste, as¨ª que... supuse que era un cabr¨®n, ahora soy un idiota, en fin, no s¨¦ qui¨¦n seas yo hayas conseguido este n¨²mero pero no te conozco as¨ª que te pedir¨¦ que dejes de enviarme mensajes. Gracias. Me quedo en silencio viendo el m¨®vil esperando una respuesta pero parece que persona ha revisar los papales, me tomo lo que sobra del whisky en mi vaso y me levanto del sof¨¢. ¨DSoy un idiota.¨D Vuelvo a repetir y entro a mi habitaci¨®n sin decir m¨¢s. Chapter 4: La Croix Chapter 4: La Croix Abro los ojos antes de que el despertador suene, una costumbre que tengo desde hace tiempo atr¨¢s. Me pongo de pie, me visto con ropa deportiva y bajo al gimnasio que est¨¢ aldo del lobby, me pongo los auricres para escuchars noticias financieras,s nacionales ys internacionales, cuando vienen los espect¨¢culos s¨¦ que he corrido lo suficiente. Veo hora, siete de ma?ana, justo a tiempo. Mientras camino de regreso a mi piso con toa sobre mi hombro reviso si tengo correos urgentes, los leo, los califico y luego leo los mensajes todos son de Vivianne. VIVIANNE Buenos d¨ªas se?or Valois, Lois rence quiere confirmar su cita as 7:00 pm. Si es as¨ª en qu¨¦ restaurante. Please check at N/?vel(D)rama.Org. VIVIANNE m¨® el se?or del Moral, preguntando si asistir¨¢ a inauguraci¨®n de su hotel en Florida. VIVIANNE ?Latte descafeinado? o ?espresso? Para cuando termino de leerloss puertas del elevador se abren juntos en mi piso y entro. Respondo r¨¢pido "S¨ª, el restaurante est¨¢ por verse" "Confirma mi asistencia, regreso el mismo d¨ªa" "espresso" y aviento el m¨®vil en cama. Me quito yera y el pantal¨®n deportivo junto con el b¨®xer los pongo en ropa sucia y entro a regadera para que ahora el agua fr¨ªa corra sobre mi cuerpo. Comienzo a respirar agitado mientrass gotas que parecen granizo caen sobre m¨ª. Me quedo bajo el chorro de agua un buen rato hasta que me acostumbro y s¨¦ que he superado esa prueba, ma?ana ser¨¢ caliente. Salgo de ah¨ª, me envuelvo toa en cintura y con otra me seco el cabello, me observo al espejo y de pronto se me viene a mente "soy un idiota" y me doy vuelta para caminar hacia habitaci¨®n y tomar mi m¨®vil, todos los mensajes le¨ªdos, ni una respuesta. Lo aviento de nuevo, prendo el televisor y voy hacia al armario para escoger el traje de hoy, estoy entre negro y m¨¢s negro... ¨²ltimamente mis trajes no tienen mucho color. Me visto, tomo cartera y el m¨®vil, apago todo en mi habitaci¨®n y salgo. Me encuentro a Nora de frente. ¨DBuenos d¨ªas Se?or Valois. ¨DBuenos d¨ªas Nora, te pido en una hora bajes mis trajes al chofer para que los lleven avander¨ªa, cambia mis s¨¢banas y nchas mis camisas. ¨DS¨ª se?or Valois.¨D Contesta y sin decir nada m¨¢s se va a hacer sus deberes. Bajo al lobby y en seguida mi chofer abre puerta de camia.¨D Buenos d¨ªas, se?or. ¨DBuenos d¨ªas, a oficina. ¨D Hablo y me subo para seguir viendo los correos en mi m¨®vil. Unos momentos despu¨¦s, bajo en frente de mi edificio y sin decir ni una pbra entro. Subo solo en el elevador y llego al ¨²ltimo piso donde al abrirses puertas de ¨¦ste Vivianne me espera con un el espresso ens manos y un croissant. ¨DQu¨¦date el croissant.¨D Contesto y tomo el espresso para tomarlo de un s¨®lo sorbo. Tiro el vaso al llegar a mi oficina. ¨DTiene una videoconferencia as diez, as doce una junta con sus inversionistas, as dos una entrevista con el economista y as siete cena con Lois, sigue esperando el lugar. Me siento sobre c¨®moda si y entrzo mis dedos mientras el ordenador se enciende. De todo lo que tengo que hacer el ¨²nico problema es que no s¨¦ qu¨¦ restaurante ser¨¢ el lugar de mi pr¨®ximo rato. ¨DDile a Lois que e escoja, me da igualida. ¨DE insiste que sea usted... ¨DNo tengo tiempo para pensar en eso Vivianne, escoge t¨² y luego me dices donde voy. ¨D?Seguro se?or? "Soy un idiota" viene a mi mente y tomo el m¨®vil y vuelvo a leer el ¨²ltimo mensaje que env¨ªe a ese n¨²mero que tanto me molesta. Leo los eliminados y llega ese nombre "La Croix" ¨D?Conoces el restaurante "La Croix"? ¨DNo se?or, pero averiguo sobre ¨¦ste.¨D Contesta Vivianne y luego se da vuelta para salir de mi oficina. La panta del ordenador se enciende y foto de mis hijos y mi esposa saleo todass ma?anas.¨D Buenos d¨ªas mi amor... hoy es otro d¨ªa de mierda.¨D Le hablo y despu¨¦s acaricio a mis ni?os. En seguidaienzo a hacer lo m¨ªo, veo los res¨²menes de cada sector, hago una que otra observaci¨®n, env¨ªo un correo a mi experto en finanzas y todo eso aburrido que ahora me mantiene vivo. Despu¨¦s tomo mi m¨®vil y vuelvo a leer el mensaje. QUENTIN VALOIS No es que lo acepte, s¨®lo que eso fue lo primero que enviaste, as¨ª que... supuse que era un cabr¨®n, ahora soy un idiota, en fin, no s¨¦ qui¨¦n seas yo hayas conseguido este n¨²mero pero no te conozco as¨ª que te pedir¨¦ que dejes de enviarme mensajes. Gracias. Parece que mis pbras fueron muy firmes porque ya no me contest¨®, dej¨® el m¨®vil sobre el escritorio, trato de concentrarme ens finanzas pero lo tomo de nuevo y escribo. QUENTIN VALOIS ?Qu¨¦ see en el restaurante "La Croix"? Lo env¨ªo y me pongo de pie. Observo por ventana todo el paisaje que est¨¢ en frente de m¨ª, hoy el d¨ªa es gris con todos de luz, veo a gente pasar y a los autos ir y veniro si estuvieran dentro de una maqueta. El m¨®vil vibra y yo volteo a tomarlo. VIVIANNE El restaurante "La Croix" es una fusi¨®n entreida francesa y mexicana, es nuevo pero bueno ?quiere que le haga reservaci¨®n ah¨ª? Me quedo viendo el mensaje y escribo r¨¢pido. QUENTIN VALOIS No, en l'' orangerie, me ir¨¦ a los seguro. Av¨ªsale a Lois. Vuelvo a mirar el mensaje que env¨ªe y lo borro. ¨DIdiota.¨D Murmuro, me guardo el m¨®vil en bolsa interior de mi saco y salgo de ah¨ª. Hago todo lo que est¨¢ en mi agenda de manera puntual y en forma. Termin¨® justo as seis de tarde lo que me da tiempo de ir a mi piso y cambiarme de traje e irme a mi cena con Lois rence, que ser¨¢ mi nueva socia. Entr¨® al restaurante y de pronto el m¨®vil me vibra. Lo saco y veo leyenda "N¨²mero desconocido" N¨²MERO DESCONOCIDO Me pediste que te dejara de enviar mensajes y lo hice . Sonr¨ªo levemente y antes de entrar contesto. QUENTIN VALOIS Lo siento si te molest¨¦. Entro al restaurante y hostess me lleva a mesa que reserv¨¦. Despu¨¦s de ponerme el men¨² en frente y de pedir un vaso con agua mineral el m¨®vil vuelve a vibrar y esta vez lo veo de inmediato. N¨²MERO DESCONOCIDO No me molestaste , s¨®lo repet¨ª lo que me pusiste ayer por noche. QUENTIN VALOIS Al menos pens¨¦ que me podr¨ªas una respuesta. N¨²MERO DESCONOCIDO ?C¨®mo qu¨¦? No hab¨ªa nada m¨¢s que responder. ??QUENTIN VALOIS Un "lo siento por molestarte todo el d¨ªa" estar¨ªa bien. N¨²MERO DESCONOCIDO No sab¨ªa que te molestaba. Pudiste hab¨¦rmelo dicho antes, as¨ª que t¨² tienes culpa de eso. ¨D?Qu¨¦? ¨D Expreso en voz alta mientras veo panta de mi m¨®vil¨D?Ahora es mi culpa que me molestara todo el d¨ªa? QUENTIN VALOIS ?Ahora es mi culpa? T¨² te equivocaste. N¨²MERO DESCONOCIDO Pero t¨² respondiste. ??QUENTIN VALOIS Porque t¨² insist¨ªas. ??¨D?Se?or Valois? ¨D Escucho. Levanto el rostro y veo a una mujer pelirroja, de piel nca y bastante alta frente a m¨ª. Estaba tan concentrado contestando que no me di cuenta de que hab¨ªa llegado. ¨DH, h... lo siento.¨D Y me pongo de pie para que e se siente. ¨D?Ocupado? ¨DNo, no, ro que no. De reojo veo mi m¨®vil que se encuentra sobre mesa y veo que se vuelve a prender y "N¨²mero desconocido" aparece. Sin embargo, el resto de vda no me es posible verlo, el trato que tengo con Lois rence es muy importante y no debo perder detalle de lo que me dice, por lo que no me distraigo y hago lo que s¨¦ hacer mejor. Ignorar. Termino de cenar, me tomo una copa con Lois y despu¨¦s salgo del restaurante para dirigirme a mi piso. Cuandos puertas del elevador se abren y doy un paso adentro de mi piso,s luces se prenden de inmediato gracias al sensor de movimiento. Entro a mi habitaci¨®n, me deshago el nudo de corbata, me quito ropa y me pongo una yera y el pantal¨®n del pijama, me meto a cama sin embargo, antes de dormirme recuerdo el mensaje que dej¨¦ sin ver y en medio de obscuridad de habitaci¨®n panta se alumbra y "n¨²mero desconocido" aparece, lo abro y esbozo esa peque?a sonrisa que ¨²ltimamente se dibuja en misbios. Lo leo. N¨²MERO DESCONOCIDO Y ahora ?Qui¨¦n es el que insiste? Chapter 5: Pè°©nico Chapter 5: P¨¢nico Seis de ma?ana, suena el despertador. Camino hacia habitaci¨®n y lo apago, no s¨¦ porqu¨¦ sigo programando si siempre me despierto antes de que suene. Me visto con ropa deportiva, bajo al gym hoy tocan pesas. Mientras hago mi rutina escuchos noticias, financieras, internacional y nacionales, llegan los espect¨¢culos, he terminado. Tomo el m¨®vil y veo los correos, los ordeno por importancia, luego paso al calendario veo lo que tengo que hacer hoy y leyenda "Comida con los Carter Blossom" es lo ¨²nico que hay en el calendario, lo dem¨¢s, ofician. Paso a los mensajes y veo los de Vivianne. VIVIANNE Buenos d¨ªas Se?or Valois. El se?or Carter Blossom acaba de mar para posponerida de hoy, ¨¦l y su esposa deben viajar a Nueva York. Programar¨¢n a su regreso. ¨DSeguro debe ser por su hijo, es una pesadi.¨D Murmuro. VIVIANNE ?Latte o Espresso? VIVIANNE La junta con los socios se program¨® para ma?ana as 9:00 am ?lo cambio en su agenda? ¨DDe pronto mi d¨ªa cambi¨® porpleto, me molesta un poco.¨D Digo en voz alta mientras entro a mi piso ys luces se encienden. QUENTIN VALOIS Dile a los Carter Blossom que los veo en Nueva York, me urge cerrar ese contrato, que te digan d¨ªa y fecha y ah¨ª estar¨¦, programa el avi¨®n, espresso ya no deber¨ªas preguntar eso y dile a los socios que es hoy as 4:00 pm o nada, no tengo tiempo para regrles. Contesto r¨¢pido, aviento el m¨®vil a cama, me desvisto entro a ducha. El chorro de agua caliente quema mi piel, no me importa, me gusta sentir el mismo calor de el infierno en el que estoy viviendo mientras me enjabono. Aguanto lo m¨¢s que puedo hasta que siento el dolor de cabeza y quemaz¨®n en mi piel, cuando s¨¦ que es suficiente salgo de ah¨ª, me envuelvo toa en cintura voy al espejo y me arreglo barba. ¨DSoy un idiota.¨D Vuelvo a murmurar y esta vez me quedo pesando frente al espejo¨D?Yo insist¨ª? Termino de arrerme, voy al armario y saco un traje negro, lo pongo sobre cama tomo el m¨®vil y vuelvo a leer el mensaje que dej¨¦ pendiente ayer. N¨²MERO DESCONOCIDO Y ahora ?Qui¨¦n es el que insiste? ¨DDeja de jugar el adolescente.¨D Me rega?o.¨D Ni siquiera sabes qui¨¦n es.¨D Borro el mensaje y vuelvo a poner el m¨®vil sobre cama, me visto, me echo loci¨®n, tomo mi cartera, mi m¨®vil y salgo de Content ? N?velDrama.Org 2024. ¨DBuenos d¨ªas Se?or Valois. ¨DBuenos d¨ªas, te pido que me hagas una peque?a maleta con dos cambios y dejes lista aldo de ¨DS¨ª se?or Valois.¨D Contesta y sin decir nada m¨¢s se va a hacer sus deberes. Bajo al lobby y en seguida mi chofer abre puerta de camia.¨D Buenos d¨ªas, se?or. ¨DBuenos d¨ªas, a oficina. ¨D S¨¦ que todos los d¨ªas le digo lo mismo pero me gusta tener Constancia y me subo para seguir viendo los correos en mi m¨®vil. Unos momentos despu¨¦s, bajo en frente de mi edificio y sin decir ni una pbra entro. Subo solo en el elevador y llego al ¨²ltimo piso donde al abrirses puertas de ¨¦ste Vivianne me espera con un el espresso ens manos y un croissant. ¨DQu¨¦date el croissant, no s¨¦ porque insistes en traerme uno siempre. ¨DPorque quiero que desayune se?or, un espresso en ayunas le pasar¨¢ factura pronto. ¨DA ti no te importa si me pasa factura o no... no vuelvas a traerlo.¨D Expreso en un tono de amargura. E sonr¨ªe y tira el croissant a basura.¨D La junta con los socios se pudo cambiar as dos de tarde ?est¨¢ bien? ¨DDa igual, con que sea hoy.¨D Leento y entro a mi oficina, me tomo de un sorbo el caf¨¦ y tiro el vaso. Me siento y prendo el ordenador, Vivianne sigue de pie frente a mi.¨D Contin¨²a. ¨DEs que ya no tiene nada m¨¢s en su agenda. ¨D?C¨®mo? ¨DPues, ya no tiene nada m¨¢s en su agenda, b¨¢sicamente era todo. De pronto un ataque de ansiedad empieza en mi, pero me controlo. Soy el CEO De una gran empresa no puedo dejar que mis empleados me vean cayendo el p¨¢nico. ¨DVete, si te necesito te mo.¨DLe digo y e se da vuelta y sale del lugar Me pongo de pie inmediatamente y me desato el nudo de corbata, me volteo hacia los ventanales, recargo mi mano sobre uno mientras trato de respirar. Mi rutina se ha salido de control, necesito una rutina para sobrellevar el d¨ªa. ¨DRespira, respira, respira.¨D Me repito mientras siento que pierdo el control. Cierro los ojos y el idente vuelve a pasar por mi mente, Nadine, mis hijos, nieve, todo vuelve y yo s¨®lo quiero tirarme al suelo y llorar. ¨D Vamos Quentin, vamos, vamos vamos ?Contrte carajo! ¨D Grito y recargo mi otra mano sobre el ventanal para aferrarme al vidrio resbdizo. Poco a poco se va pasando, tiembloo un ni?o asustado pero logro sentarme de nuevo y recargarme sobre si. La imagen de mi esposa y mis hijos aparece. ¨D Buenos d¨ªas mi amor... hoy es otro d¨ªa de mierda.¨D Le hablo y despu¨¦s acaricio a mis ni?os con Tomo un sorbo de agua y cuando s¨¦ que todo pas¨® me pongo a trabajar. Veo los res¨²menes,s anotaciones, los cambios y reviso los correos ya sificados, los contesto y cuando me doy cuenta es hora de ir a junta directiva. Me pongo de pie, tomo mi m¨®vil y me dirijo hacia all¨¢, al llegar s¨®lo veo a Vivianne y a uno de los asistentes de abajo coqueteando en entrada. ¨D?Se?or Valois!¨D Expresa rmada.¨D Se ve p¨¢lido... ?se siente bien? ¨DS¨®lo dile al chofer que se prepare para salir cuando termine esto ?Quieres? Hoy me ir¨¦ temprano a mi piso. ¨DS¨ª se?or. E se va, entro a s y me siento en el lugar de siempre. Abro carpeta con orden de junta y luego saco mi m¨®vil, voy hacia los mensajes borrados y leo. N¨²MERO DESCONOCIDO Y ahora ?Qui¨¦n es el que insiste? Me quedo viendo a pantao si estuviera hipnotizado y con precauci¨®nienzo a mover mis dedos. QUENTIN VALOIS Buenas tardes, si quieres ya no insisto. Pero no presiono el bot¨®n de enviar¨D?Qu¨¦ idiota! ¨D Murmuro y dejo sin enviar el mensaje. Todos mis socios entran y guardo el m¨®vil en bolsa adentro de mi saco y me dedico a lo m¨ªo, a mis cuarenta a?os no tengo tiempo de mensajitoso si estuviera en el bachiller, ni cuando estudiaba lo hice. Termina todo, me levanto sin decir m¨¢s, escucho que mis socios murmuran atr¨¢s de m¨ª. Lo s¨¦, he cambiado y me creen loco y amargado, no me importa, desde hace cuatro a?os no presto atenci¨®n. Vivianne se acerca. ¨DHasta ma?ana Se?or Valois cualquier cosa me quedo al pendiente. ¨DEso espero, no permitas m¨¢s cambios.¨D Hablo y me subo a camia para regresar a mi piso, algo muy raro porque no suelo hacerlo tan temprano, pero no quiero tener otro ataque de ansiedad en mi oficina y que todos los noten. Entro al edificio, veo a Nora que corre a su habitaci¨®n tan solo me ve entrar y cuando cierro puerta de mi habitaci¨®n me aflojo de nuevo corbata yienzo a respirar agitado. La ansiedad llega, y esta vez me puedo dejar llevar porque no tengo a nadie alrededor. Mi cuerpo tiem, mis manos sudan, ciento que el coraz¨®n se me sale del pecho y esta vez siento que si voy a morir, por lo que me tiro sobre alfombra y dejo que todo fluya. ¨DVoy Nadine, ya voy.¨D Murmuro mientras mi brazo izquierdo se entume.¨D Un poco m¨¢s, un poco m¨¢s... ¨D cierro los ojos para sentir todo. Quiero sentir, hace mucho que no siento nada, quiero sentir algo, dolor, angustia, algo... quiero sentir algo. Abro los ojos y mi habitaci¨®n est¨¢ a obscuras, me levanto, el p¨¢nico se fue y yo me qued¨¦ dormido. Tengo boca seca, camisa empapada de sudor y el est¨®mago revuelto. Me pongo de pie para cambiarme e ir a cocina por agua. Veo el mont¨®n de correspondencia y papeles que hay sobre mesa de s. Vivianne ya estuvo aqu¨ª yo todass tardes hizo su trabajo. Es buena, aprecio, deber¨ªa ser mejor jefe, pero no lo soy. Me sirvo un vaso con agua, me siento en s y prendo televisi¨®n ens noticias para que haga ruido. Tomo el primer sobre, lo abro y lo leo, hago lo mismo con el segundo hasta que llego al tercero y me pongo de pie por un vaso con whisky. S¨ª lo s¨¦, alcohol y los ataques de p¨¢nico no van juntos, pero no me interesa, lo necesito. Regreso hacia el sof¨¢ tomo el cuarto sobre y de pronto veo mi m¨®vil, lo levanto y voy hacia el mensaje y lo leo en voz alta. QUENTIN VALOIS Buenas tardes, si quieres ya no insisto. Suspiro. Lo vuelvo a dejar. Tomo otro sorbo veo el sobre lo dejo y vuelvo al m¨®vil. Borro el mensaje y sinti¨¦ndomeo un idiota escribo. QUENTIN VALOIS ?H? Chapter 6: Nç…¤mero desconocido Chapter 6: N¨²mero desconocido Dejo el m¨®vil sobre mesa y me tomo de un sorbo el whisky. ¨DNo deb¨ª haber hecho eso.¨D Murmuro y tomo el mensaje para borrarlo cuando el m¨®vil vibra y lo dejo caer sobre el suelo. Lo dejo un segundo ah¨ª y leyenda "N¨²mero desconocido" sale en panta. Por un momento me quedo vi¨¦ndolo atento, ya no hay marcha atr¨¢s o podr¨ªa ignorarloo lo hago, pero es imposible, es un mensaje de "N¨²mero desconocido" o de "Vivianne" as¨ª que no me puedo distraer con otros mensajes, en pocas pbras nadie me escribe. Lo tomo del suelo y antes de abrirlo voy por otro whisky, me sirvo medio vaso, me lo termino de un sorbo, me sirvo un poco m¨¢s y regreso al sof¨¢, me odo y abro le mensaje. N¨²MERO DESCONOCIDO H. Me responde simple, si muchas pbras, supongo que tampoco tiene tiempo para enviar mensajitos. Con toda frialdad del mundo le contesto. QUENTIN VALOIS Lo siento, me equivoqu¨¦ no era para ti. Saludos. Por unos minutos el m¨®vil se queda estable, pero vuelve a vibrar y "N¨²mero desconocido" aparece. Lo tomo. N¨²MERO DESCONOCIDO Content ? N?velDrama.Org 2024. OK. Saludos. Me quedo con el m¨®vil entres manos, esbozo una ligera sonrisa mientras leo el mensaje ?es raro que me imagine el tipo de voz con el que dijo ese Ok, saludos? QUENTIN VALOIS ?Hoy no habr¨¢ insultos? Respondo, y ahora s¨ª dejo abierto el m¨®vil esperando por respuesta. N¨²MERO DESCONOCIDO ?Quieres que te los diga? QUENTIN VALOIS No, pero es muy tu estilo. N¨²MERO DESCONOCIDO ?Dios! Un error y te encasin para toda vida. QUENTIN VALOIS La primera impresi¨®n siempre es importante. N¨²MERO DESCONOCIDO ?Quieres decir que te impresion¨¦? "Hmmmm" hago mientras sonrisa vuelve a aparecer. QUENTIN VALOIS Simplemente es una frase, todos el mundo lo dice. N¨²MERO DESCONOCIDO ?Pero te impresion¨¦? QUENTIN VALOIS S¨ª que eres insistente. N¨²MERO DESCONOCIDO Tal vez, o tal vez no... a lo mejor s¨®lo soy insistente contigo... QUENTIN VALOIS. Tengo impresi¨®n de que s¨ª lo eres. N¨²MERO DESCONOCIDO Ves c¨®mo si te impresion¨¦. ¨DDios, ?qu¨¦ estoy haciendo? ¨D Digo en voz baja mientras vuelvo a leer el ¨²ltimo mensaje. Me quedo un momento en silencio pensando qu¨¦ responder cuando "N¨²mero desconocido" manda otro mensaje. N¨²MERO DESCONOCIDO ?Te dio un shock por impresi¨®n? QUENTIN VALOIS S¨®lo pensaba que escribirte. N¨²MERO DESCONOCIDO Me da impresi¨®n que piensas mucho y act¨²as poco. QUENTIN VALOIS Y a m¨ª que act¨²as demasiado r¨¢pido.. por eso el cabr¨®n no te contest¨®. N¨²MERO DESCONOCIDO No me contest¨® porque eres t¨²... digo, el cabr¨®n me dio tu n¨²mero, no era mi intenci¨®n molestarte. QUENTIN VALOIS ?Te dio mi n¨²mero? N¨²MERO DESCONOCIDO S¨ª, me lo dio y lo escrib¨ª y aqu¨ª estamos... QUENTIN VALOIS ?Seguro que no lo escribiste mal? N¨²MERO DESCONOCIDO No, lo escrib¨ª bien... adem¨¢s ?c¨®mo s¨¦ si no eres el cabr¨®n y est¨¢s jugando conmigo? QUENTIN VALOIS ?C¨®mo s¨¦ que no eres una reportera tratando de sacar informaci¨®n que quiere? N¨²MERO DESCONOCIDO ?Das por hecho que soy mujer? Leo el mensaje y es cierto ?c¨®mo s¨¦ que no hablo con un hombre? Dejo el m¨®vil por un momento y me quedo en silencio. Vuelve a vibrar. N¨²MERO DESCONOCIDO ?Guau! ?En verdad no lo hab¨ªas pensando?.. Pero no te preocupes, lo soy, soy una mujer. QUENTIN VALOIS Y yo no soy el cabr¨®n que te dej¨® en "La Croix" esperando. N¨²MERO DESCONOCIDO Lo s¨¦. ¨¦l no es tan educadoo t¨². QUENTIN VALOIS ?C¨®mo sabes que soy educado? N¨²MERO DESCONOCIDO Se nota en c¨®mo escribes... has de ser maestro o algo as¨ª. Me r¨ªo y de pronto siento un alivio en el pecho o m¨¢s bien una sensaci¨®n conocida. QUENTIN VALOIS Puede que tengas una impresi¨®n equivocada. N¨²MERO DESCONOCIDO Tal vez, bueno, me tengo que ir... gusto en conocerte. QUENTIN VALOIS Igualmente. El m¨®vil deja de vibrar y me quedo vi¨¦ndolo. Lo dejo sobre mesa, me pongo de pie y me volteo hacia cocina.¨DQu¨¦ idiota ¨D Murmur¨®. Tomo de nuevo el m¨®vil y escribo. QUENTIN VALOIS ?No espera! ?Cu¨¢l es t.... En eso mi m¨®vil se apaga. Por estar conversando no me di cuenta de que no ten¨ªa tanta bater¨ªa y ahora me qued¨¦ en medio de los mensajes. Busco por todas partes el cargador y me percato que no est¨¢ en el piso. Voy hacia habitaci¨®n de Nora y toco puerta. E me abre adormda. ¨D?Digame se?or? ¨D?Qu¨¦ haces dormida tan temprano? ¨DSe?or, sons doce de noche ¨D?Qu¨¦? ?C¨®mo? Volteo a ver el reloj de su mesita de noche y me doy cuenta que es verdad, mi hora de dormir ha pasado. ¨D?Qu¨¦ caos de d¨ªa! ¨D Expreso molesto.¨D Nada, me voy a dormir. Hasta ma?ana. ¨DHasta ma?ana se?or.¨D Y cierra puerta. Voy hacia s, apago el televisor y entro a mi habitaci¨®n.¨D?Imb¨¦cil! ¨D Expres¨® mientras mevo los dientes ybinaci¨®n de alcohol con dent¨ªfrico me molesta. Odio ques rutinas se rompan, odio haberme enfrascado en esa conversaci¨®n, ni siquiera s¨¦ qui¨¦n es, y ah¨ª estoy perdiendo mi tiempo. Por fin me recuesto y apago luz audiendo mis manos, habitaci¨®n se queda a obscuras y yo cierro mis ojos od¨¢ndome sobre almohada. El silencio invade todo y en mi mente s¨®lo retumba una frase "lo soy, soy una mujer". ¨DEs una mujer.¨D Repito. El alcohol en mis venasienza a hacer efecto y me rjo, me alegra que no sean pastis si no el alcohol, al menos ma?ana en mi viaje a Nueva York estar¨¦ m¨¢s consciente. ¨DN¨²mero desconocido.¨D Murmuro..¨D N¨²mero desconocido, es mujer. Chapter 7: Volviendo a caer Chapter 7: Volviendo a caer Suena rma, seis de ma?ana, apago. Ya estoy vestido con ropa deportiva, me enoja pensar que no podr¨¦ escuchars noticias financieras, nacionales e internacionales. Hoy toca hit, me pongo a hacer rutina, 100 burpees que hacen que toda mi ansiedad se vaya, los hago dos veces a semana porque me hacen sentir bien, aunque mi entrenador me dice que es p¨¦sima idea que los haga todos, no me interesa, le pago para que me ponga rutinas de otro tipo. Termino de hacerlos y doy por hecho de que estoy a tiempo, camino hacia el elevador del lobby y Carlo el chico de entrada me saluda, volteo. ¨D?Disculpa? ¨D Pregunto. ¨DBuenos d¨ªas se?or Valois.¨D Repite sonriente. ¨DBuenos d¨ªas.¨D Murmuro y entro al elevador. Se cierrans puertas y s¨®lo puedo pensar ??Es primera vez que me saluda? O ?Ya lo ha hecho antes?? "Eres educado" viene a mi mente. ¨DParece ser que no tanto.¨D Murmuro. Entro a mi piso,s luces se prenden. Voy hacia el ba?o y abro regadera, agua fr¨ªa es hoy. Me meto, sientoo mi cuerpo tiem tratando de adaptarse y sobrevivir, piel ahora me quema pero por lo fr¨ªo, eso miles de cuchillos cayendo al mismo tiempo abriendo cada poro de e. Lo disfruto, no, pero s¨®lo as¨ª me siento un poco vivo. Apago ducha, ma?ana ser¨¢ agua caliente. Me amarro toa en cintura, voy al espejo y me reviso barba y el cabello. "Has de ser maestro o algo as¨ª" ¨DNo, soy un hombre que pierde su tiempo en mensajitos. ¨D Me reproch¨®. Salgo del ba?o, tomo el traje gris. Me visto, me reviso frente al espejo, me odos mancuernis y me hecho loci¨®n. Tomo el m¨®vil y mi cartera, me voy, hoy debo viajar a Nueva York para cerrar ese contrato con los Carter Blossom. El chofer me espera en s con peque?a maleta ens manos. Nora sale a mi encuentro. ¨DRegreso tarde Nora. ¨DS¨ª, se?or Valois.¨D Contesta t¨ªmida. Bajamos al lobby, subo a camia y sin preguntarme nada el chofer arranca para llevarme al aeropuerto. ¨D?Tienes el cable del cargador del m¨®vil? ¨D Le pregunto. ¨DS¨ª se?or, est¨¢ en elpartimiento de parte de atr¨¢s,o siempre. ¨DComo siempre.¨D Murmuro en un tono de amargura y lo busco para conectar inmediatamente el m¨®vil. Tan solo carga un poco, se prende y los mensajes empiezan a llegar, todos de Vivianne. Vivianne Se?or, buenos d¨ªas. Voy rumbo al aeropuerto, leprar¨¦ su espresso y llevo los contratos y los papeles que necesita revisar. ¨DO.K¨D Murmuro. Antes me gustaba viajar, era parte de mi d¨ªa a d¨ªa y lo hac¨ªa con gusto. Aprovechaba para llevar a Nadine y a los ni?os a distintosdos y mientras yo hac¨ªa negocios e los llevaba a los museos, a los parques o a donde quisieran ir. A veces depras. Luego yo los alcanzaba,¨ªamos juntos y regres¨¢bamos, eran momentos felices, hubiera deseado que hubieran sido m¨¢s. Ahora s¨®lo viajo por trabajo y no m¨¢s ¨DLlegamos se?or.¨D Escucho voz del chofer, me bajo de camia. ¨DNo s¨¦ a qu¨¦ hora regrese, pero te mo del avi¨®n para que est¨¦s aqu¨ª. ¨DA hora que desee se?or.¨D Contesta educado, cierra puerta y luego baja mi maleta para d¨¢rs a sobrecargo que me sonr¨ªe. Es muy joven, debe ser reci¨¦n graduada de escu o algo as¨ª. ¨DBuenos d¨ªas Se?or Valois. ¨D?Est¨¢ Vivianne arriba? ¨D Le pregunto ignorando su saludo. ¨DS¨ª, se?or.¨D Contesta en un tono menos alegre. "Eres educado" vuelvo a repetir con voz que ahora le he inventado a una mujer que no conozco. Me volteo. ¨DLo siento, buenos d¨ªas.¨D Le contesto y e me sonr¨ªe. This content ? N?v/elDr(a)m/a.Org. Subos escaleras y Vivianne se pone enseguida de pie, se arre el cabello y luego va hacia m¨ª. ¨DSe?or Valois, su espresso. ¨DGracias. E saca de su bolsa el croissant.¨D No, ya te dije... ¨DEs para mi se?or.¨D Murmura.¨D Hoy no desayun¨¦. ¨D?Ah! Vale... ¨D Hablo un poco confundido. Me siento en el asiento y vuelvo a conectar el m¨®vil para terminar de cargarlo. Comienzo a revisar los contratos uno por uno con Vivianne y de vez en cuando de reojo veo el m¨®vil cuando vibra, todo son nuevos correos o noticias de mis negocios y bolsa. Despu¨¦s paso a los otros documentos que reviso con precisi¨®n y me desocupo, todav¨ªa faltan dos horas para aterrizar. ¨D?Cree que pueda descansar un poco se?or? ¨D Me pide Vivianne. ¨DAdnte. Vivianne se pone de pie y se va a parte de atr¨¢s del avi¨®n cuando termina de ordenar los archivos y guardarlos. Me quedo solo, abro ventani para vers nubes. Recuerdoo a mi hijo mayor le gustaba decir que eran peque?os algodones de az¨²car yo quer¨ªa atraparlos con mano para este momento siento que estoy cerca de ellos, en el cielo, por lo que disfruto por unos momentos de vista mientras sonr¨ªo un poco. ¨DH mi amor.¨D Murmuro.¨D Hoy estoy m¨¢s cerca de ti por unos momentos, no es un d¨ªa de mierda. Tiempo despu¨¦s, cierro ventani y me pongo los auricres. Me recargo sobre el sill¨®n yienzo a escuchar el resumen des noticias que me perd¨ª por ma?ana. Sin embargo, viene a mi mente conversaci¨®n de ayer y tomo el m¨®vil para regresar a los mensajes, pregunta que iba a enviar ayer por noche sigue esperando por mi. QUENTIN VALOIS ?No espera! ?Cu¨¢l es t.... Lo observo un momento y lo borro, ya no vale pena enviarlo y hoy no tengo tiempo para mensajitos est¨²pidos. De nuevo vuelvo a borrar los mensajes, pongo el m¨®vil sobre mesa y trato de descansar. Debo admitir que desvda de ayer me puso de mal humor y me sac¨® de mi rutina, necesito mi rutina para sobrellevar los d¨ªas, no debo dejar que nada me desconcentre y me lleve por otro camino. Cierro los ojos y sin pensarlo me quedo dormido, lo s¨¦ porque sent¨ª mano de Vivianne y abr¨ª los ojos exaltados. ¨D?Dime?¨D ¨DYa llegamos Se?or Valois.¨D Y me da un vaso con agua¨D?Descans¨®? ¨DBaja, ahora te alcanzo.¨D Le contesto y e asiente y se baja del avi¨®n. Voy hasta el ba?o me echo un poco de agua en el rostro y al verme al espejo veo mis ojeras, no s¨¦ si yas ten¨ªa o si salieron por lo que pas¨® ayer por noche, no me importa. Salgo de ah¨ª, bajo de mi avi¨®n y me subo a camia que ya est¨¢ esperando por mi. Vivianne reserv¨®, es una buena asistente. ¨DLos Carter Blossom lo ver¨¢n en su piso de Manhattan, su hijo est¨¢ en arresto domiciliario y no quieren dejarlo solo. ¨DHmmm.¨D Expreso porque no quiero decir en verdad lo que siento. ¨DYa dieron el Vo.Bo. para el contrato as¨ª que nada m¨¢s deben firmarlo. ¨DEntendido. Lo firmamos y regresamos. ¨DS¨ª.¨D Contesta un poco desanimada y luego voltea a ver por ventana. Saco el m¨®vil de mi bolsillo, ¨²ltimamente lo veo m¨¢s de cuenta y veo que mi bandeja de entrada est¨¢ vac¨ªa, es normal, Vivianne est¨¢ a mido, e es que recibe todas mis madas as¨ª que s¨®lo e y N¨²mero Desconocido sons ¨²nicas que me han. ¨D?Todo bien se?or? ¨DS¨ª, no te preocupes. Voy a los borradores de nuevo y escriboo si mis dedos vran ya que no quiero que Vivianne me vea. QUENTIN VALOIS ?C¨®mo te mas? Env¨ªo. Debo admitir que en este momento me siento un poco en incertidumbre, ya que no s¨¦ porque estoy haciendo esto pero tampoco me molesta hacerlo. Eso estar feliz y enojado al mismo tiempo y no encontrar un bnce entre los dos. Espero por unos minutos y no recibo ninguna respuesta, me he perdido parte del paisaje por ver panta que no se alumbra simplemente se queda as¨ª, en negro. ¨D?Se?or? ¨D Escucho a Vivianne.¨D Llegamos. E se baja de camia y yo veo el m¨®vil.¨D Idiota.¨D Murmuro un poco decepcionado y lo guardo de nuevo en mi bolsillo interior. Me bajo del auto y camino hacia el elegante lobby del edificio de los Carter Blossom, una des familias americanas m¨¢s ricas que existen actualmente ya que son muy buenos en los negocios pero p¨¦simos padres, ya que su ¨²nico hijo se pasa en problemas todo el tiempo, hoy fue arresto domiciliario, meses atr¨¢s fue posesi¨®n de mariguana, en fin, si me pongo a enumerar todo lo que hace no terminar¨ªa. Subimos al elevador y voy concentrado pensando en lo que voy a decir yo lo explicar¨¦, s¨¦ que el contrato ya est¨¢ aprobado y s¨®lo deben firmarlo pero podr¨ªan cambiar de opini¨®n de inmediato y no puedo permitir esto, no quisiera haber viajado en vano a este lugar. Siento que el m¨®vil vibra y mi cuerpo reiona. ¨D?Todo bien? ¨DAdel¨¢ntate.¨D Le digo a Vivianne y e sin preguntarienza a caminar hacia puerta. Saco el m¨®vil de mi bolsillo interior y veo en panta "N¨²mero desconocido" y sin que pueda evitarlo, sonr¨ªo volviendo a caer. Chapter 8: Un salto de fe Chapter 8: Un salto de fe Me arrepiento de haber enviado ese mensaje, pero no porque no quiera contestarle, si no por el hecho de que no podr¨¦ hacerlo. As¨ª que vuelvo a meter el m¨®vil dentro de bolsa interior de mi saco y me pongo frente a puerta junto con Vivianne. Se abre inmediatamente. ¨DWee, Mr. Carter will be here in a minute.¨D Nos dice el mayordomo y ambos entramos al elegante piso. Vivianne entra primero y yo lo hago detr¨¢s un poco m¨¢s ansioso de lo normal, no s¨¦ si por el mensaje This content ? N?v/elDr(a)m/a.Org. o porque de pronto me empezar¨¢ un ataque de p¨¢nico ya que son tan espont¨¢neos que no s¨¦ cuando llegar¨¢n. Respiro profundo y trato de tranquilizarme. Pasamos a s donde nos instmos en el sof¨¢ mientras vemos por el hermoso ventanal Central Park haciendo a Vivianne sonre¨ªr. ¨DNunca hab¨ªa estado en Nueva York.¨D Me confiesa. ¨DYo he estado tantas veces que ya ni me ma atenci¨®n.¨D Respondo con mi ya conocido tono de amargura. Vivianne guarda silencio de nuevo y mejor se dedica a ver los archivos que debemos firmar hoy. "Eres educado" vuelvo a pensar en voz de N¨²mero desconocido. ¨DLo siento Vivianne.¨D Le hablo haciendo que e me vea.¨D No era mi intenci¨®n contestarte as¨ª. ¨DNo pasa nada se?or Valois, est¨¢ bien. ¨D?Quentin! ¨D Escucho ese acento marcado de mi socio que sale del pasillo para recibirnos en s.¨D Lo siento si te hice esperar, todav¨ªa que te hago venir hasta ac¨¢. ¨DNo pasa nada.¨D Le hablo.¨D E es Vivianne mi asistente. ¨DGusto en conoce por fin. Pasen, pasen. Nos levantamos de los sof¨¢s y entro al peque?o estudio sintiendoo el m¨®vil me palpita cerca del pecho, estoy pensando en lo que "N¨²mero desconocido" probablemente me haya contestado y debo admitir que ha hecho que mi imaginaci¨®nience a vr ?c¨®mo se mar¨¢? ?Ana? ?L? ?Lorena? ¨D?Valois? ¨DS¨ª.¨D Contesto de inmediato. ¨DTe ticaba que le¨ªa el contrato y se me hace impecable, lo firmar¨¦ de inmediato y pronto ver¨¦ lo de ¨DExcelente.¨D Respondo. Vivianne leienza a mostrar el contrato y yo veoo ¨¦l toma una pluma fuente de color negro y me lo dijo cuando vio, e dec¨ªa que m¨ªa estaba bien... y yo le creo. ¨DTe toca Valois.¨D Ha sonriente mientras me voltea los papeles y tomo pluma y hago mi firma que "est¨¢ bien". La escribo en todoss hojas y luego dejo firma en frente del documento y Vivianne les pone el sello que siempre le pido. ¨DIt''s that all ¨D Me dice Carter mientras enciende un puro. ¨DThat''s all, thank you.¨D Y me pongo de pie. ¨D?No te quedar¨¢s aer? ¨D Me invita. ¨DNo, Vivianne y yo debemos regresar. Muchas gracias.¨D Me pongo de pie y salgo del estudio. Vivianne no me dice nada, simplemente me sigue para salir del estudio y luego del piso. Sabe que familia Carter me gustan para los negocios pero no los considero mis amigos cercanos. Su hijo me desagrada, en un pat¨¢n que s¨®lo se consume el dinero del padre y s¨®lo de pensar que s¨ª Carter muere tendr¨¦ que darle parte que le toca a su hijo me hace pensar en el desperdicio y desastre que pasar¨¢n. ¨DBueno Valois, te vas porque quieres.¨D Insiste. ¨DLo siento, hay mucho que hacer, hasta luego.¨D Hablo r¨¢pido y salimos sin m¨¢s. Vivianne casi corre por alcanzarme y nos subimos al ascensor. Me ve y sonr¨ªe.¨D Casi ?no se?or Valois? ¨DCasi.¨D Murmuro y suspiro.¨D Odio socializar.¨D Leento. Vivianne no me responde y simplemente se queda en silencio, sabe que lo que le digo es mentira porque antes del idente era una persona m¨¢s que social. Hacia tantas cenas en mi casa que Nora me remaba porque no le daba tiempo de organizar, y donde iba siempre era una persona alegre, feliz y carism¨¢tica; ahora no me bajan de amargado pero en realidad no me interesa. Bajamos al lobby y Vivianne le toma una foto a Central Park desde entrada, luego se sube y env¨ªa por mensaje supongo que al asistente con que lo vi otra vez. Saco mi m¨®vil de bolsa interior y lo abro, el mensaje de N¨²mero Desconocido me espera. N¨²MERO DESONOCIDO Mi madre me dijo que no hable con extra?os. QUENTIN VALOIS ?Sabe qu¨¦ has conmigo? Escribo y env¨ªo el mensaje con una sentimiento nuevo en mi que no s¨¦o explicarlo, s¨®lo espero que no sea un ataque de ansiedad, no puedo creer que est¨¦ ?bromeando? ?coqueteando? No s¨¦, s¨®lo me dio gana responder as¨ª. N¨²MERO DESCONOCIDO ?Eres un desconocido? Pens¨¦ que ya nos conocimos bastante bien. QUENTIN VALOIS Bueno, entonces me dir¨¢so te mas. N¨²MERO DESCONOCIDO No, mejor dimeo te mas t¨². ¨D?Se?or Valois? ¨D Vuelvo a escuchar a Vivianne. ¨DDime. ¨DMe pregunta sobrecargo si querr¨¢ filete paraer. ¨DNo tengo hambre, p¨ªdelo para ti. ¨DPero necesita... Veo a Vivianne y guarda silencio yienza a enviar el mensaje. Suspiro. QUENTIN VALOIS Me mo Quentin se pronuncia (Cantan) pero todos me dicen (cuentin), mi padre era franc¨¦s, mi madre espa?. Lo env¨ªo, y me percato que le estoy dando demasiada informaci¨®n a una persona que no conozco y eso me vuelve un idiota. Quisiera poder borrarlo pero es demasiado tarde, supongo que con N¨²mero Desconocido puedo tener un salto de fe ?no? El m¨®vil vibra de nuevo y esta vez lo abro de inmediato para ver lo que me escribi¨®. N¨²MERO DESCONOCIDO H Cantan, bonito nombre, as¨ª te guardar¨¦ ahorao "Cantan" QUENTIN VALOIS ?C¨®mo me ten¨ªas guardado antes? N¨²MERO DESONOCIDO El Cabr¨®n De pronto saco una carcajada tan fuerte que Vivianne se asusta y me voltea a ver. ¨D?Todo bien? ¨D Me pregunta preocupada. Me tranquilizo, me aro garganta.¨D S¨ª todo bien.¨D Contesto sonrojado y no s¨¦ porque. N¨²MERO DESCONOCIDO. ?C¨®mo me tienes guardada t¨²? QUENTIN VALOIS N¨²mero desconocido. Respondo y por primera vez no cierro el celr para esperar su mensaje, me quedo atento y leo una y otra vez leyenda de escribiendo.... N¨²MERO DESCONOCIDO Ahora me siento mal por haberte puesto "el cabr¨®n", pero ya todo arredo. QUENTIN VALOIS ?Est¨¢s evitando decirmeo te mas? N¨²MERO DESCONOCIDO Estoy evitando decirte todo, Quentin, eres casado, excepto que foto que tienes en tu perfil sean tu hermana y sus dos hijos. Veo foto de perfil que tengo y si es cierto, son mis hijos y mi Nadine. N¨²MERO DESCONOCIDO He tenido problemas con hombres casados antes, as¨ª que, hasta no saber verdad no te dar¨¦ mi nombre. QUENTIN VALOIS Entonces no hay nada m¨¢s que har. Hasta luego. Escribo r¨¢pido y despu¨¦s de enviar respuesta apago el m¨®vil. ¨DVivianne, ma?ana por ma?ana quiero que vayas aprar otro chip para cambiar de n¨²mero de m¨®vil. ¨D?Pero? Se?or...¨DLenzo una mirada y e sonr¨ªe.¨D S¨ª se?or, ma?ana mismo.¨D Y lo apunta en su agenda. No s¨¦ porque de pronto meport¨¦ as¨ª con e. No s¨¦ si porque fui yo quienenz¨® conversaci¨®n, le dijo mi nombre y al final, e no me dio lo que yo esperaba y s¨®lo quer¨ªa que le diera m¨¢s a cambio. No ser¨¢ as¨ª. Le jur¨¦ a Nadine que jam¨¢s volver¨ªa a abrir con una persona de manera llega esta persona tratando de que le cuente m¨¢s de mi vida, no, jam¨¢s pasar¨¢. Me bajo de camia y me subo al avi¨®n para regresar a casa, dejo el m¨®vil en peque?a mesita y despu¨¦s de odar me recargo sobre el asiento cerrando los ojos, para descansar un poco, vuelvo a quedarme dormido y por primera vez sue?o. Veo a mi esposa y a mi Theo, mi hijo mayor jugando con e a pelota mientras e, embarazada de mi Fran?ois, sonr¨ªe. En mis sue?os soy feliz, soy muy feliz, tal vez deber¨ªa quedarme dormido para siempre y serlo siempre. ¨D?Se?or Valois? ¨D vuelvo a escuchar mi nombre y al abrir los ojos un ligero dolor de cabeza me llega. ¨D?Dime? ¨DYa llegamos...¨D Me dice Vivianne. ¨D?Ah! S¨ª... gracias. Tomo mi m¨®vil, lo prendo y me sorprendo al ver un mensaje de "N¨²mero desconocido", lo ignoro por un momento porque despu¨¦s de lo que le env¨ªe no s¨¦ que me vaya a contestar, as¨ª que quiero rgar el momento pero mi curiosidad puede m¨¢s, as¨ª que lo abro antes de bajar del avi¨®n. N¨²MERO DESCONOCIDO Mi nombre es Isabel se proncuncia (Isa-bel) pero todos me dicen Isa. Sonr¨ªo, con e lo hago tan natural que me asusta. QUENTIN VALOIS Gusto en conocerte Isa. Le respondo y de nuevo, por una raz¨®n desconocida, vuelvo a tener un salto de fe. Chapter 9: Nç…¤mero Equivocado Chapter 9: N¨²mero Equivocado Bajo del avi¨®n con el m¨®vil en mano y subo a camia, es noche, muy noche y me sorprende saber que n¨²mero desconocido, ahora Isa, me conteste a estas horas ?ser¨¢ una persona que sufre del mismo mal que yo? Vivianne bosteza y no est¨¢ dem¨¢s, f¨¢cil llevamos unas 12 horas despiertos o m¨¢s, pero yo estoy acostumbrado, o m¨¢s bien, he dormido dos veces en el avi¨®n. El auto arranca y vamos directo hacia mi edificio, voy observando del mensaje una y otra vez mientras repito "Isa" varias veces. ¨DMa?ana a primera hora le entrego el chip que pidi¨®.¨D Me dice Vivianne. ¨DGracias. Hasta ma?ana. Leunico. ¨DSe?or, ma?ana es domingo, yo no trabajo los domingos. ¨D?Es domingo ya? ¨D Contesto desorientado y e asiente. ¨D Entonces hasta el lunes, descansa. ??Qu¨¦ te pasa Quentin? De pronto no sabe ni en qu¨¦ d¨ªa vives?? pienso mientras camino hacia puerta de mi edificio y subo en el elevador. Llego a mi piso,s luces se prenden autom¨¢ticamente y voy directo a mi habitaci¨®n para cambiarme a ropa m¨¢s c¨®moda. Me deshago el nudo de corbata y me doy cuenta que es una de ma?ana. ¨D?Estar¨¢ despierta? ¨D murmuro y parece que e me escucha porque un mensaje aparece de pronto. Lo abro. N¨²MERO DESCONOCIDO Lo siento si anteriormente te dije que no te dir¨ªa nada, peroo te digo he tenido problema con hombres casados, no porque me meta con ellos, si no porque simplemente me dicen que son solteros y al final... no lo son. Si eres casado por respeto a tu mujer te pido que mandes de enviarme mensajes... ¨DTienes car¨¢cter.¨D Digo en voz alta y cuando termino de quitarme ropa y ponerme el pantal¨®n del pijama le contesto. QUENTIN VALOIS Please check at N/?vel(D)rama.Org. S¨ª, son mi esposa y mis dos hijos. Lo env¨ªo, y con el m¨®vil ens manos me quedo esperando una respuesta, pero no llega. No solo tiene car¨¢cter si no parece que es una mujer que cumple su pbra. As¨ª era mi Nadine. El ruido de mi est¨®mago dta que no heido nada en todo el d¨ªa que no sea esa caf¨¦ espresso, no me importa, me gusta sentir hambre, as¨ª s¨¦ que puedo tener el control de algo, al menos deida. Necesito tener el control no quiero volverme a sentir de forma que lo hice d¨ªas despu¨¦s del salir del hospital, n¨²mero desconocido vuelve a enviar mensaje, aprovecho para agregarlo con el nombre de Isa e inmediatamente foto de una ni?a de pelo rizado sale en su foto de perfil. ISA ?Eres divorciado? o tal vez ?Viudo? ?Es reportera? pienso de inmediato y de pronto siento esa extra?a sensaci¨®n en el pecho que hace que todo mi cuerpo se ponga alerta. Es un ataque de p¨¢nico o de ansiedad oo sea. ¨DRespira, respira, respira.¨D Murmuro mientrass manosienzan a sudar, as¨ª queienzo a caminar por habitaci¨®n tratando de despejarme, se me est¨¢plicando. Otro mensaje llega. ISA Lo digo, porque seg¨²n a mi experiencia un hombre casado no dice con tanta facilidad que son su esposa e hijo, inventa pretextos. Si los pones de foto de perfil es porque los amas o los extra?as. Creo que eres viudo, o un divorciado que a¨²n ama a su mujer. ??A caso era psic¨®loga? ?O s¨®lo finge muy bien? ? No me siento bien, el p¨¢nico ha tomado mi cuerpo y siento que no puedo respirar, que el brazo se me entume y que quiero salir corriendo de ah¨ª pero a vez echarme sobre el suelo a llorar. Debe ser una se?al de Nadine, porque le promet¨ª que no volver¨ªa a rcionarme con nadie, ni ha har con nadie y ahora estoy quebrando mi promesa. ¨DRespira, respira, respira...¨D Me digo a mis mismo de nuevo. Es un ataque fuerte y no puedo creer que en menos de una semana me hayan dado dos ya.¨D Nadine, Nadine... ¨D Digo sin poder respirar.¨D Me muero, me muero. Mi cuerpo tiem, mis manos sudan, con el m¨®vil ens manos me siento sobre el suelo mientras mi coraz¨®nte horriblementeo si quiera salir por bocaienzo a desesperarme,s l¨¢grimas corren por mis mejis y de pronto lloroo tonto. ¨D?Nadine! ¨D Grito mientras lloroo ni?o peque?o.¨D Yo no los mat¨¦, yo no los mat¨¦, lo juro... fue un idente, me hubieran llevado con ustedes.¨D Digo sin consuelo. Comienzo a jrme un poco el cabello desesperado.¨D No puedo respirar, no puedo respirar, no puedo respirar.¨D Y mientras observo el m¨®vil me doy cuenta que estoy tan solo, no tengo a nadie a quien mar o... ?si? Abro de nuevo el m¨®vil y presiono el bot¨®n de mar para que Vivianne me conteste, al menos e trabaja para m¨ª y debe contestar, tiene que hacerlo. Escucho el tono de marcado al otrodo, mientras lucho por contener situaci¨®n, estoy consciente que he perdidopletamente el control de mi cuerpo y puedo sentir mi yerapletamente empapada de sudor. ¨D?Diga? ¨D Escucho voz, no se me hace conocida. Veo panta y me percato que le he marcado a Isa. ¨DLo siento.¨D Corto mada, y me suelto a llorar. ??Por qu¨¦ lloro? No s¨¦ ?por qu¨¦ le marqu¨¦ a e? Tampoco ?ser¨¢ mi soledad traicion¨¢ndome? ?Ser¨¢ que en realidad quiero har con e? ?ser¨¢...? ? El sonido del m¨®vil interrumpe mis pensamientos y veo en panta "ISA" me est¨¢ mando. ¨DNo, me equivoqu¨¦.¨D Murmuro pero estiro mano y tomo el m¨®vil en mis manos respirando lo mejor que puedo para no asusta.¨D No, me equivoqu¨¦, lo siento, lo siento ¨D Respondo con voz entrecortada. E se queda en silencio y luego escucho su voz.¨D Respira.¨D Meenta. ¨D?Qu¨¦? ¨D Respondo con voz agitada. ¨DRespira... va a pasar. ¨D?Qu¨¦ sabes t¨²? ¨D Digo a defensiva. ¨DS¨®lo respira.... te sientes de mierda en este momento,o si te fueras a morir, y tal vez lo desees, pero t¨² haz pasado esto antes y sabes que no pasar¨¢. Ya no lo pudiste contrr lo que sientes, ahora v¨ªvelo, si¨¦ntelo, dale bienvenida. ¨D?D¨¦jame en paz! ¨D Hago mi ¨²ltimo intento para defenderme. ¨DSientes que todo el cuerpo te tiem, que el coraz¨®n se te sale del pecho y que en cualquier momento te puedes desmayar. ¨DC¨¢te.¨DMurmuro. ¨DNo te hagas el fuerte, conmigo no lo necesitas, d¨¦jate llevar, no pasa nada... d¨¦jate caer. De pronto siento c¨®mo el peso del cuerpo me pega y caigo sobre alfombra sin poder contrrlo. Veo todo negro, luego el idente pasa frente a mis ojos, veo ramente el rostro de Nadine mientras reflejado en su pup observa el cami¨®n del idente, escucho los gritos de mis hijos diciendo mi nombre, todo me da vueltas, todo pasa r¨¢pido y despu¨¦s... obscuridad. Chapter 10: Confiar en ella Chapter 10: Confiar en e Abro los ojos. La luz me indica que he dormido m¨¢s de cuenta. Me encuentro recostado sobre el suelo con el m¨®vil aldo sintiendo toda boca seca y yera oliendo a sudor. Me levanto con cuidado y me percato que sons once de ma?ana, no puedo creer que haya dormido tanto. Me estiro haciendo un peque?o ruido. ¨D?Quentin? ¨D Escucho una voz en mi m¨®vil y al levantarlo me percato que mada sigue desde hace horas atr¨¢s. Lo tomo. ¨D?Diga?¨D Hablo inseguro. ¨DBuenos d¨ªas... ?c¨®mo te sientes? ¨D Pregunta Isa con un tono bastante tranquilo. ¨DExtra?o.¨D Confieso¨D ?Estuviste toda noche en el tel¨¦fono? ¨DS¨ª, te dije que me quedar¨ªa no... adem¨¢s, tuve mucho trabajo as¨ª que t¨² y Nadine me hicieron ¨D?Nadine? ¨D Pregunto rmado y me pongo de pie de inmediato¨D ?Sab¨ªa! ?Lo sab¨ªa! Eres reportera ?C¨®mo pude ser tan est¨²pido! Ya te dije miles de veces que no, no te dar¨¦ informaci¨®n que pides.. ?Entiendes! ¨D Exploto yienzo a gritarle en el m¨®vil. El silencio vuelve entre los dos y por un momento creo que ha terminado mada, despu¨¦s regresa el sonido de su voz. ¨DO.K.¨D Murmura.¨D No s¨¦ a qu¨¦ reportera te refieres. ¨D?C¨®mo sabes de Nadine? ¨DPorque pasaste parte de noche m¨¢nd en sue?os...¨D Me responde.¨D Luego dejaste de hacerlo, al principio pens¨¦ que me mabas a m¨ª pero luego me percat¨¦ que no era yo. Me siento terrible, de nuevo me apresur¨¦ as circunstancias.¨D Lo siento si te grit¨¦, yo... ¨DNo te preocupes, en fin, debo irme, hasta luego Quentin. ¨D?No! Espera... ¨D Exmo en un impulso y e suspira.¨D Mi intenci¨®n no era marte ayer, era para mi asistente Vivianne, supongo que en m¨ª desesperaci¨®n marqu¨¦ el n¨²mero mal. ¨DSupongo... ¨D?Te puedo preguntar algo? ¨D Le pido mientras abro puerta de mi habitaci¨®n y camino hacia cocina. ¨DSupongo..¨D Repite. ¨D?Por qu¨¦ me volviste a har? ?Por qu¨¦ te quedaste conmigo? ?C¨®mo supiste que estaba teniendo un ataque de p¨¢nico? Mientras pregunto esto escuchoo si e estuviera haciendo algo en cocina.¨D Dijiste una.¨D Replica. Belongs ? to N?velDrama.Org. ¨DVamos, te lo pido.¨D Ruego. Isa suspira.¨D Te escuchabas mal, pens¨¦ que te estaban haciendo algo, ya sabes, mada para pedir ayuda... luego escuch¨¦ tu respiraci¨®n y reconoc¨ª el ataque de p¨¢nico... mi hermana ten¨ªa muchos ataques de p¨¢nico, aprend¨ªo sobrellevarlos, no quise dejarte solo as¨ª que... ¨DGracias.¨D Respondo. ¨DDe nada...e algo. Hasta luego. E termina mada. Veo el tiempo de mada y me sorprendo al leer doce horas quince minutos. Isa, una mujer que no me conoce, se qued¨® conmigo por doce horas vndo mi sue?o y pendiente de m¨ª ?c¨®mo es eso posible? ?Por qu¨¦ lo hizo? ?No loprendo? ?Debe tener una raz¨®n? Abro el refrigerador para darme cuenta de que no tengo nada deida, absolutamente nada y por primera vez en todo este tiempo siento un hambre atroz y quisieraer algo m¨¢s que un espresso, lo cierro. ¨D?Nora! ¨D La mo y al no haber respuesta voy hacia su habitaci¨®n, le toco puerta y abro para ver qu¨¦ est¨¢ vac¨ªa¨D?Nora? ?Est¨¢s ah¨ª? Supongo que al igual que Vivianne es su d¨ªa libre ya que es domingo, al parecer por tratar de tener el control de m¨ª mismo y de mi empresa, perd¨ª el de mi casa, supongo que Nadine era encargada de eso. Regreso a mi habitaci¨®n y me ducho. No recuerdo si es caliente o fr¨ªa, s¨®lo lo hago, quiero sentir el agua se lleva el sudor de mi cuerpo y estar limpio. Cierro ve de ducha, me envuelvo, toa en Nora en casa y sin Isa en el tel¨¦fono me siento peor. Voy a mi armario y por primera vez no s¨¦ que ponerme, ya que incluso los domingos iba a oficina en horario normal para distraerme, luego regresaba a mi piso y Nora ya estaba de regreso, ahora es demasiado tarde para ir, as¨ª que tendr¨¦ que quedarme, no me gusta mucho idea. Busco entre ropa de los cajones de abajo y encuentro un pantal¨®n de mezcli y lobino con una camisa no tan formal, me veo frente al espejo, siento que rejuvenec¨ª c¨®mo unos cinco a?os s¨®lo con vestirme de esta manera y de pronto puedo ver una sobra de lo que fui, ese joven empresario que sent¨ªa que ten¨ªa el mundo a sus pies y luego lo perdi¨® todo en un viaje hacia casa de sus suegros. Tomo mi m¨®vil y salgo de habitaci¨®n ?ahora qu¨¦ har¨¦? No tengo absolutamente nada en qu¨¦ entretenerme, no tengo hobbies, amigos, ni siquiera alguien a quien visitar. Mis padres viven lejos de aqu¨ª, me alej¨¦ de los de Nadine, en resumen, he perdido todo contacto social desde hace cuatro a?os y en este momento me pasa factura, pero tampoco no es que quiera hacer nuevos amigos o socializar. Me siento sobre el sof¨¢ con el m¨®vil en mano viendo el tel¨¦fono de Isabel, no lo puedo creer ?c¨®mo es que de pronto esta chica lleg¨® a mi vida? ?C¨®mo es que alguien a que no conozco me hace sentiro si ya lo hiciera? ?C¨®mo es que de pronto me hace ver que mi vida es tanstimosa que mi ¨²nico "contacto con el mundo" es una voz al otrodo del tel¨¦fono? Abro el apartado de los mensajes y sin preguntarme por qu¨¦ lo hago, lo env¨ªo. QUENTIN VALOIS ?Sigues ah¨ª? Inmediatamente panta se alumbra y veo en nombre de "ISA" y lo contesto. ¨DEs m¨¢s f¨¢cil as¨ª Quentin.¨D Pronuncia correctamente.¨D Ahora tengos manos ocupadas y no puedo enviar mensajes. ¨DLo siento, si est¨¢s ocupada. ¨DNo pasa nada... ?yaiste? Me preguntao si estuviera observ¨¢ndome, a veces siento que e est¨¢ en frente de mi piso o aqu¨ª conmigo, tal vez tenga c¨¢maras por todo mi piso y no me he dado cuenta. ¨DMmmmm, no... no hay nada en mi refrigerador. ¨D?Ah! Bueno... ¨D Responde. ¨D?T¨² yaiste? ¨DAlgo as¨ª, heido un poco de aqu¨ª y de all¨¢... gajes del oficio ?quieres que te env¨ªe algo de ¨DNo gracias, no suelo darle diri¨®n a personas desconocidas.¨D Regreso a mi tono de amargura habitual. Escuchoo e deja algo en cocina y respira.¨D Mira, Quentin o cuantan, oo te mes, t¨² eres el que marcas o mandas mensaje, t¨² eres el que insistes y yo trato de hacerte conversaci¨®n. No te remo lo del ataque de p¨¢nico porque eso se siente horrible, pero lo dem¨¢s... es bastante cansado, dices cosaso "no tenemos m¨¢s que har" pero me mas... "no le doy diri¨®n a personas desconocidas" pero me preguntas mi nombre, unas veces eres abierto y en otras culpa que nos hayamos contactado, pero no es obligatorio que sigamos hando as¨ª que esto se puede arrer f¨¢cil bloqueado el tel¨¦fono y elimin¨¢ndolo... ¨D?No!¨D Digo firme y e guarda silencio.¨D Lo siento, es mi culpa, tienes raz¨®n. En realidad me gusta har contigo y mucho m¨¢s escuchar tu voz, Isabel. ¨D?Seguro? No me dir¨¢s en unos minutos que fue un error haber hado conmigo. ¨DNo.¨D Contesto firme y me quedo en silencio un minuto.¨D Dijiste que me enviar¨ªasida que te sobrara. ¨D?Ah s¨ª! Me sobraron unos cuantos refractarios conida, y me los ibaer yo pero pues envi¨¢rtelos. ¨DBueno, no tienes que enviarmeida, si se puede hacer en mi casa... no quiero dejarte sin ¨DNo...¨D Y se r¨ªe.¨D Laida no es para m¨ª, es para uno de mis clientes, resulta que me cancel¨® el pedido y ahora me qued¨¦ con lo que cocin¨¦, si quieres, te lo puedo enviar, est¨¢ reci¨¦n hecho. Bueno, s¨ª gustas. ¨D?Qu¨¦ es? ¨D Me atrevo a contestar y esbozo una sonrisa. ¨DEs una sorpresa, espero te guste... s¨®lo dame tu diri¨®n y un repartidor te lo llevar¨¢, esta va por mi. Suspiro. No s¨¦ que tiene esta mujer en su voz que me calma porpleto, tal vez seao me ha,s cosas que me dicen o que lo hace sin saber qui¨¦n soy,o una persona normal, que no me ha sificadoo otros en un rico amargado y solitario. ¨D?Conf¨ªas en m¨ª? ¨D Me pregunta. ¨DO.K, te dar¨¦ diri¨®n de mi piso ?tienes en donde anotar? ¨DUn momento se?or Quentin.¨D Pronuncia. Se aleja un poco del tel¨¦fono. Despu¨¦s de cuatrorgos a?os de vivir en soledad y alejado del mundo que me rodea, una voz de una desconocida al otrodo del tel¨¦fono ha logrado mas cosas en un d¨ªa que todos los psic¨®logos a los que vi en estos a?os. Ahora, ya estoy metido en esta situaci¨®n, no tengo m¨¢s remedio que confiar en e, y esperar que esta peque?a sensaci¨®n que crece cada d¨ªa m¨¢s en mi pecho no me traicione al final del d¨ªa. Chapter 11: El amor entra por el estè´¸mago Chapter 11: El amor entra por el est¨®mago ¨DListo se?or Quentin, su env¨ªo va en camino.¨D Me dice Isa y yo sonr¨ªo. ¨D?Seguro que no es un problema? ¨DNo, todo estar¨¢ bien... no es ning¨²n problema, se?or educaci¨®n. Me r¨ªo bajito, apenas se escucha, ¨²ltimamente lo hago muy seguido¨D?Entonces eres chef? ¨D Pregunto. ¨DAlgo as¨ª. ¨D?Algo as¨ª? ¨DS¨ª, tengo una Dark Kitchen . ¨D Me dice con tono de orgullo. ¨D?Dark kitchen? ?A caso se te fue luz? ¨D Bromeo y hasta yo me sorprendo porque e r¨ªe y su risa hace que mi cuerpo reione de mejor manera. ¨DNo, ro que no, bueno, tambi¨¦n se les dice "restaurantes fantasmas", tengo un peque?o negocio deida en mi casa que hace men¨²s. ¨D?Men¨²s? ?C¨®mo? ¨D?Guau! S¨ª que preguntas cosas.¨D Me responde. ¨DEst¨¢ en mi naturaleza, lo que yo hago para vivir me permite hacer todass preguntas que quiero. Es necesario. ¨D?Entonces eres fil¨®sofo? ?C¨®mo S¨®crates? ¨D Pregunta. Vuelvo a re¨ªrme ahora lo hago a un volumen m¨¢s alto.¨DVenga, dime. ¨DBueno, estudi¨¦ para nutri¨®loga y luego un diplomado en cocina, y me dedico a hacer men¨²s. O sea, te explicar¨¦ con una f¨¢cil, supongamos que t¨² eres un fil¨®sofo muy ocupado y no te da tiempo de cocinar, entonces contratas mis servicios y yo te hago un men¨² semanal, te mandoida y cada semana te hago otros tillos y as¨ª, luego tu me puedes decir cu¨¢les son tu favoritos y los hago m¨¢s seguido. ¨DEso es genial. ¨DLo s¨¦, y es bien pagado, cero infraestructura y mi repartidor Peter, quien tocar¨¢ tu puerta en unos momentos los lleva a los lugares. Si s¨®lo me contratas por unos d¨ªas, suele pasar, se cobra el env¨ªo, pero s¨ª contratas mis servicios de tres meses o m¨¢s, es gratuito. Hago de todo, hay personas que me mandan sus rectas del nutri¨®logo y yo les hago suida de acorde a su dieta, lo que t¨²er¨¢s es un tillo basado en dieta paleo. ¨D?Paleo? ¨D Pregunto despertando mi curiosidad, algo que pens¨¦ estaba muerto hace mucho, y me pongo de pie para ir por mi ordenador port¨¢til. Lo busco en google y leo de qu¨¦ se trata.¨D Parece una dieta muy estricta ?Es fisicoculturista? ¨D No, hace CrossFit, es medio presumido, se ma Carlos, es mi cliente desde hace unos meses, no me cancba pero ahora tiene novia, as¨ª que doy por echo de que he perdido un cliente. ¨D?Por qu¨¦? ¨DEl amor entra por el est¨®mago, as¨ª que... est¨¢ perdido. El timbre de puerta suena y me pongo de pie de inmediato para abrir puerta y ver a Peter, un chico bastante bajito que trae una enorme moch. ¨D?Se?or cuentan? ¨D Pregunta. "?Si lo dijo bien? " escucho en el tel¨¦fono. Content ? N?velDrama.Org 2024. ¨DLo dijo... bien.¨D Contesto ri¨¦ndome bajito porque en realidad lo dijo mal. ¨DBien, no olvides darle propina, Peter no trabaja los domingos. Mientras Peter sacaida de moch, voy por mi cartera y saco un billete. Regreso y se lo entrego. ¨DGracias.¨D Contesta sonriente y luego sale de mi piso. Pongo el m¨®vil en altavoz y lo recargo sobre barra d e cocina,ienzo a abrir los empaques y al abrir sopa huelo ese delicioso aroma que llega a mi nariz y enciende mis paps gustativas. ¨D?Qu¨¦ es esto? sopa? ¨DSopa de papa con verduras en caldo de pollo, cali¨¦nt un poquito y luegoes lento. Como siguiendo un instructivo hago lo que e me pide, meto el refractario al honor de microondas y le pongo un minuto, despu¨¦s me volteo y abro los otros. ¨DLo otro es un pollo a lima con arroz nco al vapor, espero te guste. ¨DGracias.¨D Murmuro. ¨DDe nada. Come sopa primero, te har¨¢ bien despu¨¦s del ataque del p¨¢nico, sentir¨¢so tu pecho se calienta y dar¨¢s paso al alivio. Sacoida del microondas , lo pongo sobre mesa, tomo una cuchara y tomo un poco de sopa en cuchara. Si Isa supiera que es primeraida que he probado despu¨¦s de cena con Lois, creo que no me creer¨ªa. Pruebo sopa y de pronto todo mi cuerpo siente ese calorcito del que e haba, sientoo sopa pasa por mi pecho hacia mi est¨®mago,o el deliciosos sabor del pollo y papa se mezn y sin poderlo evitar, sonr¨ªo. ¨DDelicioso.¨D Murmuro. ¨DQu¨¦ bueno que te gust¨®. ¨DNo entiendoo es que este Carlos dejo est¨¢ deliciosaida, yo jam¨¢s te hubiera cancdo. ¨DEs bueno saber eso.¨D Comenta en un tono de orgullo.¨D Pero ahora t¨² puedes disfrutarlo. Se hace el silencio por un momento, y debo admitir que sopa me ha ca¨ªdo de maravi, ha hecho que esa sensaci¨®n que queda despu¨¦s de un ataque de p¨¢nico desaparezca porpleto y habr¨¢ paso a tranquilidad. ¨DVoy aer el pollo ahora.¨D Leunico. ¨DAdnte.¨D Y se r¨ªe. ¨D?De qu¨¦ te ries? ¨D Pregunto mientras parto el pollo y loo. ¨DDe lo propio que eres, me pides permiso, preguntas mi nombre... creo que podr¨ªa adivinar tu edad con s¨®lo eso. ¨D?Ah s¨ª? Y cuantos a?os crees que tengo. E se queda en silencio un momento y luego responde.¨D Cincuenta. ¨D?Guau! ¨D Expreso sorprendido yienzo a re¨ªrme a carcajadas. La conversaci¨®n animada me ha dado sed as¨ª que me paro por un poco de vino tinto. ¨D?Le atin¨¦? ¨DNo te voy a decir.¨D Respondo. ¨D?Otra vez? ¨D Expresa. ¨DNo, no... mejor sigamos adivinando. ¨DVale, entonces haremos lo siguiente, m¨¢ndame el track de tu m¨²sica favorita, yo te mando el m¨ªo, lo escuchamos y luego decimos cu¨¢l es edad que pensamos que tenemos. ??Es en serio que entrar¨¢s a este juego Quentin? ? Pienso ??No crees que est¨¢s muy viejo? ? ¨D?Te gusta idea? ¨D Vuelvo a escuchar. ¨DMuy bien... est¨¢ bien.¨D Digo en tono rjado. ¨DOk, dame un minuto. De pronto llega por mensaje liga de una canci¨®n, abro y veo "Elita" de Michael Bubl¨¦, y una canci¨®n con ritmos mediotinos empieza a tocar y escucho c¨®mo eienza a cantar del otrodo del tel¨¦fono, lo hace desinhibida. "Dance, dance, dance, Elita" Repite y yienzo a mover mi cabeza al ritmo de canci¨®n, cuando ¨¦sta termina guardo. ¨D?Entonces? ?cu¨¢ntos a?os tengo? ¨D Pregunta. ¨DSi te gusta Bubl¨¦... debes tener unos... ?28? ¨DCasi, veintinueve, cumplir¨¦ treinta en unos d¨ªas. Te toca. En realidad no s¨¦ qu¨¦ canci¨®n enviarle, para ser honesto llevo a?os sin escuchar m¨²sica, s¨®los noticias y ya. Trato de hacer memoria de alguno de mis cantantes favoritos, los que antes de tragedia disfrutaba y me hac¨ªa cantar o bar, los que me hac¨ªan tomar a Nadine de mano y bar junto con e. Despu¨¦s de pensarlo un momento, sonr¨ªo y abro el reproductor de m¨²sica y le mando liga, e abre ynza una carcajada que me hace sonre¨ªr a¨²n m¨¢s. ¨D?Qu¨¦ pasa? ¨D?The Chemical Brothers? ?Es en serio? ¨DMe gustaban o me gustan. ¨DDudo, porque en realidad ya no s¨¦. E pone canci¨®n y "Hey girl , Hey boy" empieza a sonar y recuerdo vez que fui a verlos en concierto a?os atr¨¢s cuando todav¨ªa era soltero y me pod¨ªa meter entre el p¨²blico para bar m¨²sica electr¨®nica. Ten¨ªa a?os que no los escuchaba, sol¨ªa hacer ejercicio con ellos antes del idente. La canci¨®n sigue yienzo a moverme al ritmo por toda cocina recordando lo feliz que me hac¨ªa escuchar m¨²sica antes. ¨DNo necesito terminar toda canci¨®n para adivinar tu edad... tienes cuarenta a?os. ¨D?Por qu¨¦ est¨¢s tan segura? ¨D Le pregunto mientras muevo mi cabeza dedo ado sintiendo el ritmo. ¨DMi hermano es fan de los Chemical Brothers y tiene casi 42 a?os. ¨DEres muy buena adivinando. ¨DBueno, t¨² no lo hiciste tan mal ?eh? De pronto puerta se abre y veo a Nora que entra, al verme bando abre los ojoso tos asustada. ¨D?Se?or? Pens¨¦ que segu¨ªa de viaje... i¨®? ¨D Contesta de inmediato. Escucho que Isa apaga canci¨®n y se queda en silencio, volteo a ver hora y me percato que son m¨¢s des seis de tarde ?he hado con e tantas horas? ¨DNo te preocupes, Nora, s¨®lova los trastes ?Quieres? ¨DS¨ª se?or Val...¨D Y le pido que guarde silencio porque no quiero que Isa escuche mi apellido y esta magia que ahora hay se pierda. Tomo el m¨®vil, le quito el altavoz y me voy hacia mi habitaci¨®n, cierro puerta y veo por ventana. ¨DSupongo que te tienes que ir.¨D Le pregunto a e. ¨DAs¨ª es... tengo que terminar de enviar los men¨²s, pero, fue un gusto har contigo. ¨DGracias.¨D Murmuro. ¨D?Por qu¨¦? ¨DPor hacermepa?¨ªa... ¨D Me sinceroo nunca lo hab¨ªa hecho antes. ¨DNo es nada... Hasta luego Quentin. Estoy a punto de terminar mada cuando en un impulso digo.¨D?No! Espera... ?Crees que te pueda volver a har ma?ana? Escucho que Isa se r¨ªe bajito y suspira.¨D ro, esperar¨¦ tu mada. ¨DHasta ma?ana entonces Isa. ¨DHasta ma?ana, Quentin. Chapter 12: Acercè°©ndome un poco mas a ella Chapter 12: Acerc¨¢ndome un poco mas a e Suena rma, apago de inmediato, llevo despierto desde hace 10 minutos pero esta vez no fue por una pesadi o por insomnio, si no que ayer despu¨¦s de terminarida ca¨ª rendido y dorm¨ª parte de tarde y toda noche, por lo que mi cuerpo se despert¨® diferente. Me pongo de pie, voy por ropa de deporte, me visto y bajo al gym; hoy toca cardio. Me subo a caminadora y pongos noticias financieras,s internacionales e internacionales, aunque en mi mente s¨®lo puedo pensar"Dance, dance, dance, Elita" cantada con su melodiosa voz y me pregunto si e en este momento est¨¢ cant¨¢nd en donde quiere que est¨¦. ¨D?Es en serio Quentin? ¨D Me pregunto en voz alta mientras melod¨ªa no me permite concentrarme.¨D S¨®lo es una voz al otrodo del tel¨¦fono, no es que sea una amiga, socia o alguien m¨¢s cercano. Sin embargo, debo admitir que es conocida m¨¢s cercana que tengo en este momento junto con Vivianne que aunque sea mi asistente e es qui¨¦n me pa?a a todos partes. Me bajo de caminadora cuando escucho ques noticias de los espect¨¢culos empiezan y s¨¦ que es momento de regresar. Mientras camino hacia el elevador leo mis correos, los sifico y los califico pero antes de subir volteo y saludo a Carlo que est¨¢ leyendo el peri¨®dico por lo que lo tomo por sorpresa. ¨D?Si Se?or Valois? ¨DBuenos d¨ªas.¨D Repito. ¨D?Ah! S¨ª, buenos d¨ªas... ¨D Y se queda de pie frente a m¨ª y me sonr¨ªe. Subo al elevador mientras ¨¦l me ve, supongo que est¨¢ esperando a que le d¨¦ alg¨²n tipo de orden, pero por ahora no tengo anda qu¨¦ decirle, es m¨¢s, nunca he sido el tipo de jefe o persona que da ¨®rdenes a diestra y siniestra, s¨®lo lo necesario. Entro a mi piso tan solo se abres puerta del elevador y reviso los mensajes. Debo admitir que me gustar¨ªa ver el nombre de Isa entre ellos pero siempre son de Vivianne,o todass ma?anas. VIVIANNE Se?or Valois, Buenos d¨ªas. Le aviso que hoy tiene una reuni¨®n con el personal del sector 3 de 11 a 13:00 hrs y una video mada con el Se?or Pablo Del Moral para discutir lo de una inversi¨®n y despu¨¦s tarde libre. VIVIANNE ?Espresso o Latte? ¨DOtro d¨ªa m¨¢s.¨D Pienso mientras contesto "Enterado" y "Espresso" y suelto el m¨®vil para meterme a reiona. De pronto me acuerdo del calor que entr¨® a mi cuerpo despu¨¦s deer sopa de papa y verduras y modulo temperatura del agua, se siente... bien. Salgo, me enredo toa a altura de cintura, me arreglo barba me peino el cabello y voy hacia mi armario para escoger mi traje. Las ts de color negro, gris y caf¨¦ invaden mi vista ??siempre hab¨ªa usado trajes tan obscuros?? Me quedo un momento de pie observando todo a mi alrededor y despu¨¦s tomo un traje de color azul marino que se encontraba hasta el fondo. Lobino con una camisa nca y unos zapatos caf¨¦ y cintur¨®n del mismo color. Me visto, me veo frente al espejo y siento que me quitaron cinco a?os de encima, lo que por un momento me hace sonre¨ªr. ¨DTe gustaba mucho ese traje, Nadine ?recuerdas? ¨D Hablo al aire, lo hago pensando que e se encuentra a mido y me est¨¢ viendo. Me odo argo de matrimonio, el cuello de camisa y esta vez no me pongo corbata, nobina con el estilo. Tomo el m¨®vil y cartera y antes de salir de mi casa vuelvo a verme en el espejo... hoy me siento diferente, no s¨¦ si fue que dorm¨ª mas de ocho horas o que simplemente¨ª, tal vez esta vez es mi cuerpo agradeci¨¦ndome por haberle considerado un poco m¨¢s y no s¨®lo con el ejercicio que hago diario para evitar que mi niveles de ansiedad suban. Voy a oficina, mientras estoy en camia siento una peque?a ansiedad, pero no es por qu¨¦ empece un ataque de p¨¢nico, si no por harle a e. No s¨¦ qu¨¦ decirle, que excusa tener o simplemente porque me siento un poco rid¨ªculo,o joven de bachillerato, nervioso por mar a esa persona que poco a poco se hace especial. E tiene casi 30, yo tengo 40, diez a?os de diferencia. ¨D?Por qu¨¦ estoy pensando eso? No tiene nada que ver.¨D Murmuro. ¨D?Se?or? ¨D Pregunto el chofer. ¨DNo, nada... hablo conmigo mismo. ¨DPues parece que ¨²ltimamente lo hace mucho, eso es bueno. ¨DResponde y lo veo por el espejo retrovisor y ¨¦l vuelve a dirigir su mirada al frente. Pongo su n¨²mero en panta jugando con idea de marle, pero no lo hago, simplemente me bajo y camino hacia el edificio, subo el elevador y cuandos puertas se abren Vivianne sonr¨ªe. ¨DSe?or Valois, buenos d¨ªas... se ve, bien.¨D Ha en un tono inseguro, supongo que sabe que tipo de respuesta le dar¨¦. ¨DGracias. ¨DSu espresso¨D Y estira mano y me lo da. Esta vez me lo llevo a oficina sin tomar un sorbo, de pronto el amargo espresso no se me antoja as¨ª que lo dejo sobre el escritorio. ¨D?Confirmo su junta? y ?La video mada? ¨D Pregunta. ¨DS¨ª, confirma todo, gracias. Prendo el ordenador port¨¢til y foto de mi familia sale, acaricioo todass ma?anas.¨D Buenos d¨ªas mi amor, hoy me puse tu traje favorito, todav¨ªa me queda.¨D Le digo y esbozo una leve sonrisa.¨D Te so?¨¦ hace unos d¨ªas atr¨¢s, te extra?o, los extra?o...¨D y acaricio parte donde est¨¢n mis hijos.¨D Los amo, nunca lo olviden. Llega por un momento mncol¨ªa esa que todass ma?anas me hace sentir que vivo por vivir y que solo estoy esperando a que este d¨ªa pase para darle bienvenida al siguiente y as¨ª hasta que otro a?o termine. De pronto, me pongo de pie y veo por el ventanal de mi oficina a todass personas que se encuentran en calle, y ahora fijo mi mirada ens mujeres. ?Ser¨¢ aque pelirroja que camina apurada? ?Esa del cabello negrocio que apenas puede caminar con los tacones? ?O rubia despampanante que acaba de viajar de ese auto? Antes imaginaba su voz, ahora imagino c¨®mo ser¨¢ f¨ªsicamente, y no s¨¦ si estos nuevos pensamientos que tengo sean buenos para promesa que le hice a mi mujer cuando supe que hab¨ªa fallecido. Le promet¨ª que jam¨¢s me volver¨ªa rcionarme con una mujer, nio amiga, nio novia, esposa o amante... ni siquiera veo a mis socias m¨¢s de dos horas, pero con Isa, creo que he roto un poco mi promesa. ¨DNo es nada malo ?verdad? ¨D Pregunto al aire a mi esposa.¨D S¨®lo me hacepa?¨ªa Nadine, a veces me siento solo y e me hacepa?¨ªa, s¨®lo es su voz. Como siempre no hay respuesta, pero tranquilidad en mi pecho me hace saber que e no me lo reprocha, as¨ª que sin dudarlo mucho tomo el m¨®vil y le marco sin m¨¢s. E contesta a los cuatro tonos. ¨DBuenos d¨ªas. Pens¨¦ que me mar¨ªas por tarde. ¨DPudo hacerlo si gustas, si no est¨¢s ocupada.¨D Me excuso. ¨DComo siempre tan educado, est¨¢ bien, no pasa nada ?c¨®mo te sientes? ?mejor? ¨DMejor gracias, s¨®lo fue por esta vez, espero no vuelva a suceder.¨D Respondo y de nuevo viene el Belongs ? to N?velDrama.Org. silencio. ¨D?Y me mabas para...? ¨D?Ah! s¨ª... yo, te maba para saber s¨ª.¨D En eso veo el espresso.¨D Para saber si haces desayunos. ¨D?Desayunos? ¨DS¨ª, bueno, s¨¦ que tu servicio cubreidas pero no s¨¦ si desayunos tambi¨¦n. Escucho esa ligera risa del otrodo que me hace sonre¨ªr, luego se escucha c¨®mo cambia algo de lugar y respira. ¨DS¨ª, ro... hago desde desayunos, hasta cenas... lo que desees. ¨DEntonces, despu¨¦s de muestra gratis de ayer me gustar¨ªa contratar tus servicios. ¨DPara mi defensa, te env¨ªe eso porque quise no por que fueras mi cliente.¨D Ara y s¨¦ que lo hace entre sonrisas. ¨DLo s¨¦, pero ahora me gustar¨ªa contratarlos... dime ?qu¨¦ tengo que hacer? ¨DPues, necesitas llenar un cuestionario para saber si tiene alergia a algunaida, tus preferencias y despu¨¦s te har¨ªa un men¨² de desayuno y... ¨D?Qu¨¦ te parece si hago el cuestionario m¨¢s al rato? ?puedo? ¨D Comento en tono animado. E r¨ªe¨DEs por correo Quentin, t¨² lo debes llenar, no es una entrevista. ¨D?Ah! Lo siento. ¨DAdem¨¢s no tengo tiempo, hoy debo hacer muchas cosas pero, ?te parece si te lo env¨ªo y si tienes dudas me mas por tarde? ¨DMe encantar¨ªa. ¨DS¨®lo necesito un correo electr¨®nico para... ¨Dquentinv@gmel.¨D Digo de inmediato sin dejar que e termine frase. ¨DOK, te llegar¨¢ en un momento... hasta luego. ¨DHasta luego. E corta mada y de pronto vuelvo a sentir ese apetito que en cuatro a?os no hab¨ªa tenido. Me levanto, tiro el caf¨¦ en basura y le marco a Vivianne para que entre a oficina. ¨D?Si Se?or Valois?¨D pregunta. ¨D?Ya desayunaste? ¨DNo, se?or. ¨D?Te gustar¨ªa ir conmigo? Yo invito.¨D Pregunto y e me ve con un rostro de sorpresa. ¨D?Es en serio? ¨DS¨ª, porqu¨¦ no... podemos ir a un lugar cercano y regresar a junta y a video mada ?qu¨¦ dices? ¨DS¨ª, se?or, ro... ¨D Me responde un poco m¨¢s segura. ¨DOk, entonces dime... ?d¨®nde vamos? Los dos salimos del edificio y al subirme a camia el correo de Isabel me llega y sonr¨ªo al ver que su empresa se ma "amistosomenu", un nombre que va con su personalidad. ¨DLe puedo preguntar una cosa se?or. ¨D Me dice Vivianne. ¨DDime. ¨D?Qui¨¦n es? Voleo a ve sorprendido¨D?Qui¨¦n es qui¨¦n? ¨DLa persona que le mande mensajes. Supongo que mi cambio de actitud le ha dado a Vivianne libertad de preguntarme sobre mis asuntos, pero por m¨¢s que sea mi asistente no pienso darle mucha informaci¨®n. ¨DUna nutri¨®loga, he decidido cambiar unos h¨¢bitos antes de que sea demasiado tarde.¨D Me excuso. ¨DMe da gusto...Llegamos se?or. Nos bajamos en el mercado de boquera, uno de los mas famosos que hay ya todo tipo deida variada. Llegamos y nos sentamos en una peque?a cafeter¨ªa y e pide el men¨² habitual. Todass personas que est¨¢n a nuestro alrededor nos observan, supongo que es un poco inusual ver a alguien vestidoo yo sentado en un lugar as¨ª. ¨DEste lugar me gusta mucho, vengo a cenar a cada rato con...¨D Y Vivianne guarda silencio. Tomo un sorbo a bebida y s¨¦ que e no me quiso decir porque yo no le respond¨ª lo que me pregunt¨®. ¨DEs una chef.¨D Confieso. ¨D?Disculpe? ¨DEs una chef, se equivoc¨® de n¨²mero hace unos d¨ªas y he estado ticando con e. ¨D?Por eso el cambio de vestimenta? ¨D Se atreve a decir. ¨DPuede ser...¨D Contesto rjado. ¨DVengo con el asistente del Jefe del piso de marketing... ¨D Comienzo el final y yo sonr¨ªo. Nos quedamos en silencio por un momento y Vivianne vuelve a har.¨D Me da gusto se?or, en verdad me da gusto por usted. No respondo nada porqueida llega a mesa, un delicioso chocte con un croissant que huele a reci¨¦n hecho, tomo un sorbo y de nuevo recuerdo esa sensaci¨®n caliente que me recuerda a ¨D?Todo bien se?or? ¨D Me pregunta Vivianne alegre mientras toma un poco del chocte. ¨DTodo bien, Vivianne, todo bien. ¨D Respondo mientras por primera vez en cuatro a?os, me siento tranquilo. Chapter 13: Me gusta tu voz Chapter 13: Me gusta tu voz Entro as siete de noche a mi piso, y despu¨¦s de ver correspondencia y los archivos por revisar, voy hacia mi habitaci¨®n para ponerme ropa m¨¢s c¨®moda y ahora ver el cuestionario que debo llenar para que Isa me env¨ªe el men¨². Abro el ordenador y en seguida abajo liga donde me pide todos mis datos personales, dudo un poco ?e sabr¨¢ qui¨¦n es Quentin Valois? ?Qu¨¦ tal si lo pongo y e se entera de qui¨¦n soy? ?Cambiar¨¢n Tomo el m¨®vil y le mo, e despu¨¦s de unos tonos me contesta.¨D?Si? ¨DBuenas tardes.¨D Hablo educado. ¨D?En serio tienes dudas sobre un cuestionario tan simple? Creo que un ni?o de cuatro a?os lo podr¨ªa llenar. ¨DNo, no es por eso... s¨®lo que...¨D Y me quedo en silencio ?c¨®mo le voy a preguntar a e si de causalidad conoce a Quentin Valois uno de los empresarios m¨¢s ricos que existen? Tal vez escucho de mi por el reportaje que hicieron sobre mi idente, tal vez... ¨D?Quentin? ¨D Escucho su voz. ¨D?Qu¨¦ hiciste hoy? ¨D Pregunto, mientras escribo Quentin V en solicitud. ¨DPues, fui aprar materia prima que necesito y luego fui por unas semis y choctes al marcado de boquera... ¨D?Estuviste en boquera hoy? ¨D Pregunto un poco ilusionado. ¨DS¨ª, ah¨ª voy casi todo el tiempo, tengo a mis proveedores y me gusta ir.. En este momento s¨®lo me pongo a pensar en lo peque?a que es esta ciudad, Isa y yo estuvimos en el mismo lugar, casi al mismo tiempo e incluso pudimos habernos cruzado y al no saber c¨®mo somos f¨ªsicamente perdimos oportunidad de conocernos. ¨DYo tambi¨¦n fui hoy... a un caf¨¦ mado "Du Lait" ?lo conoces? ¨DEs el mejor caf¨¦ de chocte y croissant que hay... ?pediste el relleno de chocte o el original? ¨DEl original. ¨DPrueba el relleno de chocte es delicioso, llevo a?os tratando de copiar receta para hacerlos, pero por mas que loso no encuentro el ingrediente secreto. Sonri¨® y de pronto cierro el ordenador por un impulso¨D ?Quieres ir aer uno? ¨D Pregunto e Isa se queda en silencio. Caigo en cuenta de en lo que acabo de decir y s¨¦ que no deb¨ª decirlo o ni siquiera pensarlo, pero s¨®lo de imaginar que e y yo pudimos habernos conocido el d¨ªa de hoy debo confesar que me emociona. ¨D?Ahora? ¨DO ma?ana, o no... ¨D titubeo. ¨D?O no?¨DPregunta¨D ?me invitas y luego ya no? ¨DNo, es que... ¨D Entoncesienzo a re¨ªrme porque me sientoo un tonto en este momento. ¨D?Crees que estemos listos para este paso? ??Est¨¢s listo para este paso Quentin? ? Pienso. Un aire de nerviosismo entra por mi cuerpo ??A caso ¨DBueno, si no quieres no es obligatorio que aceptes mi oferta... ¨DQuentin.¨D Interrumpe.¨D Tranquilo, te dije ahora porque no puedo en este momento, tengo mucho que cocinar pero, qu¨¦ te parece si nos vemos el viernes ?quieres? ¨D?El viernes? ¨D?Puedes? O si quieres antes... s¨®lo, dime. Esbozo una sonrisa que s¨¦ nadie puede ver o tal vez Nadine y un ligero golpe de culpa me llega ?qu¨¦ estoy haciendo? ?esto es correcto? Sin embargo, vuelo a sentir ese calor en mi pecho, tan reconfortanteo si me dijera que todo est¨¢ bien. ¨D?Quentin? ¨D vuelve a decirme. ¨DEl viernes me parece perfecto.¨D Contesto. ¨DEntonces lo apuntar¨¦ en mi agenda... "Croissants con Quentin" ?Uy! S¨²per franc¨¦s... J''adore. Me r¨ªo. ¨DAhora... ?llenaste tu cuestionario? Si noo voy enviarte tu desayuno. ¨DLo estoy contestando pero qu¨¦ te parece si mejor te digo que no soy al¨¦rgico a nada y que puedes sorprenderme diario. Escucho su risa ligera.¨D Quentin, en verdad eres un hombre bastante misterioso y extra?o... a¨²n no s¨¦ porque sigo hando contigo. ¨D?Por qu¨¦ soy educado? ¨DNo... porque me gusta tu voz.¨D Confiesa y me hace sonrojar. Podr¨ªa decirle en este momento, a m¨ª me gusta tuya pero de pronto sientoo el calorcito desaparece y poco a poco se va formando un ataque de ansiedad y empieza a tomar mi cuerpo. ¨DIsa ?te importa si te mo ma?ana? ¨DNo, est¨¢ bien... pero ?d¨®nde env¨ªo el desayuno? ?A qu¨¦ hora? O.... ¨DTe env¨ªo diri¨®n en unos minutos, s¨®lo...nos vemos. Termino conversaci¨®n y respiro hacia mi balc¨®n y lo abro. Sientoo el aire fr¨ªo me da en el rostro respiro profundo. ¨DRespira, respira, respira.¨D Repito mientras me sujeto del barandal y veo hacia calle.¨D Respira, respira, respira... ?Es culpa, es culpa ? Pienso esa frase repitiendo una y otra vez ?No deb¨ª hacerlo, no deb¨ªa hacerlo? ?No cumpl¨ª lo que promet¨ª, no lo cumpl¨ª ?. Definitivamente es una se?al de que Nadine y mis hijos est¨¢n enojados conmigo por lo que acaba de pasar pero no pude evitarlo.¨D Lo siento Nadine, lo siento... pero necesito vivir.. necesito vivir... ¨D Digo en voz alta mientrass l¨¢grimas caen sobre mis mejis y respiro agitado tratando de tomar aire. Odio ser tan d¨¦bil, por qu¨¦ no puedo ser tan fuerteo a?os atr¨¢s cuando sent¨ªa que me¨ªa al Please check at N/?vel(D)rama.Org. mundo y mi vida era perfecta, cuando todo mi panorama era positivo. Qui¨¦n iba pensar que esa Navidad, que yo hab¨ªa decidido no salir a ning¨²ndo que nos quedar¨ªamos todos en casa juntos viendo pel¨ªcs y disfrutando de nuestrapa?¨ªa, iba a tratar de cumplir los deseos de Nadine y acabar¨ªamos en ese horrible idente. El ataque pasa, agradezco que haya sido corto y noo ¨²ltima vez que me dur¨® todo noche y me qued¨¦ desmayado sobre alfombra de mi habitaci¨®n. Cuando siento que todo el temblor de mi cuerpo se acaba, que puedo respirar tranquilo y mi coraz¨®n baja a un ritmo normal, me siento en una des sis, me recargo sobre el respaldo y cierro los ojos, disfrutando del fr¨ªo que empieza a cubrir ciudad, el invierno llega de nuevo y con ¨¦l nieve y los recuerdos de hace cuatro a?os. ¨DNecesito vivir.¨D Murmuro.¨D S¨®lo necesito vivir.¨D Repito hasta que me quedo tranquilo y siento que puedo funcionar de nuevo. Despu¨¦s del ataque de ansiedad, le env¨ªo diri¨®n a Isa y e me responde con un ;) Luego me recuesto y de nuevo caigo en un sue?o profundo, parece ser que los ataques de p¨¢nico me cansan a morir y ahora no puedo cumplir con mi rutina de noche que era revisar todo los documentos y debo revisarlos en oficina o tal vez ahora tengo otras distriones que s¨¦ cual es pero no quiero pronunciar. ¨DEst¨¢s loco Quentin en qu¨¦ te has metido.¨D Hablo bajito mientrass pups se vuelven pesadas y me invitan a dormir. ? Hoy es lunes... el viernes, el viernes conocer¨¦ a Isabel? Pienso mientras el recuerdo de su risa pasa por mi mente. ¨DTambi¨¦n me gusta tu voz... ¨D Hablo y despu¨¦s caigo dormido. Chapter 14: La chica del sombrero rojo Chapter 14: La chica del sombrero rojo Desde el martes he desayunadoo rey,o rey es poco, posiblementeo sult¨¢n. De pronto todo lo que no¨ª por a?os se ha acumdo en este semana y me hace sentir tan vivo que no s¨¦ mejores restaurantes en los que heido, no s¨¦ si sea porque yo he llevado a mi cuerpo hasta el grado de hambruna que siento que cada sabor, cada tillo y cada especia son definitivamente una delicia. Cuando lleg¨® el primer men¨² por ma?ana, lo abr¨ª con tanta premura que ni siquiera me fij¨¦ en nota que e me enviaba, con una hermosa letra cursiva que dec¨ªa bon appetit, gracias por ordenar en amistoso men¨². Recuerdo que le¨ª nota una y otra vez con su voz repitiendo cada pbra, despu¨¦s poco de pena tirar. Quer¨ªa marle para agradecerle y que me contarao es que escogi¨® este men¨² sin embargo, por un problema que hubo en empresa que me llev¨® a una ronda de juntas interminables, no pude y no quer¨ªa molesta. Pero sus ricas recetas me manten¨ªan en contacto con e y debo admitir que As¨ª que por fin, el jueves por tarde pude ma, sin que Vivianne me estuviera enviado correos al menos ponernos de acuerdo para tarde siguiente. ¨D?C¨®mo sabr¨¦ que eres t¨²? ¨D Le pregunto. ¨DPues, puedo enviarte una foto si quieres, o podemos hacerlo emocionante, ya sabes... "llevar¨¦ una rosa roja" y t¨² "llevar¨¢s un vel" ¨D Bromea y luego se r¨ªe. ¨DNo s¨¦ si con tanto fr¨ªo sea bueno llevar rosas y veles. ¨DLa foto ser¨¢... ¨DNo, no... ya s¨¦... puedes llevar una bufanda de un color ?qu¨¦ te parece? ¨D ¨DNo tengo bufandas de colores pero... ¨D Y me manda una foto que temo abrir, pero cuando lo hago me pone foto de un sombrero de de color negro dena.¨D Puedo llevar este sombrero y lo ver¨¢s.. es color rojo as¨ª que s¨¦ que me ver¨¢s ?qu¨¦ te parece? ¨DPerfecto.¨D Contesto ¨DY yo ?c¨®mo voy a saber que eres t¨²? ¨DMe acercar¨¦ a ti y sabr¨¢s que soy yo. ¨D?Cu¨¢nto misterio? ?No tendr¨¦ que mar a polic¨ªa para que est¨¦n alertas? Me r¨ªo. ¨DNo, ro que no...te prometo que todo estar¨¢ bien. Ahora escucho suspirar. Parece ser que Isa est¨¢ igual de preocupada que yo por lo que va a pasar ma?ana. ¨DS¨ª sabes que, ?lo que pase ma?ana definir¨¢ muchas cosas? ¨D?C¨®mo cu¨¢les? ¨D Pregunto. ¨DPues, ma?ana que me conozcas se rompe este tipo de encanto que hay en el tel¨¦fono y t¨² decidir¨¢s si me sigues hando o no... aqu¨ª veremos si perdura o termina.¨D Contesta firme. Me quedo en silencio un momento, porque tiene raz¨®n, al conocernos todo el misterio que nos emociona pasar¨¢ a ser tangible, real y posiblemente puede llegar a ser decepcionante para alguno de los dos o en el peor de los casos para los dos. Pero, en realidad ?qu¨¦ es lo que buscamos de esta situaci¨®n? S¨®lo conocernos ?verdad? No es que estemos buscando algo m¨¢s. ¨DIremos aer un croissant, tomaremos un chocte caliente...¨D Resumo. ¨DEso haremos...¨D Responde e en un hilo de voz. ¨DDespu¨¦s regresaremos cada quien a su casa y esperamos. ¨D?A qu¨¦? ¨DA ver si alguno de los dos ma primero...¨D Finalizo. ¨D?Qu¨¦ pasa si uno de los dos le quiere har al otro pero al no recibir mada del otro piensa mal y no ha y ambos nos quedamos esperando? ¨DNos enviaremos un mensaje una hora despu¨¦s que diga: "Gusto en conocerte" y sabremos que el otro no quiere. ¨DMucho protocolo... pero, si funciona.¨D Contesta e simp¨¢tica. ¨DY si queremos que esto continue hamos tan solo lo pensemos... ?qu¨¦ te parece? ¨DMe parece... El silencio reina entre los dos de nuevo pero esta vez es con una mez de nerviosismo. Me siento en sobre el sof¨¢ y en lugar de prender televisi¨®n veo hacia el balc¨®n un lugar al que nunca salgo porque no me apetece, pero que ahora encuentro fascinante. Observo que el cieloienza a obscurecerse y que pronto de terminar¨¢ el d¨ªa para dar paso al siguiente, y por primera vez no digo mi t¨ªpica frase "otro d¨ªa se va y otro llega, qu¨¦ porquer¨ªa" si no que abro boca y le digo a Isa.¨D Seguro ma?ana neva. ¨DLleva un abrigo.¨D Me responde e. ¨DT¨² tambi¨¦n. En eso e corta mada y no porque no tenga nada m¨¢s que ticar si no porque ma?ana ser¨¢ el d¨ªa que nos conoceremos y supongo que quiere guardar un poco de conversaci¨®n para cuando eso suceda. Me quedo un rato m¨¢s viendo el cielo, no sale ninguna estre porque est¨¢ nudo, el fr¨ªo se intensifica y me levanto a prender calefi¨®n. A pesar de que estoy solo, ya no me siento tanto y debo confesar que este nuevo sentimiento es... atrapante,o voz de Isabel cada vez que escucho. ¨D?Est¨¢s viendo en esto que estoy metido Nadine? ¨D Pregunto al aire.¨D Espero no te moleste, solo son unos croissants.¨D Me justifico y regreso a ver mis archivos sin que esa emoci¨®n desaparezca para luego, m¨¢s tarde, irme a dormir. *** Viernes, seis de ma?ana, suena el despertador, lo apago y me pongo ropa deportiva. Hoy toca hit, hago mis 100 burpees mientras voz del chico del noticiero retumba en mi o¨ªdos. ?Hoy es el d¨ªa ? pienso a mis adentros mientras reviso los mensajes habituales de Vivianne. Lo ¨²nico Content ? N?velDrama.Org 2024. que ha cambiado es que ahora no me preguntoo quiero el caf¨¦, lo he cambiado a t¨¦, ya que Isabel me ha dicho que cafe¨ªna aumenta ansiedad por lo que el expresso ha salido de mi vida. Me ducho con agua caliente pero no ardiendo, salgo de ducha, me envuelvo toa y me veo frente al espejo, observo cada esquina de mi rostro y me fijo que solo tengo ojeras, no m¨¢s, parece ser que no me veo de cuarenta ?eso est¨¢ bien? ?eso est¨¢ mal? No me importa... ?S¨ª te importa? Pienso y paso unos minutos revisando mi piel por arrugas y otro poco mi cabello por canas. ¨D?Qui¨¦n iba a pensar que me sigo viendo igual que hace diez a?os no Nadine? ¨DMurmuro. Sonri¨® porque s¨¦ que e en este momento me dir¨ªa algoo. ??De qu¨¦ has? si erese a?os?. Salgo del ba?o, tomo un traje negro, me visto, me pongo un abrigo arriba y despu¨¦s de arrerme los ¨²ltimos detalles. ?No ir¨¢s vestido as¨ª al rato ?o s¨ª? ? Pienso y volteo a ver un hermoso abrigo negro con botes dorados un poco m¨¢s corto, pienso en unos pantalones de mezcli y una camisa dena, no s¨¦ un look un poco m¨¢s rjado que el de un empresario. Tomo mi m¨®vil y mi cartera y para mi sorpresa hay un mensaje de Isa que me hace sonre¨ªr. ISA Disfruta tu desayuno, nos vemos al rato "Cuentan" Me r¨ªo porque as¨ª fueo me ma su repartidor. No le contesto porque s¨¦ que ese mensaje es s¨®lo para avisar, no para iniciar una conversaci¨®n. Salgo de mi piso directo al auto y sin decir nada me dirijo a mi empresa s¨®lo para llegar y ver a Vivianne ticar con el chico que le gusta, no le digo nada. Entro directo a mi oficina y veo el desayuno que todos los d¨ªas me llevaban, me r¨ªo al ver una rosa cerca del empaque. ¨DSupongo que el de rosa soy yo.¨D murmuro y abro el empaque. Un olor a miel y can me llega, hoy en el men¨² hay tostadas francesas. Prendo el ordenador, aparece foto de Nadine y mis hijos y sonr¨ªo.¨D Buenos d¨ªas mi amor... hoy va a nevar.¨D Murmuro beso mi mano para pone sobre panta.¨D Te amo, los amo.¨D Y as¨ª inicio el d¨ªa. Las horas pasan y me concentro en todo lo que tengo que hacer. Pro fin he logrado resolver el problema, volv¨ª a tener una video mada con Del Moral con el que volv¨ª a confirmar mi asistencia para su hotel en florida. Despu¨¦s tuve varias juntas,¨ª ligeramente y finalmente as seis de tarde sal¨ª de oficina para irme directo al piso y cambiarme de ropa. ?C¨®mo ser¨¢ Isabel? ?Tendr¨¢ el pelorgo? ?Corto? ?Ser¨¢ alta o bajita? ?Con ojos azules o verdes? ?Su voz se coordinar¨¢ con su f¨ªsico? Eso me viene a mente mientras veos calles pasar en frente de mis ojos al ir al mercado de boquera donde quedamos de vernos ?estar¨¢ igual de nerviosa que yo? o estar¨¢o si nada esperando por m¨ª. Me bajo de camia nervioso, me odo el abrigo negro con botones dorados que me puse esta tarde y le dijo a mi chofer que me espere en un lugar donde pueda estar c¨®modo porque no s¨¦ cu¨¢nto me voy a tardar. Me pongo los guantes de cuero negro y me odo rosa en peque?a bolsa que tengo cerca del pecho y entro al mercado que parece ser bastante popr los viernes ya que se encuentra abarrotado de gente. Camino entre los locales deida ys personas que vienen y van por los pasillos. Con mi mirada busco a chica del sombrero rojo que cada vez que veo algo de ese color hace que me coraz¨®nta un poco m¨¢s fuerte. Sigo buscando, lo hago con cuidado viendo a cada una des personas que vienen y van y mientras pasa voy entrando un poco m¨¢s hasta llegar al ¨¢rea des flores. Me quedo de pie un momento ya que si sigo movi¨¦ndome doy por hecho de que no encontrar¨¦. De pronto,o si todo fuera un acto de magia, el lugar se despeja y veo ese hermoso sombrero rojo que me regresa sensaci¨®n caliente al pecho. Isabel se encuentra de frente busc¨¢ndome con mirada pa?¨® por d¨ªas... chica del sombrero rojo con un vel ens manos. Cuando mi mirada se cruza con de e sonr¨ªe y todass sonrisas que imagine no separan con que e me dio, es m¨¢s be y m¨¢s sincera. Isabel camina hacia m¨ª y toca rosa que llevo sobre el pecho. ¨DH Quentin.¨D Me murmura con los ojos brindo. ¨DH.¨D Contesto en un susurro d¨¢ndole a "N¨²mero Desconocido" un rostro, que igu su bello nombre... Isabel. Chapter 15: El primer encuentro Chapter 15: El primer encuentro Isabel tiene un hermoso cabellorgo y onddo, ojos miel y gracias al fr¨ªo tiene levemente nariz roja. Es un poco bajita, pero es normal, yo soy muy alto por lo que su cabeza me queda un poco a altura del pecho, aunque justo hoy trae botas con tac¨®n lo que le hace ver mas alta. Me quedo observ¨¢nd por un minuto, mientras analizo su rostro, tan hermoso y expresivo que ahora s¨¦ que no podr¨¦ borrar de mi mente y me pa?ar¨¢ por el resto del fin de semana y posiblemente m¨¢s. ¨DEres tan diferenteo te imaginaba.¨D Abre conversaci¨®n. ¨D?Diferente? ?En qu¨¦ manera? ¨DPues, siempre te imagin¨¦ menos... ¨D?Amargado? ¨DGuapo.¨D Murmura y sonr¨ªo ligeramente. ¨DBueno, no s¨¦ qu¨¦ decir al respecto sobre mi imagen pero si te puedo decir sobre tuya... tu rostro va con tu nombre y con tu sonrisa.¨D Me atrevo a decir. Isabel se sonroja, supongo que jam¨¢s imagin¨® que yo le dir¨ªa eso y mucho menos yo, tampoco s¨¦ porqu¨¦ lo hice. ¨DAdem¨¢s de fil¨®sofo eres poeta... ?Qu¨¦ bien! Aunque tu ropa dice que no eres nada de los dos. ¨DNo lo soy... pero ?qui¨¦n crees que soy? E se queda pensando un minuto y sonr¨ªe.¨D Eres alguien que quiere un croissant tantoo yo... vamos, que muerdo de fr¨ªo. Ambosenzamos a caminar hacia el caf¨¦ Duit que se encontraba en uno des esquinas de boquera. Aparaci¨®n de cuando yo hab¨ªa ido, esta vez estaba alumbrado con todo tipo de luces navide?as y hab¨ªa un conjunto de jazz al fondo tocando La vie en Rose que me hizo recordar a mi madre cuando pon¨ªa en casa. Nos sentamos adentro, ya que el fr¨ªoenzaba a pegar un poco m¨¢s fuerte y sab¨ªamos que ni cinco choctes calientes nos ayudar¨ªan a mantener el cuerpo a temperatura, adem¨¢s de que ¨²nica mesa se encontraba cerca del conjunto de jazz al fondo del lugar. Le recorr¨ª si con cuidado y e me sonri¨® en agradecimiento. En seguida un mesero nos trajo carta y e simplemente pidi¨®, un chocte caliente con mucha crema batida en parte de arriba y un croissant relleno de chocte, yo ped¨ª igual pero en lugar de crema batida ped¨ª con malvaviscos, despu¨¦s nos vimos de nuevo y e me sonri¨®. ¨DEs un cer conocerte Isabel.¨D Le dije a los ojos mientras e sonre¨ªa. ¨DIgualmente... personalmente quiero pedirte disculpas por haberte dicho cabr¨®n, no era mi intensi¨®n. ¨DNo pasa nada... quiero pensar que en alg¨²n punto lo fui. E se r¨ªe.¨DNo suelo expresarme as¨ª pero, estaba tan enojada que lo hice...¨D Sonri¨® y yo lo hice de nuevo, tan natural que me asusta. Nos quedamos un momento en silencio mientras el chico nos pone los tillos sobre mesa y luego un to de crema batida extra aldo m¨ªo. ¨DDe casa Se?orita Osher.¨D Le dicen y en ese momento s¨¦ que su nombrepleto es Isabel Osher, y conozco un poco m¨¢s. ¨DGracias.¨D Contesta y mientras con una cuchara le pone un poquito aldo del croissant.¨D Amo crema batida. ¨DVeo que eres cliente frecuente. ¨DTe dije que vengo seguido probar los croissants para encontrar el ingrediente secreto de masa para hacerlos... por eso me conocen tanto. Veo mi croissant y estoy a punto de morderlo y e me dice que no con cabeza.¨D Primero, toma un sorbo del chocte para que tus paps gustativas entren en juego.¨D Indica y yoo si fuera su alumno lo hago. Pruebo el delicioso chocte yo uno de los peque?os malvaviscos que hay en taza y siento esa sensaci¨®n de calor sobre mi pecho que me reconforta porpleto. Despu¨¦s, volteo a ve y me r¨ªo porque veo que tiene crema batida sobre losbios y s¨¦ que yo igual tengo chocte a altura de los m¨ªos. E se limpia levemente con lengua, pas¨¢nd lentamente removiendo crema, y con ese simple movimiento ma enteramente mi atenci¨®n. ¨DAhora s¨ª, prueba el croissant, sentir¨¢so el chocte dulce con el amargo se fusionan y hacen una explosi¨®n de sabores. ¨DMuy bien, t¨² eres chef.¨D Comento y tomo el croissant y le doy una mordida. El para¨ªso de chocte se reb ante m¨ª. ¨DCierra los ojos, sientebinaci¨®n de choctes, el calor del croissant reci¨¦n horneado.¨D Me explica con su melodiosa voz a que ya estoy acostumbrado pors infinitas pl¨¢ticas que he tenido con e. Isabel tiene raz¨®n, explosi¨®n de sabores me reconforta, revive de nuevo y se lleva todo el malestar del cuerpo que s¨¦ yo mismo me hab¨ªa provocado con tanta agua fr¨ªa, caliente, hambruna y al principio el alcohol ys pastis para dormir. ¨DDelicioso.¨D Murmuro. ¨DLo s¨¦, mi hermana me lo ense?¨® cuando ven¨ªa conmigo. ¨D?Tu hermana? Dijiste que ten¨ªas un hermano. ¨DS¨ª, hermano y hermana, yo soy menor. ¨D?Y? ?C¨®mo se ma tu hermana? E toma otro sorbo y luego vuelva a limpiarse el chocte.¨D Se maba Bettina o Betty. Muri¨® hace unos a?os atr¨¢s... ten¨ªa c¨¢ncer en el cerebro. La ¨²ltima vez que vine con e fue antes de que entrara al hospital para que operaran.¨D Comenta y sonr¨ªe leve. ¨DLo siento, fue imprudente de mi parte... yo. ¨DNo pasa nada, es pasado, ahora e est¨¢ en un lugar donde no siente dolor y yo estoy aqu¨ª disfrutando todo por e, para cuando me toque mi momento y me reencuentre con e pueda decirle todo lo que hice. ¨D?Crees que a e le hubiera gustado que trajeras a otro aqu¨ª? ¨D Pregunto y e asiente. ¨Dro, porqu¨¦ no, adem¨¢s su sabidur¨ªa de chocte y croissant est¨¢ pasando de disc¨ªpulo, a disc¨ªpulo... tu lo aprendes ahora, despu¨¦s lo pasar¨¢s a otros.¨D Contesta feliz y sin que e lo sepa en este momento me acaba de dar una li¨®n que deber¨¢ analizar en mi piso solo. ¨DNo sab¨ªa que era tu disc¨ªpulo ya...¨D Bromeo y ambos re¨ªmos. ¨DSi quieres... no es obligatorio Quentin.¨D Comenta y debo admitir que amoo pronuncia mi nombre, no s¨¦ si porque en su voz se escucha tan melodioso o porque e hace un esfuerzo para Belongs ? to N?velDrama.Org. pronunciarlo correctamente.¨D S¨®lo que cuando uno se mete as artes de los croissants se vuelve adictivo. ¨D?Al arte de los croissants? Hmmmm.¨D Contesto. ¨DAqu¨ª los mejores son los de chocte pero los de panader¨ªa de gran v¨ªa, los sdos, son los mejores. ¨D?Acaso eres catadora de croissants? ¨D Le pregunto en broma mientras tomo otro sorbo de chocte. ¨DNo, s¨®lo me gustaer pan y beber chocte.¨D Y se r¨ªe iluminando habitaci¨®n. Veo sus hermosos ojos miel de esa mirada profunda, su hermoso cabello onddo cayendo por sus hombros y ese sombrero que corona todo su conjunto que s¨¦, al igual que yo, ha escogido con detenimiento. ¨DNo tienes ni idea de qui¨¦n soy..¨D Le murmuro. ¨D?Deber¨ªa? ¨DTal vez s¨ª... yo conozco hasta tu apellido, en qu¨¦ trabajas y t¨².. ¨DNo me tienes que decir Quentin, no es importante. Lo dir¨¢s cuando est¨¦s listo, cuando sepas que es el momento correcto y me tengas un poco m¨¢s de confianza. En verdad es que si no me hubieran dado el n¨²mero equivocado, t¨² y yo no nos hubi¨¦ramos conocido. ¨DTienes raz¨®n. Pero ahora que te conozco no me arrepiento ?t¨² lo haces? E niega con cabeza mientras sus ojos siguen viendo directo a los m¨ªos. Despu¨¦s estira su mano y toca m¨ªa. El contacto entre los dos hace que electricidad corra por todo mi cuerpo y me encienda toc¨® mi pecho para que mi coraz¨®n volviera atir. ¨DTieness manos fr¨ªas.¨D Murmura, mientras yo sientos suyas calientes por taza de chocte.¨D No me importa qui¨¦n seas, ni de d¨®nde seas... s¨®lo s¨¦ que pasaste un episodio doloroso y eso s¨®lo te hace humano ?sabes? Sonr¨ªo ?de d¨®nde ha salido esta mujer que siempre dice lo que quiero escuchar? Acaricio su mano y e se pone de pie, saca de su bolsa un monedero y paga orden.¨D Ven, yo invito... vamos. ¨D?A d¨®nde? ¨DA caminar, lo necesitas, lo necesito, heido mucho por hoy. Ambos salimos del caf¨¦ y caminamos hombro a hombre por hermosa exnada alumbrada pors luces navide?as y llena de personas que van y vienen sin importar quienes somos nosotros. Ten¨ªa meses que no sal¨ªa en viernes o m¨¢s bien que no lo hac¨ªa en absoluto. Siento el fr¨ªo recorrer mi cuerpo pero mis manos siguen calientes porque su calor se guard¨® en mi piel mientras me colocaba los guantes. ¨DLo siento por tu hermana.¨D Leento. ¨DLo siento por Nadine.¨DResponde. ¨DGracias... e... ¨DNo me cuentes, no lo hagas... hazlo cuando est¨¦s listo. Yo suelo contar lo de mi hermana porque me ayuda a desahogarme pero, cada qui¨¦n hace lo que le sirve.¨D Y sonr¨ªe. ¨DNadine era mi esposa.¨D Continuo.¨D Muri¨® en un idente hace cuatro a?os atr¨¢s junto con mis hijos cuando ¨ªbamos a casa de mis suegros. No pude despedirme de ellos, tampoco pude salvarlos.¨D Expreso con mncol¨ªa y e voltea a verme y sin que yo lo pida me abraza pegando su cabeza hacia mi pecho. Al principio, siento que esta rei¨®n fue algo rara, pero su calor me hace cambiar de opini¨®n.Me abraza fuerteo si quisiera absorber todo el dolor que siento y yo hago lo mismo y de pronto me doy cuenta lo mucho que lo necesitaba. Nos quedamos as¨ª durante un momento mientrass personas pasan dergo sin prestarle atenci¨®n a lo que sucede. Aprovecho para oler su aroma y un ligero olor a mantequi y can mezdo con chocte llega a mi y provoque que cierre los ojos, d¨¢ndome escena m¨¢s bonita que he tenido en todo este tiempo. ¨DQuentin, los ataques de p¨¢nico que te dan es porque eres muy fuerte no porque eres d¨¦bil.¨D Ha a¨²n abraz¨¢ndome.¨D Recuerda eso ¨²ltima vez que te d¨¦ uno y estes solo. ?Ya no estoy solo ? Viene a mi mente. ¨D?C¨®mo sabes eso? ¨D Pregunto. ¨DMe lo dijo mi hermana, no s¨®lo me ense?¨® a catar croissants si no a sobrellevar mis ataques de p¨¢nico cuando sab¨ªa que iba a perde. Lo ¨²ltimo que me dijo fue eso y ahora te lo paso a ti. Deja de abrazarme y se aleja de mi. Me ve a los ojos y sonr¨ªe.¨D Que te vaya bien Quentin, espero te hayan gustado los Croissants.¨D Me dice y besa mi meji. Se da vuelta y camina lejos de m¨ª. ?Espera ?qu¨¦ est¨¢ pasando? ?Acaso esto qued¨® aqu¨ª? ? Pienso rmado mientras veo alejarse. En un impulso camino hacia e y tomo del brazo haciendo que e voltee. ¨D?Qu¨¦ haces? ?Te ir¨¢s? ?as¨ª? ¨DS¨®lo venimos por croissants y chocte ?recuerdas? Nunca dijiste nada m¨¢s, as¨ª que por lo que veo, esto lleg¨® a su fin. ¨DNo, no lleg¨® a su fin.¨D Hablo sin pensar o m¨¢s bien hablo dej¨¢ndome llevar por lo que siento en el momento.¨D Yo no quiero que llegue a su fin ?eso es lo que t¨² quieres? ?No te gustar¨ªa continuar? Isabel me da esa sonrisa sincera y confieso que ya no s¨¦ ni lo que estoy haciendo ni lo que estoy diciendo s¨®lo s¨¦ que quiero seguir conoci¨¦nd y hando con e, porque me hace bien y admito que esta sensaci¨®n me encanta. Tomo mi m¨®vil mientras e me ve fijamente a los ojos, mo al n¨²mero y e mete mano a su bolsa y al sacar el suyo y ver mi nombre se r¨ªe. ¨D?Qu¨¦ haces? ¨D Pregunta mientras el m¨®vil vibra y suena en sus manos. ¨D?Podr¨ªas contestar por favor? Isabel lo hace y lleva el m¨®vil a su o¨ªdo.¨D ?Diga? ¨D Dice con su melodiosa voz mientras me ve a los ojos. ¨DRecuerdas que te dije que si queremos que esto continu¨¦ nos mar¨ªamos tan s¨®lo lo pens¨¢ramos. ¨DS¨ª.¨D Responde. ¨DEste soy yo m¨¢ndote... ?Crees que podamos vernos de nuevo y seguir hando por m¨®vil? Isanza esa ligera sonrisa que tantas veces me dio y asiente con cabeza.¨D S¨ª Quentin, podemos vernos de nuevo.¨D Pronuncia frase haci¨¦ndome sonre¨ªr. ¨DEntonces hasta pr¨®xima.¨D Murmuro. ¨DHasta pr¨®xima.¨D Me dice y luego corta mada y se pierde entre gente. Chapter 16: La primera nevada Chapter 16: La primera nevada La rma suena constantemente hasta que estiro mano y apago. Sigo en cama, ayer me dorm¨ª hasta tarde pensando en Isabel, chica del sombrero rojo que excedi¨® mis expectativas sobre c¨®mo era, c¨®mo haba, c¨®mo sonre¨ªa. Ese abrazo que me dio a¨²n vive en mi piel y no puedo deshacerme de es calorcito que ahora vive en mi pecho y ens palmas de mis manos. Me levanto paraenzar a hacer ejercicioo todos los d¨ªas, voy hacia el armario y escojo ropa de este d¨ªa, un poco m¨¢s abrigado porque hace bastante fr¨ªo, me visto y cuando salgo de ah¨ª veo que mi m¨®vil se alumbra con el nombre de "Isa". Lo tomo sin pensarlo dos veces y veo el mensaje ISA Adem¨¢s de fil¨®sofo y poeta ?tambi¨¦n eres meteor¨®logo? QUENTIN ?De qu¨¦ has? Contesto de inmediato y aprovecho para ponerme los zapatos de deporte. ISA ?Tienes ventanas en tu casa? Ve para afuera. Voy hacia el switch des cortinas, lo enciendo para que poco a poco se vayan separando. Me acerco y veo frente a m¨ª un pasaje nco, toda ciudad cubierta de nieve y ¨¦sta a¨²n segu¨ªa cayendo poco a poco rellenando los espacios que a¨²n no ten¨ªan. ¨DHoy est¨¢ nevado hijos.¨D Digo al aire esperando que ellos me escuchen. Tomo el m¨®vil y le marco a Isabel que dos tonos despu¨¦s me contesta. ¨DBuenos d¨ªas.¨D Me dice con su melodiosa voz. ¨DBuenos d¨ªas. Te pido que no pronostiques para este d¨ªa un terremoto o una ca¨ªda de alg¨²n meteorito porque hoy es mi cumplea?os y quiero saber que se siente tener treinta a?os. ¨D Y despu¨¦s de decir esa frase se r¨ªe. ¨DEs igual que tener veintinueve o cuarenta.¨D Respondo mientras sigo viendo el paisaje. ¨DNo, no lo creo, ya viv¨ª treinta a?os en un mundo donde puedes morir saliendo de regadera o idente o porque en verdad piensa eso. ¨DFeliz cumplea?os Isabel.¨D Respondo. ¨DGracias, nunca hab¨ªa nevado en mi cumplea?os hasta que te conoc¨ª. Escuchoo al fondo se sirve un l¨ªquido y supongo que es hora del caf¨¦, as¨ª que yo salgo de mi habitaci¨®n para caminar hacia cocina y prepararme un t¨¦. He olvidado que estoy vestido para hacer ejercicio pero tengo m¨¢s ganas de tomar algo caliente mientras e lo hace. ¨D?Y? ?Qu¨¦ har¨¢s hoy? ¨DHmmmm... tengo una cena con unos amigos que seguro har¨¢n de otras cosas que no sean de mi cumplea?os, y durante ma?ana me dedicar¨¦ a ver pel¨ªcs y disfrutar, posiblemente alrededor de ¨DSi no quieres ir, no vayas. ¨DNo lo har¨¦... ¨D Responde y se queda en silencio. ¨¦ste no es inc¨®modo, noo los que ten¨ªamos antes, ahora yo lo moo silencio para reodaron ideas y cuidars pbras. ¨D?T¨² que har¨¢s? ¨D Pregunta de pronto. ¨DBueno yo... ir¨¦ a oficina a ver unas cosas y tal vez regrese un poco temprano, ya sabes es s¨¢bado. ¨DS¨ª, es s¨¢bado.¨D Repite y de nuevo el silencio regresa, ¨¦ste si es inc¨®modo, bastante porque ambos estamos esperando al otro y se hace confuso. Escucho su respiraci¨®n al otrodo del tel¨¦fono yo toma poco a poco los sorbos de bebida, me viene a mente esa imagen de e quit¨¢ndose crema batida con lengua y el olor a chocte y mantequi pega fuerte en mi nariz,o si e estuviera presente. Unas ganas de ve me vienen a ¨D?Te gustans donas? ¨D Escucho. ¨D?Donas? S¨ª ro. ¨DHay una cafeter¨ªa cerca del centro que haces mejores donas de az¨²car que puedas imaginar y... ¨D?En una hora? ¨D Pongo el horario y e se r¨ªe. ¨DEn un hora, te env¨ªo diri¨®n por mensaje.¨D Y termina mada. Sin pensarlo mucho, dejo taza de t¨¦ sobre barra y entro a habitaci¨®n para desnudarme y entrar a ducha, lo hago r¨¢pido, con mucho apuro, tomo el shampoo, el jab¨®n, me enjabono y luego me enjuago saliendo en un tiempo r¨¦cord. Me envuelvo toa en cintura, me veo en el espejo, arreglo mi barba y mi cabello para luego salir de ah¨ª. Tomo unos pantalones gruesos contra el fr¨ªo, unas botas negras que hace tiempo no me pon¨ªa, una camisa de cuello alto, un su¨¦ter y el abrigo negro que tiene una capucha para protegerme del fr¨ªo. Me veo en el espejo, arreglo todo lo que siento que est¨¢ fuera de lugar y cuando siento que estoy listo, salgo para tomar el m¨®vil y cartera. Camino hacia el elevador de mi piso y mientras bajo le env¨ªo un mensaje al chofer para que est¨¦ listo. Llego al lobby y en seguida lo veo de pie aldo de camia. Belongs ? to N?velDrama.Org. ¨DBuenos d¨ªas Carlo.¨D Le digo al chico que inmediatamente deja de leer el peri¨®dico y se pone de pie. ¨DBuenos d¨ªas Se?or Valois.¨D Pronuncia, pero yo ya voy tan lejos que apenas le escucho. Subo al auto y cuando el chofer se sube, arranca el auto de manera autom¨¢tica.¨D No, espera.¨D Le pido y ¨¦l frena de inmediato.¨D Hoy no iremos a oficina. ¨D?Disculpe Se?or Valois? ¨DIremos a esta diri¨®n.¨D Le muestro el lugar.¨D Gracias. ¨¦l me ve por le retrovisoro si yo hubiera enloquecido de noche a ma?ana, y puede que tenga raz¨®n ya que despu¨¦s de cuatro a?os seguidos, casi cinco, con misma rutina y de pronto salir de e es algo nada normal en m¨ª. A¨²n as¨ª arranca de nuevo y sin decirme nada m¨¢s me lleva a ese lugar. ?E llegar¨¢ antes que yo? ?estar¨¢ ah¨ª ya? Espera... ¨D?Espera! ¨D Le digo al chofer y el se vuelve a frenar. ¨D?Diga? ¨DNo traigo un regalo... ¨D murmuro. ¨D?Disculpe? ¨D?Crees que podamos ir por un regalo? Es que hoy es cumplea?os de...¨D y mi chofer alza ceja esperando a que le diga el nombre, pero entre m¨¢s lo pueda mantener para mi mejor. ¨DNo creo que podamosprarle un regalo, mejor c¨®mpreselo luego, nieve sigue cayendo y puede que los caminos se cierren. ¨DTienes raz¨®n... sigue, sigue.¨D Le ordeno y ¨¦l vuelve a arrancar. Momentos despu¨¦s llegamos a esta peque?a cafeter¨ªa en el centro de ciudad, una que en mi vida hubiera visitado y mi chofer lo sabe ya que al momento de estacionarme me ve extra?ado. ¨D?Llegamos se?or? ¨D Me pregunta m¨¢s que anunciarme. Se baja y me abre puerta para que pueda hacerlo yo, de pronto veo a Isabel saliendo de parada del metro e inmediatamente sonr¨ªo. Hoy viene vestida con un hermoso gorro negro dena, unos pantalones de mezcli, una blusa de cuello alto y un abrigo bastante grueso. ¨D?Se?or? ?Se?or? ¨D Escucho que me dice y volteo a verlo. ¨DDime. ¨DLe dec¨ªa que si lo espero aqu¨ª o regreso. ¨D?Ah! S¨ª, ve y ref¨²giate cerca, puedes ir a tomar un caf¨¦ o chocte, lo que quieras.¨D Y sin perder el tiempo saco mi cartera y le doy un billete. ¨DGracias.¨D Contesta y se regresa al auto. E se acerca a m¨ª y veo el chofer se va pero no me dice nada. Sus pups se cruzan cons m¨ªas y siento ese calorcito en mi cuerpo. ¨DFeliz cumplea?os Isa.¨D Le murmuro. ¨DGracias, Quentin ?entramos? Muero de fr¨ªo. Ambos caminamos hacia cafeter¨ªa en silencio, entramos por peque?a puerta de madera y una se?ora nos recibe sonriente. ¨DEn un momento los atiendo.¨D Nos dice y ambos caminamos hacia mesa que est¨¢ cerca del calentador. Unos minutos despu¨¦s nos traen este men¨² porque paquetes donde Isa pide el 2 y yo el uno y luego esperamos. ¨DPerd¨®n el cambio de nes. ¨DEsta bien, no iba a hacer mucho en oficina.¨D Contesto honesto porque es verdad, los s¨¢bados s¨®lo iba por no quedarme en mi casa. ¨DL¨¢stima, tu desayuno se loer¨¢ alguien m¨¢s.¨D Me murmura y abro los ojoso tos porque es cierto, el desayuno llegar¨ªa a misma hora hoy.¨D No te dije que los fines de semana no. ¨DNo, te dije que llenaras tu cuestionario, ahora unos deliciosos wafles con mantequi te est¨¢n esperando en oficina. ¨DLe pedir¨¦ a Vivianne que losa. ?Cierto, Vivianne, no le dije que se pod¨ªa tomar el d¨ªa?. Tomo mi m¨®vil y le env¨ªo un mensaje de inmediato, espero que no se enoje ya que hice salir de cama con este fr¨ªo. Las donas llegan junto cons bebidas y despu¨¦s de agradecer Isa toma una ye, todo el az¨²car se queda en susbios y con ansias estoy esperando que llegue ese movimiento que debo admitir no sale de mi mente desde ayer. Su lengua roza losbios y luego se muerde elbio inferior. La miro fijamente sin parpadear y e se sonroja. ¨D?Qu¨¦ pasa? ?A¨²n tengo az¨²car en misbios? ¨DUn poco, en tu meji... ?puedo? ¨D Le pregunto y e siente. Se acerca a m¨ª y con mi dedo quito un poco del az¨²car. ¨D Gracias, el az¨²car es un poco escurridiza. ¨D Ya vi.¨D Murmuro y luego despu¨¦s de ese momento tierno,ienzo aer junto con e. Las donas son deliciosas, de nuevo explosi¨®n de sabores se enciende en mi boca y vuelvo a sentirme vivo, el calor corre por mi cuerpo y todo, absolutamente todo est¨¢ bien. ¨D?Te gusta? ¨D Me pregunta. ¨DMe encanta. ¨DTal vez no seao otras cosas que haz probado, pero es sencillo y es rico y bastante abrigado para estos d¨ªas. ¨DCr¨¦eme no eso lo que he probado. ¨D?En tu mundo no hay donas? ¨D Pregunta bromeando y con eseentario mi cuerpo se pone alerta. Bajo el chocte que estoy tomando y miro.¨DT¨² sabes quien soy ?Cierto? ¨D Le pregunto a Isa mientras me sonr¨ªe. ¨DS¨ª, lo s¨¦. ¨D?Cu¨¢ndo lo supiste? ¨DCuando env¨ªe tu primer desayuno a empresa.¨D Contestao si no tuviera importancia.¨D Tu nombre no es muy¨²n y cuando dijiste que tu correo era quentin "V" supe que eras t¨², lo confirm¨¦ de nuevo con lo del idente de tu esposa e hijos. No fue algo tan secreto porque sali¨® en todos los peri¨®dicos. ¨DY, si sab¨ªas que era yo ?por qu¨¦ no me dijiste?¨D Pregunto un poco preocupado. ¨DPorque esperaba que t¨² me lo dijeras . Si hab¨ªas luchado tanto en mantenerlo en secreto es por algo ?Cierto? ¨D Y toma un sorbo de chocte.¨D Adem¨¢s me gustas personas se presenten por s¨ª ss. ¨DLa gente suele saber qui¨¦n soy y tratar deprar mi favor.¨D Murmuro. ¨DY ahora piensas que soy una interesada y te preguntas si en realidad me confund¨ª de n¨²mero o alguien me lo dio para engancharte... ?no es as¨ª? S¨®lo porque me atrev¨ª a preguntarte si en tu mundo hay donas. Me quedo en silencio porque s¨ª, es verdad, ahora dudo de todo esto que me est¨¢ pasando. Parece que mi expresi¨®n me dta porque e me ve a los ojos y sonr¨ªe. ¨DD¨¦jame ponerte algo en ro Quentin, esta no es historia del rico que tiene "algo" con pobre, no necesito que me salven, ni que me protejan, yo puedo hacerlo s. Tengo mi vida, puede que no sea tan elegante o tan millonariao tuya, pero es pr¨®spera y entretenida. Me valgo por mi misma y mes veo s desde hace a?os. Si estamos aqu¨ª es porque un cabr¨®n me dio "su"n¨²mero de tel¨¦fono, y result¨® ser el tuyo, no porque yo haya querido a prop¨®sito. ¨DSal¨ª en revista de los solteros m¨¢s codiciados, de ah¨ª pudiste haber tomado idea. ¨DS¨ª ro, te escoger¨ªa a ti por encima de Emiliano Sainz.¨D Bromea y luego toma el ¨²ltimo sorbo de chocte.¨D Si no conf¨ªas en m¨ª, jam¨¢s podremos tener una rci¨®n de amistad entre los dos, porque si no hay confianza, no hay nada. ¨D?C¨®mo s¨¦ que no escondes algo? ¨D?C¨®mo voy a esconder algo? Si cuando entras a google y pones mi nombre o el de mi empresa salgo yo... ?no me hab¨ªas buscado? ¨D Preguntao si fuera algo obvio.¨D Adem¨¢s de que dos veces te hepartido mis gustos y hecho parte de mi mundo ?c¨®mo s¨¦ que no eres de esos ricos que secuestran mujeres ys obligan a hacer cosas? ¨DPorque no soy as¨ª y tu me contactaste primero. ¨DY t¨² insististe...¨DE se pone de pie y saca de su bolsa el monedero que vi ayer y pone dos billetes sobre mesa, luego se oda el gorro. ¨D Yo invito. Hasta luego Quentin¨D Dice firme. Isa sale de cafeter¨ªa dej¨¢ndome en medio de e sin saber qu¨¦ decir. E sab¨ªa qui¨¦n era lo supo desde hace d¨ªas atr¨¢s pero no me dijo ?por qu¨¦? ?Lo hizo para ver que consegu¨ªa de m¨ª! Me pongo de pie y salgo detr¨¢s de e, estoy enojado, furioso, resulto ser de nuevo otra de esas que me manda cartas de amor con fotograf¨ªas cada vez que me ven ens revistas. La tomo del brazo y e voltea asustada. ¨D?As¨ª te vas? Me invitas aer dos veces y ?te vas? ¨D?Qu¨¦ quieres que haga? ¨DQue me digas verdad. ¨D?Es verdad Quentin! No hay m¨¢s... deb¨ª haberme retirado cuando me dec¨ªas tus fraseso "ya no hablemos m¨¢s" ¨D E imita mi voz.¨D Pens¨¦ que trat¨¢ndote normal todo estar¨ªa bien, pero no, no importao te trate jam¨¢s confiar¨¢s en mi, s¨®lo piensa, si hubiera sido una trepadora ?te hubiera contado lo de mi hermana? ¨DTal vez lo inventaste para causar empat¨ªa con mi historia.¨D Expreso sin pensarlo y en eso siento una bofetada tan fuerte que hace que ahora mi meji se enrojezca. Veo a Isa a los ojos y est¨¢n llenos de l¨¢grimas. ¨DEl dolor te hizo cruel.¨D Murmrura.¨DNo vuelvas a marme Quentin... ¨D Se quitas l¨¢grimas.¨D Hasta luego.¨D E Isa se da vuelta yienza a caminar lejos de m¨ª. ?Soy un idiota ? Pienso mientras veo partir. Chapter 17: Otra oportunidad Chapter 17: Otra oportunidad Ha pasado casi una semana e Isabel no contesta mis madas y mucho menos mis mensajes, y me siento un verdadero idiota, porque no s¨®lo le dije esa frase tan cruel, si no que arruin¨¦ su cumplea?os n¨²mero treinta y e se sent¨ªa tan feliz ese d¨ªa, ahora pas¨¦o el imb¨¦cil, cruel que le dijo que hab¨ªa inventado una historia personal para poder simpatizar. El lunes, llegu¨¦ a oficina m¨¢s r¨¢pido de lo normal, vi que el men¨² del d¨ªa estaba sobre mesa y al abrirlo vi nota que dec¨ªa lo mismo pero ahora era una etiqueta impresa, lo que quiere decir ques otras eran especiales para m¨ª y no lo pude ver. El martes pas¨® igual, y luego vinieron mi¨¦rcoles, jueves y viernes, sin respuesta. Una cosa que he aprendido de e es que tiene car¨¢cter, sabe lo que quiere y no se anda con rodeos, as¨ª que cuando me dijo que no buscara m¨¢s s¨¦ que lo dijo en serio. ?Ya no le puedo mar m¨¢s ? pienso para m¨ª mismo mientras mis socios exponen los ¨²ltimos negocios que hay por cerrar. Debo admitir que he estado muy distra¨ªdo estos d¨ªas y se me nota, no lo puedo esconder m¨¢s, as¨ª que es normal que cuando me pregunta algo mi respuesta sea ?Perd¨®n? en lugar de lo que¨²nmente hago que es dar mi opini¨®n sin ninguna excepci¨®n, por lo que no puedo continuar as¨ª, necesito ve, pedirle que me disculpe, no importa si no quiere continuar con esto que tenemos, simplemente quiero que sepa que no lo dije enserio y que no soy el pat¨¢n que e cree. As¨ª que entro a mi oficina, voy directo al ordenador y en el buscador pongo "amistoso men¨²" para saber si de alguna manera puedo contacta. Tan solo doy click en buscar, informaci¨®n de empresa de Isabel Osher se desglosa ante mis ojos incluyendo una foto donde, tiempo atr¨¢s, entrevistaron para una revista culinaria. Con esa sonrisa maravillosa y unos a?os m¨¢s joven, ha con pasi¨®n sobre su empresa y cuenta que idea se le vino cuando su hermana, unos a?os mayor a e, llevaba una dieta especial que no pod¨ªa obtener cerca de su trabajo, por lo que e le llevaba todass ma?anasida basada en su alimentaci¨®n y se corri¨® voz por oficina. Observo detenidamente foto y trato de imagina qu¨¦ estaba haciendo yo en ese tiempo, seguro estaba en alg¨²n lugar del mundo o disfrutaba de mis hijos, mientras Isabel empezaba con su empresa y viv¨ªa una des circunstancias m¨¢s horribles de su vida, y a¨²n as¨ª, sonre¨ªa. Termino de leer el art¨ªculo y despu¨¦s paso a informaci¨®n de su empresa donde, afortunadamente est¨¢ su diri¨®n y tengo al menos una pista de donde puedo encontra. La apunto y sin perder m¨¢s tiempo salgo de mi oficina. ¡ªVivianne.¡ª Le mo y e camina hacia a mi.¡ª Ma?ana t¨®mate el d¨ªa libre de nuevo, s¨®lo qu¨¦date al pendiente por si llega alg¨²n e-mail urgente ?quieres? ¡ªS¨ª se?or, gracias.¡ª Contesta feliz, y luego se da vuelta para dejarme partir. Lo hago con prisa, pensando qu¨¦ le dir¨¦ en caso de que vea y si no, c¨®mo le har¨¦ para encontra el fin de semana, tal vez idea de sobornar a Peter ahora no sea tan m. ¡ª?A casa se?or? ¡ª Pregunta el chofer. ¡ªNo, ll¨¦vame a esta diri¨®n.¡ª Le paso el papel con ¨¦sta escrita a mano y despu¨¦s arranca sin preguntar. Pronto el paisaje y el caos de ciudad nos alcanzan y yo repaso una y otra vezs pbras que le dir¨¦ a Isa cuando vea. ?Perd¨®name, fui un idiota? digo en mi mente, ?no, muy simple, mejor... Isa, tienes raz¨®n soy un cabr¨®n, jam¨¢s estuviste equivocada?. ¡ªEso si que es dram¨¢tico.¡ª Murmuro y despu¨¦s volteo a ver por ventana para percatarme que estoy en terrenos un poco desconocidos para mi. Llegamos a un edificio de varios pisos con balconespartidos, con un parque en medio e infinitas escaleras para subir. ¡ª?Gusta que lo pa?e se?or? ¡ª Pregunta mi chofer preocupado. ¡ªNo, qu¨¦date en el auto.¡ª Ordeno y bajo al conjunto de edificios que hay frente a mi. Atravieso el peque?o parque que m¨¢s bien es una ¨¢rea de juegos, camino inseguro hasta donde est¨¢ vers letras pintadas en fachada. ¡ªPor eso odio el invierno, el cielo se obscurece m¨¢s temprano.¡ª Me quejo y me hago para atr¨¢s para ver si de casualidad e est¨¢ en alguno de los balcones y me puede ver. Pero es invierno y en esta estaci¨®n son pocass personas que salen a los balcones a tomar el fresco. Tomo el m¨®vil y le mando un mensaje. QUENTIN VALOIS Isa, estoy afuera de tu edificio ?puedes salir? Content ? N?velDrama.Org 2024. ¡ªO deber¨ªa de decir ?quieres salir? ¡ª murmuro. El tiempo pasa y e no contesta. Creo que no importa lo que haga e no dar¨¢ su brazo a torcer. As¨ª que volteo hacia arriba, reviso los balcones con mirada y luego me doy vuelta para regresar al auto. ¡ªSi de una cosa estoy arrepentido, es el haberte herido Isa.¡ª Hablo bajito mientras sigo caminando. Camino un poco m¨¢s y antes de dejar los ¨²ltimos edificios veo una figura negra caminando hacia mi, luz alumbra y es Isa con un gorro dena negro y un abrigo de color rojo que me hace pensar cuantos abrigos tendr¨¢. ¡ªS¨ª que eres insistente.¡ª Murmura. La observo fascinado, sintiendoo el calor regresa a mis manos y mi pecho, los lugares donde e a dejado su hue y siento un poco el ardor en meji despu¨¦s de bofetada que me dio hace una semana. ¡ªTienes cinco minutos.¡ª Sentencia.¡ª No m¨¢s. ¡ªCinco minutos me bastan.¡ª Murmuro y e camina hacia afuera delplejo de edificios para ir a un peque?o caf¨¦ que se encuentra justo debajo de un puente que hay. Al entrar todos saludan y parece que e es cliente frecuente de ah¨ª o tal vez ellos son sus vecinos y siempre ven pasar. Nos sentamos en mesa de al fondo y cuando estamos frente a frente puedo ver su hermosa nariz rojiza por el fr¨ªo. Se queda en silencio, supongo que ahora es mi turno de har y no he practicando ning¨²n discurso para pedirle perd¨®n. ¡ªMi nombre es Quentin Oliver Valois, tengo cuarenta a?os, mi esposa Nadine muri¨® hace casi cinco a?os junto con mis dos hijos. Soy due?o de una empresa tan grande, rica y poderosa que no puedo describi porpleto. Cuando mi esposa se ident¨® a los dos a?os una mujer se acerc¨® a mi, se maba Christine y le di oportunidad de que entrara en mi vida, result¨® ser una reportera que invent¨® historia de que yo hab¨ªa matado a mi esposa e hijos por dinero, s¨®lo porque coincidi¨® con un negocio que sus padres y yo hab¨ªamos hecho. Promet¨ª que jam¨¢s me rcionar¨ªa con alguien y me volvi¨® cruel, amargado e infeliz. Mi vida es una rutina, todo est¨¢ extremadamente calcdo porque no quiero volver a perder el control de todoo anteriormente lo hice. Isa me ve a los ojos para luego suspirar y recargar los codos sobre mesa¡ª ?Por qu¨¦ me dices esto? ¡ª Pregunta atenta. ¡ªPorque quiero que empecemos desde cero, quiero que sepas que tal vez mi vida no eso tu imaginas y s¨ª, tengo mucho dinero, soy millonario, tengo un chofer que me espera afuera, una asistente que hace todo por mi y un piso m¨¢s grande que este lugar en el que estamos. Yo, estoy dispuesto a aceptar que fue cruel de mi parte haberte dicho lo de tu hermana y lo dije m¨¢s en un arranque de ira y no porque pensara que es verdad. As¨ª que, vengo a pedirte, que si me das oportunidad, si podr¨ªa continuar siendo parte de tu vida.¡ª Finalizo mi discurso mientras siento que mi coraz¨®nte un poco m¨¢s r¨¢pido de lo normal. E se muerde elbio, hace eso cuando piensa, mis pups no dejan de vers de e y ligeramente me sonr¨ªe. ¡ªNo s¨¦ si deba perdonarte. Lo que dijiste de mi hermana fue cruel y me doli¨®. ¡ªLoprendo y estas en todo tu derecho de no hacerlo, s¨®lo quer¨ªa venir a dec¨ªrtelo personalmente, me gusta har de frente. ¡ªBueno, adem¨¢s de los casi 60 mensajes que recib¨ª, todos los le¨ª y s¨¦ que est¨¢s arrepentido ?c¨®mo s¨¦ que ma?ana no cambiar¨¢s de opini¨®n y ser¨¢ de nuevo lo mismo? ¡ªPorque no lo har¨¦, jam¨¢s lo har¨¦, ser¨¦ tan directo y honesto contigo que no sabr¨¢s qu¨¦ decirme, quiero, quiero tenerte en mi vida Isabel...¡ª Confieso y lo hago poniendo todo el coraz¨®n en esa frase. Isabel suspira. ¡ª Te doy otra oportunidad Quentin, pero es ¨²ltima, pr¨®xima vez te bloquear¨¦ definitivamente de mi m¨®vil y jam¨¢s me volver¨¢s a ver,prendes, ni de broma. ¡ªComprendo.¡ª Contesto en un murmuro y esbozo una ligera sonrisa. Por un momento nos quedamos en silencio, esos que nos hacen pensar que diremos o tal ez esconder algo m¨¢s que a¨²n no es propio confesar ¡ªTe ves mejor, los nutrientes te hacen bien.¡ª Ha rompiendo tensi¨®n. ¡ªEs primera vez que c¨®mo tan bien en todos estos a?os. Mi cuerpo te lo agradece. ?Y mi coraz¨®n tambi¨¦n ? Pienso, pero ¨²ltimamente no le pongo tanto atenci¨®n a lo que dice mi mente porque enloquecer¨ªa. E toma mis manos de nuevo yo si un choque el¨¦ctrico se activara mi cuerpo reiona haci¨¦ndome sonre¨ªr. Con mis dedosienzo a acariciar los suyos y luego me atrevo a subir mi mano y acariciar su rostro, e cierra los ojos,dea cabeza frotando ligeramente su meji contra mi mano y sonr¨ªe. ¡ªTus manos est¨¢n c¨¢lidas.¡ª Murmura. ¡ªSon los guantes.¡ª Miento pero o es as¨ª, desde que e me pas¨® su calor todo est¨¢ mejor en mi tacto. ¡ª Isa, quiero rpensarte por tu cumplea?os, lo arruin¨¦ y fui un verdadero pat¨¢n, quisiera llevarte no s¨¦ a cenar o a lo que t¨² quieras hacer. ¡ªNo es necesario.¡ª Dice apenada. ¡ªLo es para mi, he despejado toda mi agenda del fin de semana para hacer todo lo que t¨² desees, lo que quieras. Isabel sonr¨ªe, s¨¦ que esta avergonzada, ahora que sabe qui¨¦n soy sabe que puede pedir que lleve depras a Nueva York y en un chasquido podemos tomar el avi¨®n y quedar¨ªa listo, pero s¨¦ que e no me pedir¨¢ algo as¨ª, aunque yo pueda d¨¢rselo y para ser honesto no me importar¨ªa que lo hiciera . ¡ªNo s¨¦ Quentin, no se me ocurre nada en este momento. ¡ªYa s¨¦, ?te importa si me dejas sorprenderte?¡ª Pregunto. ¡ªO.K.¡ª Contesta t¨ªmida. ¡ªVale, ma?ana lista, as ocho de ma?ana pasar¨¦ por ti y te sorprender¨¦ ?entendido? ¡ªEntendido. ¡ªNo importa lo que haga ?verdad? ¡ªSupongo... ¡ª Y se r¨ªe t¨ªmida. E se pone de pie y deseo tanto abraza en este momento pero no quiero arruinar de nuevo lo que casi pierdo unas horas atr¨¢s. Isa se acerca a m¨ª, se pone un poco de puntas sobre los pies y me da un beso en meji donde me dio bofetada, el calor de mi pecho y mis manos se va a esa lugar. ¡ªHasta ma?ana Quentin. ¡ªHasta ma?ana Isabel.¡ª Respondo y de nuevo veo alejarse de m¨ª. Chapter 18: La sorpresa Chapter 18: La sorpresa Ocho de ma?ana, espero afuera de los edificios donde vive, estoy nervioso pero trato de que no se me note ya que el chofer est¨¢ un poco atento a lo que hago, es normal, pas¨¦ de tener esta rutina de oficina-piso durante a?os y ahora me tomo los fines de semana libres y voy a cafeter¨ªas que est¨¢n fuera de mis lugares habituales, tambi¨¦n espero a una mujer recargado sobre el auto mientras observo atento a entrada. Minutos despu¨¦s Isabel aparece caminando frente a m¨ª, esta vez trae una chaqueta de color negro bastante moderna, con una blusa de cuello alto que le cubre el cuello, unos pantalones de mezcli negros y unos botines que le hacen juego a todo, no trae gorro ni nada, as¨ª que su hermoso cabello onddo cae sobre sus hombros. ¨DBuenos d¨ªas. ¨DBuenos d¨ªas.¨D Hablo en alto mientras mi chofer abre puerta para que podamos subir. AL principio duda un poco opero despu¨¦s se atreve y yo sigo. Isa observa camia, toca los asientos de piel y sonr¨ªe.¨D Eso un pcio en ruedas. ¨DY no has visto otra.¨D Presumo dej¨¢ndome llevar por el momento. ¨D?Se?or? ¨D Me pregunta el chofer. ¨DVamos.¨D Indico y antes de que avance el auto le pongo el cintur¨®n a Isa pegando pegando un poco mi cuerpo al suyo.¨D Seguridad ante todo.¨D Comento y e sonr¨ªe nerviosa. ¨D?Me podr¨ªas decir d¨®nde vamos? Es un poco temprano para que un restaurante est¨¦ abierto ?no? ¨DNunca dije que ir¨ªamos a un restaurante.¨D suspiro¨D?Conf¨ªas en m¨ª? ¨DLo hago.¨D Responde vi¨¦ndome a los ojos y ese brillo que siempre tienen me hace sonrojar. ¨DEntonces disfruta, es tu cumplea?os, prometo que te gustar¨¢. E suspira y sonr¨ªe.¨D Ok, lo har¨¦, pero no esperes que no siga pregunt¨¢ndote qu¨¦ es lo que haremos o d¨®nde iremos, me gusta estar enterada de todo. ¨DLo noto.¨D Respondo y me r¨ªo levemente.¨D Te puedo dar pistas si quieres. Isa voltea su cuerpo hacia m¨ª y me ve a los ojos.¨D Me interesa, contin¨²a. ¨DBueno, pues, puedes hacerme tres preguntas estrat¨¦gicas que no sea ?d¨®nde vamos? Pueden ser cosaso colores, olores,ida, flora, fauna. "Hmmmmm" hace con boca y luego se muerde esebio que denota que esta pensando¨D?D¨®nde vamos est¨¢ nevando igual que hoy? Tomo mi m¨®vil y reviso el clima.¨D Nevar¨¢.¨D Contesto. ¨DOk, entonces puede ser aqu¨ª o en este continente. Me r¨ªo. ¨D Tu siguiente pregunta. ¨D?Es un lugar abierto o cerrado? ¨DAbierto.¨D Contesto de inmediato.¨D La ¨²ltima, pi¨¦ns bien. Isabel vuele a quedarse pensando y luego ha.¨D ?Qu¨¦ tipo de transporte nos llevar¨¢? ¨DUno diferente a este. ¨D?No me lo dir¨¢s? Pregunta. ¨DEsa es una cuarta pregunta, as¨ª que no tengo mucho derecho a contestar.¨D Hablo en un tono casual que hace sonre¨ªr. ¨DVale, entonces no me contestes. Pero si estamos yendo al sur quiere decir que vamos al aeropuerto por lo que es avi¨®n o helic¨®ptero. El segundo no es tan probable ya que est¨¢ nevando por lo que s¨¦ que es avi¨®n, ahora, donde me llevar¨¢s no lo s¨¦. ¨D?A caso eres investigadora o detective? ¨D Pregunto entre risas. ¨DNo, pero me gusta leer novs policiacas y a veces sale el detective en mi. Adem¨¢s ya notaste que soy un poco intuitiva. ¨DSe?or, ya casi llegamos ?lo dejo en pistao siempre? ¨D pregunta el chofer. ¨DS¨ª, ya nos est¨¢n esperando. Entramos por el camino de siempre a pista del aeropuerto y a lo lejos veo mi avi¨®n esperando por nosotros. Isa me ve.¨D Si sabes que un desayuno en cualquier lugar hubiera esto bien ?cierto? ¨D Me El chofer le abre puerta y e baja a pista junto conmigo, despu¨¦s ambos subimos al avi¨®n donde lugar a donde va, yo alcanzo y le murmuro al o¨ªdo. Content ? N?velDrama.Org 2024. ¨DEste es mi mundo Isa y quiero hacerte parte de ¨¦l, no tengo culpa de que sea... as¨ª.¨DIsabel se queda en silencio mientras yo estoy cerca de su oreja y puedo oler su rico perfume.¨D Hay cosas que no son imposibles para mi,o pasar un fin de semana en Paris. E voltea de inmediato y me ve a los ojos¨D ?Paris? ?Me llevar¨¢s a Paris? ¨DAs¨ª es, iremos as mejores Croissanteries de ciudad y probaremos los croissants que quieras y de paso caminaremos por ciudad ?te agrada idea? La emoci¨®n en su mirada es ¨²nica y sonrisa que pa?a es a¨²n m¨¢s amplia que que antes me hab¨ªa dado.¨D No s¨¦ que decir.¨D Comenta. ¨DYo s¨ª, podr¨ªas escoger un lugar para sentarte porque ya vamos a despegar.¨D Le pido y con mano le indico que escoja el asiento que quiera. Isabel camina hacia el lugar que est¨¢ cerca de ventani y yo me siento en frente de e.¨D Esto es... inesperado. Me despert¨¦ por ma?ana pensando otra cosa y ahora estoy en un avi¨®n privado viajando a Par¨ªs. Tomo su mano, algo que ambos hacemos ahora, y veo a los ojos.¨D No te sientas culpable o mal porque hago esto, puedo hacerlo y bueno... s¨®lo no te acostumbres.¨D Bromeo. ¨D?Por qu¨¦ habr¨ªa de acostumbrarme? ¨D Pregunta e nerviosa mientras sienteo mis manos acaricians suyas.¨D Es s¨®lo un viaje de cumplea?os ?cierto? Eso se da una vez al a?o. ¨DCierto.¨D Respondo un poco avergonzado porque no pens¨¦ en eso.¨D A¨²n as¨ª, no te acostumbres. ¨DLo prometo. Sentimoso el avi¨®nienza a moverse y poco a poco nos vamos preparando para despegar. La sobre cargo nos interrumpe y yo dejo de tomar sus manos para pedirs bebidas. Isabel ve por ventani mientras nos alejamos cada vez m¨¢s del aeropuerto. Despu¨¦s voltea a verme y dice.¨D Jam¨¢s he ido a Paris, gracias.¨D Agradece y luego veoenzamos a despegar. Chapter 19: Croissants con Quentin Chapter 19: Croissants con Quentin Durante todo el vuelo a Paris, Isa y yo nos conocimos un poco mejor. Me enter¨¦ que su color favorito es el rojo, que suida favorita es japonesa por mez de sabores. Me cont¨® de sus d¨ªas en universidad, de c¨®mo empez¨® su amor por cocina y algo que en realidad me sorprendi¨® bastante y ahora entiendo todo, ya que fue chef personal por unos meses del empresario Emiliano Sainz. ¨DYa veoparaci¨®n.¨D Le digo mientras vemos por ventani. ¨DEs guapo, joven, pero s¨®lo fue por unos meses, sab¨ªa mi nombre y saz¨®n pero nada m¨¢s, Despu¨¦s me fui porque mi hermana enferm¨® pero si no... tal vez ya estuviera viajando con ¨¦l a otrodo del mundo.¨D Comenta coqueta mientras sonr¨ªe Vemos hermosa fotograf¨ªa de Paris debajo de nosotros e Isa se acerca un poco m¨¢s para observa con detalle,o si fuera una ni?a peque?a con juguete nuevo.¨D Es hermosa.¨D Murmura. ¨DLo es, sol¨ªa venir seguido con Nadine cuando ¨¦ramos novios, hay un caf¨¦ aldo del museo del Louvre que nos gustaba.¨D Contesto con mncol¨ªa.¨D Tengo exacto cuatro a?os que no vengo ni piso por error. E voltea a verme y me acaricia meji¨D ?Seguro que estar¨¢s bien? ¨DLo estar¨¦, no te preocupes.¨D Contesto y en un reflejo beso su mano, provocando una sonrisa en susbios. El avi¨®n aterriza unos momentos despu¨¦s y bajamos de ¨¦l. Isa viene emocionada y yo debo confesar que un poco mnc¨®lico porque s¨¦ que esta era ciudad favorita de mi mujer y que yo siempre consent¨ªa haciendo peque?os viajes para ac¨¢. La camia arranca y e observa por ventana ciudad. Paris est¨¢ igual de nevado y con ese toque de nco hace que se vea aun m¨¢s hermosa y rom¨¢ntica de lo que es. ¨DIremos a distintas Croissanteries y probaremos todos los que quieras, calificaremos y ambos podremos opinar de cu¨¢l nos gusta. ¨D?Crees que podamos ir a ver Torre Eiffel? y ?Notre Dame? ¨Dro, el tour tambi¨¦n incluye los lugares emblem¨¢ticos.¨D Contesto. E toma mi mano.¨D Gracias.¨D La besa suavemente mientras sonr¨ªe. ¨DDe nada.¨D Murmuro mientras sientoo todo mi cuerpo reion¨® ante dicho gesto tan natural en e. Despu¨¦s de un rato manejando, el chofer se para frente al primer lugar donde vamos a bajar, le abre puerta e Isa baja observando todo y cierra los ojos al sentir el olor del pan reci¨¦n horneado. Yo hago lo mismo, en mi vida hab¨ªa puesto tanto atenci¨®n con respecto al aroma del pan. ¨D?Entramos?¨D Le subieron y e sonr¨ªe. Abro puerta con cuidado y e entra al lugar para ver gran variedad de croissants que hay ah¨ª, se acerca y lo los admira. All content is property ? N?velDrama.Org. ¨DCreo que tendr¨¦ que regresar 100 veces a Paris para probarlos todos.¨D Murmura. ¨DSon 24 tipo de croissants as¨ª que nos llevaremos una caja con uno de cada uno,paremos un caf¨¦ auit y loseremos en otro lugar ?te parece? ¨DT¨² eres el experto.¨DContesta y yo volteo y en perfecto franc¨¦s le pido a se?orita que ponga para llevar uno de cada uno en caja y me d¨¦ dos caf¨¦s auit para llevar. Isabel me observa atenta, me gustao lo hace, eso siquiera conocer m¨¢s de mi sin preguntarme, pr¨¢cticamenteo si me desnudara con e. Lo hace por un momento y luego se da vuelta para seguir viendo otro tipo de pan, despu¨¦s cuando est¨¢ listo salimos de ah¨ª y el chofer nos lleva justo aldo de Sena para poder ver un poco Torre Eiffel de lejos. Pongo caja sobre el borde que proteges escaleras para bajar al r¨ªo y le doy su caf¨¦. E lo abre con cuidado y le da un sorbo. ¨D Fuerte, pero delicioso. ¨DMe gusta el caf¨¦ fuerte.¨D Confieso y luego e toma un croissant y le da una mordida. Personalmente, ver a Isabel disfrutar deida es imagen m¨¢s sexy y existente que he tenido en mi vida, as¨ª que observo fijamente sin decirle nada, e abre los ojos y luego lleva el pan a mi boca y le doy una mordida. Los sabores de masa con el az¨²car se mezn y hacen que sienta ese delicioso aroma a mantequi invadiendo todo el lugar. ¨D?Qu¨¦ dices?¨D Pregunta. ¨DYo digo, que est¨¢ delicioso, pero deber¨ªamos probar los croissants de los otros seis lugares que faltan. ¨D?Qu¨¦! ?Seis lugares m¨¢s? No creo que poder hacerlo, supongo que con tres lugares ser¨¢ suficiente o eremos croissants todo el d¨ªa? ¨DNo, tengo neado llevarte a mi restaurante favorito aqu¨ª en Par¨ªs, pero es una sorpresa. Isa toma un sorbo de caf¨¦ ¨D?siempre has sido as¨ª? ¨D?As¨ª de rico? ¨D Respondo tratando de adivinar lo que creo es evidente. ¨DNo, as¨ª de encantador, pero ahora que lo mencionas ?Siempre has sido rico? ¨DSiempre, empresa ha pasado por generaciones y esta es m¨ªa. ¨DDebe ser una carga bastante pesada, ya sabes, traes el ejemplo de los grandes empresarios detr¨¢s de ti. ¨DSobre todo si son tu bisabu, tu abuelo y tu padre... ¨D Agrego y tomo un croissant de diferente sabor, uno cons puntas ba?adas en chocte y corto un pedazo y le doy a probar directo a boca, e lo toma con susbios que hoy tienen un ligero brillo del "gloss" y loe. ¨D Pero ya que sabes ?Como esto ? Me traiciona mi mente o m¨¢s bien ha mi coraz¨®n. "Mmmmmm" expresa al probar¨D Este de chocte est¨¢ genial. Prueba, y me quita el croissant un momento y lo abre por mitad para revr el resto. Le doy una mordida al pan directo de su mano quedando as¨ª un poco de chocte en su dedo, aprovecho para toma con cuidado, besarlo y quitarle lo que sobra. Un energizarte olor me llega. ¨DMe gusta ese aroma.¨D Murmuro. ¨DEs jazm¨ªn, cuando no huelo a mantequi o a especias, huelo a jazm¨ªn.¨D Ara. Acerco de nuevo su mano a mi rostro y percibo de nuevo el aroma, despu¨¦s veo sus hermosos ojos vados en mi abiertos de par en par, expectantes por lo que posiblemente pase, despu¨¦s me inclino un poco y sin dudarlo mucho me acerco a su cuello, el mismo aroma se hace presente. ¨D?Es un perfume? ¨D Pregunto cerca de ah¨ª provocando que su piel se erice. ¨DNo, es un jab¨®n.¨D Contesta en un tono nervioso y veo de reojo c¨®mo se humedece losbios. Poco a poco e se inclina hacia mi pecho para despu¨¦s recargar su cabeza sobre ¨¦l. Al principio se siente un poco tensa pero se rja cuando ve que todo est¨¢ bien, y que puede yacer sobre ¨¦l. La acerco m¨¢s a m¨ª envolviendo su cuerpo con mis brazos y poco a poco subo una de mis manos hacia su cabello para quedarnos abrazados. No sabemos en ese momento porqu¨¦ lo hacemos, solo qu¨¦ lo necesitamos o m¨¢s bien lo deseamos. Todo es perfecto, ciudad, lostidos de nuestros corazones, el ambiente y nieve, as¨ª es, nieve queienza a caer poco a poco rozando nuestras ropas. E alza el rostro para ver nieve caer y al verme sonr¨ªe. ¨DTienes chocte enisura de tusbios.¨D Me murmura y con esa frase entramos en este ambiente tenso entre los dos, donde atri¨®n y el deseo tiene m¨¢s cabida que raz¨®n. ¨DIsabel...¨D Le murmuro mientras siento mi coraz¨®ntir emocionado.¨D B¨¦same. Chapter 20: La vie en rose Chapter 20: La vie en rose Isabel se queda en silencio por un momento, supongo que tratando de asimr lo que le acabo de pedir. Tal vez piensa que es una broma m¨ªa o que le estoy poniendo alguna prueba pero no, lo deseo, el deseo de sentir susbios ha ido creciendo poco a poco desde que conoc¨ª por primera vez. Surgi¨® por manera en c¨®mo se quita el az¨²car y el chocte con suaves movimientos con lengua, esa sonrisa sincera que me da, c¨®mo se muerde elbio inferior cuando piensa o trata de decidir algo, que estoy enamorado. La abrazo un poco m¨¢s cerca a mi, el calor de nuestro cuerpos crece por proximidad y e me sigue observando atenta esperando alg¨²n tipo de rei¨®n o cambio de opini¨®n de mi parte, pero no lo habr¨¢, por primera vez en estos a?os, siento deseo y es por e. ¡ªB¨¦same.¡ª Repito un poco mas bajito. Isa se para sobres puntas de sus pies y t¨ªmidamente roza misbios. De nuevo toda esa electricidad recorre mi cuerpo provocando que se anime, que reviva que toda sangre fluya y active cada part¨ªc, parte y c¨¦l de mi cuerpo. E espera un poco mi rei¨®n que simplemente es una sonrisa, y de pronto renace en m¨ª ese Quentin osado y apasionado que sol¨ªa ser antes y tomo de cintura para senta sobre el muro y quedar justo a altura de mi rostro. ¡ªB¨¦same de nuevo.¡ª Le pido E sonr¨ªe nerviosa, acaricia mi rostro con su mano y se acerca ligeramente a ¨¦ste. Siento su aliento cerca de m¨ª, tan cerca que me excita en todos los sentidos, me da ansiedad, pero no por entrar a un ataque sino porque muero por volver a sentir esa electricidad que me hace sentir... humano. Isabel se muerde primero losbios, luego rosa los m¨ªos y esta vez soy yo quien me prendo a ellos para no dejarlos ir. Nos damos un beso peque?o uno de prueba para saber qu¨¦ ambos estamos bien y aceptamos lo que est¨¢ pasando. Por un instante nos vemos a los ojos y ah¨ª est¨¢ reflejando en e el deseo, contagiado por m¨ª, y as¨ª, despu¨¦s de esa mirada, Isa regresa a ellos y los besa. Susbios calientesienza a calentar los m¨ªos y poco a poco el calor va bajando por mi garganta, se refugia un momento en mi pecho y se va esparciendo por el resto del cuerpo. Sientoo ese calor derrite nieve bajo mis pies y alerta los poros de mi cuerpo. E sabe a una mez de chocte con az¨²car sabores que ya no ser¨¢n lo mismo despu¨¦s de esto, su olor a jazm¨ªn invade mis sentidos los pra formando una incre¨ªble esfera floral que podr¨ªa mar mi para¨ªso personal. Una sensaci¨®n de cosquilleoienza en misbios, mientras e los mueve de una manera tan sensual que me hace perder el control de todo, o m¨¢s bien, me hace admitir que desde que e entro a mi vida no tengo control de nada. Mi mente en este momento es un caos, un caos ordenado, que me hace pensar que todo est¨¢ bien que todo alrededor es perfecto y al estar en Par¨ªs, cerca de Torre Eiffel, entre sus brazos siento que vivo vie en rose, por lo queienzo a recordar letra de canci¨®n en mi mente musicalizando este momento. La nieve sigue cayendo sobre nosotros, cubriendo su hermoso cabello que en contraste con el color de sus rizos le da un un aspecto m¨¢s all¨¢ de lo hermoso que ni Ciudad de Luz lo podr¨ªa opacar. Pego mi cuerpo al suyo, un poco m¨¢s, atrayendo el suyo,ienzo a besa con intensidad,o si su boca fuera lo que necesito para sobrevivir. E mantiene sus manos al borde del muro para no caerse hacia atr¨¢s, pero puedo sentir c¨®mo su cuerpo rjado se deja llevar al igual que el m¨ªo. Nos separamos por un momento y nos vemos a los ojos mientras tomamos aire. No hay pbras s¨®lo miradas, lenguaje corporal y respiraciones un poco m¨¢s agitadas de lo normal. Mi cuerpo arde, mis de anunciarme que yo no mor¨ªa hace cuatro a?os en ese idente y que estoy tan vivo que puedo disfrutar de sus carnosos y dulcesbios. ¡ª?Est¨¢s bien?¡ª Pregunta e al ver sentir mi coraz¨®n agitado, ya que su mano yace sobre mi pecho. Asiento con cabeza y ahora con m¨¢s confianza vuelvo a besar, volviendo a acor nuestros ahora llega confianza, el poder tocar ligeramente con los dedos su cuello, jugar con los rizos de su cabello, el sentir sus dedos caminando por parte de mi espalda, sus ligeras por mi pecho, el peque?o gemido que hizo cuando nos volvimos a separar que fue el sonido m¨¢s excitando que he escuchado y despu¨¦s ese color rojo que subi¨® por todo su rostro. Nos quedamos un momento ah¨ª, sin movernos,o si hacerlo deshiciera toda atm¨®sfera que se ha formado entre los dos. No hamos, no hacemos nada, simplemente respiramos un poco agitadas y nos vemos a los ojos esperando respuesta. Sientoo si este hubiera sido el primer beso que he dado en toda mi vida o tal vez he pasado tanto tiempo sin besar a nadie que me sientoo un novato en esto. Yo no s¨¦ cu¨¢ntos besos e haya dado en vida, s¨®lo s¨¦ que este no quiero que sea el ¨²ltimo que me d¨¦. Isa suspira y luego sonr¨ªe.¡ª Tienes nieve por todo el abrigo.¡ª Me dice tratando de bajar un poco intensidad del momento ya que es un poco necesario. ¡ªTu tambi¨¦n lo tienes por todo el cabello, creo que deber¨ªa regrte una boina parisina de cumplea?os.¡ª Contesto y e sonr¨ªe. Es evidente que los dos sabemos que a partir de ahoras cosas han cambiado, que ya no podremos vernos igual y que posiblemente tengamos que har al respecto sin embargo, e me vuelve a abrazar, coloca su cabeza sobre mi pecho y me envuelve con sus brazos. Yo cierro los ojos, Isa mi pedazo de felicidad que entr¨® a mi vida sin que yo lo esperar no quiere har, no quiere averiguar por ahora a donde ir¨¢ esta situaci¨®n, s¨®lo quiere sentirme cerca y yo a e y har¨¦ lo que desee, al fin y al cabo, es su cumplea?os y sus deseos son ¨®rdenes. ¡ªHueles a chocte Quentin.¡ª Murmura. ¡ªHueles a Jazm¨ªn, Isabel. ¡ª Contesto y despu¨¦s de ah¨ª, se hace el silencio. Chapter 21: La memoria y los detalles Chapter 21: La memoria y los detalles Despu¨¦s del beso, una atm¨®sfera ¨²nica se form¨® entre los dos. ¨¦sta era m¨¢s ¨ªntima pero sin sobre pasar los l¨ªmites de amistad que poco a poco hab¨ªamos formado as¨ª que, tomados de mano caminamos por Par¨ªs, a pesar de que nieve ca¨ªa con mucho m¨¢s fuerza de lo normal, lo que nos llev¨® a refugiarnos en el restaurante donde yo sol¨ªa ir con Nadine cuando era m¨¢s joven. Pens¨¦ que tan solo entrar al restaurante un ataque de p¨¢nico alterar¨ªa todos mis sentidos, pero no fue as¨ª, s¨®lo observ¨¦ con detenimiento estructura del lugar, decoraci¨®n y el mesero nos llev¨® a una mesa que yac¨ªa cerca de ventana para poder seguir viendo el paisaje, por lo queprend¨ª una cosa, el miedo, el p¨¢nico y tristeza viv¨ªan en mi, no en los lugares. Isabel, ahora con su boina roja que lepr¨¦ cerca del Sacr¨¦-C?ur (Sagrado Coraz¨®n), se siente frente a mi y se quita chamarra descubriendo su hermoso su¨¦ter de cuello alto, o tal vez su sencillo su¨¦ter pero en este momento estoy tan fascinado con todo, que puedo jurar que es hermoso, al igual que su cabello cubierto de nieve y el olor a jazm¨ªn que despide. ¨D?Te gusta? ¨D Le pregunto. ¨DEs, hermoso... el restaurante, el ambiente, nieve es mucho m¨¢s bonita en Par¨ªs definitivamente. Donde yo nac¨ª no cae nieve ?sabes? ¨D Comenta. ¨D?C¨®mo? ?De d¨®nde eres? ¨DMe atrevo a preguntar y a vez me da pie para conoce m¨¢s. ¨DPues historia de mi familia es rara, eso una familia itinerante. Todos somos de diferente pa¨ªs pero del mismo continente. ¨DExpl¨ªcate.¨D Digo entre sonrisas mientras el mesero se acerca para ponernos el servicio. ¨DMis padres son de Estados Unidos, por eso el apellido Osher, ambos son m¨¦dicos y trabajaron en organizaciones, ah¨ª se conocieron en un lugar en Venezu, donde naci¨® mi hermano, luego viajaron a Colombia y donde naci¨® mi hermana...¨D Explica. ¨DY ?T¨²? ¨DYo nac¨ª en M¨¦xico, fui ups de familia, mis padres no deseaban un tercer beb¨¦ y siempre lo dicen, llegu¨¦ yo de sorpresa arruinando nes. ¨D Comenta divertida y yo s¨®lo sonr¨ªo. Parece ser que entrar de sorpresa en vida de los dem¨¢s es algo que estaba en sangre de Isabel, lo que me hace pensar que esto que ahora tenemos los, no es una coincidencia, tal vez es destino. ¨DY ?Qu¨¦ pas¨®? ?C¨®mo terminaste ac¨¢? ¨D?Ah! Bueno, mis padres quer¨ªan regresar a Estados Unidos pero a mi padre le ofrecieron un trabajo ac¨¢, as¨ª que emigramos al viejo continente cuando yo s¨®lo ten¨ªa tres a?os y aqu¨ª estoy. ¨DNo sab¨ªa que ten¨ªas una historia tan interesante. ¨DNo voy por vida cont¨¢ndos a extra?os Quentin...¨D Responde coqueta mientras toma una pieza de pan de canasta y le da una mordida¨D ?Puedo preguntar tu historia? ¨DPuedes.¨D Digo con confianza y tomo su mano fr¨ªa para calenta¨D?Qu¨¦ quieres saber? ¨D Pregunto. ¨DLo que quieras decirme... ¨D Contesta. Me quedo pesando un momento mientras tanto de resumir mi vida, aunque en realidad me acabo de dar cuenta que es demasiado aburrida y cuadrada as¨ª que no me tardo mucho. ¨DBueno, nac¨ª en Francia, tengo una hermana que se ma Jacqueline, es menor que yo y vive en Nueva York con su esposo y su ¨²nica hija, L¨¦a. Crec¨ª en Francia y luego me enviaron a un internado en Interra para despu¨¦s estudiar universidad y ahora estoy aqu¨ª, contigo. ¨DUna historia muy corta.¨D Se burl¨®. ¨DNo me gustan mucho los detalles.¨D Contesto. ?Miento, con Isabel he aprendido a fijarme en todos, sobre todo en su boca, esa que a partir de hoy me tiene m¨¢s embelesado que nunca?. ¨DLos detalles son lo que le da sentido a los d¨ªas... lo que te ayuda a recordar lo que hiciste el d¨ªa anterior. Por ejemplo.¨D Isabel acerca su mano a mi rostro y toca el peque?o hoyuelo que tengo sobre mi meji.¨D Cuando me regs una media sonrisa tu hoyuelo de parte izquierda siempre aparece, pero cuando sonr¨ªes plenamente, se te hacen dos. En ese momento sonr¨ªoo e mencion¨® y toca el otro hoyuelo que se me hace en otra meji, sin pensarlo mucho beso ligeramente palma de su mano. Isabel se sonroja. ¨DQu¨¦ observadora. ¨DDetalles, todo est¨¢ en los detalles. El mesero nos trae el men¨² y e se acerca a m¨ª para que yo le ayude a escoger elida y yo aprovecho para pedir un vino para celebrar, s¨¦ que e piensa que es por su cumplea?os, pero en mi mente tambi¨¦n est¨¢ idea de hacerlo por todo lo que en este d¨ªa ha pasado. ¨D?Te puedo preguntar otra cosa? ¨D Me dice sonriente. ¨DDime. ¨D?D¨®nde conociste a Nadine? ¨DMe quedo en silencio un momento y el rostro de Isa cambia de inmediato.¨D Lo siento no era... ¨DNo, est¨¢ bien, estamos conoci¨¦ndonos, t¨² ya me contaste de tu familia y yo puedo hacerlo. Nadine fue mi primera novia, mi primer amor... conoc¨ª desde ni?o, era hija de uno de los socios de mi pap¨¢. Crecimos juntos y cuando tuvimos edad le ped¨ª matrimonio, ten¨ªa tan s¨®lo dieciocho a?os. ¨D?Dieciocho? ¨D Pregunta sorprendida. ¨DAs¨ª es, no ten¨ªa nada m¨¢s que esperar, era e y lo sab¨ªamos ambos as¨ª que nos casamos y durante a?os conocimos el mundo, viajamos, disfrutamos, nos amamos mucho y tiempo despu¨¦s lleg¨® mi primer hijo, luego el segundo y... todo era perfecto. El tono de mi voz hace que e deje deer y me ponga un poco m¨¢s de atenci¨®n.¨D Si quieres, no tienes que contar m¨¢s. ¨DNo, est¨¢ bien, hace a?os atr¨¢s mi psic¨®loga me rend¨® hacerlo para sanar heridas, creo que este es el momento.¨D Confieso.¨D Cuando llegaron mis hijos me enfoqu¨¦ en mi familia a un grado m¨¢ximo, le ayudaba a mi esposa con ellos,¨ªa a mis horas, estaba en cada cita con el pediatra, cada desvelo, quer¨ªa ser el mejor padre del mundo y... Isabel me tom¨® des manos y ahora fue e qui¨¦ns bes¨®.¨D Lo fuiste, de eso no tengo dudas, ni Nadines tuvo. Ellos saben que hubieras dado vida por ellos ?no es cierto? ¨DEs verdad, hubiera dado, por eso durante mucho tiempo me castigu¨¦ porque hab¨ªan sido ellos y yo no, mis hijos no ten¨ªan ni cinco a?os en este mundo y yo ya llevaba m¨¢s de treinta, pero ahora creo queprend¨ª el porqu¨¦ estoy aqu¨ª. ¨D?Para qu¨¦? ¨DPara mantener su memoria viva.¨D Confieso de una manera tan po¨¦tica y natural que no lo puedo creer. No s¨¦, tal vez el beso de Isabel me dio otra visi¨®n del por qu¨¦ estoy aqu¨ª o tal vez, que por primera me estoy dando oportunidad de continuar sin sufrir o preguntarme ?por qu¨¦ yo no? El mesero se acerca conida y despu¨¦s de servirnos yo lo hago con el vino llenando copa de e y luego m¨ªa. ¨DBrindemos ?quieres? ¨D Propone feliz. ¨DPor tu cumplea?os Isa.¨D Hablo tranquilo. ¨DNo, por memoria y los detalles lo que le da el sentido a nuestros d¨ªas.¨D Dice alzando su copa para luego choca ligeramente con m¨ªa para despu¨¦s tomar un sorbo y disfrutar de deliciosa Despu¨¦s de ah¨ª, el resto del d¨ªa se fueo agua ya que llev¨¦ a los otros monumentos importantes que e deseaba. Se tom¨® fotos con su m¨®vil dnte de pir¨¢mide del Louvre, abajo del arco del triunfo y finalmente para cerrar el d¨ªa fuimos a ver Torre Eiffel de cerca y subimos a su famoso mirador, que debo confesar tuve que darle una buena propina al chico para que nos dejara subir ya que hab¨ªamos llegado un poco despu¨¦s del cierre. El fr¨ªo arriba c y lo hace hondo, e a pesar de emoci¨®n se cubre con los brazos y se frota con ellos para generar calor, pero admira maravida el paisaje desde arriba y toma fotos. ¨DHace fr¨ªo.¨D Me dice fingiendo una sonrisa. ¨D?Puedo hacer algo? ¨D Le pregunto y e asiente con cabeza. Comienzo a desabrochar lo botones de mi grueso abrigo y sin decir nada m¨¢s abrazo por detr¨¢s haciendo que e quede protegida entre mis brazos y el abrigo. Isa sonr¨ªe y se oda para sentir el calor de mi cuerpo. ¨D?Mejor? ¨D Pregunto a su o¨ªdo. ¨DS¨ª, muchas gracias. E tiem, no s¨¦ si lo hace por nervios o porque en realidad tiene mucho fr¨ªo, supongo que es una inc¨®gnita que por el momento no resolver¨¦. ¨DLo siento, eran sorpresa y no te dije que ten¨ªas que venir m¨¢s abrigada, ahora que bajemos tepro un abrigo. ¨DNo Quentin, no es necesario, tengo varios en casa y esta es ¨²ltima parada ?qu¨¦ no? ¨D Contesta. Debo confesar que al escuchar esa frase me llega un poco mncol¨ªa. En verdad me gusta mucho pasar tiempo con e y este d¨ªa en Par¨ªs m¨¢s que un d¨ªa de regalo para e, se ha hecho un d¨ªa de regalo para m¨ª. ¨DEspero te haya gustado tu cumplea?os. ¨DMe encant¨®, es... insuperable, Paris, croissants, chocte y vino...¨D Murmura mientras veo ciudadienza a prender una que otra luz al fondo. ¨DY t¨².¨D Finaliza. Acerco mi rostro hacia su hombro y dejo que mi cabeza descanse ah¨ª mientras e entrza los dedos de sus manos con lo m¨ªos permiti¨¦ndome que abrace m¨¢s cerca de mi cuerpo. El fr¨ªo ya no es un problema para ambos, ya que nos sentimos m¨¢s cerca que nunca lo que genera un intenso calor entre los dos. ¨D?Qu¨¦ har¨¢s en Navidad Isabel? ¨D Tengo el atrevimiento de preguntarle. E sonr¨ªe.¨D Me ir¨¦ con mi familia. Mis padres suelen rentar una caba?a ens monta?as todos los a?os y ah¨ª pasamos Navidad. Cocinamos, tomamos chocte y vino, aprovechamos para ir al pueblo cercano donde hay una feria navide?a ypramos m¨¢s arreglos de los que tenemos, vemos los festivales, vamos a patinar... ¨D Explica en un tono de alegr¨ªa que me contagia.¨D Y ?T¨²? ¨DYo... yo hace tiempo que no hago nada, suelo quedarme en casa y veo televisi¨®n todo el d¨ªa hasta quedarme dormido.¨D Resumo, porque en realidad mis navidades suelen ser m¨¢s tr¨¢gicas pero e no tiene porque saber esos detalles. Nos quedamos en silencio por un momento, observando ciudad y seguramente e observando los detalles de todo lo que est¨¢ a su alrededor. Entonces se voltea con cuidado y a¨²n protegida por mi abrigo, me ve a los ojos y sonr¨ªe. ¨D?Quieres venir? ¨D Me pregunta. ¨D?A d¨®nde? ¨DEn Navidad, casa es grande, hay suficientes habitaciones y pasar¨ªamos ah¨ª, juntos. Yo me voy desde el 20 de diciembre porque ayudo a mi madre a cocinar yprar los ingredientes, pero t¨² All content is property ? N?velDrama.Org. podr¨ªas ir el 24 o 25 no importa. ¨D?No dir¨¢n nada tus padres? ¨DNo, ro que no.¨D Asegura.¨D S¨®lo es un invitaci¨®n por si gustas ir conmigo, nada es obligatorio. Suspiro. Mi cuerpo de pronto me pide que me quite el abrigo porque muere de calor pero no quiero hacerlo, me gusta estar as¨ª con e, tan cercao cuando le ped¨ª el beso. Puedo ver de nuevo de cerca esa man¨ªa que tiene de morderse losbios, ese ligero lunar que tiene enisura delbio inferior aldo izquierdo y esos ojos que brintes que me mantienen hipnotizado. No me gusta romper mis rutinas, es lo que me ayuda a sobrellevar el d¨ªa a d¨ªa pero de pronto llega esta mujer, tan apasionada, de car¨¢cter, sincera y hermosa que no s¨®lo me invita a rompes si no a ya no pensar en es. ¨DMe encantar¨ªa pasar Navidad contigo Isabel.¨D Le contesto y e me reg una media sonrisa que me mueve todo tipo de sensaciones por dentro. Toma mi rostros con sus manos y ligeramente me da un beso sobre ellos. Puedo sentir ese calor de nuevo,s cosquis y el deseo s¨®lo con ese gesto.¨D Nos encantar¨¢ que vayas Quentin.¨D Ha. ¨DS¨¦ que ser¨¢ una buena memoria para conservar. Isabel acaricia mis mejis y cuando siento su tacto sonri¨®.¨D Ah¨ª est¨¢n, esos hermosos hoyuelos. ¨DY aqu¨ª esta este peque?o detalle de tu boca.¨D Contesto y esta vez sin pedirlo, yo beso. Chapter 22: Perdonarme Chapter 22: Perdonarme Llegu¨¦ rendido del viaje a Par¨ªs, por lo que despu¨¦s de dejar a Isabel en su piso me fui al m¨ªo y sin pensarlo mucho llegu¨¦ a cama. Esta vez no hubieron rutinas antes de dormir, simplemente me dej¨¦ llevar por el cansancio y ca¨ª sobre el colch¨®n dejando que mi cuerpo se rjara. Ca¨ª en un profundo sue?o, del cual, est¨¢ vez, form¨® parte be Isabel y ese beso que yo le ped¨ª porque sent¨ªa un deseo profundo de probar esosbios tan tersos y carnosos que tiene. Despu¨¦s regres¨¦ a Torre Eiffel, donde vi Par¨ªs desde otros ojos, unos que poco a poco van despertando y me van regresando al mundo real sac¨¢ndome del infierno donde yo hab¨ªa establecido mi hogar y que ahora, poco a poco, me sube al para¨ªso que se refleja en sus ojos, esos brintes e intensos ojos que me hipnotizan, con esa mirada intensa que no puedo sacar de mi mente. Puedo tocar sus manos otra vez, saborear ese chocte en susbios y ese aroma a jazm¨ªn, que parece se ha impregnado en mi piel y el calor de su cuerpo, ese que poco a poco a quitado el fr¨ªo del m¨ªo y as¨ª, sue?o conversaci¨®n que tuvimos en el restaurante. ¨D?Te puedo preguntar otra cosa? ¨D Me dice sonriente. ¨DDime. ¨D?D¨®nde conociste a Nadine? ¨DNadine fue mi primera novia, mi primer amor... De pronto esa conversaci¨®n se queda en mi cabeza removiendo sentimientos y sensaciones en m¨ª. ¨DNadine fue mi primera novia, mi primer amor.... mi primer amor... durante mucho tiempo me castigu¨¦ porque hab¨ªan sido ellos y yo no ¨D?Por qu¨¦ fueron ellos y yo no? ¨D Pienso mientras sientoo mi cuerpo se va agitando.¨D Lo siento Nadine, yo te promet¨ª, te lo promet¨ª...¨D escucho mi propia voz mientras aparece en mi mente escena del idente. "?Pap¨¢!" escucho ramente voz de mi hijo mayor mientras el auto gira y yo trato de alcanzarlo "?Quentin el cami¨®n!" Me dice Nadine cuando de pronto volteo y veo el cami¨®n sin frenos directo hasta nosotros. "?Pap¨¢!" veo los ojos asustados de mi hijo que noprende que est¨¢ a punto de dejar este mundo. La imagen de Nadine tomando entre sus brazos al mas peque?o regresa. "E muri¨® protegiendo al de dos, el de cuatro quedo entre los asientos." Recuerdo voz del polic¨ªa en el hospital. ¨DYo deb¨ª morir ah¨ª, deb¨ª morir con ellos...¨D Repito "?Nadine!" "?Nadine!" ?Nadine!" ¨D?Nadine! ¨D Grito y me levanto inmediatamente de cama con todo el cuerpo empapado en sudor, mi coraz¨®n incre¨ªblemente agitado, mis manos aferradas a s¨¢bana y el brazo izquierdo entumido por Parece que mi viaje a Par¨ªs con Isabel me ha pasado factura, tal vez todos los sentimientos removidos, el restaurante donde iba con Nadine, el beso,s miradas ys pbras, todo se acum ahora en mi cuerpo indic¨¢ndome que algo que no s¨¦ ?estoy mal? ?hice algo malo? ?es Nadine castig¨¢ndome? Me pongo de pie, me quito el pijama y entro a regaderao puedo, abro ve justo en medio para que el agua tibia caiga sobre mi cuerpo. Trato de rjarme, en verdad trato, recuerdo los ejercicios de respiraci¨®n que psic¨®loga me dijo que hiciera y los hago con constancia tratado de encontrar un alivio pero no lo consigo. ¨DLo siento Nadine.¨D Habl¨® en voz alta mientras de nuevo sientoos l¨¢grimasienzan a salir de mis mejis y se pierden con el agua.¨D Lo siento en verdad, lo promet¨ª, pero enti¨¦ndeme yo me qued¨¦ aqu¨ª, t¨² te fuiste...?qu¨¦ hubieras hecho t¨²? ?Dime! Si quieres que pare dime.¨D Le ruego tratando de que e me d¨¦ una respuesta a todo esto que siento.¨D S¨®lo dime si quieres que pare y lo har¨¦, lo menos que quiero es herirte peroprende, yo fui quien me qued¨¦ y e, e no s¨®lo me hacepa?¨ªa... me gusta.¨D Confieso y de pronto poco a poco mi cuerpo se va tranquilizando dej¨¢ndome respirar mejor.¨D Me gusta.¨D Murmuro.¨D Y me hace sentir mejor, por primera vez, me hace sentir vivo. El ataque va pasando poco a poco mientras mi cuerpo siente el aguapletamente fr¨ªa as¨ª que estiro mi brazo c¨®mo puedo y pongo un poco m¨¢s caliente. ¨D Yo s¨¦ que no eres t¨² Nadine, que cuando te conoc¨ª supe que eras el amor de mi vida y que si siguieras aqu¨ª ni siquiera hubiera considerado a otra mujer, pero te fuiste, me dejaste y no me pude despedir de ti, me dejaste solo y necesito sobrevivir, necesito... vivir. Desde el momento en que te fuiste he estado muerto por dentro, evitando todo lo que me d¨¦ cer, alegr¨ªa, felicidad, pero no puedo continuar as¨ª, no puedo.¨D Hablo mientras lloro a mares.¨D S¨¦ que promet¨ª que me quedar¨ªa solo por el resto de mi vida, que har¨ªa todo lo posible por vivir as¨ª pero e es especial, de verdad... me recuerda a ti, cuando te vi por primera vez ?recuerdas? En aque fiesta en el jard¨ªn de mi casa. Debo confesar que me sientoo un tonto hando a nada, pero es ¨²nica forma en que me puedounicar con e y que siento que me escucha, ya que ya no soy un hombre religioso y dej¨¦ deunicarme con ¨¦l cuando vi que no contestaba mis s¨²plicas de que me llevara con mi esposa y mis hijos, por lo que ahora hablo directamente con mi esposa utilizando mis propios medios. ¨DHoy fui a tu restaurante favorito Nadine, en Par¨ªs,¨ª justo lo que siempre¨ªamos y beb¨ª ese vino seco que tanto te gustaba y record¨¦ cuando siempre me quitabasida porque quer¨ªas siempre probar de m¨ªa.¨D Hablo y luego sonr¨ªo.¨D Por fin sub¨ªa hasta arriba De Torre Eiffelo me lo ped¨ªas y pudo sentir esa sensaci¨®n de v¨¦rtigo al mirar hacia abajo yprend¨ª justo lo que me dec¨ªas, a veces necesitamos ver el mundo desde otra perspectiva para darnos cuenta de lo grande que es y deo logramos movernos entre tanta inmensidad.¨D Y al decir eso sonr¨ªo. ¨D Y que por eso me hab¨ªas escogidoopa?ero para movernos juntos. El agua sigue cayendo sobre mi cuerpo y pielienza a hacerse roja por lo caliente de All content is property ? N?velDrama.Org. temperatura, as¨ª que cierro para quedarme s¨®lo en ducha, sentado sobre el suelo recargado en pared.¨D Mi amor, mi Nadine, me siento terrible en este momento, porque que cada vez que veo a e pienso que en cierta manera te estoy faltando al respeto y no cumplo promesa que te hice en aque iglesia cuando nos casamos, que te amar¨ªa por siempre y para siempre y no lo he dejado de hacer pero... e es especial, y si no te importa, me gustar¨ªa tratar. Todas mis pbras hacen eco en el ba?o haciendo que yos escuche a un volumen incre¨ªblemente alto y me haci¨¦ndome reflexionar que en este momento que yo Quentin Valois le estoy pidiendo permiso a mujer de mi vida para que me deje al menos intentar rehacer otra que posiblemente incluya otra mujer o no... porque tampoco s¨¦ los nes de Isa. ¨DNadine, te amo con toda mi alma, pero es hora de que me perdones, de perdonarme, de perdonarse, de continuar sin que cada d¨ªa sea una carga tan pesada que apenas me deje respirar, es tiempo de que los ataques de p¨¢nico cesen, que pueda dormir noches enteras sin tener pesadi tras pesadi, de poder mirarme en el espejo sin sentirme culpable de que estoy vivo... necesito volver a ser yo y sobre todo darme oportunidad de volver a amar. As¨ª que, Nadine, te prometo con todo mi ser que jam¨¢s te olvidar¨¦, ni a ti, ni a mis hijos, que les dar¨¦ memoria mientras est¨¦ vivo y los tendr¨¦ presente en cada paso que d¨¦, cada momento que respire, pero no en una forma de tortura si no en una forma de celebrar su vida a trav¨¦s de mi. Con esas pbras sientoo un gran peso se me quita del pecho, el recurrente dolor de espalda desaparece poco a poco y esa sensaci¨®n de calor regresa a mi cuerpo, todav¨ªa no me siento bien, pero si mejor y eso para m¨ª es un gran avance. Me pongo de pie y antes de salir de ducha vuelvo a har.¨D Si me escuchaste mi amor, dame una se?al, s¨®lo una de que todo lo que te dije fue escuchado por ti y que me das permiso de continuar. As¨ª con el silencio depa?ero,o lo ha sido durante estos ¨²ltimos cuatro a?os salgo de ah¨ª para envolverme en bata de ba?o y salir a mi habitaci¨®n que se encuentrapletamente obscura. No s¨¦ si sons tres de ma?ana os siete, lo ¨²nico que s¨¦ es que no podr¨¦ volver a dormir. Me seco el cuerpo, me cambio de ropa y regreso a mi habitaci¨®n para abrirs cortinas; el sol apenas est¨¢ saliendo por lo que no s¨¦ cu¨¢ntas horas estuve metido ah¨ª hando con el silencio. El m¨®vil suena sobre mi mesita de noche, es domingo, as¨ª que s¨¦ que no es Vivianne. Voy hacia all¨¢ y lo levanto s¨®lo por ver el nombre de "Isa" en panta. Lo abro. ISA No s¨¦ si puedeer yo s 24 croissants, as¨ª que ?por qu¨¦ no desayunamos juntos? o ?ya est¨¢s cansado de ellos? Al leer ¨²ltima pregunta sonri¨® porque se que lo hizo en tono de broma, pero m¨¢s porque s¨¦ que es ¨DGracias Nadine, te prometo que jam¨¢s te olvidar¨¦.¨D Murmuro y contesto el mensaje de Isabel. QUENTIN Yo llevo el chocte, nos vemos en una hora. Chapter 23: Me gustas Chapter 23: Me gustas Llegu¨¦ al peque?o piso de Isa con una jarra de chocte caliente que Vivianne me hizo el favor de pedir en el caf¨¦ Duit de boquera y menos de cuatro a?os de peso en m¨ª. Toqu¨¦ el timbre dos veces pero no hubo respuesta, hasta que se me ocurri¨® tocar con jarra peque?a reja que hab¨ªa y unos segundo despu¨¦s Isa abri¨® puerta con una sonrisa. ¨DLo siento, el timbre no sirve.¨D Me dice apenada. Abri¨® puerta y vi con una yera nca y pantalones de mezcli y el pelo amarrado hacia arriba. Ahora un olor avanda me llena de energ¨ªa. ¨DPasa, pasa...¨D me invita y entro para ver el peque?o lugar lleno de cajas. ¨D?Te mudar¨¢s? ¨DS¨ª, este se ha vuelto mi cocina, no mi hogar, as¨ª que he conseguido un cuarto en el edificio de atr¨¢s, lopartir¨¦ con dos chicas.¨D Comenta. E quita una des cajas del suelo y luego voltea a verme, sus pups se cruzan cons m¨ªas.¨D H.¨D Murmura. ¨DH.¨D Le saludo en el mismo tono y los nervios llegan mi cuerpo. Soy un empresario, toda vida me he enfrentado a situaciones grandes donde debo har, decidir y pensar todo a precisi¨®n, pero cuando estoy con Isa todo se me olvida y de pronto no s¨¦ qu¨¦ decir. ¨DTe ves muy bonita hoy.¨D Comento con una ganas de besa que no s¨¦o canalizas. ?B¨¦s ? ?No beses ? mi mente en este momento es un caos y una contrariedad, pero e se pone de puntas y me da un beso sobre meji¨D?Quieres que te quite eso? ¨D Me pregunta. ¨D?Qu¨¦? ¨DEl abrigo, lo tienes un poco lleno de nieve. ¨DCierto, lo siento es que... no estoy acostumbrado. ¨DNo te preocupes. Isa me quita el chocte des manos, lo pone en una mesa y luego regresa para quitarme el abrigo por detr¨¢s m¨ªo, siento sus manos tocarme los hombros y mi cuerpo reiona por un instante. E se dirige a un peque?o perchero donde ya tiene sus abrigos y el famoso sombrero rojo. Regresa y me toma de mano.¨D Ven, te muestro mi Dark Kitchen¨D meenta con una sonrisa y con cuidado caminamos hacia cocina que se ha extendido hasta un poco m¨¢s all¨¢ de lo que normalmente es. ¨D?Guau! En realidad tienes una cocina grande. ¨DS¨ª, escog¨ª esta casa por posibilidad de amplia. Aqu¨ª cocinamos tres personas, as¨ª que debemos tener espacio, as¨ª que ped¨ª un pr¨¦stamo, ampli¨¦ un poco y mi casa se convirti¨® en cocina. Pero, he reservado una peque?a parte para recibir a mis invitados y es aqu¨ª.¨DIsabel me lleva a una peque?a mesa cerca del balc¨®n, dos sis nos esperan y los servicio est¨¢n puestos.¨D Voy por el chocte para servirlo. ¨DNo, te ayudo.¨D Contesto de inmediato y e se sorprende,ienzo a dors mangas de mi su¨¦ter descubriendo un poco mis brazos.¨D ?Vamos? ¨DOK.¨D Contesta e sonriente y ambos vamos a cocina.¨D Debo admitir que me has sorprendido. ¨D?De verdad? ?pensaste que porque soy un rico empresario jam¨¢s me he metido a una cocina? ¨DAlgo as¨ª.¨D Confiesa y luego r¨ªe.¨D No tengo mucha idea lo que haces en tu d¨ªa a d¨ªa. ¨DY ?qu¨¦ crees que hago? ¨DBueno, s¨¦ que llegas a tu oficina,es mi desayuno, das ¨®rdenes y luego te sientas con un mont¨®n de documentos que se traducen en dinero y dinero.¨D Comenta y yo me r¨ªo. ¨D?Eso crees que hago? ¨D?Qu¨¦ crees que hago yo todo el d¨ªa? ¨D Me pregunta. ¨DCocinar.¨D Respondo sencimente. ¨Dro... lo m¨ªo no es tanplicado. ¨DLo m¨ªo tampoco, pero no es tan f¨¢cilo se cree, se necesitan varios a?os de experiencia y m¨¢s que estudios es visi¨®n.¨D Leento mientrasienzo a servir el chocte en una peque?a o que me ha dado. ¨D?Ah! Visi¨®n. ¨DAs¨ª es, mi trabajo requiere, debo analizar antes de tomar una decisi¨®n, lo hago bastante r¨¢pido ahora, pero uno necesita tener... pr¨¢ctica. ¨DPr¨¢ctica y visi¨®n, me agrada.¨D Me contesta yienza a sacar unos ingredientes y los pone sobre ¨D?Qu¨¦ es eso? ¨DLos ingredientes para crema batida, el chocte caliente sin crema batida no es lo mismo. ¨DMe hubieras dicho y yopraba. ¨DNo, est¨¢ bien, me gusta m¨¢s m¨ªa... ¨D Contesta orgullosa yienza poner crema en el bol, luego saca un batidor manual yienza a batirlo. Con bocaienza a hacer un peque?o ruido "shushushushushu" que va con el movimiento de mano. La observo atento perdi¨¦ndome en ese momento mientras todo pasa en c¨¢mara lenta. E voltea.¨D ?Qu¨¦ pasa? ¨DNada, s¨®lo que jam¨¢s hab¨ªa vistoo se hace crema batida.¨D Invento algo para que no se d¨¦ cuenta que estaba viendo a e y no por receta. ¨DNo es dif¨ªcil, s¨®lo son tres ingredientes el secreto est¨¢ eno se bate ?quieres hacerlo? Bajo un poco el fuego de o de chocte y me acerco a e.¨D Te lo paso pero no debes dejar de batir ?me entiendes? ¨DS¨ª chef.¨D Contesto sonriente y cuando me da el bolienzo a batir sin parar¨D ?Cu¨¢nto tiempo? ¨DUnos dos o tres minutos, tu bate y yo agrego los ingredientes. Mi mu?ecaienza a moverse mientras cremaienza a levantarse en el bol, despu¨¦s de unos segundosienzo a cansarme. ¨D Esto esplicado y cansado. ¨DEs que lo est¨¢s haciendo mal, debes hacer "shushushushushu" ¨D?"shushushushushu"? ¨DS¨ª eso un encantamiento que te ayuda a que suba crema. Entonces sin pensarlo dos vecesienzo a hacer "shusushu" repetidas veces y e agrega el az¨²car y vaini. ¨DNo dejes de hacer el encantamento porque si no se arruina todo.¨D Me advierte con una sonrisa. ¨D Para que suba crema se necesita pr¨¢ctica y un encantamiento. ¨DAnotado Chef.¨D Le digo con una sonrisa. Contin¨²o movimiento crema con mano mientras mi boca sigue haciendo shushushushu y cuando menos me doy cuenta crema queda y cubre todo el bol hasta arriba. ¨DVoil¨¢! ¨DExma e y toma un poco de crema con un dedo y lo mete a su boca prob¨¢nd. ¨D Delicioso se?or, ya eres experto en crema batida. ¨D?De verdad? ¨D Digo dejando el bol¨D?Crees que pueda probar? ¨Dro.¨D Contesta e de inmediato. Tomo un poco con el dedo y pruebo, el sabor del az¨²car y vaini. Despu¨¦s de tantos a?os con caf¨¦ amargo y fuerte, el dulce de nuevo regresa a mi vida.¨D Me encanta. ¨DY con el chocte, ser¨¢ gloria. El osado Quentin regresa a m¨ª, lo hab¨ªa guardado durante mucho tiempo pero ahora vuelve y con m¨¢s fuerza, as¨ª que tomo un poco de crema y sin preguntarle mucho unto ligeramente sobre susbios. La mirada de Isabel es tan intensa que me atrapa de nuevo y no veo nada alrededor. E se quita un poco de crema con punta de lengua, provoc¨¢ndome en muchos sentidos aunque Isabel no lo sabe. ¨DNo, no te quites.¨D Le murmuro mientras echo un poco mi cuerpo hacia e acorral¨¢nds Copyright N?v/el/Dra/ma.Org. levemente contra mesa.¨D Quiero probar. Camino m¨¢s y m¨¢s cerca hasta que mi cuerpo hace contacto con el de e, luego me inclino y beso susbios, lo hago suavemente quitando crema de ellos y disfrutando ese sabor dulce que hay en ellos. No separamos y veo c¨®mo el color rojo sube por sus mejis. ¨DIsa, t¨² sabes a gloria.¨D Hablo bajito y e sonr¨ªe. ¨DQuentin...¨D Murmura mi nombre. ¨DMe gustas.¨D Confieso sin poder enviarlo.¨D Me gustas mucho Isabel, me gustao me miras.¨D Y acaricio un peque?o mech¨®n de cabello que cae sobre su frente.¨D Me gustao sonr¨ªes y forma que que muerdes tusbios cuando piensas, pero lo que m¨¢s me gusta, es tu voz, esa que ha sido mi noche, a todas horas y por m¨¢s que quiero, no puedo dejar de pensar en ti. Trat¨¦ de escaparme de esta sensaci¨®n pero tengo alojada en mi pecho, en mis manos y ahora en misbios y si te soy honesto, no quiero que se vaya. Los ojos de e brin, lo hacen de una manera tan especial que me provocan en muchos sentidos, su respiraci¨®n es un poco agitada pero no veo que est¨¦ nerviosa o que no quiera que tenga as¨ª. E alza su mano y toca mis mejis provocando que yo le regale una sonrisa ligera, e acaricia donde est¨¢n los hoyuelos. ¨DA mi tambi¨¦n me gustas Quentin.¨D Dice bajito ¨DPero ?est¨¢s seguro de lo que dices? Asiento con cabeza.¨DMucho. ¨DLo digo no porque, debo ser directa, yo no vengo a sustituir a nadie. Si quieres estar conmigo debe ser porque lo deseas no porque te recuerde a alguien. ¨DHa y sus ojos cambian ahora expresan un poco de tristeza. Le doy un beso sobre frente y abrazo. Todo este tiempo me hab¨ªa enfocado en mis problemas y jam¨¢s pens¨¦ que e tuviera alg¨²n tipo de problema en lo que respecta a esto, as¨ª que tomo su mano y beso. ¨DLo explicar¨¦ en tus t¨¦rminos, no eres to de segunda mesa, si eso piensas... eres una nueva recta que alimenta todos los sentidos de mi vida y si no te molesta, me gustar¨ªa proba poco a poco... ?Qu¨¦ dices? E me sonr¨ªe t¨ªmida, se sonroja y se moja losbios de forma nerviosa.¨D El chocte se ha regado.¨D Murmura. ¨D?Qu¨¦? ¨D Pregunto porque noprendo. ¨DEl chocte, en estufa. Volteo y veo el chocte regado por todo el suelo. Apago el fog¨®n r¨¢pido y en me quem¨® el dedo ¨DMerde! ¨D exmo mientras muevo el dedo. ¨DPens¨¦ que los empresarios no dec¨ªan ms pbras.¨D Bromea y va al refrigerador y saca un peque?o cubo de hielo, toma mi dedo yienza a frotarlo con ¨¦l para aliviar el ardor.¨D Debes tener cuidado para pr¨®xima ?s¨ª? ¨D Comenta. ¨DLo tendr¨¦. ¨DDebes tener visi¨®n con respecto a cocina.¨D Me dice. ¨DAs¨ª no se aplica visi¨®n.¨D Corrijo divertido mientras e se r¨ªe ¨DBueno lo intent¨¦.¨D Responde y luego me ve a los ojos... ¨D?Entonces? ?Paso a paso? ¨DPaso a paso...¨D Repito. Toco su meji y despu¨¦s de acaricia acerco a mi.¨D ?Me besas Isabel? ¨D Le pido y e se acerca a misbios y de nuevo siento ese dulce sabor a az¨²car que me llena de felicidad. Su olor me hace imaginar de nuevo ese Para¨ªso que siento cuando estoy con e. Nos separamos por un instante ¨DMe gusta c¨®mo hueles Isa.¨D Leento. ¨DA mi me gustao me besas yo haces "Shushuhu" con tu boca. En realidad, me gusta mucho tu boca. ¨DQu¨¦ coincidencia... de tu boca es de lo que yo estoy prendido.¨D Le confieso. E se sonroja. Deja el hielo aldo y luego seca mi dedo con una toa de papel.¨D Listo,o nuevo.¨D Murmura. Un rush de felicidad y emociones llega a m¨ª y le doy un beso corto tom¨¢nd del rostro con ternura.¨D Me gustas.¨D La vuelvo a besar.¨D Me gustas.¨D Y le doy otro m¨¢s.¨D Me gustas.¨D Y mientras sonr¨ªe mi mente no puede dejar de repetir pbra. ?Me gustas, me gustas, me gustas ? Chapter 24: No te dejar茅 caer Chapter 24: No te dejar¨¦ caer Llego a mi oficina y el olor al desayuno de Isa llega a mi ??Ser¨¢ pan? ? Pienso de inmediato mientras me instalo en mi escritorio. De pronto veo sobre el tedo el peri¨®dico del d¨ªa de hoy. ¨D?Vivianne! ¨D Le mo y e entra de inmediato¨D ?Qu¨¦ es esto? ¨DVaya a p¨¢gina principal de sociales.¨D Comenta con un hilo de voz. Tomo el peri¨®dico y veo que dice en primera na "El Empresario del coraz¨®n roto, parece que ha vuelto a amar",pa?ado de fotos de Isabel y yo en Par¨ªs. ¨D?Qu¨¦ significa esto?¨D Pregunto un poco molesto. ¨DNo s¨¦ se?or, nos lleg¨® a empresa hoy por ma?ana, parece ser que alguien los vio en su viaje de fin de semana. ¨DNadie sab¨ªa que me ir¨ªa a Paris... ?c¨®mo lo supieron? ¨DSe?or, no es que sea una persona tan desconocida ?sabe? Adem¨¢s, hace mucho que no sal¨ªa as¨ª por cer y m¨® atenci¨®n.¨D Comenta Vivianne. Leo el nombre de quien escribi¨® nota y dejo el peri¨®dico. Es e de nuevo, no entiendo muy bien porqu¨¦ lo hace pero desde hace tiempo siempre quiere obtener noticias sobre m¨ª y ahora no s¨®lo saca despu¨¦s de muerte de Nadine si volver¨ªa amar y le dije que no... "que no quer¨ªa volver a amar" y a¨²n es v¨¢lido, porque me gusta Isabel pero a¨²n no estoy enamorado de e... creo. ¨DSe?or.¨D Me dice Vivianne¨D ?Puedo decirle algo? ¨DDime. ¨DNo s¨¦ cu¨¢l es su rci¨®n con se?orita des fotos, pero no deber¨ªa sentirse mal o tratar de taparlo, es de sabios cambiar de opini¨®n y si le soy honesta, creo que ahora se ve mucho mejor que antes. Viviane ha con honestidad y e no puede equivocarse ya que e no solo ha sido mi asistente por mucho tiempo, sino que e fue que manej¨® tragedia de Nadine y estuvo al cargo de todo mientras yo regresaba a empresa. ¨DS¨®lo quiero que averig¨¹es de donde salierons fotos ?quieres? Yo lidiar¨¦ con lo dem¨¢s. ¨DNo sera grave, lo s¨¦. ¨DEspero, puedes retirarte. ¨DS¨ª se?or. ¨DPor cierto..¨D Interrumpo evitando que Vivianne salga.¨D Saldr¨¦ de viaje del 20 de diciembre al 3 de enero, as¨ª que te pido que adntes todos los pendientes para que pueda revisarlos antes de esa fecha. ¨DS¨ª se?or. ¨DTambi¨¦n te tomar¨¢s t¨² esos d¨ªas. ¨D?Disculpe? ¨D Pregunta Vivianne sorprendida. ¨DS¨ª, te tomar¨¢s esos d¨ªas porque yo no trabajar¨¦ as¨ª que supongo que no creo que tenga sentido que est¨¦s aqu¨ª ?o s¨ª? ¨D Leento. E sonr¨ªe, est¨¢ feliz y tiene porqu¨¦, ya que los ¨²ltimos cuatro a?os e ha tenidos mismas vacaciones que yo es decir, solo los d¨ªas de Navidad y de A?o Nuevo, y ahora tendr¨¢ dos semanas. ¨DObviamente te dar¨¦ tu bono ys vacaciones pegadas. ¨DGracias se?or, gracias.¨D Expresa y luego sale de oficina. Prendo el ordenador y foto de Nadine y mis hijos aparecen.¨D H mis amores, hoy es un d¨ªa fr¨ªo, ayer nev¨® todo el d¨ªa y hoy nieve se derrite.¨D Les tico.¨D Hay un poco de sol pero no es lo suficiente, as¨ª que visto el abrigo azul marino que me regste ?recuerdas Nadine? En fin, los quiero.¨D Y toco misbios para despu¨¦s tocar panta y darles ese beso. Acto seguido, abro el desayuno que me env¨ªo Isabel y sonri¨®. Inmediatamente viene a m¨ª todos esos aromas, sonidos y pensamientos que me llevaban a e, el enervarte olor avanda de ayer, lo dulce de susbios y el "shushushushu" de crema batida . Esta vez es un omellete de champi?ones con un poco de crema arriba, un croissant de los quepramos en par¨ªs y para mi sorpresa me ha enviado chocte caliente. Leo nota que aunque siempre dice lo mismo me gusta l¨¦elo con su voz sin embargo, hoy hay algo diferente, no es letra de Isabel. "Crema batida en el mini bar de tu oficina" ??Isabel estuvo aqu¨ª? ?Pienso. Me levanto de inmediato y voy hacia el mini bar d¨®nde guardo agua y bebidas de soda que a veces me sirveno sustituci¨®n deida, o me serv¨ªan porque hace mucho que no me escapo de una encantamiento que me ha ense?ado para cocinar. ¨D?Vivianne? ¨D Le hablo y e entra de inmediato. ¨DD¨ªgame se?or. ¨D?Qui¨¦n vino a dejar el desayuno hoy? ¨DEl mismo repartidor, pero, me puso en el tel¨¦fono a chef pidi¨¦ndome que guardara crema en un lugar fr¨ªo y me pidi¨® que le escribiera esa nota. Sonr¨ªo. Abro crema batida y prueba con el dedo, el beso de Isabel regresa a mi de inmediato. No cabe duda que con e cada sabor y ahora me trae memorias. ¨DVivianne... ?tengo algo que hacer hoy? ¨DNo se?or, en realidad su agenda no est¨¢ del todo llena, solo ma?ana tiene una junta con sus mesa directiva, ¨²ltima del a?o y usted ya adnt¨® todo lo que se va a presentar. ¨DPerfecto.¨DMe pongo de pie.¨D Ver¨¦s cifras y revisar¨¦ mi correo electr¨®nico para despu¨¦s tomarme el resto del d¨ªa. Debo prepararme para el viaje. ¨D Miento porque en realidad har¨¦ otra cosa. ¨DS¨ª se?or, ro. Regreso a mi escritorio, sirvo crema arriba del chocte y luego le doy un sorbo. "Sabe a gloria" Me viene voz de Isa a mente, y despu¨¦sienzo aer el resto del desayuno. *** Sons once de ma?ana cuando me estaciono dnte de los edificios de Isabel y me bajo del auto para ir hacia all¨¢. Por el d¨ªa de hoy le ped¨ª a mi chofer que no me llevara y yo tom¨¦ mi auto personal para ir por e y pasar el d¨ªa juntos. S¨ª, ahora soy un poco m¨¢s espont¨¢neo, y salgo de mi rutina, espero no caer en p¨¢nico. Llego a su puerta y e sale de inmediato con varias bolsas de t ens manos¨D?Quentin! ¨D me dice feliz mientras cierra reja. ¨DH Isa. ¨DH ?qu¨¦ haces aqu¨ª? ?No! ?Viniste a poner una queja sobre miida? ¨DNo, para nada.¨D Le respondo.¨D Vine a ver si quer¨ªas ir a pasear conmigo. E acaricia mi rostro con mano y yo tomo para besa.¨D Lo siento Quentin, pero hoy debo ir al mercado aprar todos los v¨ªveres para los ¨²ltimos men¨²s antes de irme de vacaciones. Debo dejar todo listo para que no haya problema. Mientras me dice esto me sonr¨ªe vi¨¦ndome a los ojos. Me quedo pensando y de pronto hablo¨D?Puedo ir contigo? ¨D?C¨®mo? ¨DS¨ª, si no te molesta puedo ir contigo, te llevar¨¦ en el auto y regresaremos m¨¢s temprano que si te fueras en metro ?no crees? Isa me reg esa sonrisa sincera que siempre me c hondo, asiente con cabeza.¨D Vale, pero puede ser un poco aburrido. ¨DNada es aburrido contigo. Venga, te llevo. La tomo de mano, una costumbre que me est¨¢ gustando mucho y caminamos hacia el auto que espera afuera. ¨D?Sin chofer? ¨D Pregunta. ¨DNo, esta vez manejo yo o ?qu¨¦? ?pensabas que no sab¨ªa manejar? ¨DNo creo que un convertible sea un auto parapras del mercado. ¨DEn mi defensa no sab¨ªa que lo har¨ªamos...sube. Le abro puerta y ayudo a subir, despu¨¦s me voy deldo del piloto y me subo. Me pongo los lentes de sol y veo¨D?D¨®nde llevo se?orita Osher? ¨D habl¨® en tono propio. ¨DAl mercado de boquera.¨D Indica entre risas y yo arranco al auto. En camino al mercado de boquera ambos vamos ticando de todo lo que e debe hacer antes de irnos as monta?as a casa de sus padres, me dice que debe dejars ¨²ltimasidas echas para que sus ayudantess empaquen ys env¨ªen en los d¨ªas indicados, tambi¨¦n que debe mudarse al piso quepartir¨¢ cons otras dos chicas y, aunque no le gusta idea, sabe que es ¨²nica forma de poder estar cerca de su trabajo sin tener que viajar. ¨DSi me voy m¨¢s lejos puede que tenga que gastar en vi¨¢ticos y eso no me conviene, sobre todo en esta temporada que es baja, Navidad y el A?o Nuevo hace que gentea lo que quiera cuando quiera. Nadie piensa en ser fit. ¨DYoer¨ªa. ¨DLo s¨¦, pero no puedo sobrevivir s¨®lo de un Men¨². ¨DComer¨ªa todos los men¨²s con tal de ayudarte...¨D le insisto y e sonr¨ªe. ¨DMejore el pavo que preparamos, eso estar¨¢ mejor. Llegamos al mercado de boquera y despu¨¦s de encontrar un puesto de estacionamiento, nos bajamos caminando para entrar yenzar a escogers cosas. Isa me das bolsas. ¨D?Qu¨¦ pasa? ¨DBueno, pues, tienes que ayudarme a cargar ?qu¨¦ no? Digo, ya que est¨¢s aqu¨ª.¨D Dice entre sonrisas. ¨DPens¨¦ que mar¨ªamos a uno de los chicos que ayuda. ¨DNo, no, no es necesario, no es mucho... te lo prometo empresario.¨D Dice coqueta. Eienza a moverse por el lugaro si se lo supiera de memoria y yo s¨®lo sigo caminado lo m¨¢s r¨¢pido que puedo dudando a veces de si voy en diri¨®n correcta o no. Entoncess bolsas de t se van haciendo cada vez m¨¢s pesadas, e Isa simplemente pide lo de lista y lo mete en es sin decirme mas. ¨D?Te pesa? ¨D Pregunta divertida mientras ve que ya traigo una en el hombro, y tres ens manos. ¨DUn poco.¨DAparento y e se r¨ªe. ¨DQuisiste venir. ¨DNo me estoy quejando se?orita Osher.¨D Le respondo. Aunque por dentro ya no aguanto el dolor de hombros. ¨DUn local m¨¢s y nos vamos ?vale? ¨DVale. Y s¨ª, pasamos por el puesto de los choctes ys nueces para finalmente salir de ah¨ª y subirnos al auto. E iba revisandos listas para saber si todo estabaprado mientras yo manejaba. ¨D?Siempre cargas as¨ª? ¨DPeor, pero es mi trabajo.¨D Responde orgullosa volteando hacia ventana.¨D ?Espera! ¨D?Qu¨¦ pasa? ¨D?Quieres hacer algo divertido? ¨D?C¨®mo qu¨¦? ¨D?Qu¨¦ te parece si patinamos juntos? ?Te atreves? ¨DBueno, Isa, es que yo...¨D Trato de evitarlo porque en realidad no tengo ni idea de c¨®mo hacerlo. ¨DVamos, ser¨¢ divertido... Recuerdo nueva espontaneidad que hay en m¨ª y me doy vuelta para estacionarme y poder bajar a que estoy acostumbrado. ¨DVale, vamos. Ambos nos bajamos del auto y caminamos hacia el lugar donde se rentan los patines de hielo, despu¨¦s de pedir nuestras tas y pon¨¦rnoslos, vamos con cuidado hacia al pista y e entra con si fuera una patinadora profesional. Las ventajas de que estemos haciendo esto a esta hora es que mayor¨ªa des personas est¨¢n trabajando y los ni?os en escu por lo que pista esta s¨®lo para nosotros. ¨DVenga Quentin, entra. E patina hacia m¨ª y toma mi mano, para luego animarme a que entre. Lo hago torpemente mientras Isabel me toma de otra y me gu¨ªa. ¨DNo te dejar¨¦ caer.¨D Me murmura¨D ?Conf¨ªas en m¨ª? La veo y de nuevo ah¨ª est¨¢ esa mirada brinte que me hacer perder los pies del suelo. Sus manos tibias tomans m¨ªas y su sonrisa ilumina todo el lugar, haci¨¦ndolepetencia al tenue sol. ¨DConf¨ªo en ti.¨D Respondo. Belongs ? to N?velDrama.Org. ¨DTe prometo Quentin que si t¨² no me dejas caer, yo no te dejar¨¦ caer.¨D Repite y s¨¦ que ya no ha del patinaje en hielo. Poco a pocoienzo a mover los pies talo me indica y me voy deslizando con un poco de miedo.¨D Isa, estamos muy lejos de esquina.¨D Le digo y e sigue caminando. ¨D Isa. ¨DRel¨¢jate, s¨¦ que te da miedo caerte y puede que pase, pero aprender¨¢s a levantarte, te lo prometo. ¨D?De qu¨¦ has? E para por un momento y ambos nos encontramos en medio de pista sin nada en qu¨¦ sostenernos m¨¢s que con nuestros brazos y pies. Abrazados, juntos, evitando que el otro resbale. ¨DEste hielo alrededor es vida que nos rodea y t¨² y yo nos encontramos en medio del camino, justo ?boom! Nos encontramos. E se mueve un poco y siento un poco de v¨¦rtigo que me desequilibra y hace que me pegue m¨¢s a e abraz¨¢nd m¨¢s fuerte. ¨DLo siento.¨D Murmuro. ¨DNo, no tienes porqu¨¦, pero ve que pasa si uno se recarga m¨¢s en el otro.¨D Y e se recarga en m¨ª haci¨¦ndome ir para atr¨¢s y casi caer en el hielo, pero e me toma antes de que pase. ¨D?Uy! ¨D Expreso con miedo. ¨DUy... ?entendiste?¨D Me pregunta. ¨D?Me trajiste hasta ac¨¢ s¨®lo para explicarme una analog¨ªa sobre...? ¨DSobre vida en si, para que veas que todos estamos siempre patinando en hielo y que nos deslizamos por ah¨ª y por ac¨¢ a nuestro propio ritmo, recorriendo caminos, cay¨¦ndonos, levant¨¢ndonos... y cuando nos encontramos a alguien que nos pueda mantener en equilibrio, debemos pensar que otra persona necesita lo mismo. E me da un beso sobre losbios calentando mi cuerpo que yace fr¨ªo por el clima de hoy, despu¨¦s, al separarse, me dice bajito.¨D Si conf¨ªas en mi, yo lo hago contigo, si te caes yo te sostengo esperando que t¨² me sostengas a mi cuando me pase... si quieres patinar y no sabes, yo te ense?o, esperando que t¨² me ense?es lo que yo desconozco. Le regalo una media sonrisa¨D?Le¨ªste el art¨ªculo del peri¨®dico? ?Cierto? ¨DIsa asiente.¨D No era mi intenci¨®n, yo... ¨DRecib¨ª madas temprano por ma?ana...con millones de preguntas. ¨DIsa, lo siento, lo resolver¨¦. ¨DNo pasa nada... S¨®lo necesito que me expliqueso debo manejarlo... o m¨¢s bien, necesito que me contestes una pregunta. ¨DLas que quieras... ¨D Digo confiado. E suspira y mir¨¢ndome a los ojos me dice¨D ?Qu¨¦ es lo que soy en tu vida Quentin Valois? Dej¨¢ndomepletamente mudo. Chapter 25: Control Chapter 25: Control ¨D ?Qu¨¦ es lo que soy en tu vida Quentin Valois? ¨D Me pregunt¨® Isabel mientras me ve¨ªa a los ojos y trataba de averiguar en ellos lo que ¨¦l estaba pesando.¨D No lo hago por presionar.¨D Continu¨®.¨D Lo hago porque nuestros mundos son muy diferentes Quentin. T¨² tomas un avi¨®n y ma?ana est¨¢s escuchado ¨®pera en el MET, pero yo, s¨®lo soy una mujer que se gana vida cocinando y se divierte yendo al mercado de boquera. Hoy, te confieso, fue muy impactante recibir madas de personas pregunt¨¢ndome cosas que no ten¨ªa ni idea de qu¨¦ contestar y fue... abrumador, por eso necesito saber en qu¨¦ tipo de suelo estoy parada para ver donde me muevo.¨D Explic¨®. Me encanta el car¨¢cter de Isabel, no s¨®lo es bonita y atractiva, si no que su car¨¢cter es fuerte y ¨²nico. Le gusta saber qu¨¦ pasa a su alrededor, c¨®mo moverse y a qu¨¦ se est¨¢ enfrentando, lo que me da una buena corazonada de que es una mujer firme y que no evita los problemas, sino los enfrenta. ¨DIsabel.¨D Hablo.¨D No te puedo decir en este momento si estoy enamorado de ti, tampoco te puedo asegurar un futuro donde acabemos juntos, porque no lo s¨¦. Pero si te puedo decir en este instante que eres especial y ¨²nica para m¨ª y que mis intenciones van m¨¢s all¨¢ que mensajes, madas, y besos espont¨¢neos. E me regal¨® una sonrisa, una des m¨¢s bonitas que le he visto. No s¨¦ si es por el paisaje nco que nos rodea, porque e se ve especialmente be esta ma?ana o porque tal vez mis ojos ya est¨¢n embelesados por e. ¨DEsa es respuesta m¨¢s ra que me han dado sobre una rci¨®n. ¨DEs mi naturaleza, no soy de prometer mucho, soy m¨¢s bien de... ridad. Isabel acaricia mi rostro de nuevo y mis hoyuelos salen a vista. Para ser sincero jam¨¢s me hab¨ªan dicho sobre mis hoyuelos, si ni siquiera Nadine y eso que duramos mas de diez a?os de casados. ¨DIsa, mi mundo a veces no es tan genialo parece, hay gente que s¨®lo busca hacer da?o o usa lo que tiene para aprovecharse de otros, pero, yo tratar¨¦ de present¨¢rtelo sin que llegue a herirte ?s¨ª? Aunque en realidad no puedo contrr todo lo que hay a mi alrededoro esas fotos en el peri¨®dico que arruin¨® un momento especial entre los dos. ¨DNo lo arruin¨®.¨D Habl¨® e.¨D S¨®lo fotografi¨® un beso en Par¨ªs entre un empresario y una chica. Pero lo que sentiste y lo que yo sent¨ª es lo que lo hace especial y ni millones de fotos lo podr¨¢n retratar. Acaricio su rostro y le doy un ligero beso sobre losbios¨D ?Ves porque eres ¨²nica? ¨D Le pregunto y e se sonroja. ¨DMe siento especial.¨D Murmur¨®. ¨DYo tambi¨¦n me siento as¨ª contigo y te juro que no puedo esperar por ver que es lo que viene para nosotros adem¨¢s, ninguna mujer me hab¨ªa hecho patinar en hielo as¨ª que... si caigo y me rompo una pierna ser¨¢ nuevo para m¨ª. ¨DNo est¨¢s tan anciano ?eh? Est¨¢s perfecto. ¨D?Me dices viejo? ¨DT¨² piensas que lo eres, pero no, s¨®lo es cuesti¨®n de que cambies tu ropa y tu manera de pensar y listo... ?Joven otra vez! Me r¨ªo.¨DTengo una idea Isa ?qu¨¦ te parece si vamos a dejar esto a tu casa y nos vamos depras? ¨D?Depras? ¨DS¨ª, necesito ropa para el viaje as monta?as y qu¨¦ m¨¢s que una experta para que me diga que nieve. ¨D?Oye! ¨D Rema fingiendo enojo y luego se da vuelta para patinar hacia all¨¢. ¨D?No! ?Isa! Espera no me dejes solo.¨D Le pido pero ya es tarde porque me caigo sobre el hielo fr¨ªo. ¨DKarma.¨D Contesta e entre risas mientras me da mano para ayudarme a levantarme.¨D Vamos Quentin que ahora debesprarme un gorro porque el otro ya no lo encuentro. Me levanto con cuidado y de nuevo paso a paso me acerco a ori para toarme del borde y as¨ª salir de pista. Tal vez Isa tenga raz¨®n, yo me hice viejo porque pens¨¦ que as¨ª acelerar¨ªa mi salida de este mundo, pero ahora, no s¨®lo debo hacer pases con mi pasado sino tambi¨¦n con mi cuerpo que tantos a?os ha sufridos consecuencias de mi dolor. Ambos salimos del lugar, subimos al auto y me dirijo a su casa donde le ayudo a bajars cosas. Dos chicos m¨¢s nos dan bienvenida con una sonrisa y tan solo entrar el olor aida llega a m¨ª. ¨DPasa. S¨®lo d¨¦jeme ver lo de un men¨² y nos vamos. E entra hasta cocina con lista de cosas quepr¨® yienza a harle a otra chica d¨¢ndole instriones. Mientras yo, recorro peque?a s observando con detalle el mundo de Isa, ese del que me est¨¢ haciendo parte y que me tieneo ni?o en dulcer¨ªa queriendo m¨¢s y m¨¢s. Sobre uno de los muebles logro ver una foto de e con una mujer aldo, son incre¨ªblemente parecidas por lo que pienso que podr¨ªan ser gems sin embargo, e se ve un poco m¨¢s entrada en a?os. Ambas est¨¢n en s de una casa, Isa con una copa de champa?a brindando feliz y e Content ? N?velDrama.Org 2024. mostrando una prueba de embarazo positiva, lo que hace que mi coraz¨®n se haga peque?o. ¨DEsa es mi hermana Betty.¨D Escucho su voz mientras voltea a ve y e se pone una bufanda alrededor del cuello.¨D Ese fue el d¨ªa en que nosunic¨® que estaba embarazada, ?ves sus ojos?¨D Me pregunta y yo asiento.¨D E hab¨ªa llorado todo el d¨ªa por noticia, y yo llegu¨¦ a ve y le dije que todo estar¨ªa bien, que no estaba s. Recuerdo que fui por una bote de cidra y pretendido que era champa?a brindamos por el nuevo integrante, meses despu¨¦s naci¨® Thomas. ?Y ¨¦l se qued¨® solo? pienso. ¨DAhora vive con mi hermano mayor y su esposa, acaban de tener una ni?a se ma Rose, y pr¨¢cticamente es su hermanita. ¨DMe alegra. ¨DS¨ª, cuando mi hermana muri¨® todos nos volcamos a Thomas, era pr¨¢cticamente un beb¨¦ , ten¨ªa seis meses. Le promet¨ª a e que su hijo ser¨ªa feliz y de eso me encargo todo el tiempo. ¨DEres buena t¨ªa. ¨DLo s¨¦... por eso aprovechar¨¦ que iremos al centroercial paraprarle un regalo, as¨ª que vamos. E me toma de mano, tomas ves de su casa y bolsa, se despide de los otros j¨®venes y volvemos a salir del edificio. Ambos volvemos a subir al auto y manejo hasta el centroercial que a¨²n sigue un poco vac¨ªo ya que es lunes y a¨²n no es hora de que haya genteprando en el lugar. Caminamos por los pasillos viendos tiendas¨D?Cu¨¢l es tu estilo? ¨D Pregunta e. ¨DModelo empresarial.¨D Le contesto e Isaienza a re¨ªrse. ¨D?Es en serio? ¨DBueno, no s¨¦... estilo formal. ¨DPodemos hacerlo estilo formal-sensual ?te parece? ¨D?Sensual? ?crees que puedo ser sensual? ¨DNo hago mgros pero, tratar¨¦... ¨DContesta coqueta y se muerde losbios. Un impulso de besa recorre mi cuerpo pero e me toma de mano y sigue caminando. Isa, no tiene idea de que ninguna de mi ropa es de centroercial. Mis trajes son hechos a medida por un sastre, al igual que mis zapatos y mis camisas. La ropa casual, es de tiendas de mayor prestigio, pero mi intenci¨®n de este d¨ªa no esprar ropa para m¨ª , si no para e tambi¨¦n, por lo que traje a este lugar para ver si de causalidad le gusta algo y yo lo puedo adivinar ypr¨¢rselo. Entramos a una de los primero lugares que posiblemente tenga mi nuevo estilo "sensual" y e que luego mide sobre m¨ª. ¨DMe gusta esta camisa de fran roja con cuadros negros, te ver¨¢s genial en nieve y ens monta?as, es moda lumbersexual. ¨D?Lumbersexual? ¨Drepito. ¨DAs¨ª es.. con unos pantalones de mezcli y un buen abrigo... ?Guau! ¨DOk.¨D Digo osado y tomo camisa. E pone sobre mis brazos m¨¢s ropa y me hace caminar hacia el probador. ¨DY quiero que me muestres cada conjunto ?eh? Nada de que "no me gusta". Sonr¨ªo. ¨D Vale.¨D Contesto y entro al probador con monta?a de ropa que no sab¨ªa qu¨¦ necesitaba. Me quito el abrigo, lo cuelgo, luego abro camisa que traigo hoy descubriendo mi torso y me veo frente al espejo. Recorro con mi mano mi abdomen marcado por el ejercicio que no he parado de hacer desde que era joven, doblo mis brazos para que en estos se marque mis m¨²sculos y sonr¨ªo. ¨DTal vez no soy tan viejo.¨D Murmuro y me pruebo camisa de cuadros.¨D Lumbersexual.¨D Digo bajito mientras me pruebo.¨D Si supieran que de sexual no hay nada en mi vida desde hace tiempo. ¨D?Quentin? ¨D Escucho su voz. Me odo el cuello y me lo abotono, despu¨¦s salgo del probador y e sonr¨ªe.¨D Y los pantalones de mezcli. ¨DCreo que est¨¢n un poco apretados para m¨ª. ¨DNi te los haz probado,venga, se te ver¨¢n bien. ¨D Insiste. Regreso al probador, me quito los pantalones que tengo ahora y me pruebo los de mezcli que tan solo subirlos le dan un aspecto incre¨ªblemente diferente a mi cuerpo. Todabinaci¨®n me hace sentir muy bien, no s¨¦ si casual pero sensual, tal vez un poco. Con una nueva seguridad en mi salgo del probador hacia donde est¨¢ e y enseguida arqueas cejas... ?ser¨¢ de aprobaci¨®n? ¨DNo te gusta.¨D Pregunt¨® vi¨¦ndome frente al espejo.¨D Creo que el pantal¨®n est¨¢ un poco corto del tiro.¨D Leento mientras trato de odarlo discretamente. ¨DNo creo que sea el tiro.¨D Contesta e y luego sonr¨ªe diferente. ?Me lo hab¨ªan dicho pero no lo hab¨ªa cre¨ªdo? pienso. ¨DLo que importa es que te sientas c¨®modo.¨D Continua e desviando conversaci¨®n. Isa se acerca a m¨ª con un su¨¦ter de cuello alto.¨D Creo que el lumbersexual no te queda.¨D dice tranqu cerca de mi. ¨D?Ah no? ¨D Pregunto curioso. ¨DNo, pero tal vez si seguimos tu l¨ªnea de estilo podremos conseguir algo ?te parece? La veo a los ojos, e est¨¢ tan cerca de mi que puedo sentir su respiraci¨®n en mi rostro. No s¨¦ que me pasa con e pero me sientoo el Quentin joven y atractivo que le gustaba coquetear.¨D Con ese su¨¦ter ?me est¨¢s pidiendo que me quite camisa? E desv¨ªa mirada y se sonroja.¨D Solo digo que podr¨ªas...¨D Dice tratando de encontrars pbras pero en lugar de esoienza a desabrochar los botones de ¨¦sta poco a poco.¨D Si no te quitaso es que sabremos si te queda o no. ¨DBueno punto.¨DContesto y le quit¨®s manos para abrirme poco a poco camisa mostrando de nuevo esedo osado en m¨ª y dejo mi torso al descubierto alej¨¢ndome un poco de e. . De pronto el deseo vuelve a m¨ª, pero no el que siempre hab¨ªa tenido con e si no otro que hace mucho tiempo no sent¨ªa... el de sentir caricias y besos en lugares m¨¢s privados y espec¨ªficos. Isa me observa atenta, parece que est¨¢ admirando cada m¨²sculo de mi torso, y sonr¨ªe levemente, casi "lumbersexual". Me acerco de nuevo a e, sin importarme si cientos de personas nos ven en este momento y beso en losbios tratando de desahogar todo el deseo que solo su mirada ha provocado en m¨ª. E deja caer el su¨¦ter al suelo y sube sus manos lentamente, con cuidados coloca sobre mi torso y solo el contacto de sus dedos contra mi cuerpo provoca que mi piel se erice porento, haciendo que una sensaci¨®n de cer suba por mi espina dorsal hasta mi cuello y haga cosquis en mi nuca. Deseo, puro deseo hay en este momento. Me atrevo a poners manos sobre su cintura para cerca un poco m¨¢s a mi cuerpo y sentir el rose contra el m¨ªo mientras misbios y los suyos siguen bes¨¢ndose dej¨¢ndonos sin respiraci¨®n. E acaricia levemente mi pecho,o si recorriera con yema de sus dedos cada m¨²sculo, cada lugar que e le zca tocar. Luego baja un poco a vi del cintur¨®n y se separa de m¨ª. Ambos estamos agitados y s¨¦ que mi coraz¨®nte a mil por horao el de e. ¨DYo creo que deber¨ªas probarte el suerte, digo su¨¦ter adentro.¨D Dice sin poder encontrars pbras. ¨Dro, s¨ª... ro... ¨D Contesto. Ambos nos ag¨¢chanos por el su¨¦ter que yace sobre el suelo y sin querer nos pegamos en cabeza. ¨DLo siento, lo siento.¨D Le pido disculpas y e se frota cabeza. ¨DNo pasa nada, mientras te pruebas lo dem¨¢s ir¨¦ a ver para all¨¢, algo... ¨D ha sin sentido. ¨DS¨ª ro.¨D Contesto y con el su¨¦ter en mano me meto al probador. Despu¨¦s de cerrar cortina y verme frente al espejo esbozo una sonrisao resultado de lo que acaba de pasar.¨D Contrte Quentin, paso a paso... paso a paso..¨D Me repito aunque no s¨¦ si pueda lograrlo, esa mujer me encanta y s¨¦ que e me desea tambi¨¦n. Chapter 26: Descontrol Chapter 26: Descontrol Despu¨¦s de pasar una tarde depras con Isabel, he regresado a mi piso con m¨¢s ropa de que neaba, m¨¢s esorios, zapatos y otras cosas que ya que no s¨®lo escogi¨® para el viaje as monta?as que tendremos en poco tiempo, sino para el d¨ªa a d¨ªa ropa, "casual" y estilo "sensual"o e me lo dijo. Entro a mi piso ys luces se prenden inmediatamente con el sensor, entro inmediatamente a mi habitaci¨®n para vaciars bolsas y ver toda ropa que ahora traigo, colores entre rojo, caf¨¦ tierra, negro, azul marino, pantalones de mezcli que debo confesar hace a?os no usaba, su¨¦teres con todo tipo de cuellos y botones, zapatos c¨®modos, abrigos y uno que otro gorro de t para el fr¨ªo es lo que ahora tengo aqu¨ª. Los veo un momento y tomo una y me mido sobre el cuerpo, finalmente, si me que me traer¨¢ cada vez que me ponga. ¨DContrte Quentin, pareces adolescente.¨D Repito esas pbras en voz alta mientras recuerdo el beso que le d¨ªa a Isa en los espejos del probador. Vuelvo a meter todo ens bolsas, salgo al cuarto devado y lo dejo sobrevadora para que Nora sepa que debevarlos ma?ana. Regreso a cocina, me sirvo un vaso con agua yienzo a revisar sobre tras sobre, leo pero no me concentro, tengo calor, tengo fr¨ªo, no s¨¦ lo que me pasa. ¨DTal vez est¨¦ cansado.¨D Murmuro y dejo los sobres de nuevo sobre mesa. Con el vaso de agua entres manos, vuelvo a dirigirme a mi habitaci¨®n, tomo el ¨²ltimo sorbo y veo hora, nueve de noche en punto, es hora de dormir pero no quiero o mas bien, no lo deseo. Las yemas de los dedos de Isa han dejando ese sensaci¨®n de calor y deseo sobre mi pecho, a pesar de que ya no est¨¢ frente a m¨ª, los siento tan roo si a¨²n los siguiera haciendo. ¨DNo puedo...¨D Hablo bajito. Dejo el vaso con agua sobre uno de los muebles, me quito ropa y entro a regadera para darme una ducha r¨¢pida y as¨ª poder rjarme antes de dormir. El agua tibiaienza a caer y yo entro sin dudarlo mucho. Recargo mis manos sobre pared mientras el agua recorre mi espalda haci¨¦ndome un ligero masaje sobre e. Cierro los ojos, m idea. Comienzo a recordar los hermososbios de Isabel, esa mirada que me tiene hipnotizado. ?Losbios, susbios? pienso, ?me encanta tusbios?. Abro los ojos al sentir que todo ese deseo frustrado en mi se hace evidente en una parte espec¨ªfica de mi cuerpo, al sentirlo esbozo una sonrisa ligera, ya que hace mucho que no me pasaba y para ser sincero ya no sab¨ªa lo que se sent¨ªa sentir ese deseo por alguien. ¨DQuentin, Quentin.¨D Murmuro.¨D Mientras trato de tranquilizarme y serenarme para evitar que esto siga. Cierro los ojos, losbios regresan a mi mente, esa boca tan incre¨ªble que Isa tiene, esosbios carnosos, el peque?o lunar. Comienzo a imaginar c¨®mo ser¨¢ su cuerpo de bajo de esas capas de su¨¦teres y abrigos que ahora lleva. La veo a mi manera, es hermosa, y sin poder evitarlo m¨¢s llevo mi mano hacia m¨ª miembro que no quiere hacerme caso y lo toco. "Hmmmm" gimo con s¨®lo sentirlo un momento haciendo eco por todo el lugar. Mi manoienza a moverse lentamente reconociendo de nuevo mi hombr¨ªa, esa que por mucho rato estuvo dormida y que ahora despierta con solo imaginar los bellosbios de Isabel. "Hmmmmm" vuelvo a decir cu¨¢ndo una peque?a de cer sube por toda mi espalda y hace ese t¨ªpico cosquilleo en mi nuca. Paro por unos segundos y vuelvo a llevar mi mano a pared aferr¨¢ndome a e, quiero hacerlo, lo necesito, mi cuerpo lo quiere, pero debo confesar que he perdido pr¨¢ctica y soltura, lo que antes era tan natural ahora lo veoo una traici¨®n, por eso debo parar, pero mi cuerpo se niega y sigue manteniendo mi hombr¨ªa dispuesta a darme el cer, ha darme ese desfogue que s¨¦ que necesito. Belongs ? to N?velDrama.Org. Vuelvo a cerrar los ojos y por arte de magia, ahora veo a Isabel, con esa yera nca que tra¨ªa el d¨ªa que fui a su casa por primera vez, sus pechos medianos debajo de e, imagino con ese cabello para carga y senta sobre el muro en Par¨ªs, y ese trasero que no puedo perder de vista cuando camina adnte de mi o se aleja d¨¢ndome espalda. Sus ojos, su cuello, sus manos, sus piernas... todos cada cent¨ªmetro de e Viena a mi mente. No puedo m¨¢s, debo hacerlo. Mi mano regresa a mi hombr¨ªa yienzo a desliza en e regal¨¢ndome ese cer que hab¨ªa de canalizar todo lo que esto que le pasa a mi cuerpo y sosteni¨¦ndome. "hmmmmm" gimo mas fuerte mientras en todo mi cuerpoienza un descontrol que me encanta y me hace sentir vivo de nuevo. Con los ojos cerrados imagino a e, desnuda sobre mi cama, yo bes¨¢nd por todo el cuerpo, regal¨¢ndole todo ese cer que s¨¦ e tambi¨¦n imagina cuando me ve. Mis piernasienzan a temr, por lo que recargo espalda contra pared y con m¨¢s libertad me sigo tocando viendo a mi miembro en todo su esplendor, ya no es un tab¨², ahora vuelve a formar parte de mi ser. Una golpe de adrenalina llega a mi al ver mi mano movi¨¦ndoselo a una velocidad constante, gimo, no lo puedo evitar. Sigo imagin¨¢nd, desnuda, vestida, en mi cama, pero finalmente me enfoco en su boca. ?Quiero venirme en su boca? pienso y s¨¦ que en realidad lo deseo. Isa se muerde losbios, se quita el az¨²car con lengua y despu¨¦s poco a poco va bajando hacia mi hombr¨ªa, no est¨¢ aqu¨ª pero siento su aliento en m¨ª. La he transportado de mi mente a este ba?o y juro que e est¨¢ aqu¨ª, con su cuerpo desnudo y empapado por el agua, con su hermoso cabello suelto tapando sus senos, yo bajo mano y lo muevo para poder verlos. ?Hazlo? dice mi mente y e toma mi hombr¨ªa con su mano para luego sentir sus carnososbios en e. Puedo percibir su lengua, c¨®mo aprieta con su boca y toda mi piel se eriza al instante. Es tan real, muy real. ?Tusbios, me encantan tusbios? E continua jugando conmigo, haciendo que gima sin poder evitarlo, estos son fuertes y no me importa si se escuchan en el resto del lugar. Quiero que sea m¨ªa, quiero ser de e, en mi mente Isa se encuentra desnuda en esta ducha, y mis manos jn poco a poco su cabello en se?al del cer que est¨¢ provocando en m¨ª. El agua cayendo sobre mi cuerpo hace que el cuerpo, ya sensible, entre en una especia de ¨¦xtasis que me mantiene firme y que me provoca morderme losbios tratando de rgar esto un poco m¨¢s. ?M¨ªrame? pienso y los ojos de Isabel se enfocan en m¨ª. Su mirada profunda provoca que un peque?o choque el¨¦ctrico llegue a mi espalda baja. No recordaba ser as¨ª de vivencial en los recuerdos, pero ahora imagino hacia los detalles. ?Isabel? Pienso su nombre cuando ya no aguanto m¨¢s y dejo que todo mi cuerpo se rje, cierto pulsaciones que salen directamente de mi entrepierna, mis m¨²sculos se contraen poco a poco y mi mano acelera un poco m¨¢s para poder liberar esa sensaci¨®ns im¨¢genes que antes ten¨ªa de e se desvanecen y ahora en mi mente veo repetidamente de e quit¨¢ndose el chocte de losbios, una sensaci¨®n caliente se siente por todo mi cuerpo y luego exmo un gemido tan fuerte que hace que rebote en todass paredes y luego en mis o¨ªdos. El ritmo de mi mano baja poco a poco liberando lo ¨²ltimo de ese energ¨ªa ah¨ª acumda y despu¨¦s mis piernas se entumen un poco provocando que me recargue a¨²n m¨¢s sobre pared. Mi respiraci¨®n agitada hace que abra boca un poco, abro los ojos y me veo solo en ducha, con el vapor empa?ando cada cent¨ªmetro de mampara. Recuerdo lo que hice y esbozo una ligera sonrisa que parece m¨¢s bien una mueca y luegoienzo a re¨ªro loco y no s¨¦ porqu¨¦. Tal vez , porque despu¨¦s de tanto tiempo vuelvo a descubrir que despu¨¦s de todo soy un hombre con imaginaci¨®n y deseos infinitos el cual mantuve dormido por mucho tiempo hasta que esta hermosa mujer debios sexies y mirada profundo lo vino a despertar. Me encuentro en este momento en un conf¨ªn entre verg¨¹enza de lo que hice y una alegr¨ªa euf¨®rica que me hace gritar dentro de mi ??Estoy vivo! ?Muy vivo! Y quiero seguir as¨ª? Chapter 27: Un poquito de destello Chapter 27: Un poquito de destello Maleta lista, pendientes hechos, instriones dadas. He dejado todo preparado para por primera vez en cuatro a?os hacer un viaje en fiestas decembrinas. En mi maleta s¨®lo llevo ropaprada exclusivamente para esta ocasi¨®n, olvid¨¢ndome de los trajes y formalidad para darle una oportunidad a este nuevo estilo casual -sensual que Isabel a escogido para mi. Salgo de mi habitaci¨®n con maleta a cuestas y el chofer en seguida me pide para i bajando al auto mientras me odo el abrigo de invierno con piel sint¨¦tica a altura del cuello. Me reviso frente al espejo y debo admitir que Isa tiene raz¨®n, me veo de mi edad. Me siento bien, me veo bien, los cambios que voy a haciendo me est¨¢n devolviendo al Quentin de antes, ese hombre caballeroso, seductor y simp¨¢tico que siempre hab¨ªa sido. Me odo el cabello cons manos y luego volteo a ver a Nora que me est¨¢ esperando. ¨DQue tengas feliz Navidad Nora.¨D Le digo sonriente. ¨DGracias se?or. Nora, al igual que Vivianne, ha sido v¨ªctima de estos cuatro a?os de amargura y ansiedad, por lo que esta incre¨ªblemente emocionada de que tendr¨¢ dos semanas de descanso, todo pagado y podr¨¢ ir a ver a su familia. ¨DQue le vaya bien se?or Quentin, vendr¨¦ a darle vuelta al piso, si necesita algo. ¨DNo, estar¨¦ bien, disfruta. ¨D Y salgo del piso directo hasta el estacionamiento. Lo que Isabel no sabe, es que el viaje as monta?as tendr¨¢ un ligero cambio, ya que en primera e no sabe que me ir¨¦ desde hoy, porque quiero conoce un poco m¨¢s lejos del ruido de ciudad, y segundo que ¨¦ste no ser¨¢ v¨ªa terrestreo s¨¦ que lo tiene neado, si no que lo haremos a mi estilo, uno que s¨¦ le encantar¨¢. Me subo al auto y el chofer arranca sin decirme nada. S¨¦ que Isa iba a salir de su casa as diez de ma?ana, porque en conversaci¨®n de ayer me loent¨®, por lo que voy muy a tiempo para sorprende y espera fuera de su edificio. Voy nervioso y mucho, no s¨®lo porque voy a volver a ver despu¨¦s de un tiempo de no hacerlo, tres d¨ªas, y porque s¨¦ que en este viaje conocer¨¦ a su familia, que en todos los sentidos s¨¦ que es un paso importante de alguna manera aunque e y yo, oficialmente, no somos nada. ¨DLlegamos se?or.¨D Escucho que el chofer me dice y yo me bajo de camia para espera recargado contra puerta. ¨DQuentin, Quentin, rel¨¢jate.¨D Me rega?o mientras el adolescente que vive en m¨ª, salta de emoci¨®n porque sabe que volver¨¢ a ver. ¨DNi cuando estabas de novio con Nadine te sent¨ªas as¨ª... ?por qu¨¦ ahora? ¨D?Qu¨¦ es esto? ¨D Me pregunt¨® Isa mientras sal¨ªa del conjunto de edificios arrastrando maleta. Mi sonrisa se dibuja de inmediato sin que lo pueda evitar, mi coraz¨®n se acelera s¨®lo un poquito y de pronto todo se mueve en c¨¢mara lenta. La veo con su hermoso gorro rojo, obsequiado por m¨ª, con su cabellorgo y onddo suelto sobre sus hombros y con un rostro de sorpresa que no puede evitar. Con un movimiento de mi cabeza le pido al chofer que se acerque a e y le ayude con maleta. ¨¦l camina hacia e y se pide con educaci¨®n. Isa se da. ¨DPens¨¦ que podr¨ªamos irnos juntos a casa ens monta?as.¨D Contesto. ¨DPens¨¦ que ir¨ªas s¨®lo en los d¨ªas de Navidad. ¨D Responde. ¨DBueno.¨D Hablo mientras se acerco a e lentamente y quedo frente a e.¨D T¨² me invitaste desde el veinte ?no? As¨ª que pens¨¦ ?por qu¨¦ no? No me caer¨ªa mal unos d¨ªas m¨¢s ens monta?as. Los ojos de Isa vuelven a brir y lo hacen con intensidad, ya descubr¨ª que s¨®lo cuando me ve le pasa eso, as¨ª que el d¨ªa que no lo hagan s¨¦ que estar¨¦ en problemas. Toco su rostro y sin poder contenerme beso, siento susbios y nariz fr¨ªa al hacer contacto con m¨ªa. La beso con ternura, disfrutando, con movimientos lentos, llevando el ritmo cons yemas de mis dedos acariciando su meji y e recarga levemente sus manos sobre mi pecho. Nos alejamos poco a poco mientras un peque?o suspiro se queda entre los dos. E tambi¨¦n quer¨ªa m¨¢s, pero no es el momento o m¨¢s bien, s¨¦ que si no paramos esto se ir¨¢ a otro tipo de intensidad. ¨D?Nos vamos? ¨D Pregunto mientras vo mis pups ens suyas. ¨DS¨ª, est¨¢ bien.¨D Contesta e sonrojada y se muerde elbio. ?No hagas eso por favor? pienso mientras mi mirada se centra en ese lunar que tiene sobre ¨DS¨®lo, cierro puerta es que...¨D Titubea nerviosa y se da vuelta para regresar a puerta. Veo que se queda un momento de pie sin hacer nada, moviendo sus manoso si estuviera hando con e misma, tal vez se est¨¢ rega?andoo lo hac¨ªa yo antes lo que me da mucha ternura. Luego regresa un poco menos nerviosa¨D?Nos vamos? ¨D Me pregunta. ¨DV¨¢monos.¨D Estiro mi mano y e hace lo mismo con suya para tomar m¨ªa. De nuevo esa electricidad pega sobre mi cuerpo y me revive. Si con s¨®lo esta gesto e me hace sentir as¨ª no quiero ni imaginar qu¨¦ pasar¨ªa si nuestro contacto fuera piel a piel en un lugar m¨¢s ¨ªntimo. Caminamos de nuevo hacia camia donde el chofer ya tiene puerta abierta, ayudo a subir y luego lo hago yo. ¨DAl helipuerto.¨D Le pido al chofer. ¨D?Helipuerto? ?Pero? ¨D Pregunta sorprendida. ¨D?Quieres que manejemos horas cuando podemos llegar en menos? ?No quieres llegar a ver a tu familia m¨¢s r¨¢pido? E niega con cabeza mientras sonr¨ªe.¨D Quentin, no es necesario... ¨DNo, no lo es, lo quiero hacer.¨D Me volteo un momento para quedar frente a e.¨D M¨ªrame a los ojos.¨D Le pido. E poco a poco me mira y se pone seria.¨D No pienso nada terrible sobre ti, ni que eres una mujer que s¨®lo est¨¢ conmigo por el dinero y eso. Me gustas y en cierta forma creo que yo te gusto.¨D Confieso y con esas pbras hasta el chofer me ve por el espejo retrovisor.¨D Por lo que te quiero dar lo mejor, quiero hacerte sentir c¨®moda y miodidad es, esto. As¨ª que puedes aceptarlo e ir feliz conmigo, o no aceptarlo e ir conmigo. La sonrisa de e vuelve, pero despu¨¦s desv¨ªa mirada.¨D Lo siento, no quiero ser grosera, lo que pasa es que, soy muy senci y todo esto me deslumbra un poco. ¨DS¨¦ que eres senci y sincera y por eso me gustas, pero mi mundo es deslumbrante Isabel, y yo, tambi¨¦n lo soy.¨D Digo presumido haci¨¦nd re¨ªr.¨D Venga Isa, un poquito de destello no hace mal en tu vida o ?s¨ª? ¨DBueno, ya que lo pones as¨ª...¨D Responde e y acaricia mi rostro.¨D Pero s¨®lo poquito. ¨DS¨®lo poquito.¨D Repito cerca de su rostro para enseguida darle un ligero beso sobre losbios. Despu¨¦s de un momento, por fin llegamos al helipuerto donde el helic¨®ptero nos est¨¢ esperando para subirnos yenzar aventura. ¨DBienvenido Se?or Valois, se?orita Osher.¨D Nos dicen y e feliz se sube al helic¨®ptero. ¨D?Uy! Se?orita Osher.¨D Me dice emocionada mientras una persona del staff le oda el equipo. Cuando est¨¢ lista, suspira.¨D Jam¨¢s hab¨ªa viajado en helic¨®ptero.¨D Confiesa.Content ? N?velDrama.Org 2024. ¨DLe dir¨¦ al piloto entonces que nos d¨¦ un poco de vista antes de dirigirnos as monta?as.¨D Presumo y le pido de inmediato que lo haga. Cuando estamos listos, poco a poco el helic¨®pteroienza a subir y e me toma de mano fuerte apret¨¢nd. S¨¦ que el movimiento del helic¨®ptero puede ser muy diferente al de un avi¨®n as¨ª que ¨DTodo estar¨¢ bien.¨D Leento y e deja de apretarme mano pero yo vuelvo a tomar.¨D Puedes toma, me gusta.¨D Confieso y e toma de nuevo y mantiene as¨ª el resto del viaje. Comenzamos a vr, primero sobre ciudad que se ve cubierta ligeramente de nieve, poco a poco Isabel se va soltando y sinti¨¦ndose menos nerviosa, as¨ª que se acerca por ventani del helic¨®ptero yienza a ver el paisaje. ¨D?Qu¨¦ incre¨ªble vista!¨D Expresa emocionada y mi respuesta solo es una sonrisa. Despu¨¦s nos vamos alejando hacias monta?as, ese hermoso lugar donde se divisan varias casas de madera con techos cubiertos de nieve, Isa voltea con una sonrisa y me muestra lo que hay abajo para despu¨¦s regresar a ver el paisaje. La observo con detenimiento, se encuentra feliz, para e todo esto espletamente nuevo, lo disfrutao su fueran peque?os momentos de suerte o ceres ef¨ªmeros que sabe debe aprovechar al m¨¢ximo porque posiblemente no se vuelvan a repetir, algo que en mi mundo es el d¨ªa al d¨ªa, e lo vuelve sumamente m¨¢gico y especial. De nuevo volvemos a aterrizar en una des pistas de otro helipuerto que est¨¢ a tan s¨®lo unos treinta minutos de donde vamos. Le ayudo a bajarse del helic¨®ptero y volvemos a subir a camia que nos est¨¢ esperando para llevarnos a caba?a donde pasaremoss ¨²ltimas semanas del a?o. Debo confesar que voy sumamente nervioso mientras recorremos el camino entre los ¨¢rboles con nieve derriti¨¦ndose, e al notar esto toma mi mano de nuevo y besa pero no me dice nada. Hay momentos en el que e no necesitas pbras para tranquilizarme y hacerme sentir que me observamos el paisaje, entonces vemos a lo lejos caba?a de madera con el techo cubierto de nieve y e voltea a verme y sonr¨ªe. ¨DLlegamos. ¨DLlegamos.¨D Repito. ¨DS¨®lo respira Quentin, s¨®lo respira.¨D Me dice porque sabe que mi cuerpo est¨¢ tenso por los nervios. La camia se para en frente de casa y despu¨¦s de odarme el abrigo bajo del auto para despu¨¦s ayuda a e. ¨D?Crees que les agrade a tus padres? ¨D Pregunto y e levanta ceja. ¨D?Hay alguna raz¨®n por que quieres agradarles? ¨D Me pregunta coqueta mientras oda el cuello del abrigo, poni¨¦ndome en jaque. En realidad quiero agradarles, por una raz¨®n puedo decir que mi coraz¨®n sabe que ya no est¨¢ viudo, ni soltero, sino ocupado por ternura y el cari?o de esta mujer, pero me da miedo decirlo en voz alta as¨ª que todav¨ªa me lo guardo para mi porque quiero estar cien por ciento seguro cuando salga de mis Acaricio su cabello y lo odo.¨D Me gustas.¨D Vuelvo a repetir sonroj¨¢nd. ¨DT¨² tambi¨¦n me gustas.¨D Repite t¨ªmida.¨D M¨¢s de lo que me ten¨ªa permitido. ¨DEntonces, creo que deber¨ªa agradarle a tus padres ?no crees? ¨DSupongo que s¨ª. ¨DEntonces vamos¡­ que muero de nervios. Tomo a Isabel de manos y ambosenzamos a caminar hacia puerta de caba?a. Mi coraz¨®n iniciando de nuevo y con Isa me he permitido vivir y recordar estas etapas de cuando est¨¢s conociendo a alguien, algo que a mi edad, pens¨¦ que jam¨¢s volver¨ªa a experimentar. Chapter 28: La caba?a Chapter 28: La caba?a Isabel toca puerta de madera de caba?a, se arre el cabello nerviosa y momentos despu¨¦s un peque?o de cabello rizado mediorgo abre puerta y nos sonr¨ªe. ¨D?Isa! ¨D Grita y e inmediatamente se suelta de mi mano y hacia ¨¦l para cargarlo y hacerle cosquis en el est¨®mago. ¨D?Pero qu¨¦ grande est¨¢s! ¨D Le dice emocionada¨D ?Y qu¨¦ pesado! ¨DSons galletas.¨D Contesta feliz. ¨D?Entonces hazido muchas? Para ya no hacerte m¨¢s. ¨DNo, s¨ª hazme.¨D Contesta el ni?o emocionado. Isa voltea a mi con el ni?o en brazos y me presenta.¨D Thomas, ¨¦l es Quentin. Sal¨²dalo. E lo baja al suelo y el ni?o camina hacia m¨ª y estira mano.¨D H, soy Thomas Osher.¨D Comenta propio. ¨DH Thomas, soy Quentin. ¨DQue nombre tan cool ?crees que pueda marme Quentin cuando crezca? ¨D Me pregunta simp¨¢tico. ¨Dro que s¨ª, s¨®lo debes aprender a que gente te lo cambie a cada rato, que te diga ¡°cuentan¡± o ¡°cantan¡± ¨DPfffff ¡°Cantan¡± ¨D Dijo el ni?o entre risas.¨D Me gusta, quiero un nombre as¨ª. ¨DPues entonces puedes cambiartelo, y marte Thomas Cantan. ¨D?S¨ª! As¨ª me mar¨¦ ?Abuaaaa Ya lleg¨® el novio de t¨ªa Isabel!¨D Expresa divertido mientras sale corriendo y se mete a s. Ver al sobrino de Isa me hace pensar en mis hijos. Los m¨ªos eran tan peque?os que jam¨¢s tuvimos una conversaci¨®n as¨ª, bueno, mi hijo de cuatro a?os ya haba un poco m¨¢s pero mantuvimos conversaciones tan ras. Mis hijos jam¨¢s llegaron a edad de Thomas y eso me pone un poco mnc¨®lico. Isa voltea a verme. ¨DLo siento, Thomas no tiene verg¨¹enza, perdi¨® porpleto y jam¨¢s encontr¨®.¨D Se disculpa e. ¨DEst¨¢ bien, los ni?os son as¨ª.¨D Explico. ¨DVen vamos, te presentar¨¦ al resto de familia. Belongs ? to N?velDrama.Org. Con un poco de timidez, nada¨²n en mi, entro a s donde el calor de chimenea nos llega de inmediato. Isabel se quita el abrigo, lo deja en el perchero y yo hago lo mismo par despu¨¦s segui hacia cocina, donde un olor delicioso a bu?uelos llega a mi. Entramos y lo primero que vemos es a una se?ora de cabello rubio un poco bajita y llenita que nos sonr¨ªe abriendo los brazos. ¨D?Isabel! ?Hija! ¨D Saluda feliz, mientras camina haca nosotros y abraza con fuerza.¨D Pensamos que llegar¨ªan m¨¢s tarde. ¨DBueno es que Quentin y yo, tomamos un transporte temprano.¨D Contesta e con que me da a entender que sus padres no tienen idea de qui¨¦n soy o hago para vivir. La se?ora, voltea a verme y me sonr¨ªe. Tal vez Isa no se parezca a e f¨ªsicamente, pero hered¨® sonrisa de su madre.¨D Bienvenido Quentin, Isabel nos ha ticado mucho de ti. ¨D?Es verdad eso? ¨D Contesto simp¨¢tico y volteo a ve a e que se muerde losbios nerviosa. ¨DS¨ª, es verdad.¨D Contesta mam¨¢ y luego con sus manos calientes toma mi rostro y me ve a los ojos.¨D T¨² necesitas calorcito. ¨D?Calorcito? ¨D Pregunto extra?ado. ¨DS¨ª, se nota que has estado en el fr¨ªo por mucho tiempo te dar¨¦ una taza de vino caliente. La se?ora se da vuelta para ir hacia el fog¨®n donde tiene una o bastante grande, despu¨¦s toma dos tazas,s sirve y regresa hacia nosotros.¨D Bienvenido Quentin. ¨DGracias.¨D Contesto sonriente mientras tomo taza entres manos y lo olores de can, el an¨ªs y naranja llegan a mi. ¨DMi esposo y mi hijo fueron al centro por unas cosas que le ped¨ª, as¨ª que pueden ir al hotel o caba?a que hayan rentado y regresar despu¨¦s. ¨D?Caba?a? ?Hotel? ¨D Pregunta Isa asombrada.¨D Pero, se supone que nos quedar¨ªamos aqu¨ª. ¨D?De verdad? ¨DMam¨¢, eso te lo dije por tel¨¦fono que Quentin y yo vendr¨ªamos a quedarnos. ¨DS¨ª, pero no me dijiste a d¨®nde¡­ adem¨¢s si vienes con tu novio supuse que eso era lo l¨®gico ?no? ¨DPero¡­ ?Ahora qu¨¦ hacemos? ¨DNo te preocupes Isa, se puede arrer.¨D Contesto tranquilo. ¨D?Ves! Ahora vayan, inst¨¢lense y regreseno en una hora, ya estar¨¢n aqu¨ª todos. La madre de e nos hace salir de cocina, Isabel sale un poco r¨¢pido caminando hacia entrada donde dejamoss maletas. Yo sigo en un paso m¨¢s lento, as¨ª que cuando llego e est¨¢ de aldo de escalera. ¨DTe juro que no era mi intensi¨®n que fuera as¨ª¡­ mi madre tal vez confundi¨®s cosas, si quieres yo puedo dormir con Thomas en su habitaci¨®n y t¨² puedes ir a un hotel.¨D Se excusa nerviosa. Dejo taza de vino caliente sobre una des c¨®modas de entrada y me acerco a e. Debo confesar que me gusta mucho esa sensaci¨®n que hay entre Isa y yo cuando tenemos estos momentos de tensi¨®n entre los dos. Su mirada se va en mi y yo le quito el gorro para poder acariciar su cabello. Lo hago lentamente provocando que e cierre los ojos disfrutando mi tacto. ?Otra imagen excitante que debo guardar para mis ratos de soledad? pienso. ¨DSi te ioda Isa, puedo irme a un hotel cercano y regresar todos los d¨ªas.¨D Le ofrezco. E abre los ojos.¨D No, no es eso¡­ lo que pasa es que no quiero que pienses que yo les dije a mis padres que ¨¦ramos algo, no entiendo porque mi madre tom¨® esa decisi¨®n, yo¡­ lo siento.¨D Se excusa nerviosa. Isabel me est¨¢ evitando, lo que hace evidente que siente lo mismo que yo cuando estamos juntos, deseo, vil deseo, y me gana curiosidad de saber que es lo que a e le pasa cuando me ve, cuando me besa, cuando toca mi mano o mi pecho. ¨D?Segura que quieres dormir con Thomas? ¨D Le pregunto. ¨DO en el sill¨®n, yo me odo¡­ no pasa nada. ¨DO ?Podemos ir a una caba?a? ¨D?A una caba?a? ¨DSi, porqu¨¦ no¡­ De seguro debe haber una en renta donde podamos estar c¨®modos¡­cada uno en una habitaci¨®n sin dormir en el sill¨®n o con Thomas. Isa desv¨ªa mirada, ro que le da pena y no quiere irse conmigo, pero parece ser que todo se ha odado para que e y yo pasemos m¨¢s tiempo juntos del que ten¨ªamos pensado. E respira profundo¨D?Seguro que no es molestia? De verdad puedo dormir con Thomas.¨D Ha e tratando de verdad evitar situaci¨®n. ¨DIsabel, ?es tan terrible pensar que pasar¨¢s tiempo conmigo? ¨DNo, no es eso Quentin es que¡­ ?Tiene miedo de lo que podamos hacer cuando no haya nadie que nos lo impida? dice mi mente. ¨D El chofer est¨¢ afuera y puede llevarnos ahora ?te parece? Nos instremos y regresaremos para conocer al resto de tu familia.¨D Hablo con firmeza. ¨D Vamos.¨D Dice e ediendo, pero no de m gana, si no m¨¢s bien con todos los nervios recorriendo por su cuerpo. Tomamoss maletas y volvemos a salir de casa, el chofers toma, vuelvo a subir al auto y despu¨¦s de abrirnos puerta nos subimos al elegante transporte. Isabel se oda. ¨D Ll¨¦vanos a caba?a, por favor.¨D Le pido. ¨D ?Qu¨¦? ¨D Pregunta de nuevo y luego cierra los ojos y esboza una sonrisa.¨D No s¨¦ porque no lo pens¨¦ ?por qu¨¦ no me lo dijiste? Yo presumiendo de mis padres¡­ ¨D La de tus padres es hermosa, m¨¢s familiar m¨ªa es m¨¢s¡­ ¨D ?Deslumbrante? ¨D Agrega e divertida. ¨D As¨ª es. Tengo un buen rato que no vengo para ac¨¢, por eso quer¨ªa quedarme con tus padres pero parece ser que tendremos que ir. ¨D Como si te pesara tanto.¨D Murmura divertida mientras voltea a ver por ventana. Isabel pasa el resto del viaje escondiendo su rostro de m¨ª. S¨¦ que por su mente pasan millones de preguntas al igual que por m¨ªa ?es buena idea? ?M? ?Deb¨ª quedarme en casa? ?Cu¨¢l es su intensi¨®n? Todas sin una respuestas que podamos encontrar, ya que estoy seguro de que por ahora lo ¨²nico que nos mantiene serenos es que ninguno de los dos nos atrevemos a dar el paso, el dilema ser¨¢ ?qui¨¦n lo dar¨¢? ¨D Llegamos se?or.¨D Me anuncia el chofer mientras entra por cochera. Isa voltea a verme sorprendida¨D ?Esa es tu caba?a! ¨D S¨ª. ¨D Es que eso no es una caba?a es una mansi¨®n Quentin. ¨D ?Crees? ¨D Digo entre risas. Isabel no espera al chofer para bajarse, lo hace s y peor que Thomas, se queda de pie frente a hermosa puerta r¨²stica de madera que hay en frente. Admira de pies a cabeza hermosa caba?a de dos pisos rodeada de ¨¢rboles, con grandes ventanales y una enorme jard¨ªn en parte de atr¨¢s. Yo aprovecho que est¨¢ de espaldas para abraza por atr¨¢s y cubri con mis brazos. ¨D ?A¨²n quieres dormir con Thomas? ¨D Le murmuro.¨DAqu¨ª tienes ocho habitaciones a escoger todas con calentador, una cama c¨®moda, ba?o, jacuzzi, sauna...¨D Presumo y enza una peque?a risa. El aroma a jazm¨ªn que se ha acumdo en el cuello llega a m¨ª de inmediato y provoca que cierre los ojos y reviva el deseo que me hace sentir. E suspira. ¨D Tengo miedo Quentin.¨D Me murmura y s¨¦ porque lo dice, al igual que yo Isa no sabe lo que pasar¨¢ cuando ambos crucemos esa puerta. ¨D No tengas miedo, que pase lo que tenga que pasar.¨D Le hablo al o¨ªdo. E voltea hacia a mi y de nuevo quedamos de frente¨D Pueden pasar muchas cosas.¨D Expresa desviando un poco a mirada, supongo que ahora m¨ªa ha cambiado y le cohibe. ¨D Qu¨¦ pase lo que tenga que pasar, no importa.¨D Vuelvo a repetirle. Acaricio su rostro con mi mano cubierta por el guante y e sonr¨ªe.¨D Entonces entremos.¨D Me toma de mano.¨D Demos el paso. Chapter 29: Todo Chapter 29: Todo Volver a caba?a que mis padres me heredaron tiempo atr¨¢s es un sentimiento tan raro que no s¨¦ de rec¨¢mara principal y sentarme en gran s con enorme chimenea, es una experiencia que pens¨¦ jam¨¢s experimentar¨ªa de nuevo, ahora lo hago con Isabel que al entrar recorri¨® todo el lugar con una sonrisa, d¨¢ndole de nuevo vida y un significado diferente. Me encuentro en rec¨¢mara principal colgando ropa en el armario cuando escucho que alguien toca puerta. ¨D?Puedo pasar? ¨D Escucho voz de Isabel. ¨DPasa, adnte. Isabel escogi¨® rec¨¢mara del fondo, que tiene enorme ba?era y ese incre¨ªble ventanal que deja ver parte del jard¨ªn, pudo haber escogido que est¨¢ justo aldo de m¨ªa, pero supongo que quiere poner algo de distancia, aunque ¨²ltimamente nos es casi imposible de lograr, nuestros cuerpos se atraeno dos imanes. E entra un poco t¨ªmida con el abrigo ya puesto y lista para salir. Recorre con vista habitaci¨®n y sonr¨ªe al ver el balc¨®n. ¨D?Todo bien? ¨D Pregunto saliendo hacia rec¨¢mara. ¨DMi madre me habl¨®, ya est¨¢n todos en casa y nos esperan.¨DComenta. ¨DPerfecto, me pongo el abrigo y nos vamos. Isabel se acerca al balc¨®n y abres puertas dejando que el fr¨ªo entre a habitaci¨®n, luego sale para ver el paisaje toma un poco de nieve sobre el barandal y avienta para el jard¨ªn. Me pongo el abrigo y salgo a ve. ¨D?Est¨¢soda? ¨D Pregunto. ¨DMucho. Me gusta mucho habitaci¨®n, casa en si. ¨DMe alegra.¨D Contesto. Nos quedamos cados por un momento, sintiendo el aire fr¨ªo que nos calma este calor que s¨¦ ambos tenemos por dentro. Admiramos el paisaje ese hermoso tono de ncos que se muestra frente a nuestros ojos entrzados con el caf¨¦ des copas de los ¨¢rboles. E suspira. ¨DRecuerdo primera vez que vi caer nieve.¨D Ha Isa rompiendo esta evidente tensi¨®n entre los dos.¨D Ten¨ªa cinco a?os, mi padre nos levant¨® por ma?ana para que sali¨¦ramos a puerta de casa y vi¨¦ramos caer. La nieve estaba tan alta que cuando abrimos puerta entr¨® un poco a s enfureciendo a mi madre. ¨D?En serio? ¨D Contest¨® divertido. ¨DS¨ª, pero no nos importaba, era lo m¨¢s hermoso que hab¨ªamos visto. Luego subimos y nos pusimos jam¨¢s me sali¨®. Entr¨¦ toda frustrada a mi casa, llena de lodo en los guantes, toda mojada y llorando. Me voltee con mi hermana y le grit¨¦ s pel¨ªcs de enga?aron me dijeron que era m¨¢s f¨¢cil! y jam¨¢s lo volv¨ª a intentar. Me r¨ªo. Me imagino a peque?a Isabel molesta porque el mu?eco de nieve no hab¨ªa salido. Incluso, mor¨ªa por llegar a casa de sus padres y ver si ten¨ªan una foto de e de peque?a, quer¨ªa ver i desde peque?a ten¨ªa esos ojos risue?os que hoy miran directamente a los m¨ªos. ¨DA mi no me gusta nieve.¨D Respondo. ¨D?No? Niego con cabeza mientras veo y le sonr¨ªo.¨D Es fr¨ªa, moja ropa y es resbdiza. Cuando se descong hace que gente se patine y los autos tambi¨¦n.¨D Confieso.¨D Me gusta m¨¢s primavera, con los ¨¢rboles llenos de hojas, los p¨¢jaros surcando los cielos, el calor, me gusta m¨¢s el calor.¨D Le confieso. ¨DLa primavera es bonita.¨D Contesta e mientras me ve a los ojos. ¨DNo s¨®lo es bonita.¨D Respodo, y me recarg¨® sobre el barandal con un brazo y luego tomo una des puntas de su cabello y lo enredo en mi dedo jug¨¢ndolo.¨D Es alegre, suave, be.¨D Murmuro y e sonr¨ªe. Mi mirada de nuevo se fija en sus hermososbios que hoy vienen pintados de un ligero rojo.¨D Es colorida.¨D Continuo.¨D Ligera... en pocas pbras, es perfecta. Dejo de jugar con su cabello y subo mi mano hacia su rostro que se encuentra hdo. Su nariz tiene un ligero tono de rojo gracias al fr¨ªo, acerco uno de mis dedos y con yema acaricio ligeramente sus lentamente sintiendo esa suavidad que despiden, e abre ligeramente boca con si estuviera a punto denzar un gemido por el cer que esto le produce. Me acerco a e, inclino mi cabeza un poco m¨¢s hasta que misbios quedan cerca de los suyos.¨D T¨² eres mi primavera Isabel. ¨D Murmuro.¨D Eres alegre.¨D Roso mibios con los de e.¨D Be.¨D Y vuelvo a hacerlo.¨D Suave. La beso y esta vez no me separo. Isabelienza a mover susbios a par de los m¨ªos, siguiendo mi ritmo tranquilo, sin prisas disfrutando cada sabor, temperatura, su suavidad y sobre todo ese deseo que yace en m¨ª y no se quiere separar. Todo es perfecto a nuestro alrededor, nieve, el bosque, ese fr¨ªo que nos permite acercarnos m¨¢s ya que e ha vuelvo a recargar sus manos sobre m¨ª pecho y yo a rodear su cintura cons m¨ªas. Debo admitir que con Isabel he tenido los besos m¨¢s incre¨ªbles de mi vida, y no es porprar con Nadine, pero con e el paisaje, el momento, el ambiente siempre es el correcto, porque es lo correcto. Si no es bajo nieve en Par¨ªs, en medio de una pista de patinaje y es en este hermoso balc¨®n con esta vista que le quitar¨ªa el aliento a cualquiera. Nuestros ojos siguen cerrados mientras ambos nosemos losbios. Su lenguaienza a abrirse paso y se entrza con m¨ªa, anim¨¢ndome a besar as¨ª, algo nuevo para mi. El olor a jazm¨ªn vuelve a mi y me transporta a ese peque?o lugar donde Isabel es m¨ªa, s¨®lo m¨ªa, donde en mis sue?os es una reina embelesada y yo admiroo nunca lo hab¨ªa hecho con nadie. ??Qu¨¦ es lo que est¨¢ pasando conmigo? ? Pienso ??C¨®mo pas¨¦ tan r¨¢pido de no desear nada a desear todo con e?? Nos separamos poco a poco d¨¢ndonos besos cortos hasta que volvemos a dejar ese peque?o hilo de deseo entre los dos. Abro los ojos lentamente y puedo ver a¨²n los suyos cerrados, disfrutando lo que queda de este momento. Sonr¨ªo. ??Ser¨¢ posible todo lo que siento? ?E lo sentir¨¢ tambi¨¦n?? Isabel abre los ojos y al verme los ojos le brin y yo me veo reflejado en ellos. E se saborea el beso frotando susbios y yo hago lo mismo, en se?al de que lo que Isa siente, lo siento por igual pero ?qu¨¦ es lo que siente? ¨DIsabel.¨D Me atrevo a decirle¨D ?Te puedo preguntar algo? E asiente. ¨D?Qu¨¦ sientes cuando me besas? Isabel se sonroja y esquiva mirada hacia el suelo. Yo levanto su rostro posicionando mis dedos por debajo de su barbi.¨D M¨ªrame por favor... ?qu¨¦ es lo que sientes por m¨ª? ¨D Insisto en un murmuro. S¨¦ que lo que me diga puede cambiar el rumbo de esto para siempre, ya sea para bien o para mal, pero no aguanto m¨¢s, ya no puedo esperar, curiosidad me est¨¢ matando, porque siempre he sido una persona muy curiosa en todos los sentidos y e me despierta mucha. ¨DSiento todo Quentin.¨D Responde al fin con los ojos brindo m¨¢s que nunca.¨D Siento tanto que no s¨¦o canalizarlo a veces. Quiero huir pero quiero quedarme, quiero seguir pero a vez parar... me siento en este conf¨ªn donde s¨¦ donde estoy parada y a vez me siento ens nubes, tengo todo ro y a vez estoy confundida. Quiero llorar, quiero re¨ªr y a veces quisiera no volver a contestar tus madas porque me digo a mi misma que volver¨¦ a caer, cuando en realidad, ya he ca¨ªdo, todo mi mente es un caos, uno que he tratado de contrr desde primera vez que me besaste .¨D Dice todo tan r¨¢pido que s¨¦ le falta respiraci¨®n. El silencio se hace entre los dos. La confesi¨®n que e me hizo me son¨® a poes¨ªa pura, yo pensaba que me dir¨ªa un "Si" un "no" pero eso, jam¨¢s me espere que me dijera eso. Isabel y yo estamos igual de confundidos y a vez igual de seguros de todo lo que est¨¢ pasando entre nosotros. Quisiera All content is property ? N?velDrama.Org. pedirle que nos quedemos aqu¨ª, solos, que nos expliquemos lo que pasa, aremos, nos confundamos juntos, pero s¨¦ que nos tenemos que ir, el motivo de este viaje no debe perderse. E respira recobrando el aliento.¨D ?Crees que podamos irnos ya? ¨D Pregunta. ¨DVamos, pero despu¨¦s tenemos que har de esto ?s¨ª? Isa asiente, lo hace vi¨¦ndome a los ojos y luego sonr¨ªe.¨D Te lo prometo.¨D Contesta y luego sale del balc¨®n para atravesar habitaci¨®n e irse lejos de mi. ¨DTodo.¨D Murmuro mientras dibujo una media sonrisa.¨D Siente todo. Chapter 30: Sentirnos Chapter 30: Sentirnos No puedo concentrarme mientras todos estamos sentados en mesa deledor disfrutando de deliciosaida que madre de Isa a cocinado para nosotros. En mi mente solo puedo repetir frase "Todo, siento todo" que me emociona y me hace pensar millones de cosas, lindas, tiernas, candentes, incluso tan sexies que agradezco que el padre de Isa, una se?or tan altoo yo est¨¦ sentado a mido. E ha alegremente con su hermano y sobrino, mientras carga a su peque?a sobrina que yace dormida sobre su regazo. Observo a beb¨¦ y sonr¨ªo. Siempre dese¨¦ una hija pero Nadine ya no pudo d¨¢rm, as¨ª que me qued¨¦ cons ganas de ser el t¨ªpico padre que consiente a su hija con regalos y ropa. ¨D?Todo bien Quentin? ¨D Escucho que me dice madre de Isabel. ¨DS¨ª, todo perfecto.¨D Contesto. ¨DEstamos felices de que est¨¦s aqu¨ª. ¨DIgualmente, me gusta mucho esta zona, monta?a,s luces. ?Su hija? ¨DMa?ana podemos ir al centro ?te perece? ¨D Me dice Isabel.¨D Hay una cafeter¨ªa buen¨ªsima que sirve excelentes desayunos. Para despu¨¦sprar lo de cena de Navidad. ¨DExcelente. ¨D?Dios! Ya es muy tarde.¨D Dice madre de Isabel, el reloj marcas ocho de noche y hemos estado ticando desdeida. ¨DSer¨¢ mejor que se vayan hija.¨Denta. ¨DPero ?no quieres que te ayude avar los trastes? ¨D Pregunta e de inmediato, con mucha prisa. S¨¦ que e quiere evitar irse conmigo a caba?a, no quiere estar a ss, pero tarde o temprano su suceder¨¢ y tendr¨¢ lo que tenga que pasar. ¨DNo mija, me ayudas luego. ¨DPero mam¨¢. ¨DT¨² vete con Quentin, yo me encargo.¨D Insiste. Los dos nos ponemos de pie.¨D Un gusto conocerlos, me encant¨®ida, nos vemos ma?ana.¨DLes digo. ¨D?Ma?ana vendr¨¢s a hacer un mu?eco de nieve? ¨D Me pregunta Thomas. ¨DS¨ª ro, ma?ana lo haremos.¨D Contest¨® entre sonrisas. ¨DYa, ya... v¨¢yanse, disfruten de noche. ¨D Indica madre de Isabel con soltura y casi nos corre de ¨DLo siento Quentin.¨D Dice e mientras nos subimos al auto.¨D No s¨¦ que le pasa a mi madre. ¨DNo pasa nada... tiene raz¨®n, es tarde y debemos regresar, casa ha de estar hda, se me olvid¨® programar calefi¨®n. Isabel sonr¨ªe. ¨DSi quieres podemos prender chimenea.¨D Le digo. ¨DSi quieres... est¨¢ bien. Es tu casa o caba?a. ¨DVale, eso haremos. El chofer nos lleva en el auto, ambos vamos serios, sin cruzar pbra, supongo que sabemos que cuando estemos solos pl¨¢tica inevitable resurgir¨¢ y tendremos que abordar eso que nos quema por dentro. Isabel ve por ventani, esa evitando mi mirada y yo s¨®lo puedo pesar de nuevo en "Todo, siento todo" que por alg¨²n motivo provoca algo en mi. ¨DLlegamos se?or.¨D Me dice el chofer y yo abro puerta antes que ¨¦l para ayudar a Isabel a bajar. ¨DGuarda el auto y puedes descansar, nos vemos ma?ana.¨D Le indico y tan solo nos paramos sobre Tomo de mano a Isabel y juntos caminamos hacia puerta¨D?Vino? ¨D Le pregunto E asiente. Abro puerta y despu¨¦s de dejar los abrigos, pasamos a enorme s que est¨¢ hecha un congdor. Inmediatamente me acerco a chimenea para encende y e va directo a peque?a cava y escoge un vino. Toma dos des copas de vino tinto y va hacia m¨ª. ¨DEscogiste buen vino. ¨DS¨¦ un poco de eso.¨D Contesta y sonr¨ªe. Lo descorcho para dejarlo sobre mesa de s. Isabel se sienta sobre el sof¨¢ y frota sus brazos trata de coger un poco del calor. Yo lo hago a sudo y sin preguntarle le paso uno de mis brazos sobre su hombro y acerco a m¨ª. ¨DVen, para que estes calientita.¨D Le indico y e se acerca de una forma tan natural que no se percata de lo que est¨¢ sucediendo. Recarga su cabeza sobre mi hombro y yo le doy un beso sobre frente. Nos quedamos en silencio unos instantes mientras ambos vemos c¨®mo madera de chimenea se quema ente nuestros ojos. S¨¦ que es momento de har as¨ª que me hago un poco para adnte y le ofrezco copa con vino, e toma y le da un sorbo. ¨DHmmm, delicioso.¨D Comenta. ¨DLo s¨¦, es un buen vino...¨D Le repito y e sonr¨ªe. La veo a los ojos¨D?Ahora s¨ª podremos har? ¨D Le pido y e toma un sorbo m¨¢s grande de vino. Esta nerviosa, se le nota. ¨DYa te dije todo Quentin.¨D Ha. ¨DNo, no me dijiste todo, me dijiste s¨®lo lo que yo te ped¨ª en este momento, pero ahora... quiero que me digas si me deseas. E abre los ojos de sorpresa, no se esperaba una pregunta as¨ª, vuelve a tomar otro sorbo. ¨DYo si te deseo a ti, Isabel.¨D Le murmuro fij¨¢ndome en susbios.¨D Pero, no s¨¦o dec¨ªrtelo o demostr¨¢rtelo de otra manera y tampoco estoy seguro de estar listo para tomar otro paso. ¨D?Qu¨¦ paso? ¨D Pregunta. Sonr¨ªo. Isabel deja copa de vino sobre mesa y luego regresa a mi, acaricia mi rostro.¨D Te deseo.¨D Contesta.¨D Pero creo que es muy pronto para ese paso, tal vez deber¨ªamos no s¨¦... sentirnos de otra manera. ¨D?C¨®mo? ¨DS¨ª, sentirnos de otra manera, descubrir si nos deseamos de esa forma, arar dudas.¨D Me propone y con esas pbras s¨¦ que e tambi¨¦n tuvo su episodio de ducha, o tal vez en otrodo. Dejo el vino aldo. ¨DSolo tocar y besar.¨D Le murmuro. Aunque mi mente, mi coraz¨®n y mi cuerpo me gritan todo lo contrario ?¨¢m ya?. Comienzo a rosar losbios de Isabel de nuevo mientras el calor de chimenea nos pa?a. E sabe a vino, uno que me emborracha de deseo. Isabel se prende a los m¨ªos inmediatamente, me besa con pasi¨®n, con ganas, con urgencia. No sabemos si es el vino, el ambiente o simplemente que ya no resistimos m¨¢s yo dinamita, todo explota. La tomo de cintura y en un movimiento pongo sobre m¨ª peg¨¢nd a mi cuerpo. Sentir el roce de su cuerpo con el m¨ªo me hace delirar. Isabel baja sus manos hacia mi pecho, ese que tanto le gusta acariciar, lo hace por un momento encima de mi ropa mientras una de mis manos tiene por nunca y empuja hasta adnte haciendo el beso m¨¢s intenso. Nos separamos para tomar aire y e me ve a los ojos con un fuego que opaca al fuego mismo. ¨DMe encantas¨D Murmura con un tono de excitaci¨®n jam¨¢s escuchado. ¨DY t¨² a mi. Isa vuelve a besarme cort¨¢ndome de nuevo respiraci¨®n y esta vez se aventura m¨¢s a subir mi su¨¦ter y escabullir sus manos para tocar mi pecho. Sus manos, ya ardiendo, tocan mi piel quem¨¢nd y eriz¨¢nd. ¨DIsabel.¨D Le murmuro. S¨¦ que dijimos que s¨®lo ser¨ªan caricias y besos para empezar pero mi su¨¦ter me estorba porpleto, por lo que me alejo de susbios y lo quito en un movimiento descubriendo mi pecho dnte de e. E se muerde losbios, y lo observa con esa mirada intensa que tantas veces me hace estremecer. Si perder mucho tiempo vuelve a besarme. Mis manos bajan directamente a su trasero y lo aprieto un poco desfogando ese deseo que ten¨ªa por hacerlo. La odo justo encima de mi miembro que en este momento ya ha respondido as caricias y a los besos que Isabel me da. Subo mis manos hacia su su¨¦ter y ahora soy yo quien, con mucho tiento, metes manos por debajo de ¨¦ste y toco su vientre caliente. E se separa y me ve a los ojos y yo bajos manos para dejar de toca. ¨D?Los quieres ver? ¨D Pregunta sensual y sin decir m¨¢s se quita el su¨¦ter descubriendo sus pechos con este sost¨¦n de encaje negro y transparencias que me da un breve vistazo de lo que quiero. Isabel toma un de mis manos y pone sobre su pecho.¨D T¨®calo.¨D Me indica. Comienzo a acariciarlos y todo mi cuerpo se estremece con solo hacerlo. Ten¨ªa da?os que no tocaba el cuerpo de una mujer, y mucho menos en partes tan intimas. Eienza a moverse encima de m¨ª, rozando su intimidad con m¨ªa, regndo peque?os ceres que salen de mi hombr¨ªa a mi espina dorsal y recorren despu¨¦s resto de mi cuerpo. "Mmmm" Gimo sobre susbios una y otra vez mientras mi miembro me pide que lo libere, pero eso no pasar¨¢ , no hasta que estemos listos los dos para hacerlo bien. Sin embargo, sigo disfrutando de ese roce tan sensual que me esta haciendo delirar. Mis dedos se inmiscuyen por detr¨¢s de su espalda y en uno momentos quito su sost¨¦n de encaje liberando esos hermosos pechos que debo admitir mi imaginaci¨®n se quedo corta. Me inclino inmediatamente hacia e y los besos con unas ganas que ya son incontrbles. ¨DIsabel.¨D Murmuro mientras escucho sus gemidos ligeros en el lugar.¨D Sigue, te lo pido sigue.¨D Le ruego mientras siento el roce de su intimidad sobre mi pantal¨®n, haciendo que mi hombr¨ªa me siga dando este cer inexplicable. E coloca sus brazos encima de mis hombros y me ve a los ojos.¨D Mu¨¦rdete losbios. ¨D Le imploro y e lo hace. Mi fijaci¨®n su boca, esa boca con que quiero hacer muchas cosas, que me gusta besar, que quiero sentir por todo mi cuerpo especialmente en mi hombr¨ªa que s¨¦ que si en alg¨²n momento voy a enloquecer. Jam¨¢s, jam¨¢s hab¨ªa deseado algo as¨ª hasta que conoc¨ª. ¨DMe vengo Quentin.¨D Murmura y despu¨¦s abre boca ligeramente mientras sus movimientos de cadera son tan r¨¢pidos que hacen venirse fuertemente provocando que toda su piel se erice, sus pezones se ponga duros y su espalda se arquee para adnte sintiendoo todo le cer corre por e. Por un momento me quedo quieto, quiero que e lo disfrute lo abrace, lo sienta. Puedo sentir su pantal¨®n, en parte de su intimidad, ligeramente h¨²medo, lo que provoca que sonr¨ªa. Definitivamente he vuelto ser un joven deseoso de sexo y cer. E levanta vista y me ve a los ojos. Su mirada me excita esta vez en lugar de enternecerme. ¨D?Est¨¢s bien? ¨D Me pregunta y soy asiento con cabeza. ??C¨®mo le explico que me siento mejor que nunca? ?C¨®mo le digo que esto que acaba de pasar s¨®lo me hace desea m¨¢s? ? Isabel baja su mano hacia mi pantal¨®n, lo desabrocha con cuidado y cuando descubre mi b¨®xer por su mano sobre e. ¨D Sobre ropa.¨D Murmura. ¨DSobre ropa.¨D Respondo mientras mano de eienza a acariciarme con una habilidad desconocida para mi. "Mmmmmm" vuelvo a hacer al sentir con m¨¢s intensidad esto que est¨¢ provocando en m¨ª. Isabel frota su mano, lo hace constante, a velocidad media mientras me ve, yo vo mi mirada sobre susbios y me imagino que son ellos los que est¨¢n acariciando mi hombr¨ªa en este momento. "Mmmmmmm" "Mmmmmm" gimo mientras sientoo el deseo se va acumdo en mi ingle tal ¨DMu¨¦rdete losbios.¨D Le pido.¨D Mu¨¦rdetelos por favor.¨D Y esa ¨²ltima frase me sale junto con un gemido que me indica que todo esto est¨¢ a punto de terminar. ¨D M¨¢s r¨¢pido, hazlo m¨¢s r¨¢pido.¨D Con mi mirada en su boca. Isabel mueve su mano r¨¢pido y de pronto mi b¨®xer descubre mi hombr¨ªa y e toma con mano mientras sigue haciendo eso. S¨®lo sentir su mano caliente sobre mi me hace delirar. ¨DSigue, te lo pido, sigue.¨D Le ruego y e con m¨¢s libertad mueve su mano experta por toda mi hombr¨ªa, subiendo y bajando a una velocidad tan constante que me hace abrir boca ligeramente sintiendo todo ese cer acumul¨¢ndose. ¨DTusbios, tusbios, mu¨¦rdete losbios.¨D Le pido y cuando e lo hace siento esa de cer que y ano aguanta m¨¢s y con un gemido me desahogo porpleto erizando toda mi piel. "Mmmmmm" gimo fuerte, tan fuerte que s¨¦ se escuch¨® hasta e parte de arriba de casa. Isabel me besa mientras su mano va bajando el ritmo poco a poco hasta ya no hacerlo m¨¢s. Mi cuerpo se destensa porpleto y de nuevo ese golpe de vida llega a m¨ª. Isabel sigue bes¨¢ndome con sus pechos rozando mi torso y su mano a¨²n en mi parte baja. De pronto una de verg¨¹enza llega a m¨ª no s¨¦ por qu¨¦. Me alejo de susbios y veo a los ojos. E me sonr¨ªe. No me dice nada, simplemente me observa. Entiende lo que me pasa, pero no quiero que suceda cuando en verdad est¨¦ con e de manera que tanto deseo. All content is property ? N?velDrama.Org. ¨DMe encantas Isabel, me haces sentir el hombre m¨¢s sexy dela. ¨DLo eres, y tambi¨¦n el m¨¢s tierno.¨D E recarga su cabeza sobre mi hombro y ah¨ª se queda sintiendo el calor de mi cuerpo. ¨DYa no quiero ser viudo, Isabel...¨D Le confieso desde el fondo de mi coraz¨®n.¨DQuiero ser el hombre de tus sue?os. Chapter 31: Expiaciè´¸n Chapter 31: Expiaci¨®n Todo mi cuerpo suda mientras trato de respirar sentado a ori de mi cama, mientras trato de reponerme para poder seguir durmiendo, pero no puedo, el ataque ha llegado muy lejos y no lo he podido contrr. Como si tuviera asma me pongo de pie para caminar por habitaci¨®n, mi cuerpo quiere que salga corriendo, el rush de adrenalina me pega y aunque por dentro todo es un caos s¨¦ que por fuera no se ve dicha revoluci¨®n. ¨DRespira, respira, respira.¨D Me consuelo mientras me pongo mano sobre el pecho mientras siento mi coraz¨®ntir. ¨D?Quentin? ¨D Escucho voz de Isabel al otrodo de puerta. S¨¦ que no estoy haciendo tanto ruido, pero supongo que mi respiraci¨®n y mis movimientos han despertado. Voy hacia puerta y abro. E entra de inmediato, con una bata de fran azul con cuadritos rojos y el cabello trenzado. Sin que yo le diga nada e toma mi mano. ¨DVeme a los ojos.¨D Me pide y yo trato de enfocar mi mirada en e. ¨DNo puedo respirar.¨D Apenas hablo.¨D No puedo. ¨DS¨ªgueme.¨D Vuelve a pedirme yienza a hacer reparaciones.¨D Inh¨D Y lo hace e.¨D Exh.¨D Y suelta el aire.¨D Otra vez. As¨ª vando mi mirada en sus ojos inhalo y exhalo el aire constantemente hasta que mis pulmones se vuelven a abrir y siento que puedo respirar. E sin dejar de tomar mis manos y verme a los ojos lo hace junto conmigo hasta que me tranquilizo. ¨D?Mejor? ¨D Pregunta. Yo asiento con cabeza y e me abraza de inmediato. Siente mi cuerpo temndo, mi pecho lleno de sudor y mi coraz¨®n que a¨²n siguetiendo a mil por hora. Odio los ataques as¨ª de fuertes, me siento vulnerableo ni?o peque?o que necesita proti¨®n, no me gusta estar as¨ª ya que cuando pasas personas suelen aprovecharse. Sin embargo Isa, me abraza con fuerza y acaricia mi espalda con cuidado tranquiliz¨¢ndome. ¨DLo haces bien, lo est¨¢s haciendo bien.¨D Me repite mientras yo me aferro fuerte a eo si fuera a caerme.¨D Tu coraz¨®n va tranquiliz¨¢ndose.¨D Contin¨²a.¨D Todo pasar¨¢, sabes que pasar¨¢. Lo s¨¦, todo est¨¢ pasando, y poco a poco me voy sintiendo mejor sin embargo, aqu¨ª llega lo peor de mis ataques de p¨¢nico, verg¨¹enza, vulnerabilidad.... el nto desesperado. El nudo en garganta se empieza a formar y sin pedir permisos l¨¢grimas ruedan por mis mejis. ¨DIsa.¨D Le digo.¨D Te pido que te vayas.¨D Le ruego porque no quiero que me vea as¨ª, no es una Belongs ? to N?velDrama.Org. imagen que le quiera dar. Isabel se aferra m¨¢s a mi, no se ir¨¢ y no importa que tanto quiera aleja. Sigo llorando, sacando todo este miedo que se acumul¨® en mi y despu¨¦s viene rabia. ¨D?Estoy harto, cansado!¨D Le expreso con un tono de furia.¨D Cuatro a?os as¨ª, cuatro a?os teniendo que soportar esto solo. ¨DHoy no est¨¢s solo.¨D Responde e tranqu mientras pacientemente me escucha si asustarse. ¨DLo s¨¦, lo siento, lo siento.¨D Me arrepiento de lo que le dije y beso su cabello.¨D No era mi intensi¨®n. S¨®lo que, no me gusta estar as¨ª, odio este sentimiento de culpa que hay en mi, odio no poder abrazarte, besarte sin que a mi mente venga ese pensamiento de traici¨®n, de fa, le promet¨ª a Nadine que jam¨¢s volver¨ªa sentir nada por nadie y...¨D Y vuelvo a soltarme a llorar.¨D Yo no los mat¨¦ Isabel, yo no los mat¨¦, ellos... De pronto siento c¨®mo mi cuerpo se desmorona y me voy sentando poco a poco sobre alfombra. Isabel se sienta junto conmigo y me toma mano para que sepa que e est¨¢ ah¨ª. Nos quedamos en silencio, afuera no se escucha absolutamente nada, no hay viento, no hay movimiento, solo es noche y el fr¨ªo. Isabel se queda viendo a nada, mientras acaricia mi mano haciendo c¨ªrculos sobre mi palma. ¨DMi hermana y yo ¨¦ramos verdaderamente unidas.¨D Comienza a har.¨D Era mi mejor amiga, amaba sobre todass cosas. E pr¨¢cticamente me cri¨® ya que mis padres se pasaban trabajando y no ten¨ªan tiempo para ni?a "ups" ¨D Se sincera.¨D La enfermedad de Betty peg¨® de un d¨ªa para el otro, empezaron los dolores de cabeza sin avisar y empeoraron poco a poco. Thomas estaba reci¨¦n nacido y b¨¢sicamente yo lo cuidaba porque e no pod¨ªa ni siquiera estar de pie unos segundos. Cuando nos enteramos que estaba enferma de c¨¢ncer, fue... impactante.¨DComenta.¨D Tanto que hasta mis padres que son doctores les afect¨® en tantos niveles que no supieron qu¨¦ decirle, sobre todo al ver que ya estaba muy avanzando. Yo, por mido, dije que no, que no lo aceptaba que iba a vivir, que e estar¨ªa bien que yo encontrar¨ªa cura para salva porque era todo para m¨ª. As¨ª que me puse a trabajar c¨®mo loca, a ahorrar todo el dinero que pod¨ªa para tener mucho y lleva a un buen hospital, uno donde le dieran atenci¨®n correcta, pero, me fue imposible. Betty , muri¨® mientras yo corr¨ªa en calle hacia el hospital. Quer¨ªa har conmigo por ¨²ltima vez antes de entrar a cirug¨ªa y yo no estuve ah¨ª cuando e siempre lo estuvo para m¨ª. Mi hermana muri¨® sin volverme a ver y yo sin poder escuchar su voz una vez m¨¢s. El silencio vuelve a habitaci¨®n, despu¨¦s de sus pbras, yo volteo a ve¨D?Por qu¨¦ me cuentas eso? ¨D Pregunto. ¨DPorque, esa sensaci¨®n de no poder respirar es porque tal vez tienes algo dentro que no haz dicho y que necesitas hacerlo. Yo te lo cuento porque por muchos meses sent¨ªa que algo me apretaba en medio del pecho, me imped¨ªa respirar, dormir, moverme, as¨ª que tom¨¦ mi m¨®vil un d¨ªa y marqu¨¦ al de mi hermana. Le dej¨¦ varios mensajes de voz donde le expresaba lo mucho que sent¨ªa no haber estado ah¨ª con e y todo lo que amaba, despu¨¦s, colgu¨¦ y esa sensaci¨®n se me fue del pecho. Tal vez t¨² lo necesitas. ¨DEs que lo m¨ªo es, un poco m¨¢s turbio.¨D Me excuso. ¨DTiene que ver con el hecho de que siempre repites "yo no los mat¨¦" ¨D Me dice y escucharlo de su boca estremece mi cuerpo. Isabel, aun tomando mi mano, se recarga sobre mi hombro y contin¨²a consol¨¢ndome.¨D Yo iba manejando.¨D Rompo el silencio de un golpe. ¨D Lo que te voy a contar es algo que me da mucha verg¨¹enza, porque va contra todo lo que soy.¨DAro. ¨DD¨ªmelo.¨D Dice firme. ¨D?Segura? E me toma fuerte de mano y voltea para verme a los ojos.¨D Te escucho. No me voy a ir. Doy un suspiro profundo.¨D Nadine me era infiel.¨D Y con esas pbras hago que Isabel abra los ojos sorprendida.¨D Lo descubr¨ª dos semanas antes de Navidad. Ya lo sospechaba porque su cambio de actitud fue bastante evidente y yo hab¨ªa estado un poco sumergido en el trabajo. Pors fechas, no quise decirle nada, me tragu¨¦ mi orgullo por mis hijos y porque bueno, nadie se pelea en Navidad. Fui tan buen actor que e jam¨¢s lo sospech¨®, hasta que me pidi¨® que llevara a casa de campo de sus padres para pasar ah¨ªs fiestas. La llev¨¦ porque amaba, porque mis hijos iban a ver a sus abuelos, porque pens¨¦ que en esas dos semanas juntos, alejados del mundo, volver¨ªa a reconquistar y e ver¨ªa que vale pena estar conmigo. ¨DPero, el peri¨®dico dijo que el chofer iba manejando y t¨²...¨D Alzo mano para pedirle que me deje continuar. E guarda silencio. ¨DEse d¨ªa manej¨¦ yo. Como ves siempre hay un chofer disponible y esta vez ¨¦l iba atr¨¢s de nosotros en otro auto que pr¨¢cticamente fue p¨¦rdida total. El chofer s¨ª muri¨® pero no por venir manejando mi auto. En fin, Nadine ven¨ªa en parte de atr¨¢s del auto junto con los ni?os, yo ven¨ªa manejando y de vez en cuando ve¨ªa el espejo retrovisor para revisarlos. E, pas¨® pr¨¢cticamente todo el tiempo en su m¨®vil ,enviando mensajes, ri¨¦ndose y de pronto me sent¨ª un idiota. Yo haciendo el esfuerzo por tener una Navidad linda por mis hijos y e, hando con el otro, as¨ª que explot¨¦. Le dije que ya sab¨ªa lo de su amante y su mirada me hizo saber que no estaba equivocado, discutimos y yo no me di cuenta que el cami¨®n que ven¨ªa adnte no tra¨ªa frenos y por eso me echabas luces, e me grit¨® para que prestara atenci¨®n, as¨ª que cuando voltee mov¨ª el auto fuera del alcance pero era muy tarde, ¨¦ste nos alcanz¨® y...¨D Me quedo cado al recordar vivamente escena otra vez. ¨DPor eso dices que t¨² no los mataste. ¨D?No era mi intenci¨®n! Yo no quer¨ªa eso, quer¨ªa que e me explicara ?por qu¨¦ lo hab¨ªa hecho? ?En qu¨¦ hab¨ªa fado? S¨®lo eso, quer¨ªa saberlo y ahora jam¨¢s lo sabr¨¦ y vivo con culpa de saber que por mi culpa mis hijos est¨¢n muertos y Nadine no pudo ser feliz al final de cuentas con esa persona que ya no era yo. La amaba y hubiera dejado ir si tan solo me explicaba el porqu¨¦. Mientras estuve ena pensaba "si despierto, si e est¨¢ bien, si ellos est¨¢n bien.. dejar¨¦ ir". ¨DY ?por eso ahora no dejas ir? ¨D Me pregunta y luego acaricia mi rostro. ¨DEl chofer muri¨®, yo sal¨ª con una pierna rota que necesit¨® rehabilitaci¨®n por meses, pero ellos murieron. Vivianne arregl¨® todo para que se vierao un idente por parte del chofer y que no supieran que fui yo. Fue tan h¨¢bil que s¨ª un d¨ªa que estoy en problemas volver¨¦ a mar. ¨D Comento m¨¢s tranquilo.¨D ¨¦l fue mi expiaci¨®n, se llev¨® culpa de todos mis pecados, y yo ahora se supone que debo vivir en paz conmigo mismo cuando traigo el peso de todos sobre m¨ª. Isa me besa mano. ¨DHaz de pensar que soy una persona horrible. Un rico con poder que puede hacer lo que quiera, pero te juro que no soy as¨ª. Hubiera preferido ir a prisi¨®n que esto. ¨DNo, ro que no. Fuiste v¨ªctima de una rei¨®n muy humana, el enojo, los celos. Amabas a Nadine y e dej¨® de hacerlo. Le remaste sin pensar que ser¨ªa lo ¨²ltimo que e escuchar¨ªa pero t¨² no hiciste nada Quentin, no los mataste, fue un idente. ¨DCuando hay una historia atr¨¢so que pas¨® parece que lo hice a prop¨®sito ?no? E niega con cabeza.¨D No, a cualquiera le puede pasar y esta vez te pas¨® a ti y tuviste a Vivianne que hizo su trabajo, t¨² estabas ena ?no es cierto? ?Qu¨¦ podr¨ªas saber de eso? Pero una cosa quiero entiendas Quentin, para continuar hacia adnte, tienes que dejar el peso atr¨¢s. Yo asiento, cuando hablo con Isa siempre me sientoo ni?o peque?o y rega?ado, pero e tiene raz¨®n, debo hacerlo, necesito hacerlo.¨D No piensas entonces, que soy una terrible persona. ¨DNo, nunca lo he pensado Quentin, al contrario, t¨² mismo lo dijiste, hubieras dejado a Nadine ser feliz aunque fuera con otro, s¨®lo el destino no te dej¨® demostr¨¢rselo y ahora vives en este bucle de castigo y penitencia constante. No dejaste ser feliz, y por eso no te das oportunidad de serlo, pero eso no cambiar¨¢s cosas ?entiendes? No va a revivir ni a tus hijos, as¨ªo hacer algo ahora por mi hermana no traer¨¢ de vuelta. Me gustas Quentin, lo que pas¨® hace rato entre los dos fue importante, pero no podr¨¢ funcionar si todo el tiempo piensas que amar y sentir son un castigo en lugar de un cer. Esa ¨²ltima frase me cimbra por dentro ?c¨®mo es que esta be mujer me lo explic¨® mejor que el psic¨®logo que pague por a?os? Pero ahora, me entra el miedo, no quiero que mi actitud y mis problemas hagan sentir menos apreciada, deseada o querida. ¨DTe prometo que todo va a cambiar ?si? ¨D Murmuro.¨D S¨®lo, no te vayas, dame una oportunidad... ¨D?Oportunidad de qu¨¦? ¨D Pregunta simp¨¢tica entre peque?as risas que alivian mi alma. ¨DDe demostrarte que me importas, que quiero ser el hombre de tu vida y...¨D En eso pbra me viene a mente, esa que por tanto tiempo ha estado rondando mi cabeza y que me pide a gritos que Isa se muerde elbio y me sonr¨ªe. ¨DY no te quiero porque pienso que me vas a salvar, te quiero... porque lo siento aqu¨ª.¨D Y llevo mano hacia mi pecho.¨D Tal vez pienses que esto es muy r¨¢pido y que posiblemente est¨¦ bromeando, pero, no puedo equivocarme con esto que te digo, me gustas, te quiero y deseo que te quedes. E me da un beso sobre meji, oda su cabeza sobre mi hombro y cierra los ojos.¨D Tengo fr¨ªo ?me abrazas? ¨D Me pide. Yo paso mi brazo por su hombro y atraigo hacia m¨ª sintiendo su calorcito. Isabel se oda y me envuelve con su cuerpo.¨D Yo tambi¨¦n te quiero Quentin, m¨¢s de lo que puedas imaginar. ?Y con esto, doy por cerrada mi etapao viudo, porque ahora admito que estoy perdidamente enamorado de Isabel Osher?. Chapter 32: Me gustas y te quiero Chapter 32: Me gustas y te quiero [Isabel] Abro los ojos lentamente al escuchar por fin un ruido afuera de habitaci¨®n, no s¨¦ si est¨¢n quitando nieve o si es el cami¨®n de basura, pero ¨¦ste ha ayudado para que pueda dar el paso de despertarme despu¨¦s de una noche bastante intensa y, no lo digo por lo que pas¨® con Quentin y conmigo en s, si no por todo lo que me confes¨® en madrugada mientras trataba de sobrellevar ese ataque de ansiedad. Me levanto lento, ya que el yace dormido a mido, lo observo. Comienzo a recorrer su rostro con mi mirada, veo sus hermosos ojos enmarcados con esas hermosas pesta?as, barba siempre tan bien cuidada y el cabello casta?o obscuro sin ninguna cana a¨²n. En este momento tiene losbios p¨¢lidos, pero siempre llevan un color rojizo que me hace desearlos m¨¢s, adem¨¢s de que son extremadamente carnosos d¨¢ndole un volumen los hace muy "antojables". Su piel nca contrarresta con el casta?o obscuro de su cabeza y el rojo de susbios y con esos ojos ros casi verdes que se notan cuando los abre. B¨¢sicamente es perfecto o al menos yo le veo as¨ª. Su cuerpo, bien trabajando, se impone ante m¨ª con esa altura que lo caracteriza y que, cuando se acerca me pone tan nerviosa que tengo esa sensaci¨®n de salir corriendo, pero no puedo, siempre decido. Sin embargo, lo que m¨¢s me gusta de ¨¦l son sus manos. Estas manos suaves, grandes, con dedosrgos que parecen de pianista, que me toman y me acarician con tanta ternura, me vuelven loca, a veces parece que tienen personalidad propia, a veces son hielo, otras tantas fuego, a veces son suaves y a veces fuertes, todo eso atado a un mont¨®n de sensaciones que no puedo contrr. Me quedo ah¨ª, por un momento, mientras duerme tranquilo. Me alegro que lo haga creo que lo necesita, ya que su rostro dta los insomnios,s tristezas,s despedidas y el desamor. As¨ª que me levanto con cuidado, bajo de cama y me pongo los zapatos para salir de habitaci¨®n y caminar hacia cocina. Recorro el pasillo que va hacias escaleras de madera,s bajo con cuidado para despu¨¦s caminar hacia hermosa s donde se encuentra chimenea, ¨¦sta a¨²n sigue con un poco de brasas que dan un poco de calor a habitaci¨®n. Veo el sof¨¢ y me sonrojo, s¨®lo de pensar lo que pas¨® ah¨ª me desconozco. Yo no soy as¨ª, suelo ser en verdad m¨¢s t¨ªmida pero parece que con Quentin soy otra. Camino hacia el peque?o sof¨¢ que est¨¢ pegado al ventanal y me siento un momento, por fin nieve All content is property ? N?velDrama.Org. ha dejado de caer y ahora s¨®lo se ve el paisaje nco que abarca todo el jard¨ªn que no se nota lo grande que es por cantidad de nieve sobre el pasto. ¨DMe hubiera encantado haber venido en primavera.¨D Murmuro mientras lo observo. Me cubro bien con bata para calentarme m¨¢s, me recargo sobre el respaldo y cierro los ojos. ?Tal vez pienses que esto es muy r¨¢pido y que posiblemente est¨¦ bromeando, pero, no puedo equivocarme con esto que te digo, me gustas, te quiero y deseo que te quedes?. Me viene a mente esa frase y sonr¨ªo. Si alguien me preguntara ?c¨®mo es que Quentin Valois lleg¨® a decirme que me quer¨ªa? No te tendr¨ªa respuesta. Simplemente pas¨® y no lo puedo creer, sobre todo despu¨¦s de decepci¨®n amorosa que pas¨¦ un a?o atr¨¢s con el "cabr¨®n" ese que me enga?¨®, estaf¨® y rompi¨® el coraz¨®n ?ser¨¢ que Quentin es mi rpensa por todo lo que pas¨¦? ¨D?Isa? ¨D Escuch¨® su voz en nta de arriba. ¨D?Aqu¨ª! ¨D Exmo fuerte para que me escuche. Expectante veo hacias escaleras esperando a que baje, de pronto su alta y bien formada silueta se aparece envuelta en una hermosa bata de fran de color negro y el cabello arredo,o si se hubiera peinado en este momento para poder bajar. ¨DBuenos d¨ªas.¨D Me dice con su hermosa y sensual voz que tantas veces me pa?¨® en mi d¨ªa. ¨DBuenos d¨ªas ?descansaste? ¨DS¨ª, pero despu¨¦s de un tiempoenc¨¦ a sentir fr¨ªo, as¨ª que me despert¨¦ y me percat¨¦ que te hab¨ªas ido ?no fue mucho tiempo o s¨ª? Quentin entra a s, con una peque?a pienza a movers cenizas y unos minutos despu¨¦s prende chimenea para volver a calentar el lugar. Se acerca a m¨ª y se siente en el sof¨¢ conmigo, me ve a los ojos y sonr¨ªe mostrando esos hoyuelos que tanta ternura me dan. ¨D?Dormiste bien? ¨DMe pregunta. ¨DS¨ª, gracias. ¨D Respondo nerviosa ya que esa mirada intensa se centra en mi boca. Quentin acarician mi cabello y luego baja su mano hacia mi trenza recorre hasta punta y juega con e. Cada vez que hace, mi cuerpo se pone en alerta es cuando quiere salir huyendo pero a vez quiere quedarse. Siento una revoluci¨®n enorme en mi est¨®mago entre emoci¨®n, ansiedad y alegr¨ªa. No quiero que me vea as¨ª, pero me encanta. ¨DPerd¨®n por lo de anoche Isabel.¨D Murmura. ¨DNo, no tienes nada porque pedir perd¨®n... no hay nada que perdonar.¨D Me muevo losbios ese tic que siempre sale cuando estoy con ¨¦l. Quentin sonr¨ªe.¨D Te agradezco por apoyarme y por estar. Te confieso que fue delicioso que durmieras conmigo, ten¨ªa a?os que no sent¨ªa el cuerpo de otra persona a mido en cama. Con este clima fue... muy centero tu calor. ??Dios! ?Dios! Isa ?Contrte! ? grita mi mente mientras su melodiosa voz me ha. ¨DTal vez era bata de fran.¨D Coment¨® est¨²pidamente y ¨¦l sonr¨ªe haciendo que sus hoyuelos vuelvan a formarse. ¨DEntonces, creo que deber¨ªaprarme una bata de fran, para dormir calientito. ¨DQuiz¨¢s.¨D Pronuncio mientras veoo se va acercando lentamente hacia m¨ª. Quentin inclina su cuerpo hacia dnte y esa colonia que usa me envuelve porpleto, no s¨¦ si es Paco Rabanne o Bvlgari o que sea, pero me encanta y cuando me abraza se queda impregnada en mi ropa por lo que a veces me persigue todo el d¨ªa. Me da un beso ligero sobre losbios y enseguida siento un cosquilleo en mis manos queienzo a mover dentro des bolsas de mi bata ya que no quiero que Quentin me vea. Los besos de ¨¦l son suaves, lentos, calcdos, le gusta acariciar mi rostro cons yemas de sus dedos cuando lo hace provocando que mi piel se erice por debajo de mi ropa. Su respiraci¨®n tranqu se coordina con m¨ªa y ambos caemos en este sin fin de emociones que son dif¨ªciles de sobrellevar. Siempre que deja de besarme, un hilo de deseo se queda entre los dos,o si ambos quisi¨¦ramos continuar lo que iniciamos. El beso termina y el color rojo me sube as mejis inmediatamente, no s¨¦ que tiene ¨¦l que me hace sonrojar. Este hombre no s¨®lo est¨¢ lleno de amor si no de ternura y por lo que he visto cuando quiere le nace un fuego que no quema, s¨®lo arde. ¨DFue en serio lo que te dije ayer por noche Isabel Osher.¨D Pronuncia mi nombreo si fuera poes¨ªa. ¨DNo recuerdo.¨D Comento coqueta y me muerdo elbio. Quentin sonr¨ªe¨D?En serio quieres que te lo vuelva a repetir? Asiento con cabeza y ¨¦l se oda y me ve a los ojos.¨D Me gustas y te quiero.¨D Repite y mi coraz¨®nte tan fuerte que siento se saldr¨¢ de mi pecho. ¨DQuentin... ¨DAntes de que me digas algo ?te parece si hacemos algo? ¨D Me pregunt¨®. Sonr¨ªo levemente.¨D O.k.¨D Contesto. ¨D?Vamos? ¨¦l me toma de mano y ambos nos subimos a su habitaci¨®n recorriendo escalera de madera, al llegar el abres puertas del balc¨®n y los dos salimos. Me cubro un poco al sentir el fr¨ªo. Quentin, se quita argo del dedo y pone sobre palma de su mano. Luego regresa su mirada a m¨ª. ¨DAyer por noche te promet¨ª que olvidar¨ªa el pasado y lo har¨¦. Cuando muri¨® mi familia vend¨ª todo, regal¨¦ todo y cerr¨¦ casa donde durante mucho tiempo hab¨ªa sido mi hogar, lo ¨²nico tangible que me ata a ¨¦ste es esta alianza que tengo a ti. Contigo quiero generar nuevos recuerdos as¨ª que... ¨D y de pronto con todo fuerza que tienenza su alianza afuera del balc¨®n perdi¨¦ndose en el horizonte. ¨¦l me muestra su dedo desnudo, con esa peque?a marca nca que indica que no se quitaba alianza ni para dormir y me sonr¨ªe.¨D Ya no hay nada que me ate.¨D Murmura. Estiro mi mano y entrzo mis dedos con los suyos. Su mano se encuentrapletamente desnuda y libre de aque prueba de amor que hace mucho tiempo le hizo a Nadine. ¨DNo ten¨ªas que hacer eso.¨D Le digo. ¨DNo, ten¨ªa que hacer eso. Nadine, mis hijos, ahora se quedar¨¢n solo para m¨ª, los recordar¨¦ a mi manera, pero ya no m¨¢s en otro nivel que pueda afectarte a ti. Tienes raz¨®n , me encerr¨¦ en un bucle de dolor y penitencia que no me permit¨ªa sentir, pero contigo Isabel, quiero sentir todo... porque me gustas y te quiero, y cuando estoy contigo soy... el Quentin feliz, audaz, apasionado y ansioso por vivir que hace a?os no me permit¨ªa ser y... quiero que as¨ª siga. T¨², ya viste lo peor de mi y te quedaste, ahora quiero que vivas lo mejor, que ambos lo disfrutemos y veamos hasta donde llega esta aventura ?te animas? Inmediatamente sonr¨ªo, me acerco a ¨¦l con mano aun sobre suya y beso, me encanta besas.¨D Me gustas.¨D Le digo vi¨¦ndole a los ojos.¨D Y te quiero.¨D Finalizo y el mundo se ilumina cuando ¨¦l me da esa sonrisa. Chapter 33: ?Nos vamos de cita? Chapter 33: ?Nos vamos de cita? [Isabel] Pasamos toda ma?ana en casa de mis padres, cocinando, conversando y en este caso Quentin jugando con Thomas, ya que desde que lo conoci¨® no ha dejado de seguirlo por todas partes, as¨ª que ahora Quentin tiene tarea de jugar con mi sobrino hasta que pr¨¢cticamente se canse, esperando que el cansado no sea el empresario, que con su elegante abrigo se deja echar bs de nieve sobre ¨¦l. Content ? N?velDrama.Org 2024. Despu¨¦s deida,o siempre, mis padres han decidido ir al desfile navide?o que se har¨¢ en el peque?o pueblo por lo que todos hemos decidido bajar a ver decoraci¨®n del centro, los vincicos y porqu¨¦ no, tomar un poco de chocte caliente mientras caminamos por acera. Como siempre, Thomas iba feliz, ya que en casa se aburr¨ªa un poco y eta era su oportunidad para salir, correr y vers luces des casaso tanto le gustaba. As¨ª que todos tomamos nuestros abrigos, nos subimos a nuestros respectivos autos y fuimos al tan ansiado lugar, llegando justo a tiempo para ver el desfileenzar. Mientras est¨¢bamos de pie viendo los carros aleg¨®ricos, al famoso Papa Noel y todos sus renos, escuch¨¦ en mi o¨ªdo. ¨D?Vamos por un chocte caliente? ¨D Con hermosa voz de Quentin. Volteo. ¨D?Te sientes bien? ¨DS¨ª, s¨®lo que si te soy honesto, quisiera pasar un rato a ss contigo ?crees que pueda? Me sonrojo, con Quentin siempre lo hago. ¨D Vamos. ¨D Volteo para avisarles a mis padres y despu¨¦s ¨¦l me toma de mano para salir entre gente y dirigirnos a otro lugar donde los dos podamos estar solos. Caminamos en silencio mientras su mano se aferra a m¨ªa y cuando estamos un poco lejos del lugar paramos. ¨DEst¨¢s temdo ?tienes fr¨ªo? ¨D Me pregunta. ¨DS¨ª, s¨®lo un poco, pero con el chocte se me pasar¨¢. ?Miento, este hombre me pone sumamente nerviosa?. ¨¦l me toma de cintura y me mira a los ojos. Entre m¨¢s tiempo pasa Quentin conmigo, m¨¢s confianza me tiene, es m¨¢s cercano, m¨¢s seguro¡­ o tal vez as¨ª siempre fue pero yo no lo sab¨ªa. ¨D?Segura? ¨Dro, s¨®lo necesito algo caliente. Si quieres te puedo llevar a mi lugar favorito. ¨¦l asiente. ¨D Perfecto, entonces ?me gu¨ªas? Tomados de mano volvemos a caminar, primero hacia una des calles principales y despu¨¦s por otras un poco m¨¢s solitarias. No decimos nada, simplemente seguimos nuestros pasos hasta que ¨¦l me sorprende tom¨¢ndome de cintura y recarg¨¢ndome contra una des paredes de calle. ¨D?Qu¨¦ pasa? ¨D Le murmuro entre risas nerviosas ya que me ha tomado desprevenida. ¨D?Crees que soy mayor para ti? ¨D Me pregunta y yo sonr¨ªo. ¨D?Mayor? ?C¨®mo? ¨DYa sabes¡­ ?Crees que edad sea un impedimento? Me r¨ªo mientras sientoo Quentin se acerca cada vez m¨¢s a mi acorral¨¢ndome. ¨D Tienes cuarenta y yo treinta¡­ No es mucho. ¨D?Segura? Porque cuando yo estaba en el internado t¨² apenas nac¨ªas. ¨DEn esa ¨¦poca tal vez, pudo ser algo raro, pero creo que actualmente,s edades son.. ¨D?Adecuadas? ¨D Finaliza mi frase. ¨DSe podr¨ªa decir que s¨ª. ¨¦l toma entre sus dedos el mech¨®n de mi cabello para despu¨¦s bajar su mano y tocar mi rostro, el elegante guante de Quentin me acaricia con ternura y su mirada de va con m¨ªa y de nuevo, me pierdo. ¨D?Crees que soy mayor para pedirte algo? ¨D Me dice con un hilo de voz. ¨D?Todo depende? ?Qu¨¦ es lo que me vas a pedir? ¨D Contesto nerviosa. Quentin sin quitarme vista de encima se acerca a misbios y sin decir nada me da un beso que provoca que mi cuerpo se hunda sobre pared. ¨¦l me carga un poco provocando que mis piernas se enreden en su cintura y coloque mis brazos sobre su cuello. Susbios van bes¨¢ndome lentamente, saboreando cada parte de ellos, nuestras lenguas se junta dentro de nuestras bocas quit¨¢ndome respiraci¨®n y encendiendo mi cuerpo. No s¨¦ si Quentin me besa as¨ª para provocarme o si siempre hab¨ªa besado de esa forma. Se separa de m¨ª lentamente y luego me ve a los ojos, en nuestros alientos se refleja el fr¨ªo que hay en el ambiente pero el calor de nuestros cuerpos es m¨¢s que evidente. No s¨¦ cuanto tiempo pueda aguantar as¨ª, s¨¦ que ¨¦l dijo que no es s¨®lo besos y caricias pero¡­ me confunde. Necesito tener paciencia pero si me sigue viendo as¨ª, tocando as¨ª y besando de esta manera, no s¨¦ que pasar¨¢. ¨D?Qu¨¦ me quieres pedir Quentin? ¨D Le insisto. Aun entre sus brazos ¨¦l me vuelve a besar y luego ha. ¨D Quiero saber si ?quieres tener una cita conmigo? ¨D?Una cita? ?Aqu¨ª? ¨¦l niega con cabeza. ¨D En ciudad, que regresemos en el helic¨®ptero all¨¢ vayamos a un restaurante elegante y cenemos ?te parece? ¨D?Cu¨¢ndo? ¨DMa?ana, nos iremos temprano y regresaremos antes de Navidad ?qu¨¦ dices? ?aceptas? Esbozo una sonrisa y luego asiento. ¨D Esta bien, me encantar¨ªa tener una cita contigo. ¨DPerfecto. Entonces har¨¦ los arreglos ?te parece? ¨DMe parece. S¨®lo que, pod¨ªas ped¨ªrmelo junto al desfile, no aqu¨ª en esta calle solitaria. ¨¦l me ayuda a bajar, y cuando pongo los pies sobre el suelo vuelve a acorrrme para volverme a besar. ¨D S¨®lo te quer¨ªa tener para mi un momento, si te soy sincero extra?¨¦ har contigo toda ma?ana y ahora, pens¨¦ ?por qu¨¦ no aprovecha ida por el chocte? ¨DAstuto de tu parte. No sab¨ªa que eras as¨ª. ¨D?As¨ª c¨®mo? ¨DTan, impredecible. ¨DTu fuiste impredecible, llegaste a mi vida de esa manera¡­ y ahora eres imprescindible, me haces ser as¨ª¡­ y me gusta, es un nuevo yo que me agrada. ¨D Sonr¨ªo. Quentin vuelve a besarme. ¨D Arrer¨¦s cosas para cita ?vale? Ahora¡­ ?qu¨¦ te parece si vamos por ese chocte? ¨DVamos. ¨D Contesto nerviosa. Aunque para ser honesta, no creo que mi cuerpo necesite m¨¢s calor. Al d¨ªa siguiente, Quentin y yo salimos de caba?a y nos fuimos al helipuerto donde el helic¨®ptero volvi¨® a recogernos y llevarnos de regreso a ciudad. Al aterrizar veo dos camias que se encuentran sobre pista esperando por nosotros. ¨¦l me ayuda a bajar y una chica rubia y alta se acerca a nosotros sonriendo. ¨DSe?or Valois. ¨D Le dice. ¨DVivianne, disculpa si interrump¨ª tus vacaciones. ¨DNo pasa nada, est¨¢ bien. Quentin voltea a verme. ¨D Isa, e es Vivianne mi asistente. ¨DH, creo que hemos hado. ¨DCierto¡­ crema batida. ¨D Contesta sonriente. ¨DTe ir¨¢s con e el resto del d¨ªa para poder prepararte para esta noche. Vivianne, ya sabes, ropa, zapatos, sal¨®n, lo que e crea necesario. ¨D?Qu¨¦? ¨D Pregunto sorprendida. ¨DNo ?no estar¨¢s conmigo? ¨DAprovechar¨¦ que estoy aqu¨ª para hacer unas cosas. ¨DOK, pero¡­ no es necesario ?sabes? Yo neaba ir a mi casa por un vestido y arrerme ah¨ª. ¨¦l voltea, me toma de cintura y me sonr¨ªe. ¨D S¨¦ lo senci que eres Isa, y me encanta, pero quiero consentirte un poco, es una forma de agradecerte por estar a mido, por ayudarme, d¨¦jame deslumbrarte un poco, no tiene nada de malo ?si? Te prometo que no se repetir¨¢ mucho. ¨D Y le cierro un ojo. ¨DPero Quentin¡­ ¨D?Vas a rechazar mi regalo? ¨D Pregunta y yo me sonrojo. ¨DOK, est¨¢ bien¡­ no es que me haga del rogar pero¡­ Me besa en losbios. ¨D D¨¦jame consentirte. ¨DSe voltea con Vivianne. ¨D Nos vemos en el lugar que te dije as ocho. Divi¨¦rtete. Antes de irse se oda el abrigo y me gui?e un ojo. ¨D Muero ya por verte. ¨D Murmura y luego se aleja de mi para subirse a otra camia. Vivianne me sonr¨ªe¨D ?Nos vamos se?orita Osher? ¨D Pregunta y yo asiento nerviosa. Chapter 34: Me gustas, te quiero y te deseo Chapter 34: Me gustas, te quiero y te deseo [Isabel] Cabello, maquije, vestidos, zapatos, esorios, Vivianne me trajo un poco loca recorriendo lugares a los que jam¨¢s pens¨¦ que en alg¨²n momento me acercar¨ªa en vida ya que son tan caros que s¨¦ que vendiendo estos tacones Christian Louboutin puedo pagar dos rentas de mi piso en este instante. Me veo frente al espejo con este elegante vestido que he escogido para esta noche, unorgo, de mangarga,pletamente negro con espalda descubierta de una manera tan profunda que se puede ver porpleto. Por sugerencia de Vivianne me he ciado el cabello y debo admitir que me encanta por lo que no dejo de od¨¢rmelo mientras los hermosos pendientes, que brin sin parar en mis orejas, me dan un toque de elegancia que jam¨¢s hab¨ªa imaginado. ¨D?Guau Isabel! S¨ª que eres otra. ¨D Me dijo al espejo mientras me volteo para ver los lunares sobre mi espalda. De pronto Vivianne se acerca a mi sonriente¨D ?Se?orita Osher? El se?or Valois espera afuera. ¨D Y al pronunciar estas pbras los nervios vuelve a entrar en mi cuerpo. Me hab¨ªa sentido muy tranqu hasta que supe que ¨¦l me esperaba afuera del Spa, donde tuve fortuna de rjarme y vestirme. ¨DVoy, s¨®lo tomo mi bolsa. ¨D Leento yienzo a guardar ropa que tra¨ªa en ma?ana. ¨DNo se?orita Osher, yo me encargo de eso, usted vaya con el se?or Valois. ¨DLo siento. ¨D Digo apenada y me pongo el elegante abrigo encima para poder irme de ah¨ª. Con cuidado, salgo de habitaci¨®n y camino hacia recepci¨®n del lugar para salir por puerta y encontrarme a Quentin elegantemente vestido con un traje y un abrigo negro esperando por m¨ª. ¨D?Guau! ¨D Escucho que dice y no puedo evitar sonrojarme. ¨¦l camina hacia mi para verme m¨¢s de cerca y admirar mucho mejor mi cambio de imagen de esta noche. ¨D?Te gusta? ¨DMe encanta. ¨D Murmura. ¨D Ya eras hermosa pero hoy te ves¡­ ?Guau! ¨D Vuelve a decir. ¨DBasta Quentin, me har¨¢s sonrojar. ¨DEl sonrojado soy yo al llevar a mido a tan hermosa mujer. El pelocio te queda bien y este vestido¡­ ni se diga. ¨D Comenta cuidando sus pbras ¨D?Nos vamos? Asiento. ¨¦l me ayuda a subir a camia con cuidado y cuando los dos estamos arriba le chofero siempre sin ninguna instri¨®n, arranca directo al lugar donde tendremos nuestra cita, una que en verdad parece cuento de hadas. ¨¦l no me quita mirada de encima mientras vamos en el veh¨ªculo, as¨ª que volteo a verle y me fijo en su conjunto de hoy. ¨¦l con su traje negro, hecho a medida, con barba y el cabello perfectos y esa colonia tan rica que me vuelve loca, yace a mido guap¨ªsimo, sonriente y sin ning¨²n rastro de cansancio. ¨D?Me podr¨ªas decir d¨®nde vamos? ¨D Le pregunto. ¨DTe llevar¨¦ a una vuelta por el mundo, s¨¦ que te gustar¨¢. Suspiro, en verdad no soy muy admiradora des sorpresas pero le promet¨ª a Quentin que me dejar¨ªa llevar. ¨DS¨®lo dime¡­ ?Hay aviones o algo as¨ª? ¨D bromeo. ¨DNo, esta vez todo es sobre tierra. Me odo para poder ver por ventani el resto del camino, hasta que el veh¨ªculo para en frente de un recinto enorme, con ventanales del suelo al techo y con muchas luces encendidas adentro. ¨¦l me ayuda a bajar tomando mi mano y despu¨¦s caminamos por un peque?o camino hasta puerta del lugar. Alguien nos abre puerta y de pronto un hermoso y elegante lugar, perfectamente decorado y tambi¨¦n vac¨ªo nos da bienvenida. ¨D?Te gusta? ¨D Pregunta feliz. ¨DEs un lugar hermoso ?c¨®mo se ma? ¨DLe Monde, es de uno de mis socios, esida internacional. Me r¨ªo, ahora entiendo porque me dijo que me dar¨ªa una vuelta por el mundo. Nos sentamos en una des mesas que hay en el medio, y ¨¦l recorre mi si de manera educada. Inmediatamente un mesero nos lleva una bote de champa?a Quentin pida abri y servi, as¨ª que ¨¦ste se va y nos deja solos. ¨D?Por qu¨¦ no hay nadie? ¨D Pregunto curiosa. ¨DHoy no abre, pero le ped¨ª a mi amigo que lo hiciera por nosotros, as¨ª que debemos dejarle una buena propina al mesero. ¨D Bromea. Content ? N?velDrama.Org 2024. ¨DTal vez le pueda dejar uno de mis Louboutin. ¨D Le respondo y ¨¦l sonr¨ªe. Supongo que para el mundo de Quentin traer estos zapatos es muy¨²n. La champa?a se descorcha y enseguida ¨¦l me sirve en copa, llen¨¢nd moderadamente. Despu¨¦s levanta suya para brindar. ¨D ?Por qu¨¦ brindamos? ¨D Pregunto. ¨DPor los nuevosienzos. ¨D Responde sonriente. ¨DPor los nuevosienzos. ¨D Repito y ambos chocamos nuestras copas y bebemos un sorbo. El alcohol pasa por mi garganta y poco a poco va calmando mis nervios. No s¨¦ si estoy m¨¢s nerviosa por no arruinar cita con mi ignorancia en muchas cosas o porque de verdad este hombre me pone as¨ª. ¨DHoy en noche quiero consentirte Isabel y te quiero dar el mundo, porque eso es lo que te mereces.¨D Recita. Me quedo cada por un segundo mientras observo el hermoso vitral que hay arriba. Precisamente pareceo si fueran constciones, v¨ªas l¨¢cteas, hermosa b¨®veda celestial y nosotros en medio de todo,o si fu¨¦ramos los ¨²nicos en este mundo. ¨DQuiero que disfrutes esto que yo te puedo dar, porque quiero d¨¢rtelo, sin que te sientas culpable¡­ ?no creo que sea una tortura lo que te pido? O ?s¨ª? Me r¨ªo y niego con cabeza. ¨DPerfecto, entonces a partir de hoy lo que yo te ofrezca lo tomar¨¢s sin culpa ?est¨¢ bien? ¨DEsta bien. ¨D Comento un poco apenada. Esta vez no hay carta, el chef ha hecho un men¨² especial para los dos, uno que empieza con una deliciosa sopa para despu¨¦s pasar a una ligera carne que con s¨®lo proba hacen en mis paps gustativas una fiesta. ¨D?Qu¨¦ te parece cena? ?Te agrada? ¨D Pregunta. ¨D Es cena m¨¢s rica que he probado, gracias por traerme aqu¨ª. ¨D Es un cer, en primavera es un delicia, sobre todo ens tardes cu¨¢ndo el sol se va metiendo ilumina todo el lugar con una luz que se filtra en los vitrales de arriba y llena el lugar de colores. Es hermoso. ¨DSer¨ªa genial verlo, pero a¨²n as¨ª, ahora, quita el aliento. ¨D Respondo. ¨DT¨² me quitas el aliento. ¨D Dice y de nuevo me sonrojo. Por un momento ambos nos vemos a los ojos, o m¨¢s bien, creo que nunca hemos dejado de mirarnos, su sonrisa pa?ada de ese brillo me hace pensar que todo en este momento es perfecto tanto que siento que es un sue?o del que quiero despertar. ¨DDebo confesar que todo el d¨ªa estuve pensando en este momento y me imaginaba que tipo de vestido escoger¨ªas, estuve a punto de pedirle a Vivianne que me enviara fotos pero me contuve. ¨DEso ser¨ªa trampa. ¨DLo s¨¦, pero me era dif¨ªcil concentrarme. Sabes Isabel, ten¨ªa a?os que no le ped¨ªa a alguien que saliera conmigo en una cita, primero porque con mi ex esposa no hubo oportunidades despu¨¦s de que llegaron mis hijos y despu¨¦s porque sent¨ªa que a mi edad era rid¨ªculoenzar de nuevo, pero t¨², t¨² me haz ayudado a eso, a volver a empezar en muchos ¨¢mbitos. Me sacaste de esa cueva de tortura y culpa y me ense?aste que no estaba muerto por dentro, s¨®lo dormido. Quentin termina su discurso y por un momento me quedo en silencio, esas pbras que me dijo vinieron directamente del coraz¨®n ya que los dijo sin titubear ni un solo segundo. Me muerdo losbios en se?al de que estoy pensando y ¨¦l se sonroja, s¨¦ que ese gesto que hago causa muchas cosas en ¨¦l. ¨D?Qu¨¦ piensas? ¨D Me pregunta de inmediato. ¨DPienso en lo afortunada que soy porque ¡°cabr¨®n¡± me dio mal su n¨²mero. ¨D Bromeo y ¨¦l se r¨ªe conmigo. ¨D Pero tambi¨¦n, pienso en lo mucho que haz avanzado, en el gran coraz¨®n que tienes y que tengo mucha curiosidad en saber hasta d¨®nde puede llegar esto. ¨¦l estira mano y toca m¨ªa, lleva hacia su boca y besa ¨D?Hasta d¨®nde quieres que llegue esto? ¨D Me pregunta serio. ¨D Yo tengo intensiones contigo¡­ ?Qu¨¦ intensiones tienes conmigo? Sus dedos acarician los m¨ªos y de nuevo estoy en esta enorme burbuja donde solo estamos ¨¦l y yo ¨D Todo. ¨D Contesto. El mesero nos interrumpe ¨D?Van a querer caf¨¦? ¨D Pregunta. ¨DNo, no, est¨¢ bien, se?orita Osher y yo tomaremos el caf¨¦ en otrodo. ¨D Leenta y ¨¦l se aleja. Quentin se pone de pie y me da mano ¨D?Nos vamos? ¨D Pregunta. Me pongo de pie y despu¨¦s de que ¨¦l me ayuda a poner el abrigo salimos del lugar para volver a camia. Esta vez no pregunto d¨®nde vamos, el ambiente entre los dos es rjado y vamos ticando sobre lo rico de los tillos y el delicioso vino que tomamos. De pronto camia entra a un estacionamiento. ¨D?Qu¨¦ es este lugar? ¨DMi piso, para tomar caf¨¦. ¨D Dice seguro y luego me ayuda a bajar. De mano subimos hasta el ¨²ltimo nivel del edificio y cuando entramos nos da bienvenida un lugar iluminado con luz de luna. Quentin entra yienza a caminar por el lugar moviendos manos. ¨D?Qu¨¦ pasa? ¨D Pregunto entre risas. ¨DEstoy tratando de activar el sensor pero parece que Nora lo ha desconectado. ¨DQu¨¦ l¨¢stima. ¨D Pronuncio y luego ¨¦l vuelve a m¨ª. Me toma de mano y me lleva a enorme s que tiene donde el ventanal nos da un poco m¨¢s de luz. Observo el lugar con mi mirada y luego ¨¦l se acerca m¨¢s, me ve y de nuevo esa tensi¨®n se crea entre los dos. ¨DTe ves muy hermosa esta noche ?ya te lo dije? ¨D Comienza. ¨DGracias. Me gust¨® mucho el vestido. ¨DEse vestido te queda genial. ¨D Me dice en un susurro y en mi cuerpos rma se encienden. ¨¦l sin quitarme mirada de encima pasa su mano por mi cabellocio y acaricia mi cuello, un poco mi espalda descubierta, erizando mi piel ¨DSabes Isabel, hay m¨¢s cosas que t¨² me haz ense?ado. ¨D Dice bajito. ¨D?Ah si? ¨D Apenas pronuncio. ¨DS¨ª, me ense?aste a sentir, me ense?aste ternura y sobre todo¡­ el deseo. Hace mucho tiempo que no sent¨ªa tanto deseo por una persona. ¨D Su boca se va acercando a m¨ªa, lentamente arrincon¨¢ndome entre e y su cuerpo. ¨D ?Me deseas? ¨D Pregunto nerviosa. ¨¦l me sonr¨ªe. ¨D He tratado de contrrme pero no aguanto m¨¢s. ¨D Recita. ¨D Me gustas, te quiero y te deseo¡­ y si me permites, esta noche me gustar¨ªa queparti¨¦ramos ese deseo entre los dos. ¨D Y sin mas pbras me besa. Chapter 35: Dando el paso Chapter 35: Dando el paso [Isabel] Quentinienza a besarme lentamente, disfrutando misbios, sintiendo cada movimiento que hay entre los dos. Despu¨¦s se aleja un poco y me mira a los ojos.¨DMe encantan tusbios.¨D Me murmura sensual.¨D Me vuelven loco. ¨DMe gustan tus manos.¨D Confieso.¨D Me encantano me tocan,o me hacen sentir deseada. Diciendo esto mis manosienzan a desabrochar su camisa. De los nervios mis manos tiemn, as¨ª que ¨¦l sin pensarlo mucho abre su camisa de un movimiento de manos haciendo que los botones reboten sobre mi y descubriendo su formado pecho ante mis ojos. ¨DLa rompiste.¨D Le murmuro sorprendida de dicha pasi¨®n. ¨DNo importa, tengo m¨¢s.¨D Responde y vuelve a besarme pero esta vez con una pasi¨®n desmedida empujando un poco mi cuerpo hacia atr¨¢s.¨D Quiero quitarte esto.¨D Me murmura tocando mi vestido. As¨ª que yo doy un paso para atr¨¢s y en ante su mirada atenta y a luz de luna que entra por el ventanal, subo mis manos a mis hombros, los ¨²nicos que lo sostienen y sin m¨¢s remuevo mi vestido de ah¨ª para que ¨¦ste de deslice, hasta tocar el suelo descubriendo mi torso desnudo y peque?a braga que cubre mi intimidad. Quentin se acerca a mi lentamente y yo me muerdo losbios tal yo le gusta. ¨¦l me toma de cintura y me carga entre sus brazos. ¨D Te deseo.¨D Vuelve a decirme y camina hacia habitaci¨®n que al igual que toda casa s¨®lo se alumbra con luz de luna. Susbios calientes me besano si el sol no fuera a salir al d¨ªa siguiente, Quentin y yo nos hemos besado muchas veces pero esta vez lo hace con una pasi¨®n que no puedo explicar, lo siento m¨¢s libre, m¨¢s ligero. Entre besos caemos sobre cama, y ¨¦l aprovecha que toma aire para quitarse pantal¨®n y despu¨¦s misbios.¨D Quiero verte.¨D me murmura y se sienta sobre cama recarg¨¢ndose sobre cabecera para luego invitarme a sentarme encima de sus caderas donde es evidente su excitaci¨®n. Parece que a Quentin le gusta mucha esta posici¨®n y confieso que tambi¨¦n es mi favorita. Me pega a ¨¦l para sentir por fin el contacto de su piel con m¨ªao lo hab¨ªamos deseado tanto desde ¨²ltima vez que estuvimos juntos. Quentin Valois, el hombre que se ha adue?ado de cada uno de mis pensamientos, me besa y me acariciao si fuera primera vez y eso me encanta. Recorre mi cuerpo lentamente y toca los lugares correctos que provocan que mis caderas se muevan y lo haga desearme m¨¢s. ¨¦l me besa en boca, luego pasa al cuello, baja lentamente hasta mi pecho y besas sus lugares favoritos erizando mi piel, alterando todo en mi as¨ªo yo entero todo en ¨¦l. Quentin se separa de mi y me ve a los ojos, despu¨¦s baja hacia mis pechos y los admirao si fuera una obra de arte o alg¨²n tipo de escultura. Cuando nuestras miradas vuelven a cruzarse vuelvo a provocarlo con misbios.¨D T¨®came.¨D Le digo y tomo una de sus manos y pongo en medio de mis dos pechos. ¨D?Qu¨¦ esperas? Cuando siento el contacto directo con su mano, siento algo se enciende en m¨ª, y ¨¦l se va a mis pechos paraenzar a besarlos, a pasar su lengua sobre ellos endureci¨¦ndolos de cer. ¡°Hmmmm¡± gimo y ¨¦l continua haci¨¦ndolo provocando que yo tire de su cabello en se?al de toda ese deseo que ¨¦l provoca en mi. Mi cabellocio cae sobre mi espalda, y ¨¦l entrza sus dedos en mi nuca y me invita a que sigamos bes¨¢ndonoss bocas y jugar con nuestras lenguas. Puedo sentir su hombr¨ªa debajo de su b¨®xer as¨ª que bajo mano para tocarloo vez que estuvimos en caba?a. ¨DIsa.¨D Pronuncia mi nombre mientras mi mano empieza a abrirse paso entre su b¨®xer para sentirlo porpleto y sin ¨¦l. Dejo de besarlo y sin pensarlo dos veces me bajo de cama, tomo mi braga y bajo lentamente hasta que ¨¦sta toca le piso. Despu¨¦s vuelvo a subirme a cama y hago lo mismo con el b¨®xer para descubrir su eri¨®n yienzo a recorre con mis dedos haciendolo gemir un poco m¨¢s. Lo veo a los ojos y lo tomo con mi manopletamente para despu¨¦s llevarlo a mi boca. Cuando ¨¦l siente mi aliento su cuerpo se tensa y hace que se aferre as s¨¢banas. Comienzo a jugar con ¨¦l, usando mi lengua, misbios y mi aliento. Sus gemidos son cada vez m¨¢s fuertes y una de sus manos me tira del cabello para jrlo un poco. ¨DMe encanta tu boca Isabel.¨D Me murmura para que despu¨¦ss pbras sean sustituidas por m¨¢s gemidos y respiraciones agitadas. ¨DIsabel, ven.¨D Me pide en un murmuro haciendo que yo me levante y vaya hacia ¨¦l. Me subo de nuevo en ¨¦l, y cuando estoy cerca de su cuerpo me vuelve a besar un poco m¨¢s disfrutando de su propio sabor, sabore¨¢ndose. Quentin, sorprendi¨¦ndome de nuevo, abre el caj¨®n de aldo de cama y saca un preservativo pero de los nervios no puede abrirlo, parece que falta de rciones le ha hecho un poco inexperto en eso o tal vez hace mucho que no usa uno. ¨DYo te lo pongo.¨D Le digo con ternura. As¨ª que abro envoltura con cuidado y lo saco. Despu¨¦s tomo su miembroo mano y lo deslizo lentamente mientras hago un poco de presi¨®n con mis dedos haci¨¦ndolo gemir levemente. Cuando lo tiene bien puesto, me levanto un poco y con mi mano dirijo su miembro al lugar correcto para despu¨¦senzar a hacerle el amor con todo el deseo que tenemos.All content is property ? N?velDrama.Org. Conforme voy entrando en ¨¦l, gimo, Quentin hace lo mismo y esienzo a pensar en incre¨ªble experiencia que posiblemente ¨¦l ha de estar viviendo despu¨¦s de tantos a?os sin sentir a nadie de esta forma, debe ser indescriptible. Aunque confieso que para mi tambi¨¦n es una experiencia Muevo mis caderas a un ritmo que me ce y tomos manos de ¨¦l invit¨¢ndole a tocarme justo donde a mi me gusta. Recargo mis manos sobre sus rodis arqueando mi cuerpo hacia atr¨¢s y permiti¨¦ndole ver mi torso descubierto y mi vientre subir y bajar por los movimientos y lo agitado de mi respiraci¨®n. ¨¦l pasa sus manos recorriendo mi cuello, pasando por en medio de mis pechos, bajando hasta mi ombligo y rozando levemente mi sexo. Lo veo a los ojos por un minuto y ¨¦l parece embelesado por mi, viendo con sus propios ojoso nos causamos cer sin medidas, sin interrupciones. Cuando siento el orgasmo llegar a mi cuerpo, me enderezo de inmediato y le tomo el rostro bes¨¢ndolo, pas¨¢ndole por losbios esa sensaci¨®n de cer que vive en mi.¨D Te quiero Quentin.¨D Le confieso mientras sigo movi¨¦ndome sin darle cuartel. ¨DTe quiero Isabel, en verdad te quieroo no tienes idea.¨D Me confiesa. Nuestros cuerpos est¨¢n tan pegados uno al otro que parece que somos uno. Sigo mo vi¨¦ndome de amanera m¨¢s centera que he sentido en toda mi vida. Nuestras frentes est¨¢n pegadas una con otra haciendo que nuestra conversaci¨®n sea un intercambio de gemidos que al llegar a otro orgasmo ¨¦l me los apaga con besos y caricias en mi espalda. Sus manos est¨¢n aferradas a mis gl¨²teos dej¨¢ndose llevar por el movimiento sin poner resistencia. ¨DQu¨¦ bien se siente.¨D Me confiesa mientras mee losbios¨D ?Crees que podamos intentar algo? ¨D Me propone. Yo digo que s¨ª, en realidad no s¨¦ que pretende en este momento pero nada que est¨¦ en esta habitaci¨®n saldr¨¢ de aqu¨ª. ¨DSal de mi.¨D Me pide. Lo hago y ¨¦l con toda facilidad del mundo me ponde de espaldas para despu¨¦s pedirme que vuelva a entrar en ¨¦l, pero esta vez su vista es mi espalda y mis gl¨²teos. ¨D?Guau! ¨D Murmura al ever esa imagen yienza a pasar sus manos sobre mi espalda mientras me j levemente el cabello. ¨D Amo tu espalda, amoo desemboca en tu incre¨ªble trasero.¨D Me ha con lujuria. Mis pechos se mueven al ritmo que llevan mis caderas mientras ¨¦l me toca sin pudor bajando y subiendo su mano por mi espalda y despu¨¦s apretando mis gl¨²teos. Los disfruto inmensamente, sus manos acarician mi nuca, jn mi cabello, se aferran a mis caderas y sus gemidos provocan que me excite m¨¢s. ¨DSigue as¨ª Isabel¨D Me susurra mientras en mi puedo sentir esa de cer prepar¨¢ndose para chocar contra mi cuerpo. ¨DNo te detengas, me encanta.¨D Me confiesa y sigo moviendoo si fuera una experta. ¨D Sigue Isabel, sigue.¨D Me pide y lo hace con una voz tan sensual que s¨¦ ¨¦l est¨¢ a punto de llegaro yo. ¨DQuentin.¨D Gimo su nombre y as¨ª ambos explotamos en cernzando un gemido tan alto que invade toda habitaci¨®n. ¨¦l me atrae hacia su cuerpo, su pecho se siente sumamente sudado y agitado. Yo recargo mi espalda contra ¨¦l mintras sus manos est¨¢n sobre mis pechos. Ambospletamente agitados. Nos quedamos un momento en silencio mientras asimmos todo lo que acaba de pasar, de sentir, de hacer. Mi cuerpo a¨²n sensible me da un poco m¨¢s de cer cuando salgo de ¨¦l y me recuesto boca abajo al final de cama. Quentin hace lo mismo. Nuestras miradas se cruzan y me sonr¨ªe¨D ?Te sientes bien? ¨D Le pregunto. ¨DS¨ª.¨D Dice tranquiliz¨¢ndose.¨D Sin nada que temer, sin p¨¢nico, sin nada.¨D Me ara. Despu¨¦s toma mi mano y me invita a que quede m¨¢s cerca de ¨¦l, casi cerca de susbios. ¨D?Fueo lo imaginabas? ¨D Pregunto t¨ªmida. ¨D?Mejor! ¨D Expresa. Sonr¨ªo y le doy un ligero beso sobre losbios. ¨DTe quiero Quentin. ¨DLe murmuro. ¨DYo te quiero m¨¢s.¨D Me responde Despu¨¦s de mirarnos en silencio un poco m¨¢s vamos qued¨¢ndonos dormidos y sin temor a equivocarme puedo decir que Quentin y yo¡­ estamos enamorados. Chapter 36: Amanecer Chapter 36: Amanecer Abro los ojos lentamente. No s¨¦ si sons siete de ma?ana os once, ya que no hay luz en habitaci¨®n. Quentin, a mido, duerme boca abajopletamente desnudo, con s¨¢bana apenas cubriendo parte baja de su cuerpo exponiendo as¨ª su perfecta espalda. S¨®lo de verlo me sonrojo, en verdad no puedo creer que haya despertado aldo de un hombre tan perfecto, bueno al menos en el cuerpo. Me levanto con cuidado para no despertarle y tomo una bata de fran de color negro, muy elegante, que ¨¦l consideradamente me ha dejado aldo en una si en alg¨²n momento de noche y salgo de puntas para no hacer ruido, ya que temo que el hermoso suelo de madera cruja y voy hacia esa hermosa y be cocina que tiene. Parece ser que a Quentin les gustan los espacios grandes, ya que que est¨¢ en su caba?a, es as¨ª o un poco m¨¢s grande que ¨¦sta. Con trabajos busco el vaso para luego servirme un poco de agua abriendo el grifo y tomo toda sin respirar, vuelvo a llenar el vaso y esta vez doy peque?os sorbos mientras observo el resto del piso. Para ser una persona con tanto dinero, el gusto de Quentin es sencillo, parece que le gustans cosas simples, nada ostentosas, no hay nada que se vea brinte o muy cargado, simplemente tiene lo que necesita. Sus enormes sof¨¢s en forma de "L" son de color gris, y est¨¢n odados en s justo para dar al ventanal, tiene una alfombra de color nco, que dan ganas de senti con los pies descalzos y una panta bastante grande que abarca parte de pared. Recorro el lugar con el vaso en mi mano, observando cada detalle que hay aqu¨ª. Voy hacia un librero dondeienzo a sacar los libros para ver qu¨¦ tipo de lecturas le gustan, mayor¨ªa son de arte, libros repletos de historia del arte, uno que otro de finanzas y una parte donde tiene novs, mayor¨ªa de Hermann Hesse en ediciones bastante bonitas y bien cuidadas. Abro el libro del Lobo Estepario justo donde tiene el separador y una frase ligeramente subrayada en l¨¢piz ma mi atenci¨®n: "Me necesitas para aprender a bar, para aprender a re¨ªr, para aprender a vivir". ¨DPara ser el libro que ha de un hombre culto y antisocial con tendencias suicidas es una frase muy hermosa.¨D Murmuro y luego vuelvo a poner el libro en su lugar. Content ? N?velDrama.Org 2024. Continuo recorriendo el lugar y llego a una peque?a "chimenea" ya que en realidad s¨®lo es un calentador con aspecto a una y sobre e veo una foto de ¨¦l con unos ni?os y una mujer en un pic, ser Nadine. Una mujer rubia de ojos azules, con aspecto muy refinado sonr¨ªe a c¨¢mara alegre mientras sus hijos mueren de risa y Quentin ve con ojos de amor. Definitivamente amaba con locura. ?Para ser yo que est¨¦ en bata en este lugar, creo que estoy muy lejos de parecerme a Nadine? pienso, cuando veo su hermosa cabellera rubia. ¨DEsa foto nos tomaron en Central Park.¨D Escucho su voz y me volteo un poco sobresaltada ya que no lo escuch¨¦ llegar. ¨DLo siento, s¨®lo ten¨ªa curiosidad.¨D Me disculpo. ¨¦l me da un beso sobre frente.¨D Buenos d¨ªas ?tienes fr¨ªo? ¨D Me pregunta y prende justo el calentador de s e inmediatamente siento el calor en mis piernas.¨D No tienes porque disculparte, s¨®lo est¨¢s viendo una foto. ¨¦l toma y sonr¨ªe.¨D ¨¦l, era Theo.¨D Y se? a un ni?o precioso de rizos rubios.¨D Y el peque?o es Fran?ois, era mi hijo menor. En esa foto ten¨ªa un a?o reci¨¦n cumplido. ¨DSe parecen a ti. ¨D?Crees? Tal vez Fran?ois s¨ª, era todo un mini yo, pero Theo era igual a su madre. Quentin los ve con ternura, con esa mirada tan pura que siempre tiene cuando ha de ellos, no cabe duda que el amor es lo ¨²nico que atraviesa todass fronteras inclusos de misma muerte. ¨DCuando mi familia muri¨® regres¨¦ a mi enorme casa, este piso no exist¨ªa todav¨ªa, me sent¨ªa incre¨ªblemente solo en aquel lugar dise?ado para que mis hijos crecieran, jugaran y corrieran. Un d¨ªa b¨¢sicamente tom¨¦ esta foto, sal¨ª de ah¨ª y cerr¨¦ puerta detr¨¢s m¨ªo. Dej¨¦ todo atr¨¢s, ni siquiera me import¨® empacar ropa. Quer¨ªa vagar por el mundo, caminar hasta cansarme, desaparecer poco a poco hasta que no quedara nada de m¨ª. Dejo mi vaso con agua sobre chimenea y enseguida le abrazo.¨D Debi¨® ser muy duro Quentin.¨D Le murmuro. ¨DLo fue. Muchos d¨ªas me sent¨ªa tan perdido que no sab¨ªa en qu¨¦ ocupar mi tiempo o m¨¢s bien no sab¨ªa cu¨¢nto tiempo pasaba, si¨ªa o no, si era lunes o mi¨¦rcoles, s¨®lo sab¨ªa que viv¨ªa por vivir, y de pronto me di cuenta que dej¨¦ de sentir. No sent¨ªa empat¨ªa por nadie, ni sent¨ªa hambre o dolor, a veces simplemente me dorm¨ªa esperando muerte. ¨D Confiesa y debo admitir que mi coraz¨®n se hace peque?o¨D?Te confieso algo? ¨D Me pregunta y yo asiento con cabeza.¨D El d¨ªa que me enviaste ese mensaje era primera vez que alguien me haba as¨ª de directo, sin minimizars cosas, sin esconder sus puntos de vista. ¨DLo siento, en verdad no te conoc¨ªa.¨D Me disculpo. ¨DNo, eso me gust¨®. Desde que mi familia muri¨® todos me han con tiento, hasta misma Vivianne, lo hacen para nostimarme m¨¢so si el idente hubiera robado tambi¨¦n el respeto y imagen que ellos ten¨ªan sobre m¨ª. Sol¨ªa ser una persona entusiasta, positiva, siempre con buen humor y de pronto, qued¨® esto. ¨D y se se?. ¨D?Un sexy hombre con bata elegante? ¨D Le respondo y ¨¦l sonr¨ªe. ¨DNo, pero s¨ª un hombre muy amargado, sin nes a futuro, sin nada que me entusiasme para seguir viviendo. Cuando Quentin dice eso me separo un poco y lo veo¨D Y ?lo qu¨¦ pas¨® ayer? ?No te entusiasma un poco? ¨D Pregunto t¨ªmida. ¨¦l me levanta mi rostro con los dedos poni¨¦ndolo debajo de mi barbi y sonr¨ªe.¨D Eso no me entusiasma, me hizo volver a nacer. ¨D Responde haci¨¦ndome sonrojar.¨D Lo de ayer en noche elimin¨® porpleto a ese Quentin de cuatro a?os atr¨¢s, ahora s¨ª, muri¨® en ese idente y hoy en ma?ana despert¨® uno nuevo. ¨D?En serio? ¨D Pregunto. ¨DUno mejor y mejorado, ya te dije Isa, si ya viste peor de mi te toca ver lo mejor de mi ahora. Ambos nos quedamos viendo a los ojos y los de ¨¦l brin m¨¢s que nunca, amo forma en que lo hace, una mirada tan tierna, tan pac¨ªfica y apasionada, ahora con s¨®lo unos destellos del dolor que tra¨ªa por dentro. ¨DEstoy enamorado de ti Isabel.¨D Me dice firme sin quitarme mirada de encima.¨D S¨¦ que tal vez es muy pronto o muy r¨¢pido para dec¨ªrtelo, pero despu¨¦s de lo que pas¨®, mi idente,prend¨ª que de mi vida tratando de morir, no pienso pasar m¨¢s tiempo as¨ª. Sonr¨ªo sin saber que decir, en verdad me siento conmovida con sus pbras, no s¨¦ si soy yo o siento que todo lo que Quentin me dice es sacado de un libro de poes¨ªa o de arte. De pronto, me siento insegura, volteo a ver el piso alrededor de mi, siento fina bata y vuelvo a ver a Nadine con es aspecto tan fino y tan moroso, luego me veo a m¨ª misma. ¨DY ?ese rostro de angustia? ¨D Me pregunta. ¨DQuentin... ?me ves? ¨D Le pregunto y ¨¦l asiente. ¨DTe veo.¨D Murmura. ¨DSi te das cuenta que yo no pertenezco a tu mundo ?cierto? Yo, no tengo tanto dinero y creo que ni mis deudas y posiblemente no sepa ni mitad de lo que t¨² sabes de arte. Hay un 90% de posibilidad de que te averg¨¹ence en frente de tus amigos con mis opiniones o con mi forma de ser.¨D Me explic¨® y ¨¦l me sonr¨ªe. ¨D?Ya terminaste? o ?Seguir¨¢s diciendo tonter¨ªas sin sentido? ¨D Responde y yo muerdo losbios y sonr¨ªo levemente. ¨DEstoy enamorado de tu boca y no porque tus besos sean deliciosos, si no porque eres directa, opinas lo que tienes que opinar y no te da miedo lo que digan los dem¨¢s. Me trataso una persona normal, noo el empresario a los que todos le tratan con tiento. No me importa si no sabes de arte, sabes de vida, no me interesa si no tuviste educaci¨®n que yo, aprendes r¨¢pido y menos me importa si mis "amigos" piensan algo... me gustas tal yo eres, desde adentro, hasta afuera... as¨ª que en lugar de estar pensando en que eres poca cosa para mi, mejor dime que me quieres tanto Suspiro. Un nudo en garganta se forma de inmediato y sin poder evitarlo una l¨¢grima cae y ¨¦l sonr¨ªe mostrando sus hoyuelos ens mejis.¨D S¨¦ que te rompieron el coraz¨®n Isabel, no me lo quieres decir, pero lo s¨¦, los dos estamos destinado a estar aqu¨ª, apartir el mismo tiempo y espacio por una raz¨®n. Los dos venimos de diferentes historias y caminos, pero nos hemos confiado muchas cosas que a nadie le di¨¦ramos, as¨ª que te pido que conf¨ªes en mi, que sepas que no testimar¨¦, ni har¨¦ nada que te haga da?o, as¨ªo yo conf¨ªo que har¨¢s lo mismo conmigo. Lo abrazo, me acurruco sobre su pecho y ¨¦l besa mi cabello, de pronto me siento protegida de nuevo, tranqu, confiada, s¨¦ que todo estar¨¢ bien y que si le confieso lo que siento ¨¦l me corresponde. ¨D?Te parece si vamos a desayunar a nuestra cafeter¨ªa en boquera? ¨D Me propone. ¨DS¨ª, me encantar¨ªa, porque creo que es mi turno de har un poco m¨¢s ?no te parece? ¨DMe parece... ¨DMurmura. ¨DQuentin. Yo tambi¨¦n estoy enamorada de ti.¨D Termino por decirle y levanto mi rostro para ver el suyo. ¨D?Ves? Como no te voy a querer si todo lo que sale de tu boca es hermoso.¨D Me contesta. De pronto me carga haciendo que me r¨ªa.¨D Vamos a darnos una ducha con agua caliente... ¨D Propone y