Chapter 2: 4 a?os después
(Cuatro a?os después del idente)
―Quentin Valois, el CEO de empresa Transnacional dedicada a exportación de oro, ha sido
selionadoo uno de los solteros más codiciados en el mundo. A sus cuarenta a?os Quentin no
sólo a conquistado el mercado con astucia, si no que su simpatía ha hecho que él conquiste
corazones... ?quién será afortunada que lo haga? ― Termino de leer nota de revista y dejo
sobre mesa― ?Sabías de esto? ― Le pregunto a Vivianne mi asistente quién me escucha atenta
sentada.
―No lo sé Se?or Valois, no tuvimos aviso sobre eso.
―?Quién es quien dirige esta revista?
―No lo sabemos... además está en FORBES así que parte de su información ya está afuera, no se
puede evitar es famoso e importante aunque usted no lo quiera.
―?Eso no me importa! Lo que me importa es que pongan mi vida personalo si estuviera en una
"subasta" quién da más , quién da menos, yo no quiero volver a tener nada que tenga que ver con el
amor, no me interesa, no me va... quítalo.
―?Qué?
―Quita este artículo, dales lo que quieran de dinero pero sáquenlo de ahí.
―Se?or Valois.
―?Haz caso Vivianne! Y cuida que mi información personal no salga de aquí ?entendido?
Vivianne se pone de pie y luego camina hacia puerta de mi oficina y sale. Volteo a ver hacia el mi
escritorio y veos infinitas cartas que miles de mujeres me han enviado a lorgo del día.
―Como si yo quisiera que conquistaran mi corazón. Estoy muy viejo para esto.― Murmuro y tomos
cartas ys hecho a basura, junto con revista. Volteo a ver por venta de mi oficina y toda
ciudad se extiende a mis pies. Hoy hace unos a?os hubiera sido mi aniversario de bodas y en este
momento Nadine estuviera esperando por mi sorpresa que siempre incluiría un ramo de dalias de
colores, sus favoritas,s que ahora adornan su tumba.
Cierro los ojos, pienso en mis hijos, tan peque?os y en última frase que les dije antes de no recordar
nada "Pronto llegaremos a un lugar más cálido", y bueno, ahora supongo que están ahí en el paraíso.
―?Se?or Valois? ― Escucho voz de Vivianne.
Me quitos lágrimas.― Dime.
―Recuerde su cena, debe estar ahí dentro de una hora.
―Cierto. ―Tomo mis cosas, el bote de basura y se lo doy.― No más correspondenciao ésta, en
cuanto llegue tiras.
―Sí se?or Valois.― Responde Vivianne y luego salgo por puerta.
Bajo por el ascensor mientras me arreglo el traje reflejándomelos en los espejos de éste mi móvil
vibra. Lo saco de bolsa y leo.
NúMERO DESCONOCIDO
?H! No sé si recuerdas pero quedamos de vernos hoy as cuatro en "La Croix" pero no llegaste
?hubo algún problema?
Ignoropletamente el mensaje, lo borro y salgo del elevador para ver a lo lejos a mi nuevo chofer
que me espera con puerta del auto abierta.
―?Dónde se?or?
―Al Four Seasons.― Leunico sin muchas pbras subiéndome a camia negra mientras
reviso mi agenda del día siguiente.
Desde que murió mi Nadine y mis hijos toda mi vida se ha consumido en trabajo y más trabajo. Me he
puestos res más severas y los días ocupados para no pensar en lo que pasó, prefiero dormir de
cansancio que seguir tomando pastis para dormiro lo hacía tiempo atrás. A veces el insomnio
me gana y me pongo a leer, a revisars fianzas, salgo a correr, hago ejercicio, todo menos tomar de
nuevo esas pastis que me mantenían adormdo todo el tiempo. Vivianne lo ma "matarme
lentamente" yo le mo "supervivencia".
―Llegamos se?or.― Escucho al chofer y veo cómo abre puerta para que me baje.
―Cena, que nos tardaremos.― Le indico y luego entro al hotel mientras mi móvil vuelve a vibrar.
NúMERO DESCONOCIDO
Mira que si tuviste algo que hacer antes, no hay ningún problema , sólo es cuestión de que me digas
y todo queda perdonado... por ahora.
Vuelvo a ignorar el mensaje, lo borro. Entró al hotel y después de llegar a salón del evento tomo una
copa que el mesero me ofrece al entrar.
―?Se?or Valois? ― Escucho voz de una chica que se acerca de pronto. Veo que es una reportera
así que ignoro.― Se?or, es importante.
―Ahora no, no me interesa.― Contesto educadamente. Camino hacia mis socios y los saludo, me
tomo copa con ellos y mi móvil vuelve a vibrar.
NúMERO DESCONOCIDO
Lo siento, ya el último. Sólo quisiera decirte que eres un cabrón bien hecho y que jamás en
vida vuelvas a buscarme ?Idiota!
―Si tú lo dices.― Murmuro mientras vuelvo a borrar el mensaje y continuo hando sobre los
negocios que tengo que cerrar pronto.
La vda continúa ys copas corren entre nuestras manos haciendo brindis por doquier, los puros se
encienden,s risas ya no sé disimn y yo me encuentro en una esquina observándolos a todos. Hoy
debería estar en mi casa cenando con mi Nadine y me encuentro rodeado de los due?os des
empresas más grandes borrachos a mas no poder y riéndose des anécdotas con secretaria.
―Me voy.― Lesunico mientras me acerco a ellos y les doy mano.
―?Ey! Valois...?Cómo que te vas? De aquí nos iremos con los coreanos al karaoke, y tal vez... con
unas sugar babies.― Y se ríe.
―No gracias, ma?ana tengo que despertarme temprano. ― Miento y luego salgo del lugar sin prestar
atención a todas los ruegos de mis homónimos que sólo quieren seguir fiesta.
Una tormenta cae afuera, así que uno de los empleados del hotel me escolta con una paraguas hasta
―Vamos a casa.― Leunico al chofer y él sin pensarlo dos veces maneja hasta mi piso que se
encuentra a unas cuadras de ahí.
Antes solía vivir en una casa enorme as afueras de ciudad sin embargo, después de que mi
familia murió decidí vende con todo y muebles y refugiarme en un piso más chico, uno que
prácticamente sólo fuera para mí. Al llegar me bajo sin esperar al chofer y camino hacia entrada del
edificio para después subir en el elevador y llegar a mi piso que se encuentra hasta arriba, casi
This content ? N?v/elDr(a)m/a.Org.
tocando el cielo. Me quito el abrigo lo dejo sobre el sofá, tomo correspondencia que Vivianne fue a
dejaro todass tardes junto con los papeles que debo revisar detenidamente y pongo sobre
barra de cocina.
Me dirijo a mi habitación, me quito ropa para darme un duchazo rápido y quitarme el frío. El agua
caliente me reconforta, me hace sentir que estoy vivo mientras ésta quema mi piel. últimamente hago
este tipo de cosa para sentirme vivo, sentir el calor en palma de mi mano, el frío intenso en el
invierno, hasta el picante enida... y eso que no solíaerlo.
Salgo, me pongo ropa más cómoda, me preparó un té y me siento en s paraenzar a revisar
todos los papeles, no sé si sons once os doce de noche, sólo sé que este día ha terminado y
que he sobrevividoo lo hago desde hace cuatro a?os.
―Feliz aniversario mi vida.― Murmuro y luego me levanto del sofá y me voy a cama.