?a apartada de todas.
encontrándolo en situaciones incomodas o a medio vestir y con esta al menos les hacia recordar que deben llamar antes de entrar.
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trabajando otra vez”, pensó, dirigiéndose al lugar.
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—la aldea y en
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—además esto no se necesita hacer mucho esfuerzo
algo melo pides
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—mas tarde o
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—saco
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después de comer, mientras ambos se sentaban a la mesa. El tema del proyecto quedó suspendido por un momento, pero en la mente de Erik, la idea de hablar con Lera se convirtió en la siguiente tarea importante.
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atarde
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la charla completamente.
En el patio exterior del taller, Jaia y las gemelas, Jerut y Alisha, estaban entregando algunas herramientas de madera gastadas a Lera, quien las inspeccionaba con atención.
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—algún fallo en ella —agregó Alisha con una sonrisa ligera.
como era casi costumbre al estar juntas para jugarle bromas.
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de gemelas, se detuvo por un momento, inclinando la cabeza como si estuviera pensándolo. Luego sonrió, ocultando cualquier se?al de vacilación.
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—de nuevo.
—de nuevo en nuestra trampa tarde o temprano.
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volvió a entrar para dejar las herramientas de las mayores en su mesa de trabajo.
entrada de la caba?a de Lera, Erik notó que estaba más aislada que el resto de las viviendas. El lugar tenía un aire funcional, con varias pieles al sol y algunos objetos improvisados esparcidos alrededor. Desde una ventana abierta salía un aroma peculiar, mezcla de cuero curtido y hierbas desconocidas.
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—volviendo a salir ya con las manos libres—. Aunque admito que a veces incluso yo necesito aire fresco.
—peque?o descanso ese momento—. ?Qué los trae por aquí?
—es para un proyecto —respondió Suri con entusiasmo.
—tus herramientas para algo indebido.
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algunas pieles y cueros, y finalmente algo en el fondo captó su atención. Ahí estaba la piel del lagarto gigante, ya trabajada, colgada en una pared como si fuera un trofeo.
su cuerpo, y su mano fue instintivamente hacia la cicatriz en su costado , el recuerdo físico de aquella feroz batalla. Su respiración se tornó pesada por un instante, casi como si reviviera el enfrentamiento.
con Becca y Hada para vencerla, y aquel enfrentamiento había dejado marcas tanto físicas como emocionales.
esa bestia la había perseguido, un escalofrío la recorrió y, sin pensarlo, se aferró a l de Erik como si buscara protección.
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—a que mataste , verdad?
—e lagarto fue... difícil olvidar algo así.
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—aldea —explicó Erik—. Son reptiles grandes, con escamas duras y dientes afilados. Hay , pero ninguna tan grande como este.
—aldea tienen criaturas así? —preguntó Lera, intrigada.
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—se acercaba a en u de trabajo.
—es para un proyecto. Algo grande, de unos… —hizo una pausa, tratando de buscar las palabras adecuadas—. De unos dos metros de largo por uno y medio de ancho.
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izquierdo y luego extendió su brazo completamente hacia el lado.
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—creo que teng algo de este tama?o.
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—hacer nuestras ropas.
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cerca de Erik, observaba el rectángulo en el suelo con asombro.
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—reparar la herramienta de hilado.
de hueso afilados y retales de piel por todas partes.
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—Además encontramos esto también —dijo, se?alando el objeto junto a la lanza—. aco extra?o, pero supusimos que tenía algún valor para ti, así que lo trajimos también.
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—me ayudo bastante en el bosque —dijo en voz baja, como recordando.
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—experiencia haciendo una, así que hice lo mejor que pude.
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lanza y miró a Suri, quien le sonrió para tranquilizarlo.
—la mochila, por ahora, la posibilidad de
Antes de salir miro suN
alistaba para salir del taller, Lera lo detuvo con un gesto de la mano.
—de la mochila. Me pareció curioso y pensé que querrías verlo.
—de metal.
—de metal?
—aldea, pero lo guardé porque me recuerda… —hizo una pausa, su voz se volvió más suave—. Me recuerda a casa.
—material que mencionaste antes, ?verdad?
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—especie de roca muy especial. No es común encontrarlo, pero se puede trabajar y moldear para muchas cosas útiles.
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—l trabajo con metal los hizo.
y dura piel del lagarto. Aunque los había visto en acción, seguían resultándole inquietantes.
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cerca de ellos, dio un paso adelante, extendiendo una mano para tocar uno de los cuchillos.
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—Hace mucho tiempo que no había visto algo tan bien hecho. Pero, como le dije a Suri, hay que usarlos con cuidado.
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Lera.
—pudiéramos encontrar algo de metal y tuviéramos las herramientas necesarias, podría intentar trabajar, pero es un proceso complicado.
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metiéndolo en un rincón bien protegido.
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cuchillos le hacía pensar en todo lo que aún no entendía de este lugar.
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—ella sabía muchas cosas. Más de las que cualquiera podría imaginar.
—ella sabía mucho. Siempre decía que había aprendido todo de su madre y de su abuela. Pero lo que más aprendimos de ella fueron su paciencia y sus ideas para resolver problemas.
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—ella, era una excepcional. Es una lástima que ya no esté. Me hubiera encantado conocerla. Estoy seguro de que sabía cosas que yo también podría haber aprendido… Quizás hasta cosas más útiles .
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le?a, los vio salir del taller. Notó las expresiones apagadas de Erik y Suri. Intrigada, decidió acercarse al taller después de que desaparecieron por el sendero.
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—saco grande. Intentó explicarme con medidas, pero no entendí mucho. Según él, algo llamado "metro" se mide de un hombro al brazo extendido. Era muy específico con el tama?o.
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—que veía en mucho tiempo y raro. Me dijo que están hechos de metal y que trabajar con eso es muy complicado. Según él, es algo difícil de encontrar y trabajar.
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—piel que había quedado sobre la mesa—. Aunque, conociendo a Erik, seguro ya está ideando una solución diferente.
—saco extra?o. Dice que se llama hebilla y que es dematerial llamado "metal". Según él, la mochila, pero parecía más nostálgico que otra cosa. Ah, y Mika estuvo observando todo con esos ojos de cazadora que tiene. Siempre alerta, como si Erik fuera a hacer algo raro con nosotras.
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a la aldea del taller de Lera, el silencio que los envolvía era más pesado de lo habitual. Erik caminaba despacio, con la mirada perdida en el suelo, como si estuviera en otro mundo. Sus hombros, que normalmente estaban erguidos y llenos de determinación, ahora parecían hundidos bajo un peso invisible.
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?os podía dar, mientras las gemelas hilaban lana con movimientos rápidos y coordinados.
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—con Lera. Quería pieles, pero no había suficientes en el taller de Lera. Pensé que tal vez ustedes podrían ayudar.
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colocarlas en el suelo, formando un rectángulo que representaba el tama?o del proyecto de Erik.
—un saco grande, pero estoy segura de que es algo importante. Erik siempre está pensando en .
rectangulo improvisado en el suelo, mientras Jerut y Alisha observaban con curiosidad.
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formado.
—hilo. Más de lo que usamos, en realidad —dijo Jaia, sonriendo—. Especialmente porque Lera nunca quiere trabajar con ella. Siempre se queja de que lleva demasiado tiempo.
—chica tiene la paciencia de un cachorro.
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—contento y agradecido.
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en sus pensamientos. Mika estaba de pie, apoyada contra la pared, observándolo con los brazos cruzados. Aunque no era de las que solían entablar conversaciones, el estado pensativo y callado de Erik era demasiado evidente como para ignorarlo.
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movió la cabeza, sorprendido por el tono tranquilo de Mika.
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—Ahora estás… no sé, más callado.
centro su mirada a Mika.
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—Tu proyecto? —preguntó Mika con un toque de ironía, intentando aligerar el ambiente.
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se abrió con ella.
—al verlas tan unidas como familia y compartir con ustedes. Extra?o mi hogar, mi familia… Y aunque estoy agradecido con ustedes, no dejo de sentirme como un intruso.
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—un tiempo allí hasta que mis abuelos me encontraron y me llevaron con ellos. Fueron buenos conmigo, pero nunca pude dejar de extra?ar a mi familia.
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—mientras sobrevivía en el bosque, aunque el vacío nunca desaparece del todo.
—mucho tiempo, antes de que aparecieras. Fue un lagarto más peque?o que el que enfrentamos contigo, pero igual de peligroso. No tuvimos suerte esa vez.
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—embosco mientras estábamos del bosque. —Mika hizo una pausa, su expresión endureciéndose—. No sobrevivieron.
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—mis compa?eras.
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retiro su mano de su top, fingiendo que no había pasado nada, mientras Erik se ponía de pie, sorprendido por la energía de Suri.
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—Jaia y sus hermanas quieren ayudarte—dijo Suri, gesticulando con entusiasmo.