Capítulo 49
Capitulo 49
Aunque Flynn bromeaba, estuvo de acuerdo.
“Sabia que eres el mejor Silvia, intentando suavizar tension entre ellos, tomd del brazo a Raul Siempre sentia una cierta
tensi6n entre los dos, pero no podia explicar exactamente por qué.
Raul estaba a punto de convertirse en el yerno de familia Bécquer. La Corporacién NOVA era mucho mas grande que
Satellite Business, y familia Guzman no podiapetir con familia Bécquer en términos de conexiones sociales.
No queria pelear con Flynn solo por causa de ra
Dijo cortesmente, “Gracias, Flynn.”
Flynn sonrio ligeramente.
Recogi6 una revista yenzo a hojea casualmente. Su actitud era un poco fria, y los encantos de Silvia no parecian tener
ningun efecto.
s cuatro y media de tarde, Flynn se levanto para irse.
“Tengo asuntos que atender, me voy”
Los padres de Flynn rara vez tenia oportunidad de verlo, asi que esperaban que se quedara a cenar
“La proxima vez! Realmente tengo cosas que hacer” Flynn acaricié cabeza de su hermana.
Despues de que Flynn se fue, Ratil también anuncié que no neaba quedarse a cenar.
Temerosa de que se sintiera incémodo, Silvia encontré una excusa para el. Lo pafié hasta su auto y le dijo con
sentimiento: “No te lo tomes a pecho, mi hermano siempre ha sido asi, no es especialmente calido con nadie.”
Raul solto sonfisa fria.
Si no era calido con nadie, gqué era ra para él?
Sin decir una pbra, subié a su auto y salié tras Flynn.
Flynn, cons manos en el vnte, miré por el retrovisor.
Vio el auto de Raul
Sonrid y no intent quitarse de encima a Rati, simplemente condujo lentamente para asegurarse de que Rati pudiera seguirle
el ritmo.
Media hora mas tarde recogié a ra.
ra parecia haberse encontrado recientemente con Antonio, y tenia los ojos rojos.
Flynn no era especialmente detallista, especialmente cons mujeres. Pero esta vez, pregunté con suavidad: “Ya has visto a tu
padre, gpor qué lloras? Te duelen los ojos?”
“No estoy llorando ra intento disimr.
Flynn sonrid suavemente y se acerco a e para susurrar: “,Estas llorando porque pronto te voy a maltratar? Ya estas asi y
todavia no he hecho nada?”
ra esquivo su mirada.
Flynn sonrid, arranco el auto y echo un vistazo casual al retrovisor.
Tenia mucha paciencia, todavia lo seguia!
Era hora pico y habia algo de trafico.
Mientras esperaba el semaforo rojo, Flynn pregunt6 casualmente por Antonio, y ra le contd verdad.
“Esta maleta es tan pequefia, gtienes todo lo que necesitas?” Flynn pregunto de repente.
ra pens6 por un momento y dijo. “No hay zapatis para mujer en tu casa, pensé enprar un par.”
Flynn asintio
Bajo ventani del auto, encendié un cigarrillo y apoyd su codo en el borde de ventana eso seria suficiente para que el auto
de atras lo viera.
El trafico era muy lento y tardaron media hora en llegar al apartamento.
Flynn estaciono su auto al costado de carretera.
Se quitd el cinturén de seguridad y se gird hacia ra, diciendo Hay una tienda de articulos para el hogar al otrodo de
calle, ve y elige lo que quierasprar Voy a farmacia de enfrente aprar algunas medicinas”All text ? N?velD(r)a''ma.Org.
Mientras haba, saco una tarjeta bancaria de su billetera y le dio a ra contrasefia.
“A partir de ahora, todos los gastos del hogar se deduciran de esta tarjeta‘.
ra dud6 un poco, pero no rechazo Bajo del auto y entrd a tienda de articulos para el hogar, sin saber que era up lugar
frequentado por los vecinos de Flynn. Si iba mas a menudo, seguramente se encontraria con ellos
Flynn fum6 mitad del cigarrillo que le quedaba y después abrid puerta del auto
Camino hacia farmacia de enfrente, cogid dos cajas de condones del mostrador.
Les sostuvo en su mano, saco dos billetes de su billetera de forma natural y los entreg6 al cajero.
La cajera era una mujer de unos cuarenta afios, que se qued6 boquiabierta al ver a Flynn. Mientras escaneaba y cobraba, se
sentia toda alborotada por
dentro, deseando que Flynn usara esos dos productos que estabaprando... en e.