El aire estaba impregnado con un ligero olor a desinfectante.
nca se sintió inquieta por su repentino acercamiento, tragó saliva y parpadeó dos veces con sus
largas pesta?as.
Luego se?aló bata de hospital a rayas que él tenía medio abierta, que apenas ocultaba un cuerpo
atlético y tentador.
—Con esa pinta, ?cómo esperas que pueda dormir?—
Berto, aún más interesado, se encontró con sus ojos almendrados, su mirada intensa y desafiante.
—?Qué pasa, tienes miedo de que te seduzca?—
El rostro de nca se sonrojó, levantó mano para empujarlo y, por fuerza empleada, Berto golpeó
su espalda contra el cabecero de cama, emitiendo un sonido sordo.
—?Ay!—
Instintivamente se llevó mano al pecho, frunciendo el ce?o de dolor en su rostro refinado.
—Con esa fuerza, ?qué pretendes, asesinar a tu propio esposo?—
El rostro de nca se enrojeció aún más. —?Qué esposo ni qué nada, no digas tonterías, nosotros no
tenemos ningún tipo de rción!—
—Si no somos nada, ?por qué te pones tan nerviosa? ?Temes que serás responsable si me muero, o
es que si me muero, no habrá nadie que te satisfaga en cama?—
El sentimiento de culpa que nca empezaba a sentir desapareció porpleto.
Incluso en esos momentos, él no podía dejar de pensar en sus encuentros íntimos.
E lo miró con desdén. —Parece que estás lleno de vida, te ves muy saludable. Pues bien, quédate
en camao te corresponde. Puede que yo no pueda satisfacerte, ?pero esta cama seguramente
lo hará!—
Dicho esto, nca agarró su bolso y se dirigió hacia puerta.
Justo cuando abría, una enfermera que había escuchado el alboroto se acercó rápidamente.
—Se?orita nca, ?está todo bien? ?Qué le pasó al se?or Berto?—
nca echó un vistazo a Berto y dijo fríamente, —Parece que tiene fiebre, probablemente deberían
darle otra inyión para bajar temperatura.—
Berto —…—
—?Bang!— La puerta de habitación se cerró.
Solo quedó su suspiro solitario.
El pez simplemente no mordía el anzuelo.
Durante varios días, Evrie no le prestó atención a Farel.
Los dos estabanpletamente inmersos en una guerra fría.
Farel estaba sentado frente a su escritorio mirando los mensajes enviados en su celr sin respuesta
alguna, con el rostro visiblemente molesto.
Incluso había perdidos ganas de trabajar.
—Toc, toc, toc.—
La puerta de oficina se abrió y Joan entró con suptop para reportar el trabajo.
Después de terminar, esperó en vano una respuesta de su jefe.
Joan no pudo evitar echarle un vistazo.
—Joan, ?alguna vez has discutido con tu novia?— Farel preguntó de repente.copy right hot novel pub
—?Qué?—
Joan se quedó desconcertado, sin entender al principio.
Farel repitió con dureza, —?Has discutido?—
Una vez que Joan entendió, asintió rápidamente. —Sí, pero generalmente es e quien discute
conmigo. No me atrevería a iniciar una discusión, es muy difícil consr a una chica enojada;
simplemente opta por el silencio, ni siquiera deja que abrace…—
Farel pensó en reión de Evrie en los últimos días.
Fría, despiadada, ignorándolo.
Exactamenteo Joan había descrito.
Nunca habían discutido antes.
Incluso si tenían un desacuerdo, él se enojaba y e lo seguía, mimándolo dulcemente.
Ahoras tornas habían cambiado.
Finalmente estaba experimentando lo que se sentía ser ignorado.
Joan, astuto, adivinó de qué se trataba yenzó a sondear con caut.
—Sr. Haro, ?se ha peleado con se?orita Evrie?—
Farel guardó silencio, sin decir nada.
Joan se adntó,partiendo su experiencia.
—Si el problema no es tan grave, ?por qué no vas e insiste un poco?—
Farel respiró hondo.
Era plenamente consciente de que su problema con Evrie era más profundo.
Lo que se interponía entre ellos era Valerio.
Simplemente insistir no haría más que enfurece.
Farel se masajeó frente y con un gesto le dijo a Joan que se retirara.
—Está bien…—
Joan obedeció y se dirigió hacia salida. Después de unos pasos, se detuvo y volvió.
—Por cierto, Sr. Haro, ?ha revisado el n para el zoológico de animales salvajes? ?Qué le parece,
podemos proceder con él?—
La imagen de Evrie furiosa aque noche cruzó mente de Farel.
Pensó por un momento y dijo con voz grave, —Déjalo por ahora.—
—De acuerdo.—
Joan dio unos pasos y se detuvo de nuevo, regresando.
—?Qué sucede ahora?— Farel levantó sus párpados para mirarlo.
Joan vaciló un poco —Se?or Haro, quisiera pedir permiso esta noche para celebrar una fiesta.—
—Ya has pedido permiso tres veces para San Valentín.—
—Esta vez es para Halloween.—
Farel—…
…—
El frío de su propia soledad era doloroso, pero el amor de los demás lo dejaba sin defensas.
Cerró sus ojos y con un gesto de mano dijo—Ve.—
?El cumplea?os de Se?ora Serra?
Farel reflexionó por unos segundos, recordó algo sobre eso.
Hace un par de días su madre le había mencionado que debíaprar un juego de joyaso regalo
de cumplea?os para Se?ora Serra.
Owned by N?velDrama.Org.
No esperaba que fuera hoy.
Y mucho menos que Evrie también asistiría.
Levantó mirada y con un gesto mó a Joan —Préstame el disfraz que tu novia tepró.—
Joan—??—
—El costo lo pones en mi cuenta, te pagaré el doble.—
As ocho de noche.
Farel llegó a fiesta de cumplea?os de Se?ora Serra.
La GMA y familia Serra tenían una rción de cboración, y Victoria se llevaba bien con Se?ora
Serra, así que entrar fue fácil para él.
El banquete estaba lleno de risas y aromas, con los invitados entrzando copas y conversaciones.
Después de entregar el regalo a Se?ora Serra y felicita, Farel dejó que su mirada vagara por
s.
A lo lejos, vio una figura delgada y familiar en entrada.
.copy right hot novel pub