Capítulo 201
Linda sintido su meji ardia con marca de cinco dedos rojos.
—Evrie, 4cdmo te atreves a golpearme? ¢ Estas loca o qué? — exmé con una mez de rabia y asombro.
Aun en shock, Linda miraba con los ojos bien abiertos, era incapaz de creer lo sucedido.
—Esa cachetada es por primera vez que me traicionaste, cuando casi entierran viva a Anita—, le dijo Evrie con una voz que
cortaba el aire.
—jPaf! — Un segundo golpe reson en el silencio.
—Y esta, por empujarme del carro, por tu segunda traici6n—.
—jPaf! —All content is ? N0velDrama.Org.
—Y esta es por cuenta de Farel—.
Evrie agité mano con una frialdad que parecia ajena a e misma.
—Desde hoy, no quiero volver a verte nunca mas,rgate—.
Después de tres bofetadas, piel de Linda se tifid de rojo, su mente zumbaba, pero no se atrevid a responderle.
E sabia que se lo merecia.
Yparado con humicién que sufrid en el parque infernal de Leandro Reyes, esas cachetadas no significaban nada.
Solo queria volver a su pais, no importaba lo que Evrie le dijera.
Linda no replicd, simplemente se cubrid cara y se fue rapido.
Joan, que habia sido testigo de escena, en su mente le levant6 el pulgar a Evrie.
Antes pensaba que esta chica era solo un amorio sin mucha cabeza, pero ahora veia que e tenia caracter.
Sobrevivir en el Triangulo Norte tanto tiempo y salir con tal dignidad, era primera que lo lograba.
El destino de Linda no terminaria asi de simple.
La llevaron de vuelta a embajada, confirmaron su identidad y, tras el interrogatorio, enfrentaria cargos por los crimenes
cometidos en el Triangulo Norte,o por ejemplo lesiones intencionadas, prostitucién yplicidad criminal.
Evrie espero fuera de habitacion por unrgo tiempo.copy right hot novel pub
Cuando Joan volvid, se levanté rapidamente para preguntar sobre el estado del Parque LR, bajo el control de Leandro.
—Joan, ya termino el enfrentamiento? ;Quién gano? —
—Ya acabé—,, le respondio é! con sinceridad. —Nuestro objetivo era crear caos para rescatar a gente, y ya lo hicimos. No
hay razon para seguir peleando—.
—<¢Quién gan6? — Joan sonrié antes de responderle. —Después de los disparos, no hay ganadores. Todos pierden algo—.
Evrie bajo mirada.
Ahora entendia que en una bata real no importaba el resultado, sino el caos en si.
Penso que el Parque LR de Leandro seria ocupado pors autoridades, pero era demasiado ingenua.
—No te preocupes, Evrie. Aquis fuerzas estan entremezdas, el desorden es grande. Peleas hoy y mariana también. El
Parque LR, el lugar donde estabas es de lo mejorcito. Menos mal que no caiste en esa pequefia ciudad de aldo, esa si que
es estacion terminal, de que no se vuelve—.
Evrie se encogiéd de hombros involuntariamente.
Si el lugar de Leandro ya era terrible, no queria ni imaginar cémo seria esa otra pequefia ciudad.
Pensando en Anita, que atin estaba alli, se armo de valor para preguntarle.
—Joan, gqué hacen aqui con los muertos? —
—gTe refieres a los que caen en manos de Leandro? — Joan le pregunt6 con una ceja levantada.
—Si—, asintié Evrie. —Tenia una amiga que murio alli, durante el tiroteo—.
Nunca olvidaria mirada brinte y llena de esperanza de Anita.
Recordaba su deseo constante de volver a casa.
Joan hablo sin rodeos, con una crudeza que reflejaba realidad.
Asi erans cosas por aqui.
Evrie se sintié abrumada por tristeza, desanimada en extremo.
Cerré los ojos, y en su mente resonabans pbras ingenuas y esperanzadas de Anita.
—Hermana, ¢de verdad tendremos oportunidad de escapar? —
—Cuando salgamos, te juro que nunca mas saldré del pais. —
— Sera esto el destino? ,Podremos salir, verdad? —
—No quiero quedarme aqui, por favor, tienes que sacarme de aqui —
Lasgrimas corrian por sus mejis y caian sobre el suelo de marmol.
Evrie bajo mirada, con un aire de tristeza.
Sabia que Anita nunca volveria a casa.
Su cuerpo quedaria en ese lugar para siempre.
Por noche.
Evrie se qued6 dormida aldo de cama de Farel.
Después de un dia y una noche de correr de undo a otro, estaba tan agotada que se quedo dormida sin darse cuenta.
Cuando Farel despertd, vio esa escena.
Parecia inquieta, con una ligera arruga entre sus cejas, y de vez en cuando, una expresién de miedo y nerviosismo cruzaba su
rostro.
Era evidente que estaba teniendo una pesadi.
— Ya te despertaste? —