Capítulo 260
Catalina siguió atendiendo a pacientes ens calles de Laurania, ya fueran de Clusia o de Laurania.
No paró hasta agotar todass drogas de su moch.
La acupuntura podia ayudar as personas a curarse y deteners hemorragias, pero seguian
necesitando fármacos para esterilizar sus heridas.
Cuando se levantó, se sintió mareada y casi se cae de espaldas. Afortunadamente Alejandro apoyó
a tiempo.
“Catalina, terminemos el dia. Hay muchos heridos y no puedes salvarlos a todos. Apenases en
todo el día“, dijo Alejandro, con el corazón dolorido por e.
Ellos se encontraron con ni?os, mujeres y ancianos heridos cada pocos pasos. Ni siquiera tuvo tiempo
de descansar. Le dio deer dos barras de chocte y dos trozos de galleta mientras e esperaba
que le quitarans agujas “Me temo que tendré que dar por terminado el dia. Use todass drogas que
tenia conmigo. Veremos cuando salgamos ma?ana“, dijo Catalina impotente, frotandose frente,
“Regresemos. Hay tanta gente herida. No podemos salvarlos a todos. Ya has hecho lo mejor que has
podido“, consoló Alejandro.
“Mmm“, respondió Catalina.
Después de regresar al campamento, Catalinaió rápidamente y estaba lista para irse a cama.
Pero cuando volvió aprobar sus medicamentos, descubrió que no quedaba mucho,
Especialmente los que se utilizan para detener el sangrado y aliviar el dolor. Hoy, metió mayoría de
ellos en su moch y los usó todos.
Incluso no quedaba mucho del anestésico que Hugo le preparo,
Se preguntaba cómo entregarle los medicamentos que necesitaba.
Al ve fruncir el ce?o, Alejandro preguntó con preocupación: “?Qué te molesta?”
N?velDrama.Org owns all ? content.
“Hugo me ha preparado muchos medicamentos, pero hoy casi se acaban. La mayoria de los que
quedan son medicamentos para el resfriado y antifebriles con efectos especiales. Ya no quedan
medicamentos para lesiones traumáticas“, respondió Catalina un poco molesta.
“?Por qué me quedé sin ellos de inmediato? Debería haberlos solucionado. Incluso si hubiera usado
mitad de ellos, podria haber salvado y tratado a más personas, se dijo a si misma.
Pero ahora no podía salvar a gente con medicamentos para el resfriado.
“Catalina, has hecho lo mejor que has podido. Ya has salvado a mucha gente hoy. Hiciste un trabajo
increible. Quédate con el resto des drogas, idé acuerdo?” Alejandro dijo con voz reconfortante.
No queria que e corriera más riesgos. Aunque fue una tregua, todavía habia forajidos intentando
provocar guerra
nuevamente.
No podía salir con e en ningún momento. Tenia mucho trabajo que hacer, asi que no tenia tiempo
para salir con e
ma?ana.
“Hice lo mejor que pude. ?Has enviado a esos clusianos que salvé hoy al consdo?” -Preguntó
Catalina. No le importaba si se habia quedado sin drogas. Todo lo que podía pensar era en cuando
podria salir ma?ana.
“Si, lo he hecho, respondió Alejandro suavemente. “Necesito implementar tareas ma?ana. Puede que
este ocupado todo el dia. Tu quedate en el campamento y haz tu trabajo en seguridad de
información
09:13 Wed, 24 Apr MB
Capitulo 260.
“Hice un arreglo hace mucho tiempo. Cuandoience misión, se activará el software que
configuré, que puede monitorear todas partes en Laurania excepto el pcio de reina. Puede
ayudar con tus operaciones. Sebastián y Sabino pueden cborar contigo para monitorear cualquier
ubicación que desees“, respondió Catalina,
Alejandro sintió que algo andaba mal mientras escuchaba. Casi recibieron tarea al mismo tiempo.
?Cuándopleto.
este software!
Se pregunto si e lopleto noche anterior.
(No significaba eso que no había dormido en toda noche?
“?Estudiaste este software toda noche sin dormir?” preguntó
Catalina asintió obedientemente. Fue un pocoplicado crear una taforma, configurar los
servicios de vigncia y conectar todass camaras de vigncia a este software. Había que hacer
demasiadas cosas, así que le llevó mucho tiempo.
Tu… Alejandro no supo que decir por un momento. Al escuchar lo que Catalina había hecho, supo que
les podría hacer un gran favor. Era una gran especie de pluma en su gorra.
Seria demasiado sentimental si hara demasiado.
“Que descanses bien hoy. Haremos de ello ma?ana“, él dijo.
“Espera. Tengo un favor que pedirte“, dijo Catalina, pensando de repente en una manera. “Enviaré a
alguien a recogers drogas de Hugo. ?Puedes darle luz verde para transportas al campamento?”
Ahora estaba en el campamento y tenia que seguirs normas para entrar y salir. Alejandro no
aprobaría que e abandonara el campamento tan fácilmente por una buena razón.
Pero podria pedirles a sus hombres que le trajerans drogas si él le daba luz verde.
?Por qué no penso en eso ahora!
Fue culpa de Daniel por no contarle sobre tarea en primer lugar. La sorprendieron desprevenida
porque se estaban acabandos drogas.
Alejandro quedó atónito.
“?Qué tal esto? Pidele a Hugo que prepare los medicamentos que necesitas, y haré que Elmer y
Limbert los traigan. No te preocupes más por eso, ide acuerdo?” respondió, sabiendo que a Catalina
se le ocurriria tal idea.
Salvaría al paciente que quería salvar de todos modos. Con respecto al gobierno de Dana, e se
negó a tratar a alguien solo
porque era malo.
Estaba dispuesta a tratar y salvar a genteún, incluso gratis.
“Está bien, te lo dejo a ti. No hay tiempo que perder. Le pediré a Hugo que prepares drogas ahora“,
dijo Catalina. Ignorando a Alejandro, mó a Hugo y le pidió que preparara toda droga que pudiera.
También ordenó a Buenaventura producir droga lo antes posible.
Al día siguiente, Alejandro no dejó salir s. Al final, seprometió y consiguió que dos soldados
la pa?aran.
“Esmeralda, ?qué hacemos aquí?” preguntó uno de los soldados. Seria bueno quedarse con
Esmeralda, pero ellos también querian participar en misión.
“?Por qué no regresas primero? No te preocupes por mi. Cuando se me acaben estas drogas,
regresaré“, dijo Catalina. Necesitaban desesperadamente personas parapletar tarea. Estaba un
poco avergonzada de que dos de ellos protegieran.
Capitulo 260
Cuando Catalina se encontraba con alguien que había resultado herido,enzaba a tratarlo con
acupuntura y a darle medicamentos nuevamente.
Pronto, apareció de repente un grupo de personas. Los rodearon por dnte y por detrás.
El hombre que estaba frente a e preguntó en un clusiano quebrado: “E–eres el médico que
mencionaron ayer?”
Penso: “Parece tan joven“. ?Cómo podría ser doctora? ?Podría ser una estafadora?
El hombre detrás de e haba clusiano con fluidez. “Escuché que ayer apareció una diosa en esta
área y trató a los heridos. Apuesto a que eres el médico, ?verdad?”
Su voz era agradable. Catalina supuso que era joven, no mayor que Alejandro.
(5)
Retirós agujas y miró hacia adnte. Hizo un gesto a sus dospa?eros para que contactaran a
Alejandro de inmediato.
Lamentablemente sus celres no tenian se?al.
Catalina se sobresaltó.
Sacó su teléfono y panta negra se iluminó por un momento. E eliminó su bloqueo de se?al en
un minuto, s pa?antes pudieron mar a Alejandro enseguida.
Se volvió para mirar al hombre detrás de e. No parecia un soldado sino un noble con un rostro
hermoso.
El hombre también quedó atónito al ve. Incluso parecía un poco asustado.