La mada de Gabriel me hace moverme del mismo lugar en el que Lilly me dejó. Todavía no puedo creer que me haya dicho eso. Cuando Liam estaba vivo, a e nunca pareció molestarle no tener hermanos. Nunca pidió uno, así que tengo curiosidad por saber de dónde vino el cambio repentino.
Ahora sé que te estarás preguntando por qué Liam y yo nunca tuvimos hijos a pesar de haber estado casados ??durante tanto tiempo. La verdad es que lo intentamos. Liam siempre quiso una familia, hijos propios. Sé que amaba a Lillyo si fuera suya, pero también quería su propia sangre.
Quería darle eso. Quería agradecerle por haber estado ahí para mí cuando no tenía a nadie. Por casarse conmigo y darle a Lilly una familia. Tener a su bebé no era pedir demasiado y no veía ningún problema en ello.
Como dije, lo intentamos, pero no pasó nada. No fue hasta un a?o antes de su muerte que finalmente aceptó hacerse un chequeo. Fue desgarrador saber que no podía tener hijos. Ese día en oficina, vi que se le apagaba un poco luz. Ese día, enterarse de que no podía tener hijos, algo se rompió en su interior.
Después de eso, no volvió a ser el mismo. Siempre había una especie de tristeza y oscuridad aferrándose a él después de ese día.
Dejando atrás esos pensamientos dolorosos, salgo de mi habitación y sigos voces de Lilly y Gabriel.
“Le estaba diciendo a mamá que no me importaría que ustedes dos me dieran un hermano”, le dice Lilly a su padre.
Me detengo en seco, no puedo creer que e pueda decirle algo así a Gabriel. Gabriel, por otrodo, parece sorprendido por su pregunta.
—Oh, mira, llegamos tarde… ?Qué tal si nos vamos? No queremos hacer esperar a tus abuelos, Lilly —interrumpo, ahorrándole a Gabriel tener que responder incómoda pregunta.
Me muevo y tomo mano de Lilly, llevánd fuera de habitación. Entramos en el ascensor, ya que vivíamos en un ático con ascensor privado. Estaba en silencio mientras bajábamos por los pisos.
Estaba ansiosa, pero estaba haciendo todo lo posible por contrr ansiedad. Lo único que me daba miedo era que los padres de Gabriel me odiaran por esconder a su nieto. No habíamos hado mucho sobre el primer encuentro, pero acordamos que le dejaría har a él.
El ascensor suena cuando bajamos. Se abre y salimos, encaminándonos directamente hacia el coche que nos espera. Una vez dentro, el conductor se marcha.
—?Por qué ninguno de ustedes ha dicho nada sobre hermanos? —pregunta Lilly a los pocos minutos de empezar el viaje—. ?No quieren tener más hijos?
Suspiro de frustración. Debería haber sabido que Lilly no dejaría pasar el asunto tan fácilmente. Era terca hasta méd, igual que su padre.
Yo quería tener más hijos, pero ?cómo podía decirle que no era posible con Gabriel? E no conoce los términos de nuestro matrimonio y espero que nunca los conozca. Con el contrato en vigor, no había esperanzas de ampliar familia. Además, dudo que Gabriel quiera tener más hijos conmigo, dado lo mucho que me odiaba en aquel entonces.
—Lilly, este no es el lugar para har de esto —trato de pasar por alto su pregunta, porque sin saberlo estaba poniendo a Gabriel y a mí en una situación incómoda.
—Pero realmente quiero saberlo —se vuelve hacia Gabriel—. Ya que eres mi padre, ?está bien si te mo papá?
Tanto yoo Gabriel nos quedamos impactados cuando e pregunta eso. Fue un gran paso para ambos. Un gran paso.
—Sí, será un honor para mí —responde Gabriel con voz entrecortada y llena de emoción.
—Perfecto, ahora responde mi pregunta —dice e, mirándolo directamente.
Sin quererlo, me río de su mentalidad unidirional. Me encantó tenacidad de Lilly. E no es des que se rinden tan fácilmente.
—Tendrás hermanos, pero en un futuro cercano —intervine, ahorrándole a Gabriel tener que responder.
Los ojos intensos de Gabriel estaban vados en mí. Me moví incómodo en mi asiento y me volví hacia Lilly para evitar su mirada prante.Còntens bel0ngs to N?(v)elDr/a/ma.Org
No estaba segura de si alguna vez me casaría.
de nuevo, pero estoy seguro de que una vez
Gabriel encuentra a su rival.
Mujer que lo llevará a su
De rodis, formará una familia y Lilly podrá tener a sus hermanos. Contenido
Encogiéndose de hombros, me mira. “Está bien… pero te lo recordaré si decides tomarte tu tiempo,o puedes ver, no me estoy volviendo más joven”.
Sinceramente, me recuerda a esos padres rega?ones que siempre presionan a sus hijos para que les den nietos.
—Está bien —refunfu?o—. De todos modos, ?estás emocionada por conocer a familia de tu papá?
—?Sí! —su grito resuena en el peque?o espacio—. Tengo tantas preguntas y me muero por respondes. Espero que les guste.
—Estoy seguro de que así será, Lilly. No tienes nada que temer —le asegura Gabriel, lo que funciona porque e se tranquiliza visiblemente.
A partir de ahí, el viaje se llena de Lilly.
contándonos todass cosas que les va a preguntar a sus abuelos. Todass
Cosas que va a har con su prima y su entusiasmo.
sobre unirse a nueva escu.
Demasiado pronto, entramos en una gran finca justo antes de que el coche se detenga frente a una casa enorme. En aquel entonces, nuestra casa era enorme y también lo era nuestra finca, pero no tenía nada que ver con casa de familia Wood. El conductor detiene el coche, sale y nos abre puerta.
“?Estás listo para esto?”, pregunta Gabriel, agarrando mi mano y de Lilly.
—No… definitivamente no —murmuro, tratando de contrr mi nerviosismo.
“Todo estará bien, confía en mí”
Quiero, pero no puedo.
Nos conduce hacia puerta. Cuando llegamos, abre y nos hace pasar.
—?Mamá! ?Ya llegamos! —grita mientras caminamos por el amplio pasillo.
La madre de Gabriel es tan hermosao recuerdo. Ni siquiera se nota que tiene más de sesenta a?os.
???
—No tienes que gritar, ?estás intentando romperme los tímpanos, Gabe? —dice e, saliendo de lo que supongo que es cocina, sosteniendo un pa?o de cocina mientras se secas manos—. ?Y qué quieres decir con ‘Rowan ya está aquí con su familia, así que de quién estás hando?’
Cuando Gabriel no responde, e levanta cabeza. Sus ojos se posan primero en Gabriel, luego en mí. Hay confusión en ellos mientras me mira. Luego se dirigen a Lilly, quien saluda con mano. Sus ojos se abren de par en par por sorpresa y esa es única advertencia que recibimos justo antes de que se derrumbe.