—Harper, ?quieres bajar del coche? Me estás haciendo perder el tiempo —me espetó Gabriel.
Levanto cabeza y lo miro. Tenía el ce?o fruncido y parecía impaciente e irritado. Suspiro antes de salir. éste era el Gabriel al que estaba acostumbrada. Frío, arrogante y grosero.
Me odo falda antes de coger mi bolso. él empieza a moverse y yo lo sigoo un cordero al que llevan al matadero. Estaba tan nerviosa que sentí que el corazón se me iba a salir del pecho.
Estaba entrando en el mundo de Gabriel. En su dominio. Era un poco incómodo y aterrador estar en un lugar donde él tenía control total sobre cada aspecto.
Gabriel presiona el botón del ascensor y este se abre. Entro, me paro a sudo e intento calmar mi corazón palpitando desbocado.
“Los únicos que tienen eso a este ascensor son mi familia y nos lleva directamente al piso superior, donde están nuestras oficinas”,ienza y continúa: “Te agregaré al sistema para que no tengas que usar el ascensorún”.
Estoy asombrado por este nivel de prestigio. Sí, mi familia era rica, pero nunca tuvimos un ascensor privado en nuestro edificio. Todos, incluido el director ejecutivo y familia fundadora, utilizaban los dos ascensores que había disponibles. “Está bien”, respondí.
“También te proporcionaré tu propio coche y conductor”, a?adió, mientras sacaba su teléfono. “Sabes que trabajo hasta tarde, y estoy seguro de que querrás irte a casa temprano por Lilly, así que puedes irte as cincoo el resto a menos que quiera que trabajes más allá del horarioboral. También puede llevarte a cualquier otro lugar al que quieras ir”.
Asiento con cabeza, no necesitaba mi propio chofer y podía conducir yo mismo, pero no estaba de humor para empezar una discusión con él.
Estar en casa por noche era una des cosas que me preocupaba. Llegó a casa solo unos minutos antes de que Lilly se fuera a dormir. Me gustaría estar allí con e después del horario de trabajo. Ayuda con sus deberes y cenar juntos. Me alegro de que fuera lo suficientemente considerado con mis noches.
“Llegaremos a trabajar juntos excepto los días que tenga que estar en oficina más temprano de lo habitual y los pocos días en que salga temprano del trabajo”, dijo.
“?Por qué?”
No lo entiendo y, para ser sincero, no es buena idea estar juntos tanto tiempo. No quiero distriones. Mi objetivo principal es terminar estos dos a?os y llevarme el legado de mi familia. “Estamos casados. La gente espera que estemos enamorados. Todo el mundo sabe que no soy exactamente un hombre de una s mujer y ninguna mujer ha sido capaz de atarme…”
Lo interrumpí antes de que pudiera terminar su frase: “En otras pbras, saben que eres un mujeriego”.
Me mira fijamente, pero no me molesta. Puede mirarme con enojo todo lo que quiera. No dije nada malo. Solo estaba exponiendo los hechos.
“Como decía, me conocen, así que pensarán que tienes que tener algo especial para que puedas conquistarme, por eso tenemos que darles lo que quieren, el tipo de cosas cari?osas… Eso incluye ir a trabajar juntos, abrirtes puertas,er juntos y asistir a eventos juntos. También podemos ir a cenar juntos y esas cosas”.
—No has en serio —lo miré en estado de shock.
No bastaba con trabajar junto a él, sino también con almorzar juntos y asistir a eventos… Eso es pasar demasiado tiempo juntos.
“Oh, hablo en serio”, me sonrió, obviamente con sarcasmo. “La junta directiva quería que sentara cabeza y me casara. Tenemos que convencerlos de que finalmente encontré a mi media naranja”.
La puerta se abre a un espacio exquisito, con paredes ncas, arte expresivo y una alfombra de aspecto caro. él coloca una mano en mi espalda baja y me guía.
—Buenos días, se?or Wood —dicen al unísono dos mujeres, deteniéndonos.
Me miran con curiosidad, sus ojos fijos en mano de Gabriel en mi espalda.
—?Qué estáis haciendo aquí? —les preguntó con voz tan fríao Antártida.
Una guapa rubia responde, tartamudeando voz: “Solo estábamos entregando los documentos que pediste al director general y al jefe de finanzas”.
“Sabes perfectamente que no tienes permitido subir aquí. Que esta sea última vez que vengas. O Christopher viene a buscar los documentos o Tristan y Ben vienen a entregarlos ellos mismos… ?Me ha quedado ro?”
Se podía ver ramente el miedo en sus ojos. Les tembans piernas y, sinceramente, tenía miedo de que se hicieran pis encima.
“S-sí se?or” tartamudearon antes de salir corriendoo si los pantalones estuvieran en mas.
“?Por qué no se les permite estar en este piso?”, le pregunté después de que se fueron.
Me da un codazo para que siga caminando. “Hace unos dos a?os, uno de nuestros empleados intentó robar un documento importante para poder vendérselo a nuestro mayorpetidor. Ese archivo nos habría costado miles de millones si hubiera caído ens manos equivocadas. Desde entonces, Rowan y yo acordamos que solo los altos mandos y nuestras secretarias podrían ingresar a esta nta”.Content property of N?velDra/ma.Org.
“Maldita sea, eso es terrible… ?dónde está persona ahora?”
“Muerto”, respondió con esa misma voz fría y distante.
No puedo evitar que se me escape un jadeo. “?Lo mataste?”
—No, pero cuando terminamos con él, ya deseaba estar muerto —espetó—. Terminó suicidándose en prisión unos meses después.
“No parece molestarte por eso.”
Gabriel se detiene y me mira. Sus ojos me provocaron escalofríos y me recordaron lo peligroso que era ese hombre.
“Tienes que entender una cosa:
Aquí, Harper, nadie me roba.
ostima a mi familia y se sale con suya, así que sí, no me molesta que el imbécil se haya suicidado. De hecho, dormío un bebé cuando escuché noticia”.
él continúa caminando, guiándomeo si no acabara de revrme hasta dónde llegaría para castigar a quienes lo ofendan.
Moraleja de historia: no te pongas deldo malo de Gabriel o acabarás muerto por tus propias manos y no pors suyas. No importa si no te mató, el caso es que morirás de todas formas.
No sé cuál es peor.
él te mata o te conduce a
suicidarse. De cualquier manera, me voy.
Intenta mantener mayor distancia posible entre nosotros. No puede ser tan difícil har con él solo cuando se trata de trabajo o de Lilly, ?verdad?