Capítulo 0198
—Crees que es tu amiga, pero no lo es ienzo—. No dejes que te enga?e. ?Sabías que hizo todo lo posible para seducir a Rowan y lograr que se acostara con e? Incluso se ofreció a ser su amante, pero él rechazó.
Emma parece sorprendida. Sus ojos ban entre los míos y los de Christine. Christine, por otrodo, parece totalmente asustada porque sabe que está a punto de perder el control de Emma.
—Está mintiendo, Emma. ?No escuches!
“?Lo soy? Pregúntale a cualquiera de nuestro círculo social y te dirán lo mismo. ?Nunca te has preguntado por qué me odia tanto? Es porque estuve casada con el hombre que e quería para sí misma. E lo ha estado persiguiendo desde el momento en que contratóo su secretaria. No es ningún secreto que lo desea”.
—?Es eso cierto? —pregunta Emma con voz letal mientras Christine se mordisquea nerviosamente losbios.
E recibió una b por mí. Lo mínimo que podía hacer era abrirle los ojos a persona que e consideraba una…
verdadero amigo
—Puedo explicarlo —suplica, pero Emma no escucha y esta en su contra.Material ? N?velDrama.Org.
No les hago caso y me vuelvo hacia mis amigos. “Vámonos. Mi trabajo aquí está hecho”.
Me doy vuelta justo cuando escucho una bofetada resonando en el estacionamiento. Giro cabeza, miro hacia atrás y veo a Christine acunando su meji. Emma le había dado una bofetada fuerte. No me daba pena. La perra se lo merecía después de lo que me hizo pasar.
Caminamos hasta que <b>ya </b> no podemos escucharlos, apoyado en un auto, respiro profundamente.
“Eso fue increíble. La forma en que te enfrentaste a e fue increíble”, grita Letty feliz.
Les doy una peque?a sonrisa.
“Gracias. Lamento mucho tener que hacerles esto a ustedes dos, pero necesito irme a casa. Estoy muy cansada y me duelen los pies”, les digo.
<b>Por </b> alguna razón me siento agotada y cansada. Solo quiero ir a casa, desestresarme y tomar una siesta muyrga.
“?Estás segura?”, pregunta Letty.
Sí. Perdón <b>por </b> dejarte ntado de esta manera.
No hay problema, lo entendemos. Tratar con esos dos es un dolor de cabeza. Vete a casa y descansa un poco;
“Puedo posponer reunión para otro <b>día</b> “, a?ade Corrine, tomándome mano de manera tranquilizadora.
“?Qué van a hacer ahora?”, les pregunto. Me sentí mal por cancr, pero también sé que necesito conseguirlo.
hogar <b>. </b>
“Seguiremos con los locos nes de Letty y conseguiremos algo deida grasosa”, responde Corrine con lo que
se asemeja a una mueca de dolor.
Después de abrazarlos y despedirme, subo a mi auto y me voy.
“Debería considerar seriamente contratar un conductor”, me digo.
Yo era bajita <b>, </b> así que, con mi gran barriga, empezaba a resultarme muy incómodo estar detrás <b>del </b> vnte.
Unos cuarenta minutos después, llego a entrada de mi casa. Estaciono el auto y entro a casa.
I
“Gracias a Dios que estás aquí, se?orita Ava”, casi grita mi ni?era mientras corre hacia mí.
Dejo mi bolso en el suelo. Siento que el pánico intenta abrirse paso dentro de mí, pero lo empujo hacia abajo.
“?Qué ocurre?”
Antes de que e pueda responder, Noah baja corriendos escaleras. Me toma mano y me lleva hacia puerta.
escaleras.
—Ve más despacio, Noah. ?Qué pasa?
Me mira con lágrimas en los ojos. “Es Gunner. No deja de llorar y no me dice qué le pasa. No sé cómo ayudarlo”.
1 Intenté mar a Calvin, pero no contestó”, dice ni?era en voz alta detrás de nosotros.
Asiento con cabeza y dejo que Noah me lleve escaleras arriba hasta su habitación. Entramos y encuentro a Gunner acurrucado en un rincón. Su cabeza entres piernas y los brazos alrededor de sí mismo. Estaba sollozando. Gritos desgarradores.
Se me hunde el corazón. Su dolor me parte el corazón en pedacitos. Ha llegado a significar mucho para mí. Verlo así me causaba literalmente dolor físico.