Capítulo 0140
No hamos más después de eso. El almuerzo fue francamente incómodo, ya que ambosimos en silencio. Mi mente estaba dando vueltas por <b>su </b> disculpa. No sé qué esperaba de mí, pero espero que no fuera perdón. No ahora.
al menos.
Después de terminar de <b>almorzar </b> , me llevó de regreso a casa. El viaje también fue tranquilo. Ambos estábamos perdidos en nuestros propios pensamientos. Yo simplemente no sabía cómo asimrlo. No sabía qué hacer con esta nueva versión de él. Todo era tan nuevo y extra?o, por decir lo menos.N?velDrama.Org owns all content.
“Gracias”, le digo una vez que llegamos a mi casa. “Por estar conmigo en cita y en el almuerzo”.
“No hubo problema” intenta sonreír pero sonrisa no le llega a los ojos.
Asiento y empiezo a salir. él me detiene agarrándome mano.
—Quiero que me avises cuando tengas alguna cita —me dice, <b>mirándome </b> fijamente a los ojos.
Lo miro una vez más, incapaz de entender qué diablos estaba pasando en su maldita mente.
—?Por qué carajo haría eso? —pregunto confundida <b>, </b> apartando mi mano de suya.
De repente, su tacto fue demasiado intenso. Sentío si me quemara.
“Porque quiero estar ahí para ti”, responde simplemente.
“Y te vuelvo a preguntar, ?por qué? No estuviste allí cuando estaba embarazada de Noah, pero ahora quieres asistir as citas de un bebé que no es tuyo. ?Sabes lo loco que parece eso?
Me estaba confundiendo. No me gustaba estar confundida. No me gustaba estar insegura. No me gustaba que él estuviera…
Comportándose fuera de loún.
I
Además, no quería tener problemas con Emma. Seguramente los tendría si alguna vez se entera de que Rowan está…
viniendo a mis citas.
1 Sólo quiero estar allí, ?es tan difícil para ti creerlo?
—De hecho, sí. Seamos honestos, Rowan. Nunca te importé mucho. —Suspiro—. De hecho, eso es…
un eufemismo porque me odiabas porpleto, así que, por supuesto, esta repentina muestra de preocupación es…
increíble”
No dice nada durante un rato. Simplemente sigue mirándome de esa manera intensa. Cuando continúa…
Para <b>lograrlo </b> ,encé a moverme nerviosamente, sintiéndome incómoda con sus prantes ojos dirigidos hacia mí.
<b>Sólo </b> házmelo saber porque de cualquier manera, lo descubriré y apareceré talo hoy”, ha finalmente.
“? <b>Has </b> pensado en cómo afectará esto a tu rción con Emma y cómo se sentiría e?”
<b>ro </b> que estaba usando a Emmao defensa, pero en ese momento e era mi mejor oportunidad de hacerle entrar en razón.
—Emma no <b>importa </b> una mierda ahora mismo —gru?e, con los ojos fríos.
Lo miré con boca abierta. Sin duda, era primera vez que me pasaba algo así. Jamás en mis sue?os más locos hubiera pensado que algún día lo oiría decir que Emma no importaba.
—?Qué demonios te pasa? —le pregunto, desconcertado—. ?Te escuchas? ?Cómo puedes decir que <b>e… </b>
?No importa cuando has estado enamorado de e toda tu vida?
Los golpes sorpresa siguieron llegando. Ni siquiera tuve tiempo de asimrlos todos. Cada pbra que salía de su boca…
La boca estaba tratando de reescribir realidad a que estaba acostumbrado.
Lo veo apretar mandíb y su nariz dtada al recordar su amor de más <b>de </b><b>una </b> década por Emma.
“Suéltalo”, me gru?e casi.
Supongo que Emma seguía siendo un tema delicado. Sin embargo, no me inmutó. Sabía que tarde o temprano lo serían.
juntos de nuevo. Emma no es des que se rinden ante lo que quiere y Rowan nunca ha sido capaz de resistirse a e ni de permanecer enojado con e por mucho tiempo.
Sintiendo que ya dije todo lo que tenía que decir, empujo puerta del auto y salgo. Camino alrededor del auto hacia
mi casa.
Su voz me detiene y me hace girar.
“Recuerda lo que te dije, Ava. Estaré presente en todas tus citas, ya sea que me digass fechas o <b>no</b> ”.
Dicho esto, prende fuego a su coche y se va. Me quedo mirándolo un rato antes de darme vuelta.
Estaba siendo contundente y eso estaba empezando a afectarme mente. ?Por qué no podía volver a lo que era?
?él era?
Estaba casi llegando a mi puerta cuando me mó atención ver a un hombre que estaba regando el césped.
De repente se da vueltao si sintiera mis ojos sobre él. Nuestras miradas se cruzan y contengo respiración. Supongo que era nuestro nuevo vecino.
Está bueno, pero eso no es lo que me atrae. Es el hecho de que me resulta muy familiar. No podía recordar dónde lo había visto antes.
Sacudiendome esos pensamientos de encima, le dedico una peque?a sonrisa y entro a mi casa.
“Mami, estás en casa”, grita Noah en el momento en que entro.
Como mi cita era por tarde, le pedí a su ni?era que lo recogiera del colegio. No estaba.
Una ni?era que vive con nosotros. Solo venía los días que yo tenía algún problema.
—Sí, ?cómo te fue en escu? —pregunto mientras dejo mi moch en el suelo.
“Divertido. Obtuve buenas notas en todos los exámenes de matemáticas”
—Qué bien. Mi bebé es un genio des matemáticas —le digo en broma, haciéndolo sonrojar.
“Mamá”, arrastra pbra. “Por favor, <b>deja de hacerlo</b> “.