Capítulo 760
Tal vez fuera porque sus ojos encantadores tenían un brillo demasiado profundo en ese instante, o tal
vez e estaba hechizada, pero en ese momento su mente quedó en nco y dejó de resistirse.
Sentía respiración de él casi pegada a suya, y sus piernas se debilitaron, estaba temndo.
En ese instante, susbios estaban a punto de encontrarse con los de e.
“Bibibi…”
El inoportuno sonido de su móvil vibrando de repente sonó, rompiendo el momento íntimo.
Con solo avanzar un poco más, Antonio podría besar esosbios que tanto había anhdo, pero el
insistente sonido del teléfono lo hizo detenerse, mientras sacaba el teléfono con intención de colgar
Pero al ver el número del hospital en panta, se detuvo.
Si fuera cualquier otra mada, podría simplemente silencia y olvidarse de e, pero no podía
ignorar una del hospital, podría ser una cuestión de vida o muerte para un paciente. Se vio obligado a
pararlo todo y solta para atender mada.
Con una voz grave, dijo “H“, y Marisol se despertó de su ensue?o.
?Qué estaba haciendo?
Dándose cuenta de su reión casi automática, se sintió inmediatamente avergonzada, confundida y
sin saber cómo enfrentar situación, se soltó rápidamente y corrió fuera de cocina, volviendo a su
habitación.
Antonio no siguió, ya que estaba hando con una enfermera de guardia, “Dr. Antonio, por favor,
venga rápido al hospital, un paciente en UCI tiene una caída repentina de presión sanguínea y
frecuencia cardíaca, ?es urgente!”
Antonio, viendo cómo e huía de sus brazos, le dijo con voz ronca, “Entendido, ?voy para allá ahora
mismo!”
Después de colgar, él también salió de cocina.
Mirando puerta cerrada del dormitorio, los ojos de Antonio se entrecerraron, y aunque profundidad
no se había disipado porpleto, finalmente sacós ves del coche y decidió caminar hacia
entrada principal.
No fue hasta que escuchó el sonido de puerta principal cerrarse, que Marisol, apoyada contra
puerta, se deslizó lentamente hacia el suelo, cubriéndose el corazón quetía con fuerza.
Esa noche, su amiga Violeta no volvió, y e apenas pudo dormir, con sensación de que en medio
de noche puerta se abriría de nuevo, y Antonio entraría…
El viernes por tarde, después del trabajo, Marisol y su prima fueron a un moderno restaurante de
barbacoa cerca del canal para celebrar.
Sayna, después de graduarse y trabajar durante tres meses de prácticas, finalmente se había
convertido en empleada permanente, por lo que insistió en celebrarlo invitánd a cenar, su novio
programador tenía que trabajar horas extra en empresa, así que solo estabans dos.
Mientras se sentaban y hacían el pedido, Marisol no pudo evitar revisar su teléfono dos veces, sin
saber qué esperaba.
11:34
Pidieron carne de res marinada servida en una parri de carbón, con un sonido chisporroteante
mientras se cocinaba, pa?ada de lechuga fresca, todo enrodo con salsas paraer.
Esto era algo que Marisolía regrmente, pero hoy, quizás por m ventción del
restaurante, se sintió indispuesta con el olor a grasa, se sentía muy incómoda.
Viendo su estado, Sayna le preguntó preocupada, “Prima, ?estás bien?”
“?Estoy bien!” Marisol negó con cabeza, bebió un poco de agua, y de repente se sintió mucho mejor,
pero al mirar nuevamente panceta en parri, volvió a sentirse mareada. Se levantó de repente,
“?Voy al ba?o!”
La iodidad disminuyó a medida que se alejaba de mesa.
Marisol no lo tomó en serio, sevó cara con agua fría y decidió que, ya que había llegado allí, no
había prisa por salir, así que se dirigió al fondo para ir a un retrete. Justo cuando estaba a punto de
abrir puerta para salir, escuchó de repente una voz de mujer emocionada desde afuera.
“Se?orita Jacinta, me encantó su espectáculo de ballet, ?podría darme un autógrafo?”
Al oír ese nombre, mano de Marisol se detuvo en puerta, y en su corazón ya suponía quién sería.
Por esa situación incómoda, prefería quedarse adentro esperando que gente se fuera para luego
salir. Como había anticipado, poco después se oyó voz de Jacinta a través de puerta, “?Gracias,
ro que sí!”
“?Dónde firmo?” Jacinta le preguntó con una sonrisa.
“?Podría firmarme dos veces?” dijo fan con emoción, “Una en este cuaderno y otra en esta
camiseta, mipa?era de cuarto también te adora. Para tu último espectáculo en el gran teatro, ?nos
quedamos despiertas toda noche para conseguirs entradas!”
A través del peque?o espacio en puerta, se podía ver el hermoso rostro de Jacinta, “Está bien,
también dales gracias a tupa?era de cuarto de mi parte.”
La fan parecía realmente encantada, se veía emocionada y sus ojos estaban fijos en Jacinta mientras
e firmaba, y de repente,o si hubiera descubierto algo, no pudo evitar exmar suavemente,
“?Se?orita Jacinta, qué hermoso es tu anillo de diamantes! ?Es indiscreto si le pregunto quién te lo
regaló?”
Jacinta se sorprendió por un momento, luego también miró hacia su dedo anr.
El brillo del diamante era especialmente deslumbrante bajos luces, parecía hacer que su rostro, ya
de por sí increíblemente hermoso, se viera aún más radiante. Sus ojos se llenaron de sonrisas, “?Fue
un regalo de mi novio!”
“?Entonces él es tu prometido?” fan ya se había hecho su propia imagen, emocionada, “Dios mío,
con un diamante tan grande, ?debe amarte mucho! Si te regaló un anillo de diamantes es porque te
propuso matrimonio, debe ser tu prometido, ?qué romántico!”
“Bueno, se podría decir eso,” Jacinta le respondió con una sonrisa, tratando con paciencia a sus fans y
firmando cada autógrafo antes de devolverlos, con una sonrisa constante, “?Listo, ya firmé!”
La fan no podía dejar de agradecerle, “?Gracias, se?orita Jacinta, muchas gracias!”
A través de estrecha abertura de puerta, ambas salieron del ba?o, pero Marisol todavía tenía
mano rígida en puerta, sin moverse.
Capitulo 760
El brillo de aquel diamante parecía haberse reflejado en sus ojos, causándole un dolor punzante.
En noche, un taxi se adentraba en entrada delplejo de apartamentos junto al río.
Belonging ? N?velDram/a.Org.
Después de que el conductor detuvo el coche y le pasó el cambio, Marisol tardó unos segundos en
reionar y extender su mano para tomarlo, mientras Sayna fruncía el ce?o y observaba, “Prima,
?qué te pasa? Fuiste al ba?o y parece que has perdido el alma.”
“No es nada…” Marisol negó con cabeza, sin ganas de explicarle.
La verdad es que durante todo el camino, aquel enorme diamante parecía seguirle, sin poder
sacárselo de vista.
Después de cerrar puerta del coche, Sayna de repente tiró de su brazo, “?Prima!”
Marisol frunció el ce?o al escucha, confundida, siguió mirada de su prima y vio que en entrada
del edificio había un coche marrón estacionado. Al verlos, el hombre se bajó del asiento del conductor.
Al encontrarse sus miradas, e exmó sorprendida, “?Rodrigo? ?Qué haces aquí?”