Capitulo 735
mpartimento oculto una fotografia, En e, dos jóvenes vestidos con el uniforme de secundaria: un
apuesto muchacho abrazaba a joven en sus brazos, irradiando felicidad.
Jacinta volteo foto y acariciós pbras en inglés “love–of–my–life‘ escritas en el dorso, sintiendo
como sus ojos se humedecian, aunque su voz denotaba emoción, “Justoo pensé! ?Después de
cuatro a?os, él todavia lleva
consigo!
Marisol también miraba fotografia; e habia descubierto el secreto del monedero tiempo atrás..
En ese momento, e sintió lo mismo que Jacinta.
?No podia creer que foto todavia estuviera alli!
Marisol apretó sus manos con fuerza,s u?as se varon en su palma, pero no sentia dolor, solo frio,
como si el agua hda de una repentina nevada se hubiera vertido en su corazón.
Se conocieron a los quince a?os…
Marisol, ese fue un momento al que nunca podrías volver.
Sus manos descansaban sobre el tedo, incapaz de teclear nada, mientras panta del ordenador
ya habia entrado en modo de salvapantas, con un cubo de colores rodando a través des lineas.
? 2024 N?v/el/Dram/a.Org.
Durante reunión de tarde en el canal su mente divagaba constantemente, y después fue
rega?ada por el editor en jele en su oficina.
Gis tocó suavemente, “Marisol, ?qué te pasa?”
“No… nada“, respondió Marisol, volviendo en si.
“?Te sientes mal? ?Necesitas ir al hospital?” Gis preguntó, y luego rio burlonamente, “Casi olvido
que tu ‘Antonio‘ es médico, ?para qué ir al hospital si el puede curarte en casa?”
lver
Esperando ve sonrojarseo siempre, Gis se sorprendió al ver que su rostro se palidecia.
Al ve asi, Gis preguntó con preocupación, “Marisol, ?estás bien?”
“Estoy bien.” Marisol forzó una sonrisa, su mirada se desvió hacia el teléfono en manos de Gis,
donde se mostraba un mensaje enviado a alguien que parecia ser un pretendiente nunca antes visto.
No pudo evitar preguntar. “Gis, ? neas seguir viendo a ese hombre que conociste a ciegas?
Gis bajó mirada al teléfono y, en silencio, respondió, “Si, he decidido aceptarlo.”
“Mis padres están contentos con él. No es rico, pero es un hombre decente. Lo importante es que no
le importa que yo sea madre soltera y le gusta Nina. Sis cosas van bien, neo casarme con él para
que mis padres no tengan que preocuparse por mi.”
Marisol se sorprendió y dijo instintivamente, “Y Hazel…”
Gis interrumpió con una mirada hacia el atardecer fuera de ventana, su voz era baja y suave.
“Su boda está cerca. De ahora en adnte, él solo será el padre biológico de Nina, y no tendrá nada
que ver conmigo.”
“Si,” fue todo lo que Marisol pudo responder.
Gis apilos carpetas que tenia en mano y sonrio, “Ya casi es hora de salir, vamos a empacar y
volver a casa.”
Marisol asintió yenzó a ordenar su escritorioo Gis.
Al bajar del taxi, Marisol camino hacia el edificio, y al abrir puerta de seguridad, notó los zapatos de
cuero de Cheng Ligan en alfombra del vestibulo. Había estado tan absorta en sus pensamientos
que no se percato del Cayenne estacionado afuera.
Se cambió as pantus y al escuchar sus pasos, figura erguida asomó su cabeza desde el
dormitorio, sosteniendo un cigarrillo entre sus dedos y con una sonrisa ambigua en sus encantadores
ojos, “Se?ora Pinales. ?por qué vuelves tan tarde? ?Te he estado esperando mucho tiempo!”
07:00
Capitulo 15
Marisol respondió con tono monótono, “?Tráfico!”
Intentó preguntar por qué estaba esperando, pero al ver maleta cerrada a sus pies, su corazón se
hundió y no pudo evitar expresar su sorpresa, “?Esto qué significa…?”
se detuvo mientras iba a echar ceniza en el cenicero y, con una expresión de impotencia, explicó.
“Surgió una conferencia importante de último minuto, el decano vino personalmente a mi oficina para
enviarme, jel avión sale en tres horas!”
“?Ya veol” Marisol asintió con cabeza.
Tras soltar un suspiro de humo, Antonio miró y bromeó, “?Cuál era esa expresión tuya?, ?acaso
pensaste que iba a fugarme con alguien?”
Hay que admitir que, por un instante, e realmente tuvo esa idea.
La imagen de una belleza etérea cruzó su mente y Marisol con voz apagada, dijo, “Tal vez sea
posible…”
“?En serio?” Antonio sonrió perezosamente y, estirando su brazo, atrapó entre su pecho, “?Si me
fugara, te llevaria contigo!”
Marisol fue envuelta por su abrazo, y alzando vista se encontró con su barbi impecable. “Antonio,
?cuánto durará tu viaje de trabajo?”
él trunció el ce?o, pensativo. “Quizás medio mes!”
Marisol se sobresaltó y murmuró sin pensar, “Es mucho tiempo…”
“?Me vas a extra?ar tanto?”
Al ver su reión, sonrisa de Antonio se extendió hasta el fondo de sus ojos, llenándolos de
picardia. Acercándose a su cido con un cigarrillo en boca, el humo se mezcló con su voz grave al
decir, “No es broma, Marisol, de verdad me gustaria empacarte y llevarte conmigo.”
Cuando Marisol levantó vista, fue de repente levantada con fuerza y ambos cayeron en gran
cama detrás de ellos.
Antonio apagó el cigarrillo que aún no ha terminado y lonzó al basurero antes de inclinarse sobre
e. Marisol puso su mano tratando de detenerlo. “Antonio… ?todavia tienes que irte de viaje!”
“Es por eso que necesito que me alimentes bien antes de irme, ?cómo voy a aguantar tantos dias si
no?” Las últimas pbras de Antonio salieron con un tono diferente mientras miraba con ojos
encantadores.
Solo entonces Marisol entendió que lo que él queria al entrar era precisamente eso.
Intentó articr pbras, pero fue silenciada por su apasionado beso.
Siempre era incapaz de resistirse a él; sentiao si corrientes eléctricas recorrieran su cuerpo. Su
cabello se desordenó sobre almohada, y sus extremos revueltos rozaron sus hombros y pecho…
La luz del ocaso se habia desvanecido sin que se dieran cuenta, y nocheenzaba a caer.
Marisol yacia en cama, con ropa esparcida por el suelo y cubierta solo por una ‘manta ligera,
mostrando hombros con marcas rojas. Cansada, abrió los ojos para ver a Antonio abrochándose
camisa.
Luego, se acercó a cama y depositó un beso en su hombro.
El aire estaba impregnado con el aroma familiar de intimidad post–coital, y Marisol no pudo evitar
estremecerse. cayendo en mirada de sus ojos encantadores, llenos de pasión y profundidad,
pa?ados de una voz baja y risue?a, “Sra. Pinales, jespérame en casa!”
Marisol tragó saliva.
Mirando fijamente a ese hombre satisfecho, de repente sintió que ya no podia entender su corazón.
Capitulo 716