Capítulo 642
Capitulo 642
Piquetas no extend que hagas nada indecenter” Antonio yasa de cosa vog
Town
Mansol se pusopletamente voja
Antonio intempo
de voz era sons, “Nunca has to entera, pero has voso za
realca un
Mansol se queda si pbras
Parece que cuando es peque?a y tenia tebe, suba Pe vaba al hospital del peto y el medico lo
pona UNA
Sava se bo de e por unrgo tiempo li
mycin en el aseo Recordaba haber Boys
wión
mecon sus pbras probablemente eran ceas
De esta forma me es muy ditica inyectame yo mismo, si no me ayudas a quitame los pantalones,o
me voy a mestane? La mirada de Antonio se endurecia mientras observaba el conflicto en su rostro,
espero dos segundos y lungo le dao con voz grave, “Que meas” va y avadamel
Su voz estaba onca por har tanto que practicamente cambis
Mansol se santo intimidada por su gisto y se acerco con cabeza gacha
En realidad, ademas de los ohiteos,s inviones intramuscres tantsien se pueden administrar en
el muscul deltoide del brazo, pero Antonio no se lo menciono a proposito eligiendo primera opción,
especialmente al verta
13. 13.
Marisol le paso jeringa y con mano libre tomo are y extendio mano hacia su cintura.
Llevaba un pijama con pantalones holgados atados con un cordon, que en teona se debena poder
desatar facilmente, pero e sentiao si fuera un gran estuerzo. Su garganta estaba seca y podia
sentir su sangre palpitando en sus
venas
Finalmente, Mansol le bajo los pantalones a mitad.
Luego venia ropa interior…
Mansol sinto que su garganta se incendiaba,o si el entero no fuera el sino e misma, y su dedo
toco su piel a través de t, su piel tan caliente que le dificultaba respirar
Bajare los calzoncillos a un hombre varon era algo que solo habia hecho en el jardin de infanciao
una travesura
Antonio extendió su mano hacia atras y con un gesto le dijo, “No hace falta quitarlos del todo, con que
se vea undo es suficiente,”
“Entendido!” Marisol le respondio en voz baja.
Casi en el instante en que su piel quedo expuesta, e rapidamente gino cabeza y tartamudeo, “Ya
esta, puedes inyectarte
El sonido del aire siendo expulsado de jeringa lleno el aire.
Marisol espero, torciendo el cuello en tension, sin escucharlo har ni moverse Con voz temblorosa le
pregunto, “Oye. Antonio, ?ya terminaste?”
“Listo”
Después de un rato, escuchó su respuestacónica.
This is property ? N?velDrama.Org.
Marisol giro cabeza cautelosamente y lo vio manteniendo esa postura coqueta, presionando un
algodón con alcohol sobre el lugar de inyión, mientras que sus ojos observaban
tranqumente
E sotto el borde de sus calzones y se levantó molesta, “Vistete tú mismol
Tomando jermda que había dejado en cama, Marisol salió corriendo de habitación. Después de
lavarse cara
aqua fiia en el ba?o, volvió lentamente.
Antonio ya se habia vestido y vuelto a acostar, pero debido a que acababa de recibir una inyión
para bajar fiebre, todavia estaba acostado dedo.
Mansol tomó una si y se sentó a sudo, preguntándole sin poder evitarlo, “?Cuánto tiempo tomará
para que haga electo
“Unos treinta minutos Los ojos de Antonio se cerraron lentamente.
“Bien!” Mansol asintió con cabeza.
La habitación se quedo en silencio, y parecia que inyión ha hecho efecto, ya que Antonio
poco a poco se quedo domido. El sol se puso poco a poco afuern, y el crepúsculo rosado se esparció
por cada rincón de habitación
Antonio movió su brazo adormecido y al abrir los ojos vio aún sentada alli, aparentemente habia
perdido en el juego que jugaba en su teléfono y estaba maldiciendo entre dientes con el teléfono en su
regazo
Aloir el ruido, Marisol levantó mirada y sus ojos se encontraron
“Te desperte?”
Antonio negó con cabeza, apoyándose en su brazo para sentarse y recostarse en cabecera de
cama. “Pensé que te habias ido.”
Mansol funció el ce?o, e queria irse, pero estaba preocupada, temia que si el medicamento para
fiebre no funcionaba y el estuviera solo en casa, algo malo podría pasar Así que decidió quedarse y
esperar a que mejorará, Guardo el telefono en su bolsillo, se inclino hacia adnte y puso su mano
sobre su frente.
Sus manos eran suaves y cálidos, muy reconfortantes. Antonio se quedó quietoo un ni?o
Incluso deseaba que ese momento durara un poco más..
Mansol se toco frente con suya y soltó un suspiro de alivio, fiebre habia bajado bastante,
probablemente inyión estaba haciendo efecto. Además, el enrojecimiento en su guapo rostro
ha desaparecido y sus ojos ya no estaban tan húmedos.
Al sentarse de nuevo, escuchoo el le decía en voz baja, “Hace mucho tiempo que nadie se queda
conmigo cuando estoy enfermo.”
Instintivamente, sintió que debía ser una mujer…
Marisol dudo un momento, y le pregunto, “Antes habia alguien?”
“Mi madre“, le respondió Antonio lentamente.
Marisol se sorprendio, y por alguna razón, se sintió ioda en su corazón.
Porque al responder asi, e sintió ramente un alivio en su corazón. ?Pero por qué se sentia
aliviada?
Para esconder su extra?a sensación, Marisol le pregunto, “?Y tu madre dónde está?”
En el momento en que le hizo pregunta, se dio cuenta de que en realidad sabía muy poco sobre él.
Aparte de saber que su profesión era médico, que todo el mundo lo maba Antonio, y que tenia una
abu que vivia en el hospital después de una operación, no sabía nada más.
La mirada de Antonio se desvió de su rostro, posandose en algún rincón distante, y después de un
largo momento, le dijo. “Falleció.”
*Falleció de una enfermedad cardiaca pulmonar, su estado era grave. Cuando se enfermo yo era muy
peque?o, en el camino al hospital en ambncia, e ya no estaba bien. Yo estaba a sudo en ese
momento, e agarraba mi mano todo el tiempo, pero no pudo decirme ni una pbra.”
Marisol lo miró atónita, sin esperar esa respuesta, y de repente se sintió triste.
E también había perdido a sus padres cuando em muy peque?a, ni siquiera había podido verlos por
última vez Podia entenderlo perfectamente, sabia lo que se sentia enfrentar pérdida des personas
más queridas en el mundo Aunque su voz sonaba distante al har,o si estuviera hando de
otra persona, sus músculos estaban tensos
Marisol se mordió elbio y murmuro, “Lo siento…”
Al oir esto, Antonio giró cabeza y vio que e estaba mirando hacia abajo, cons manos
entrzadas sobre sus rodis, con una expresión llena de remordimiento y culpa. Se sintió
conmovido y le dijo con una sonrisa, “Qué tontal”