Capítulo 600
Capítulo 600
El efecto de anestesia poco a poco se hizo presente, y Violetaenzó a sentir un adormecimiento
en su vientre, mientras que sus párpados se tomaban cada vez más pesados. Lo único que podía
sentir con ridad era el calor en palma de su mano.
Entreabrió losbios, con una voz que parecia un susurro, “Amor, tengo sue?o, quiero dormir…
Su voz se iba atenuando, hasta que por fin cerró los ojos.
“Vivil” La garganta de Rafael se apretó.
El director de ginecologia se distrajo y miró hacia ellos, sonriendo le dijo, “Sr. Castillo, no se preocupe
tanto, e solo es un poco sensible a anestesia, ?sólo se ha dormido!”
Al oir eso, Rafael finalmente suspiró aliviado.
Cuatro a?os atrás, él no sabia que e había dejado Costa de Rosa estando embarazada, mucho
menos entendia dificultad de llevar un embarazo y enfrentar el parto en solitario. Ahora, era
primera vez en su vida que pa?aba a su esposa en algo así, y su corazón estaba lleno de
emociones turbulentas
Cuando escuchó el sonido del bisturi cortando piel, mano de Rafael tembló.
Text property ? N?vel(D)ra/ma.Org.
Finalmente, el nto fuerte y ro de un bebé resonó.
En el corredor, Sebastián ya no podia mantener calma, sumido en profunda pena durante cuatro
largos meses. Pero en esta madrugada, parecía haber tomado una poción mágica, se mostraba con
un rostro radiante de felicidad.
Daba vueltas una y otra vez, deteniéndose a mirar hacia el quirófano,o si no pudiera esperar un
segundo más para irrumpir alli
Hasta Lamberto, que había estado esperando con calma, no pudo evitar sentirse ansioso.
Cuando puerta del quirófano se abrió y el director de ginecologia salió, toda familia se arremolinó
alrededor del médico.
Acostumbrado a tal escena, el director no se anduvo con rodeos y lespartió alegre noticia,
“?Felicidades, madre y su hija estan bien!”
“Qué maravi!” Sebastián audió con fuerza y luego se giró para felicitar a Lamberto.
*?Por fin tengo una sobrina nieta con quien jugar!” Catalina exmó emocionada y luego, dándose
cuenta de que suentario no había sido el mejor frente a supadre Lamberto, cambió
rápidamente de tema, agachándose para pellizcar meji de Nono, “Nono, vas a ser hermano
mayor!”
?El peque?o iba a ser hermano mayor!
Nono se rascó cabeza y sonrió tímido.
Mientras tanto, Violeta, todavia inconsciente después de cirugia de sutura, fue llevada afuera, con
Rafael siguiénd de cerca, agarrando su mano todo el tiempo. Detrás de ellos venía una enfermera,
cargando al recién nacido.
Sebastián fue el primero en acercarse eufórico, abrazando a su peque?a nieta, con sus cejas
temndo de emoción.
Ignorandopletamente al abuelo Lamberto a sudo, y pese a los repetidos intentos de este último
por sostener a bebé, Sebastián se negó rotundamente a solta, manteniénd en sus brazos
Mientras los mayores celebraban, Rafael, preocupado, detuvo a enfermera, “El parto ya termino,
?por qué mi esposa aún no despierta?”
La enfermera le explicó con una sonrisa, “Sr. Castillo, quédese tranquilo, Sra. Castillo solo está bajo
el efecto de anestesia, por eso no ha despertado. Ahora será llevada a habitación para
descansar, no se preocupe, tanto el bebéo madre están en muy buen estado.”
Rafael asintió y, viendo que el rostro de Violeta era casi tan ncoos sábanas, cubrió con
calidez de su mano y siguió sin detenerse hacia habitación.
La enfermera, sorprendida, exmó, “Eh, Sr. Castillo, no quiere ver primero al bebé?”
Capitulo 600
“Déjalo ir!” Le dijo Lamberto con una sonrisa.
La enfermeraprendió inmediatamente, recordando cómo en el quirófano, Rafael ha estado tan
emocionado al ver nacer a ni?a, pero siempre se mantuvo cerca de mesa de operaciones, igual
que ahora, sin quitarle los ojos de encima a su esposa.
?Tener un esposo asi es realmente ser muy afortunada!
Lamberto observó a Rafael que se alejaba, su mirada volvió a su nieta en brazos de Sebastián y
sonrió lentamente, “Nelina, ?puedes verlo? Nuestra hija está muy feliz.”
Al amanecer, Violeta se desperto. Lo primero que vio fue el rostro marcado de Rafael. Le sonrió con
debilidad y notó cómo su garganta se movia arriba y abajo, mientras su voz sonaba ronca,o si
hubiese sido raspada por arena, “Mi amor, lo siento.”
Lo siento por hacerte pasar por un dolor tan grande.
Siempre se dice que cuando una mujer da a luz eso si caminara por el filo de muerte, con cada
hueso de su cuerpo aflojándose, ?Cuánto amor inquebrantable se necesita para que e acepte
desmoronarse así por él, una y otra vez?
?Qué había hecho el para merecer que e estuviera dispuesta a sufrir tanto, a llevar en su vientre a
su hijo y luego yacer tan débilmente aquí?
Durante el parto a medianoche, Rafael estuvo a sudo en todo momento. Recordando el sonido de
la piel siendo cortada, aún sentia un nudo en garganta.
Violeta entendia el significado de su disculpa.
Había pensado en bromear un poco con él, recordaba haber visto su frente sudorosa cuando
anestesia empezó a hacerle efecto. Rafael, que siempre se mostraba sereno yedido, se veía
ansioso e impotente en aquel momento. Pero ahora, al ver sus ojos ligeramente enrojecidos, solo
sentia un nudo en garganta.
Rafael se inclinó para abraza fuertemente.
Con su rostro enterrado en su cabello desordenado, sus ojos se crisparon incontrblemente, y dos
lágrimas cayeron con fuerza, empapando el cuello de su bata de hospital
Violeta sintió ese calor ardiente y no pudo contenerse más, abrazándolo y sollozando en su oido, “Mi
vida, te amo!”
Al mirar hacia eldo, vio a peque?a bebé acostada en su cuna junto a cama. Recién nacida, con
sus fiones. arrugadaso una ancianita, pero con una piel tan resndeciente que parecía
cristalina.
“Freya…
Violeta murmuró suavemente y luego sonrió, “Amor, escogiste un nombre hermoso.
?Freya, Freya! Su familia de cuatro finalmente estabapleta.
Rafael sonrió y depositó un beso lleno de amor en susbios.
Justo cuando su beso se profundizaba, puerta del cuarto de hospital se abrió de golpe. Nono entró
corriendo atropedamente, noche anterior Lucía lo había llevado a vi bostezando de
cansancio, y ahora sin siquiera desayunar, había venido corriendo sin poder esperar más.
“?Mamá!”
La mó suavemente y luego miró ansiosamente hacia cama, “?Dónde está mi hermanita? ?Quiero
ver a mi hermanita!TM
La noche anterior, su abuelo cargó todo el rato y cuandos enfermeras se llevaron, ni siquiera
habia podido tocar
a su hermanita.
“Shh, Rafael tomó una si y sentó a su hijo. “Tu hermanita está durmiendo, ha bajito para no
desperta.”
Nono cerró boca de inmediato y hasta los movimientos para inclinarse sobre cuna fueron
cuidadosos.
“H, Freya…”
Nono sonrió con timidez.
“Soy Nono…” Pareció considerar que no era lo suficientemente imponente y, rascándose cabeza,
cambió su forma de autodenominarse, poniendo una expresión seria, “Soy tu hermano mayor!”