Capítulo 590
Capítulo 590
Los amigos y familiares que vinieron a boda llevaron a cabo una sesión de fotospleta,
permitiendo que Violeta finalmente respirara aliviada. Mientras e observaba a multitud, notó a
Silvia, descontenta por no atrapar el ramo, pero Lucio estaba a sudo, reconfortaba con una
sonrisa.
Desconociendo lo que Lucio le susurro, Silvia, de repente, sonrió ampliamente. Miró a su alrededor y
luego, aprovechando un momento de distrión, le ntó un beso en meji a Lucio, dejándolo
atónito. Ambos desviaron mirada svergonzados, cons mejis te?idas de rojo.
En otrodo, ir, que era una des damas de honor, y Raúl, uno de los padrinos, parecían haber
entado una conversación muy animada, con gestos exagerados y entusiastas.
Los cuatro, formando dos parejas, creaban una escena encantadora.
Violeta sonrio con los ojos brintes ante tal vista.
Su mirada se desvió y
en sus manos.
y vio a Marisol, que estaba s, de pie y perdida en sus pensamientos mientras observaba el ramo
Violeta, con una mano en cadera y sosteniendo su vestido de novia, se acercó a e y, con un gui?o
travieso,entó, “Marisol, parece que el ramo te eligió a ti hoy, ?eh? Ninguna des otras chicas
pudo ganarte. ?Debe ser una se?al!”
“Si, respondió Marisol con una sonrisa, jugueteando con el ramo. “Es verdad, parece que tengo una
buena racha.”
“?Ah si?” Violeta estaba confundida.
Marisol miró y de repente anunció, “Violeta, me voy a casar!”
“?Casarte? ?Con quién…?” Violeta se quedó paralizada.
Antes de que Violeta pudiera mencionar a Antonio, Marisol ya estaba hando, “Conocí a alguien en
Sudamérica. La última vez que hamos por FaceTime, ?recuerdas que te dije que queria presentarte
a alguien? Después me ocupé y no encontré el momento, pero no importa, vendrás a boda con el
Sr. Castillo, ?verdad?”
Violeta no podía creer lo que escuchaba, se preguntaba si Marisol estaba bromeando.
Marisol agitó mano frente a Violeta y soltó una carcajada, “?Por qué me miras asi? ?No te alegras
de que me case? Aunque, hando en serio, me da un poco de vergüenza porque es mi segundo
matrimonio. Pero lo bueno es que él no se preocupa por eso y me trata muy bien. ?Estoy muy
contenta!”
Feliz si estaba, pero…
Silvia se acercó corriendo con un aire de misterio y se llevó a Marisol, que también era dama de honor.
Violeta se quedó mirandoo su amiga se alejaba
“?Qué pasa?”
Una voz serena sorprendió desde atrás. E se giró,
Vio a Rafael, vestido con un elegante traje negro, acercándose con Antonio. Al ver a este último,
Violeta dio un paso adnte y preguntó con urgencia, “Antonio, ?sabías que Marisol se va a casar?”
Content ? N?velDrama.Org 2024.
“Si, Antonio respondió con un murmullo.
Sus ojos se posaron en silueta de alguien en multitud. Estaba lejos y no se podia ver ramente
su expresión.
Rafael, sorprendido por noticia, dio una palmada en el hombro de su amigo, “Antonio…”
Antonio parecía recién volver a realidad, esbozó una sonrisa tenue y apartó mirada, que de
repente se volvió vacía. La multitud se tradó del templo al hotel del centro para recepción de
boda esa noche.
Al entrar en habitación decorada para los recién casados, cama estaba adornada con pétalos
formando un corazón y encima había un par de cisnes ncos entrzados. Rafael apartó vista de
los cisnes y se quejo, “?Por qué Zeus tuvo que venir al final?”
12:55
Violeta no pudo evitar reirse.
Mejor no har de eso, pensó. Más tarde descubrió que invitación nunca había llegado a Zeus. Por
suerte, e había enviado una versión electrónicao precaución. Al recibir mada de Zeus, con
su voz llena de sorpresa y felicitaciones, se enteró de que él nunca había recibido primera.
No necesitaba preguntar para adivinar que o habia enviado el correo al lugar equivocado o lo había
tirado directamente.
E extendió mano y le dio un golpecito en el pecho. “No seas tan mezquino!”
“Tranqu, cuando él brinde esta noche, yo beberé un par de copas más,” Rafael gru?ó desde su
nariz, abrazánd y sentándose en cama con e. ?Estás cansada?”
“?Un poquito!” Violeta asintió, moviendos piernas y los brazos, y no pudo evitar suspirar. “Nunca
supe que casarse podria ser tan agotador. La próxima vez…”
“?Qué estás diciendo? Rafael reprendió con severidad.
Levantó vista para encontrarse con los ojos profundos y sombrios de él, llenos de una seriedad
rmante, y se dio cuenta de que habia dicho algo equivocado. Se rascó cabeza, avergonzad y
dijo: “Eh, estaba bromeando!”
Rafael pellizcó en meji con fuerza,o una amenaza, y luego bajó vista al reloj “Todavía
faltan casi tres horas para queience recepción de boda, Si estás cansada, duerme un poco
ahora. Te despertaré cuando sea el momento, y luego maremos a estilista para que te ayude a
cambiarte.”
“?Está bien!” Violeta asintió, dejándose caer en almohada por su impulso. De repente, recordó algo
y, mordiendose elbio, dijo, “Ah, cierto, amor, cuando entré al ascensor, me pareció escuchar a tía
Catalina chando con Silvia ys demás sobre hacer travesuras en habitación nupcial…”
Esa tia Catalina, por supuesto, se refería a tía de Rafael, Catalina Castillo. ?Probablemente era
única de los mayores capaz de near algo asi para habitación de los recién casados!
Al oir esto, Rafael frunció elbio.
Violeta parecia preocupada. “?Qué hacemos?”
Rafael levantó una ceja, sin mostrar miedo. “No te preocupes, fingiré estar borracho.”
Violeta parpadeó sorprendida y luego soltó una carcajada. ?Este es mi Rafaell
Sentado a sudo cons piernas cruzadas, Rafael acariciaba su vientre ligeramente abultado,
hando con ni?a que crecia dentro, contándole cómo sus padres se habian casado y cosas por el
estilo, mientras arruba para que se durmiera.
El sonido del teléfono móvil interrumpió el momento. El contestó
Después de colgar, Violeta levantó cabeza hacia su prominente manzana de Adán. “?Qué pasa?”
Rafael dejó el teléfono a undo, con una mirada de confusión y una sonrisa forzada. “La iglesia mó,
parece que hay algo importante que necesitan confirmar conmigo en persona, esperan que pueda ir
ahora mismo.”
“Amor, ?voy contigo?” Violeta se dispuso a levantarse al escuchar eso.
Rafael no dejó, puso su mano grande en su hombro y susbios tocaron su frente. “No es
necesario, tú descansa en habitación. Si no, no aguantarás recepción de boda. No hay tráfico
los fines de semana, volveré pronto.”
Violeta asintió obedientemente y lo vio salir apresuradamente de suite.
Después de que Rafael se fue, cerró los ojos pero no pudo dormirse. Levantó mano a su frente,
donde sentía un levetido persistente, quizás debido al cansancio.
No sabía cuánto tiempo había pasado cuando se oyó un golpe en puerta.
Violeta se levantó rápidamente de cama y corrió hacia entrada con una sonrisa en su rostro. Al
abrir puerta, sin embargo, quien estaba afuera no era Rafael,