Capítulo 583
Capítulo 583
Violeta esperó intencionalmente un momento antes de har lentamente: “Ya sabes, lo de esa chica,
en realidad Silvia se imaginó que lo hiciste a propósito.”
“?E lo sabe?” Lucio se sorprendió de nuevo.
“Sil” Violeta asintió con cabeza, “Silvia dijo que lo hiciste solo para rechaza, para evitar que e
siga insistiendo contigo, que hasta fingirias estar con otra solo para aleja. Piensa que no valoras
para nada, y creo que realmente está herida. Dijo que se da por vencida contigo, que ya no quiere
seguir esperando por ti, esas fueron sus pbras.”
“Y además, continuó Violeta, “dice que ha perdido toda esperanza en el amor, que piensa hacerle caso
a mi tia Faustina y en vez de buscar amor, va a casarse con cualquiera que le propongan, aunque no
le guste, aunque sea poco atractivo o mayor, no le importa, con tal de que quiera casarse con e.
Cuando haba de eso, parecía que ya no le importaba nada de este mundo,”
En ese momento, Cuando mencionó “casarse con cualquiera“, se escuchó un sonido nitido al otro
lado. Lucio dejó caer cuchara de café en mesa.
Con solo ese gesto, Violeta estaba segura al cien por ciento de que Lucio si sentía algo por Silvia, de
no ser así, no habria tenido esa reión tan evidente.
Please check at N/?vel(D)rama.Org.
Lucio recogió cucharita con una servilleta, limpió y colocó de nuevo en taza, pero no
levantó para beber, preguntó con voz incierta, “Violy, e… realmente dijo eso?”
“ro, ?acaso te mentiria?” Violeta asintió con seriedad.
No estaba mintiendo, solo habia exagerado un poco historia.
Bueno, tal vez un poco más.
Disimdamente, mientras bebia su jugo, Violeta observaba con el rabillo del ojo los cambios en
expresión de Lucio, que parecian ser más intensos de lo que e habia anticipado. Frunció el ce?o y
a?adió, “Deberias conocer a Silvia, e es una chica de carácter decidido, que dice lo que piensa y
hace lo que dice. Creo que ahora mismo ya está teniendo citas exitosas en el Reino Unido Quién
sabe, tal vez después de mi boda pronto reciba noticias suyas.”
Esta vez, Lucio ya no queria ni probar su café.
Si de verdad no le importara, habría sentido alivio, noplejidad que mostraba su mirada en ese
momento.
Violeta pensó que era suficiente y dijo, “Lucio, tú y tu abuelo vinieron de Río de Janeiro a Costa de
Rosa, y luego te quedaste aqui sin irte, al principio era por mi, ?pero que hay de ahora, sigues aquí
por misma razón?”
Lucio, desconcertado, miró mientras luz del sol se filtraba por ventana, y su expresión se volvió
complicada.
Pablo los esperaba en esquina, y al terminar cita, Lucio pa?ó a Violeta y a Nono al coche.
Se despidieron con una sonrisa y un adiós con mano.
Después de despedirse, Violeta y Nono subieron al auto, y mientras se alejaban, Violeta se apoyo en
la ventana y sonrió al ver a Lucio parado cons ves del auto en mano, perdido en sus
pensamientos.
Tras una buena noche de sue?o, Violeta se preparó para un nuevo día de trabajo.
Organizós invitaciones que ha escrito y, después de asegurarse de que no faltaba nadie,s
metió en su bolso. Rafael salió del vestidor, llevando una corbata en mano, y e levantó vista
para preguntar, “Rafa… amor, ?ya enviaste todass invitaciones?”
Aunque ya había cambiado forma de dirigirse a él, a veces le salía marlo por su nombreo
antes, pero se corregia rápidamente, temiendo que él se molestara.
“Si, asintió Rafael.
“?Las de Julián y Zeus también?” Violeta preguntó otra vez para estar segura.
Rafael, impasible, confirmó, “SI”
Violeta se tranquilizó, cerró el bolso y se dispuso a bajar para desayunar, Al levantarse, el brazo fuerte
de Rafael se
12:55 M
extendio para ayuda, “Déjame cargar eso.”
“?Gracias, amor!” dijo e con dulzura.
Rafael atrajo hacia él y le dio dos besos en losbios..
Desayunando a mitad de camino, Violeta recibió una mada. Al escuchar risa alegre del abuelo
Alves, dejó dedo- su huevo cocido para prestar atención.
Después de colgar, Rafael le pasó un huevo tibio recién pdo. “?El abuelo Alves volvió a Rio de
Janeiro?”
“?Sí, exacto!” Violeta asintió con cabeza.
Dado que Lucio maba “Violy” y su abuelo Alves consideraba su nieta adoptiva, le avisó antes
de partir. Además, Grupo Castillo tenia una estrecha cboración con Grupo Campeón de su abuelo
Alves, asi que estaria al tanto de su regreso.
Violeta sonrió misteriosamente, mordiéndose elbio con satisfión. “Y Lucio, jél también se fue!
Pero mira, no volvió con el abuelo Alves a Río, ?adivinas a dónde fue?”
“?A dónde?” Rafael empujó un tillo con salsa hacia e.
“?A Interra!” Violeta mostró una sonrisa radiante, mojó el huevo en salsa y mordió yema con
deleite. “Silvia está a!”
E habia pensado que después de aque conversación, Lucio necesitaría tiempo para arar sus
sentimientos y darse cuenta de que no era indiferente a Silvia, pero no esperaba que en menos de un
día, ya no pudiera resistiry vra directamente alli
Al pensar en expresión triste de Silvia al despedirse con ojos rojos, Violeta no pudo evitar reir. Por
fin llegó primavera para e.
Rafael parecía indiferente, más preocupado porque Violetaiera un par de huevos más en el
desayuno para nutrirse blen
Aquelentario anterior había sido solo para pa?a en su alegria, Con ambos fuera de
escena, él se sentia más tranquilo, pero al ver cómo los ojos de e se curvabano medialunas y
sonreiao una astuta zorrita, susbios se curvaron sutilmente hacia arriba.
Después del desayuno, Nono olvidó bajar su moch. Rafael no queria que Violeta se esforzara, así
que subió él mismo a busca por su hijo.
Lucía, que estaba cortandos ntas en el jardin, entró cons tijeras en mano ys escondió detrás
de su espalda al acercarse. “Violeta, el se?or Elias vino a verte.”
“?El se?or Elias?” Violeta preguntó confundida.
Lucía asintió con certeza. “Si, Elias Vega. Está justo en puerta del patio. Le dije que pasara pero no
quiso entrar.”
Aunque Lucia no sabia los secretos de Familia Castillo ni verdadera identidad de Elias en el n,
recordaba que él habia visitado vi antes y habíapartido unaida con ellos.
Sorprendida, Violeta salió de vi, aún sin entender.
?Elias?
?Cómo podía estar el aqui tan temprano por ma?ana? ?No había seguido a Bianca al extranjero?.
Cuando cruzó el patio y llegó a entrada, vio una figura esbelta parada alli. No ha coches
alrededor y él estaba fumando inquietantemente, pero al bir sus pasos, apagó el cigarrillo de
inmediato.
Violeta abrió los ojos, sorprendida al confirmar que no se equivocaba, y se acercó extendiendo su
dedo hacia él. “?Elias? ?No estabas en el extranjero?”