Capítulo 578
Capítulo 578
Violeta, sal a ver esto!”
Tempranito por ma?ana, Lucía entró apurada desde el vestíbulo, mando a Violeta mientras
caminaba hacia adentro.
Violeta, recién vestiua y bajandos escaleras, al escuchars pbras, siguió rápidamente los pasos
de Lucía para ver qué estaba pasando.
No pudo evitar llevarse mano a boca y exmar, “?Dios mío!”
La puerta de calle estaba abierta de par en par y allí estaba Silvia, borracha perdida, sin maquije y
con el cabello hecho un desastre, estabao hierba seca. Su ropa estaba toda arrugada y e
estaba encogida, inclinada sobre undo, sin que nadie supiera cuándo había llegado ni cuánto tiempo
llevaba allí.
Afortunadamente, aún hacía calor, si no, se hubiera congdo.
Violeta se agachó y empujó suavemente, pero no logró desperta.
Resignada, le pidió a Lucía que mara a Pablo para que entre los dos ayudaran a llevar a Silvia
adentro.
El alboroto, por supuesto, despertó a Rafael, quien apareció con su chaqueta de traje negra y una
mueca de preocupación, mirando a Violetao si estuviera considerando echar a Silvia a calle:
Violeta decidió que no podía irse a trabajar y dejar a Silvia así, por lo que se quedó en casa esperando
a que despertara.
Se acercó a Rafael, que estaba de mal humor, y aprovechando que Lucía y Nono no estaban mirando,
se puso de puntis y le ntó un beso en losbios, mándolo “mi amor” un par de veces hasta que
él asintió, diciendo: “Voy a llevar a Nono al kínder, llámame si necesitas algo.”
Silvia había bebido tanto que no recobró el sentido hasta casi el mediodía.
Lo primero que hizo al abrir los ojos fue saltar del sofá, tropezar con sus pantus y caer de cabeza al
suelo, aunque rápidamente se levantó y corrió al ba?o.
Violeta siguió, viénd levantar tapa del inodoro y agacharse para vomitar.
Sensible a los olores debido a su embarazo, solo pudo quedarse en puerta mirando desde lejos.
Lucía se acercó para ayuda y le pasó agua.
Después de mucho esfuerzo, Silvia finalmente dejó de vomitar y salió del ba?o apoyada en Lucía.
Después de tomar un par de tazones de caldo para resaca, el color de Silvia mejoró un poco.
“Silvia, ?por qué has vuelto a beber tanto alcohol?” Violeta se sentó a sudo, preocupada.
Silvia no dijo nada y siguió bebiendo su caldo:
Violeta frunció el ce?o y adivinó, “?Fue por Lucio otra vez?”
Al escucharlo, Silvia se detuvo y su expresión se tornó triste.
Después de terminar el caldo, Silvia se secó boca con mano y dijo: “Violeta, Lucio no tiene
corazón. Lo he seguido por tanto tiempo, sin importarme mi orgullo, y él ni siquiera me da una
respuesta. Ayer trajo a una chica y dijo que quería salir con e.”
“No creo que Lucio sea así de superficial,” dijo Violeta, mordiéndose elbio.
“Lo sé, pero también sé que hace estopletamente para rechazarme. Piénsalo, teme que lo acose,
incluso se atreve a salir con una chica al azar, lo que demuestra cuánto desprecio siente por mí. Por
eso…” Silvia parecía haber tomado una decisión firme, apretando sus pu?os, “?he decidido rendirme
con ese hombre! Ya no más.”
Please check at N/?vel(D)rama.Org.
Violeta estaba asombrada. “?De verdad vas a rendirte?”
Conocía a Silvia lo suficienteo para saber que cuando tomaba una decisión, seguía sin dudar.
“?Sí!” Silvia asintió con seriedad. “Ya hablé con mi madre, esta noche vuelo con e a Interra. Voy a
hacerle caso y
buscare a alguien con quien casare a”
Aunque Faustina se ha mudado al extranjero hace a?os pam pa?ar a su hija, ya se ha
acostumbrado a vida alli Hacia tiempo que había fijado fecha para regresar, y quería que su hija
Silvia pa?ara, pero Silvia nunca había aceptado.
“Uh…” Violeta tragó saliva, aún sin poder asimr el giro inesperado de los acontecimientos.
Silvia apretó su mano, habia venido borracha para despedirse, “Violeta, cuando celebres tu boda,
regresaré para ser tu dama de honor y hasta para bloquear puertal Pero después de eso, jamás
regresaré a Costa de Rosa, ese lugar que me trae tristeza. Con Rafael primero y Lucio después, ya he
perdido toda esperanza en el amor.”
Después de almorzar juntas, Silvia se fue.
Violeta no volvió a oficina esa tarde; noche anterior había tenido un encuentro apasionado con
Rafael y se sentía agotada. Decidió quedarse en casa y dormir por tarde, ejerciendo su derecho
Cuando Lucía mó para que bajara a atender el teléfono, todavía estaba medio adormda.
Al ponerse el auricr en oreja, oscuchó una voz masculina imponente y segura, “Ya está fijada
fecha de boda, será el veintiocho del próximo mes.”
Después de dar esta instrión, colgó el teléfono.
Violeta se quedó sosteniendo el auricr, atónita, tardando en darse cuenta de que había sido
Sebastián quien mó, siguiendo su típico estilo directo.
Pero al pensar en el contenido abrupto de mada, se sintió confundida,o si estuviera so?ando.
Tan rápido…
Por noche, cuando Rafael volvió de trabajar horas extra, Violeta le contó lo sucedido. él no pareció
sorprenderse, “Mi papá también me mó, él y Lamberto se pusieron de acuerdo, el veintiocho es un
buen día para boda.”
Violeta asintió, ya había asimdo noticia.
Había que admitir que Sebastián era un hombre de ión, apenas les había dado su libro de familia
para que se inscribieran, ya había fijado fecha de boda. Si no fuera por los a?os de rción con
Rafael, habría pensado que era una boda apresurada.
?Solo quedaba un mes para boda!
Bajo luz, Violeta se mordió elbio ligeramente, nerviosa y a vez emocionada, iba a ser novia…
De repente, Violeta recordó algo y levantó voz, “Rafael…”
“?Cómo me has mado?” Rafael frunció el ce?o.
Violeta estaba enfurecida, era solo un título y él lo tomaba tan en serio.
“Eh, ?mi amor!” Al ver que él insistía en su mirada, no tuvo más remedio que ceder.
“Mm.” Rafael mostró satisfión rjando su ce?o.
E finalmente pudo hacer pregunta que tenía en mente, “?Qué día es hoy?”
Después de obtener su respuesta, Violeta calculó mentalmente los días, y luego, sin poder evitarlo,
deslizó su mano sobre su vientre, cubriéndolo a través del pijama.