Capítulo 555
Capítulo 555
“Lamberto, Las circunstancias han llegado a este punto, y sé que cualquier pbra que diga ya no
tiene sentido, pero lo hice porque te amo no quiero perderte, no quiero perder nuestro matrimonio!”
Melisa consciente de que había enfurecido a su esposo, bajó cabeza, lágrimas resbn por sus
mejis, se acercó y abrazó su brazo y dijo: “Amor, ?y si te pido perdón ahora, me perdonarías? E
ya murió, que ha estado a tudo todos estos a?os he sido yo, llevandos riendas de nuestra casa.
?Acaso no cuenta mi esfuerzo y dedicación?”
Bianca, desesperada y llorando, intercedió, “?Así es, papá! Mamá era joven en aquel entonces, y solo
lo hizo para evitar que nuestra familia se rompiera. ?Perdón, por favor! Los muertos ya no están, y
los que vivimos somos lo más importante, ?verdad?”
A pesar de que en su interior Violeta se buba y deseaba rebatir, permanecía en silencio escuchando
las pbras de madre e hija, porque sabía que Lamberto no se dejaría conmover con facilidad.
Lamberto,o Violeta había anticipado, apartó bruscamente mano de su esposa. Su voz era
ligeramente ronca, reflejando desción tras tristeza, pero era firme, “No hace falta decir más,
jamás te perdonaré en esta vida! Si pudiera, incluso desearía que pagaras con tu vida por de
Nelina.”
Su última frase fue ominosa.
Melisa tembló yenzó a llorar, “Amor…”
“Papá…” Bianca estaba ramente angustiada.
Lamberto simplemente se giró, sin mirar a madre e hija, su silueta bajo luz era especialmente fría.
Al ver mirada suplicante de su nuera y nieta dirigirse hacia él, Luis, sentado en el sofá, apoyó su
bastón suavemente en el suelo, mostrando también indignación hacia su nuera, pero al final,
comprende ques circunstancias no le dejan otra opción y decir, “Melisa, mejor ve a casa con
Bianca.”
El desalojo que acababa de ordenar no dejaba lugar parapasión.
Melisa secó sus lágrimas y, al darse cuenta de que en casa nadie estaba dispuesto a har por
e, y sabiendo que verdad acababa de salir a luz, entendió que cualquier cosa que dijera sería
en vano, así que se rindió, neando regresar a casa con su hija para pensar en un n argo
zo.
A pesar de todo, mujer mada Nelina había fallecido, y ellos,o los que aún están vivos, habían
compartido tantos a?os de matrimonio. Su hija ya es adulta y, con el tiempo, confía en que podrán
reconstruir rción con su esposo una vez que haya superado su resentimiento.
Cuando madre e hija se preparaban para irse, Violeta habló una vez más, “?Tengo algo más que
decir!”
Esta vez, se adntó rápidamente, bloqueando el camino, haciendo que Melisa, a pesar de no querer,
tuviera que detenerse nuevamente.
Violeta miró fijamente a los ojos y preguntó directamente duda que había guardado durante
mucho tiempo, “Melisa, soy hija de Lamberto, ?sabías de esto hace cuatro a?os, o incluso antes?”
Esto era algo que había preguntado durante hospitalización grave de Lamberto.
? ?
Esta vez, reión de Melisa fue mucho más intensa que antes, casi histérica, con una expresión
casi feroz, “Violeta, ?no has tenido suficiente?”
“Ya acepté toda culpa por lo que pasó antes, tu madre murió y no importa cuánto insistas, no va a
volver a vida. Ahora vienes con esto, ?tienes alguna prueba? ?Quién puede confirmar tu historia?
Eras apenas un bebé en aquel entonces, ?vas a seguir acosándome basándote solo en tus
sospechas?”
Violeta mordió subio en silencio.
Esta vez, realmente se quedó sin pbras, porque al igual que en el hospital anteriormente, solo
estaba sondeando con preguntas. Basándose en su intuición y espión, no tenía rastros
confiables ni pruebas concretas.
Frente al enérgico rechazo de Melisa, Violeta no tuvo más remedio que apartarse.
Please check at N/?vel(D)rama.Org.
Yo puedo probarlo!”
El rostro de Melisa palideció, con los ojos muy abiertos y temndo incréd, exmó, “Faustina, tú-”
Era voz de Faustina, quien habia estado todo el tiempo sentada junto a Luis en el sofá, pero su
rostro, por alguna razón, estaba pálido y sus ojos reflejaban unaplejidad de emociones, incluso
había un cierto enredo que era difícil de entender.
Silvia, que generalmente permanecía indiferente en el sofá, ahora miraba sorprendida a su madre,
incapaz deprender cómo había ocurrido ese repentino giro de los acontecimientos..
“?Yo puedo demostrarlo!” Faustina parecía haber tomado una decisión firme, se levantó lentamente del
sofá y enfrentós miradas inquisitivas de todos, soltó un suspiro profundo y dijo, “Tienes razón al
decir que hay que tener conciencia, ?es cierto, se debe tener! Si no lo digo ahora, mi conciencia no
podrá soportarlo más, esto ha estado oculto en mi corazón durante tantos a?os, y ya es hora de
decirlo -?Hermano, te pido perdón!”
“?Faustina?” Lamberto miró confundido.
El rostro de Faustina estaba lleno de un remordimiento extraordinario,o el de un ni?o que ha
cometido una falta y busca desesperadamente disculparse, “Enójate conmigo, regá?ame, incluso
golpeame si quieres, pero verdad es que Nelina rompió contigo ?por mi culpa!”
“?Qué dices, cómo podría ser por tu culpa?” Los ojos de Lamberto se abrieron aún más, sobrecogido
por sorpresa.
“?Sí, por mi culpa! ?Porque Melisa me enga?ó, me usóo un peón sin darme cuenta!” Faustina
habló con una indignación inicial, pero al continuar, cambió el término que usaba, “Melisa se acercó a
mí y se enamoró de ti a primera vista, pero tú y Nelina ya estaban enamorados, eso todo el mundo lo
sabía. Lo que no saben es que, en ese momento, e quería casarse contigo a toda costa.
Aprovechando tu tiempo en Alemania, fabricó pruebas falsas de que Nelina se estaba involucrando
con otro hombre y que ya tenía un hijo…”
“Cuando supe esto, me enojé mucho, porques ‘pruebas’ que Melisa me mostró parecían reales.
Pensé que ustedes dos, en un amor a distancia, Nelina no podía soportar soledad y te enga?aba
con otro hombre. Creí que e no era digna de ti.
Ya que al principio papá también se opuso a su rción, aproveché esa excusa y fui a ver a Nelina. Le
dije que Luis no aprobaba que se casara contigo, que consideraba de un estatus demasiado bajo, le
di dinero para que desapareciera y no arruinara tu brinte futuro…”
“Faustina, ?cómo pudiste…?” Lamberto respiró profundamente, abrumado pors verdades que se
revban una tras
otra.
“?Hermano, lo siento! De verdad, lo siento, nunca pensé que pasaría esto”, Faustina también tenía los
ojos enrojecidos, pero era por culpa y arrepentimiento, “Después de que ustedes terminaron, aunque
tuve mis dudas, cuando te escuché decir que e se había casado rápidamente con otro, pensé que
eso confirmaba su traición… Hasta que recientemente estuviste enfermo y hospitalizado, y apareció
una hija para hacerte una cirugía de trasnte de hígado, me di cuenta de que había juzgado mal a
Nelina todo este tiempo, jesa ni?a era tu propia sangre! Hermano, lo siento, lo siento mil y un mir de
veces, siento haber traicionado a ti y a Nelina. Papá volvió de Estados Unidos en cuanto supo de tu
enfermedad, y yo no me atrevía a volver, ?porque no tenía cara para verte!”
En aquel entonces, Faustina también era muy joven, no era muy astuta consplicaciones del
mundo, y Lamberto pasaba mayor parte del tiempo estudiando en Alemania, regresaba al país tal
vez un par de veces al a?o.
Cuando Nelina estaba embarazada, Lamberto ya llevaba medio a?o sin regresar a casa. Faustina
asumió erróneamente que Nelina traicionó a su hermano sin saber que, durante ese tiempo, Lamberto
trabajaba arduamente para enviar dinero de vuelta a casa para que su amada pudiera viajar a
Alemania y aliviar tristeza de separación… Estaba equivocada, ?todo estaba mal!
Faustina cayó sentada en el sofá, cubriéndose cara con dolor,s lágrimas de arrepentimiento
brotaban sin control. E realmente no tenía cara para ver a Lamberto.
Cuando hermana menor destruyó felicidad de su hermano, Faustina simplemente no sabía cómo
enfrentar situación. Solo e sabia cuán avergonzada se sintió primera vez que Violeta mó
“tía”. Pero nunca habló de
eso: porque era egoista, temia que Lamberto llegara a odia…
Pero justo en el momento en que se enteró de que Melisa había ido a confrontar a Nelina después de
la boda, hasta el punto de lleva a muerte, ya no pudo mantenerse en silenciol
De repente, todos quedaron asombrados.
Además del asombro Violeta finalmenteprendió lo que había detrás des pbras de Faustina.
Siempre había sentido que Faustina escondia algo, y ahora entendía qué era.