Capítulo 548
Capítulo 548
Violeta al escuchar mada, mostró de inmediato un gesto frio en su rostro.
Había dejado tienda de articulos para bebés y apenas ha vuelto a casa de campo un par de
horas antes, pero en ese corto tiempo, Bianca ya había mado a Silvia Cuando sus miradas se
cruzaron, Violeta supo que Bianca habia sospechado algo.
Después de todo, nadie visita una tienda de artículos para bebés sin motivo.
Incluso pensó que, tal vez después de que e y Rafael se fueran, Bianca podría haber vuelto a
tienda para confirmar sus sospechas. De lo contrario, ?cómo habría podido har con tanta certeza al
mar a Silvia?
De repente, Violeta recordoo, después de reconciliarse con Silvia, se había dicho a sí misma que
el regreso de Silvia al pais también habia sido a causa de una mada de nca. Esto confirmaba su
sensación de que Bianca todavia no habia superado a Rafael….
Volviendo al presente, escuchó a Silvia consolánd a través de línea, “Violeta, tranqu, cualquier
cosa y te aviso al toque. Pero tú también ándate con ojo, ?eh?”
“Mhm… contestó Violeta en voz baja.
Luego, escuchó voz apresurada de Silvia, “Tengo que irme ya, siento que en un rato Lucio va a
intentar escapar otra vez, ?y estamos en el piso veinte! Chau, hamos después.”
“Mhm. Violeta no pudo evitar sonreír.
Después de colgar, Rafael apareció detrás de e sin que se diera cuenta, inclinándose a sudo con
un brazo apoyado en el borde del escritorio, creando sensación de abraza.
Su otra mano reposaba suavemente sobre su hombro, mirando hacia el peque?o Nono, que estaba
concentrado en su tarea manual, “Nono, ve abajo y trae sopa de paloma que Lucía ha enfriado para
Vivi. La hermanita quiere toma.”
Al oír esto, Nono respondió con voz dulce y pegajosa, “iya voy para allá, para mi hermanita!”
Violeta abrió boca para detenerlo, pero al oír que era para “hermanita”, Nono ya había saltado de
la si y desaparecido del cuarto de juegos con pasos veloces.
Y Rafael, apenas Nono se levantó, se sentó en si que había quedado libre.
Violeta frunció el ce?o y lo miró con reproche, “Oye! Rafael, ?qué haces mandando a un ni?o de
cuatro a?os…?”
Nono era peque?o, y aunque ya iba al jardín de infancia con su mochilita, todavia necesitaba cuidado,
y además, ?quién ha visto a un adulto mandando a un ni?o?
“Quiero estar a ss contigo.” Rafael no veía nada inapropiado en ello, de hecho, respondió con
convión.
Violeta se quedó sin pbras.
Rafael desvió mirada levemente, “?Quién te mó recién?”
Violeta bajó vista hacia el teléfono que aún sostenía y respondió, “Silvia”
“?Por qué e siempre te está molestando?” Rafael arrugó frente al oirlo.
“?No es así!” Violeta defendió con resignación.
Viendo su mirada ligeramente oscura, no pudo evitar rodar los ojos internamente. Probablemente para
él, que tenia un fuerte sentido de posesión, cualquier persona, hombre o mujer, sería motivo para
cr.
“Ahora no tiene tiempo de molestarme, está toda preocupada por Lucio. La tia siempre decía que tú y
yo éramoso sapo y lenteja, pero creo que ellos dos son los que encajan. Lo únicomentable es
que es un amor no correspondido, ?quién sabe si Silvia tendra éxito al final!”
Capitulo 548
Violeta lo miró y continuó, “Cuando salimos del restaurante, viste a tía Faustina corriendo al hotel
para encontrarse con Lucio. Silvia se ha fijado en l.ucio, no sé si será suerte o desgracia.”
Pero en su corazón, realmente esperaba verlos juntos.
Aunque eran dos personas con personalidades muy diferentes, tanto Lucioo Silvia vivían de
manera auténtica y pura. Ambos merecían tener a alguien a sudo para toda vida y eran perfectos
el uno para el
otro.
Rafael, con su aguda percepción, notó un indiclo de mncolía en su expresión y preguntó con los
ojos entrecerrados, ?Eso es todo lo que haron?”
Violeta nego con cabeza y confesó sin ocultar nada: “Además, Bianca sabe que estoy embarazada”.
“?Sunny?” Rafael frunció el ce?o levemente.
“Si”, asintió Violeta, frunciendo el ce?o, “cuando estuve en tienda para bebés, en realidad vi a
Bianca. E. salia de cafetería de enfrente y luego mó a Silvia para decirle que estaba
embarazada… Silvia me dijo que tuviera cuidado”.
Al oír esto, mirada de Rafael se endureció poco a poco.Copyright by N?v/elDrama.Org.
Durante cena, llegaron invitados a casa, cortesía de una invitación de Rafael, pero también
porque querian venir por su propia voluntad.
Lamberto también se enteró de noticia del embarazo, pero fue durante una mada con Rafael,
quien se habia jactado orgullosamente de ello, así que naturalmente Lamberto no pudo quedarse
quieto y quiso visitarlos.
Al entrar, no solo llegó él, sino que también trajo consigo un montón de cosas, todas artículos para el
bebé, y ro,o su abuelo, tampoco podía mostrar favoritismos y también habíaprado
juguetes para Nono
Violeta se adntó para recibirlo, sin olvidar mencionar de nuevo locura depras de Rafael.
Esa tarde, los empleados de tienda para bebés habian entregado todo y, casualmente, los
productos que habíaprado en línea también llegaron, llenandopletamente el cuarto de
almacenaje. Pero Rafael sentía que no era suficiente y habia pedido a Lucía que desocupara una
habitación para guardars cosas de su futura hija.
A edad de Lamberto, no había mucho que esperar. Se habia sentido tan feliz al saber que tendría un
adorable nietecito, y ahora que esperaba otro, su alegría era indescriptible.
Una vez sentados, Lamberto miró de reojo su vientre y preguntó con una sonrisa, “?Rafael dijo que
sería una ni?a?”
Violeta sonrió al oir eso.
Parecía que Rafael habia estado promando por todosdos que tendría una hija. E se inclinó un
poco hacia adnte para que Rafael, que estaba odando cosas, no oyera y susurró en voz
baja: “Todavía no sabemos, ?tenemos que esperar al cuarto mes para averiguarlo!”
Lamberto sonrió aún más ampliamente al escuchar eso.
Violeta, notando cierto cansancio en su rostro, preguntó con preocupación: “Papá, ?cómo ha estado
su salud últimamente?”
“?Todo bien!” Lamberto se apresuró a hacer un gesto con mano y dijo sonriendo: “No te preocupes,
las últimas dos veces que fui a revisión, el doctor dijo que me he recuperado muy bien. Solo he estado
durmiendo un poco tarde estos días, so?é con tu mamá”.
Al final de su rto, cara de Lamberto se llenó de ternura,o si incluso recordar a esa mujer
fuera una alegría para él.
“E solo estaba alli, mirándome en silencio, sin decir nada, ni una s pbra…