AliNovel

Font: Big Medium Small
Dark Eye-protection
AliNovel > Dulce Disparo al Jefe Cachorro Enamorado > Cap铆tulo 546

Cap铆tulo 546

    Capítulo 546


    Capítulo 546


    Parece que esa escena se quedó grabada en memoria de Faustina durante muchos a?os; cuando


    haba, su mirada parecía perdida en distancia. Sin embargo, por alguna razón, unaplicación


    difícil de expresarenzó a surgir en su expresión Cuando levantó de nuevo, no se podía


    distinguir nada en su rostro, solo su tono se volvió ligeramente más serio. “Lamberto también lo


    mencionó en su casa, pero al principio papá no estuvo de acuerdo En esos dias, Melisa iba y venia


    mucho de nuestra casa, y desde el punto de vista familiar, mi papá prefería a Melisao futura


    nuera. Pero Lamberto era terco y estaba decidido, y al final, mi papá empezó a ceder un poco…”


    Faustina hizo una pausa antes de continuar, “Pero de repente, ellos terminaron su rción, y


    Lamberto pasó un tiempo abatido, hasta que al final se casó con Melisa. Más menos esa es


    historia,”


    “Suenao una historia de amor bastante conmovedora”,entó Silvia, tan concentradao


    Violeta y mostrando un ligero asombro. luego, Silvia giró su cabeza hacia e, confundida, y preguntó,


    “Lo que no entiendo, Violeta, es por qué tu mamá, estando embarazada de ti, terminó con Lamberto.


    Si ya no le gustaba, ?por qué no aborto y se casó con otro hombre en lugar de quedarse contigo?


    ?Habría sido mucho más sencillo!”


    “Yo tampoco lo sé… Violeta murmuró con susbios apretados.


    Eso era algo que e tampoco entendía, y ni siquiera su propio padre, Lamberto, sabia.


    Exclusive ? material by N?(/v)elDrama.Org.


    Después de todo, los asuntos del corazón sonplicados. E no era protagonista de esa historia


    y no sabía que eliones y decisiones había tomado su madre. E y Rafael ahora eran felices, pero


    también habían pasado por una separación de cuatro a?os. Podría decirse que tuvieron suerte,


    después de tantas vueltas, de poder reunirse de nuevo.


    Pero su madre y Lamberto fueron menos afortunados. Después de separarse, cada uno con su propia


    vida, incluso si había profundos sentimientos, solo podían guardárselos en el corazón y tratarseo


    extra?os al encontrarse; y ahora, separados por vida y muerte, lo único que quedaba era un amor


    eterno y no correspondido.


    Silvia, apoyando su barbi en mano, de repente soltó, “Oye, ?y si tía Melisa, esa hipócrita


    sonriente, tuvo algo que ver en arruinarlo todo? ?Ens telenovs siempre hay una vina que se


    mete en rción de los protagonistas!”


    Faustina,o antes, se quedó con una expresión congda en el rostro por un momento, luego tocó


    la cabeza de su hija y rega?ó con cari?o, ?Qué tonterías dices, ni?a! Siempre te digo que en lugar


    de estudiar te pasas viendo esos melodramas de telenov”.


    “Por favor, mama, ya terminé mi maestría en Administración de Empresas, ?y aún me trataso una


    ni?a?” Silvia hizo un gesto de disgusto, frotándose cabeza y continuó, “Además, lo que veo son


    series estadounidenses, ?dondes vinas son realmente malvadas!”


    Faustina miró a su hija con una sonrisa resignada y no continuó con el tema. En cambio, cortó parte


    más tierna del bistec que tenía en su to y lo puso en el to de Violeta, “Come, antes de que se


    enfríe. Violeta, necesitas alimentarte bien, tienes un bebé en camino.”


    “Gracias, tía…” agradeció Violeta.


    La atmósfera que siguieron fue cálida y rjada, hando de anécdotas de los a?os que Faustina y


    su hija Silvia habían vivido en el extranjero.


    A mitad deida, Violeta recibió una mada de Rafael. Cuando salieron del restaurante, vieron


    su Range Rover nco estacionado al otrodo de calle, seguramente no permitían estacionar en


    esedo y por eso estaba al frente.


    Perecia que llevaba un rato esperando, y cuando vio salir, inmediatamente salió del asiento del


    conductor.


    Le hizo se?as para que esperara donde estaba, y cruzó calle rápidamente por el paso de peatones.


    En multitud, su alta estatura era especialmente mativa, era difícil no notarlo.


    Lapitulo 546


    Desde lejos, Faustina bromeó al verlo, “?Tan preocupado? ?Acaso temes que yo, tu tía consanguínea,


    te vaya aer?”


    “Eh, es que acaba de volver de dejar a un cliente en el aeropuerto…”, explicó Violeta, sonrojada.


    Faustina soltó una risa y giró su mirada hacia Silvia que estaba a sudo, extendiendo su dedo y


    diciendo, “Hija mia, ?ves? Rafael nunca ha puesto sus ojos en ti, así que mejor que te olvides de él,


    ?vale? nca te mó y tú no pudiste resistirte a volver corriendo al país, jaja, yo sabía que esa


    muchacha no tenía buenas


    intenciones.”


    Habían sido siempre solo es dos después de que el esposo falleciera temprano, y su rción era


    muy estrecha, una madre siempre conoce a su hija, y los secretos de Silvia nunca podían esconderse


    de Faustina.


    Temerosa de que el primer amor de su hija, que no parecía florecer, terminara en desilusión, le dijo


    con seriedad, “Si Rafael no te quiere, y aferrarte a un amor no correspondido es una tontería. ?Espera


    a que te lleve a Interra, ens calles de Londres hay montones de guapos extranjeros!”


    “Mamá, no voy a regresar,” dijo Silvia entre risas y lágrimas.


    “?Cómo que no vas a regresar?” preguntó Faustina haciendo un gesto de desaprobación.


    Silvia, impaciente, empezó a patear el suelo y exmó, “?Ya le dije que lo he superado, y que ya me


    gusta otra persona! Es de Rio de Janeiro, me lleva tres a?os, ahora está en Costa de Rosa. ?Lo conocí


    hace poco y es tan guapoo cualquier extranjero!”


    “?De Río de Janeiro?” Faustina se sorprendió y de inmediato dijo, “?En qué hotel está? ?Llévame


    ahora mismo!”


    “Mamá…” Silvia se puso nerviosa.


    Pero Faustina no prestó atención y arrastró a su hija hasta calle para tomar un taxi.


    Al pasar, saludaron con un gesto de cabeza a Rafael que justamente venía caminando, y aunques


    ocasiones para encontrarse no eran muchas debido a que madre de Rafael había muerto cuando él


    era joven, cordialidad entre ellos siempre estaba presente, así que sin necesidad de más


    formalidades, rápidamente se metieron en el taxi y cerraron puerta.


    Violeta, viendo alejarse el taxi, chasqueó lengua, sintiendo preocupación por Lucio.


    Rafael rodeó con su brazo y cruzaron calle para entrar en su Range Rover.


    Al inclinarse para abrocharle el cinturón de seguridad, su mano automáticamente acarició su vientre


    profundos y serenos briban con luz de expectativa y alegría por nueva vida.


    El Range Roverenzó a moverse y Rafael miró de reojo preguntando, “?Qué tal?”


    sus ojos


    Violeta siempre había tenido una buena impresión de Faustina, incluso un sentimiento de cari?o,


    quizás por Silvia o tal vez por rción de sangre. Se sentía cómoda y cálida en supa?ía.


    E sabía a qué se refería su pregunta y negó con cabeza suavemente, diciendo, “Solo fue una


    cha casual, no hubo mucho que contar.”


    Al oír eso, Rafael asintió.


    Cuando llegaron a un semáforo en rojo y él miró hacia e de reojo, su expresión facial no era


    misma,o si estuviera pensando en algo, y colocó su mano sobre de e, diciendo, “Vivi, ?qué


    pasa?”


    Violeta giró su cabeza hacia él, pensó por un momento y con una sonrisa contenida dijo, “Solo estaba


    pensando que tal vez tía Faustina nos esté ocultando algo…”
『Add To Library for easy reading』
Popular recommendations
Shadow Slave Beyond the Divorce My Substitute CEO Bride Disregard Fantasy, Acquire Currency The Untouchable Ex-Wife Mirrored Soul