Capítulo 523
Capítulo 523
Rafael dejo de secarse cabeza al oír sus pbras.
Después denzar toa aldo, senzó sobre eo un lobo hambriento, creyendo que e le
estaba invitando
a acercarse
Exclusive ? material by N?(/v)elDrama.Org.
Violeta esa noche llevaba un pijama de dos piezas, lo que le facilitó aún más tarea. Pronto quedó
bajo él, y en un abrir y cerrar de ojos, se deshizo de prenda, sintiendo un escalofrio en cada poro,
mientras susbios se acercaban descendiendo por su cuerpo.
Justo cuando estaba a punto de serpletamente silenciada, Violeta giró cabeza para esquivarlo
y levantó mano para bloquearlo, “?No me refiero a eso!”
E
“?A qué te refieres entonces?” Rafael le preguntó, respirando cerca de su oreja.
Violeta se desesperó, esquivando de undo a otro, sin poder cuidarpletamente de sí misma, “?Te
dije que me tocaras, pero no de esa manera!”
“?Sé que te gusta de esa manera!” Rafael le respondió con un brillo travieso en sus ojos, su respiración
se hizo más pesada.
Violeta lo empujaba, sintiendo fuerza contenida en todo su cuerpo, imposible de detener. Al ver que
no funcionaría, decidió ser directa, “Tengo un regalo para ti!”
Rafael se detuvo, pero sus manos aún permanecían sobre e, su expresión era pura alegría, “?Me
has preparado un regalo?”
Después de cenar, al ver que e no había hecho ningún gesto en su habitación, pensó que realmente
no había preparado nada para él, lo que lo dejó desilusionado. Pero el haberle hecho un pastel él
mismo ya era suficiente, ahora estabapletamente sorprendido.
?Lo que no sabía era que mayor sorpresa aún estaba por venir!
“?Cómo no iba a prepararlo!” Violeta replicó con un puchero.
Desde que lo recogió en el aeropuerto, había estado pa?ada por una sombra de mncolía.
Finalmente se liberó de él, se sentó, se puso rápidamente el pijama que había quedado al pie de
cama y luego se inclinó para abrir el cajón de mesita de noche y sacar un sobre que había guardado
alli.
Rafael lo tomó, lleno de expectación, “?Qué es esto?”
“?ábrelo y verás!” Dijo Violeta con una sonrisa misteriosa que no podía ocultar.
Rafael hizo lo que le dijo, abrio el sobre y sacó varios papeles. Al abrirlos, parecían ser resultados de
análisis, con términos médicos y ciertos valores numéricos.
No sabía mucho de medicina, pero después de una confusión anterior, había pa?ado a
hacerse unos análisis, así que podia entender un poco, especialmente el valor de HCG en sangre que
era de más de 1000.
?Qué significaba eso…?
? ?
Rafael se quedó rígidoo si hubiera sido golpeado.
El tiempo parecía haberse detenido, mientras mantenía mirada baja hacia los resultados, sin
pesta?ear, solo cons pups dtándose sin limite.
Violeta sabia que él entenderia, se acercó y colocó su mano sobre de él, finalmente pudiendo
mostrar toda excitación y alegria que había estado ocultando, “?Asi es, Rafael, estoy embarazada!”
Vivi, no me estás tomando el pelo, de verdad estás embarazada?” Rafael le preguntó, pronunciando
suavemente pbra por pbra
Violeta soltó una carcajada, los resultados venían directamente del hospital, no podian ser falsos!
Al recordar cómo se había sentido tanta frente al médico el día anterior, repitió sus pbras, “Es
verdad! ?Sin duda alguna!
Capitulo 523
Después de decirselo, Rafael se quedó en silencio, su mirada ya no se fijaba en los resultados, sino
que a través del pijama, observaba fijamente su vientre sin parpadear.
Violeta agitó su mano frente a sus ojos, “?Te has quedado bobo?”
“No, solo estoy asimndo noticia,” le dijo Rafael, tomando su mano en suya, su mirada aún
parecía perdida.
Violeta tomó el ultrasonido que estaba debajo de los resultados, “Mira, aquí hay una foto del
ultrasonido, ese peque?o punto oscuro es nuestro bebé. El doctor dijo que ahora el embrión solo mide
0.4 centímetros, el óvulo fertilizado acaba de imntarse y cavidad amniótica apenas se ha
formado, es muy peque?o. Con el tiempo, podremos ver el saco gestacional, el embrión…”
Rafael emitió un “mmm” ronco, su rostro reflejaba una sinceridad absoluta,
En foto solo había sombras ras y oscuras, y sin ser un médico especialista era imposible discernir
la forma del bebé. Pero sus ojos profundos y concentrados se fijaban con más atención que nunca,
incluso más que cuando trataba cualquier contrato importante en su trabajo.
Violeta se acurrucó en su pecho y le dijo, “Rafael, felicidades, ?vas a ser papá otra vez!”
Rafael abrazó con todo el cari?o del mundo y le dijo, “Vivi, igracias!”
?Cuándo te enteraste?”
“Ayer, para ser exactos, después de colgar el teléfono contigo. Lucía mencionó el periodo y me di
cuenta de que este mes no me había llegado, así quepré una prueba de embarazo en
farmacia, y después de vers dos rayitas rojas fui al hospital para confirmarlo,” le explicó Violeta.
Al escucha, Rafael le pellizcó meji con fuerza y le dijo, “Traviesa, ?por qué no me lo dijiste ayer
por teléfono?” “Quería darte una sorpresa, le dijo Violeta, quejándose un poco del dolor pero con una
sonrisa radiante. “?Qué te parece, Rafael? ?Te gusta el regalo de cumplea?os que te he dado?”
“?Me encantal” Rafael asintió con seriedad, estaba tan feliz que no sabía cómo describirlo. Erao si
le hubiera caído del cielo el mejor regalo de su vida, algo para recordar siempre.
“?Yo también estoy feliz! Violeta mordió subio, avergonzada, y parpadeó antes de darle otra noticia
menos agradable, “Eh, pero esta vez vas a estar deprimido otra vez, porque el tiempo de recuperación
será másrgo que última vez. Al menos durante los tres primeros meses, jestápletamente
prohibido hacer eso! El doctor me advirtió mucho ayer, ?apenas estamos en quinta semana!”
“No te preocupes, lo sé, le dijo Rafael con una sonrisa.
Después de todo, ?cómo podía estar triste cuando iba a tener otro hijo?
Bueno, quizás solo un poco.
Rafael se levantó de cama y casi se tropieza con sus propios pies, casi cayendo al suelo. Al
recuperar el equilibrio, vio a Violeta riendo hasta casi llorar y sintió un poco de vergüenza en su rostro.
La rodeó con sus brazos, levantó con cuidado y colocó suavemente en cama, para luego
abraza con mimo Violeta miró sus ojos brintes y pensó que probablemente estaria tan
emocionado que no podría dormir en toda noche. Se giró hacia él y no pudo evitar preguntarle,
“Rafael, ?qué deseos pediste?*
“Tres deseos.” Rafael sonri?.
?Tres? ?Qué ambicioso!” Violeta exmó, pero su curiosidad pudo más, “?Cuáles eran?”
“El primero era por salud y seguridad de familia, el segundo era tener una ni?a,” le dijo Rafael,
poniendo su mano sobre su vientre no, sintiendo vida que se movia debajo de palma de su
mano.
“?Y el tercero?” Violeta le siguió preguntando.
Rafael bajo mirada y besóisura de susbios, “Envejecer contigo.”
Violeta cerró los ojos y un rubor se extendió por sus mejis. Pronto exmó en voz baja y nerviosa,
cubriendo sus fabios con mano, “jAy, no se puede decir! Si se dice en voz alta, podría no cumplirse.”