Capítulo 498
Capítulo 498
Violeta le regaló una sonrisa cómplice y acarició cabecita de su hijo. “Si tu abuelito te lo ha dado,
entonces guardalo, bari?o. ?Ya le distes gracias?”
“Gracias, abuelito!” Nono se giró al instante y le agradeció con dulzura.
Lamberto sonreia aún más ampliamente, su tez parecía rejuvenecer con cada sonrisa.
Después de recibir aprobación de Violeta, Nono agarró caja de regalo y corrió escaleras arriba, tal
parece que quería esconder su tesoro.
Violeta y Lamberto se rieron con ternura, y este último, con una voz que no ocultaba el cari?o,
comentó, “Este ni?o es encantador, tiene rasgos que recuerdan mucho a Rafael, pero sus ojos y su
mirada son más parecidos a los tuyos, Violeta. ?Quién iba a decir que de repente también tendría un
nieto!”
Cuando Lamberto tomó un sorbo de su café, Violeta le preguntó, “Papá, ?a qué se debe tu visita hoy?”
Era raro que él viniera sin alguna razon importante, seguramente no era solo para traerle un regalo a
Nono.
Violeta estaba en lo correcto. Lamberto soltó su taza de café y le dijo lentamente, “Violeta, he venido
porque quería informarte que ya he arredo todo para incluirte en el árbol genealógico de familia.
Sé que puede ser una carga para ti, así que no te preocupes demasiado. Solo quiero que conozcas
tus raíces. Si no te sientes cómoda, no hay necesidad de que te mes Violeta Navarro, puedes seguir
siendo simplemente Violeta Alonso.”
Lamberto ya habia discutido con e sobre ser parte del árbol genealógico, y aunque e no tenía esa
intención, no queria que él se sintiera en deuda.
Al escuchar que él estaba considerando sus sentimientos, Violeta se lo agradeció, “Papá, ?muchas
gracias!”
E había sido mada Violeta Alonso durante veintiocho a?os, y cambiar de apellido de repente
podría resultarle
incómodo.
Lamberto sonrió y agitó mano, luego a?adió, “Hay otra cosa más.”
“?Ah sí?” Violeta estaba confundida.
Se notaba cierta vión en su expresión, y después de un breve silencio, continuó, “Tu abuelo
regresó a Costa de Rosa ayer. Con los a?os que tiene y su salud delicada, ha estado viviendo en el
extranjero. Yo no le había dicho nada. sobre mi reciente enfermedad porque no quería preocuparlo.
Pero ahora que sabe, haprado un boleto para regresar. También se ha enterado de tu existencia y
quiere conocerte.”
Violeta se quedó sorprendida, “?Mi abuelo?”
Este término era nuevo para e. Francisco había perdido a sus padres muy joven, así que para e
solo existían su abuelito y su abuelita. La aparición repentina de un abuelo era algo desconcertante.
Pero ya que e había reconocido a Lambertoo su padre, era natural que familia quisiera
conoce.
“Sí, su nombre es Luis” asintió Lamberto. “El sábado, pasado ma?ana, tendremos unaida familiar
en casa de tu abuelo. él ha pedido específicamente verte, y por tarde mandaré un coche por ti.”
Las pbras de Lamberto dejaban ro que no había espacio para negarse.
Esa noche, cuando Rafael volvió a casa, Violeta le contó sobre el encuentro. Rafael le dijo sin más,
“?Te pa?o!”
*No es necesario, e negó con cabeza, sabiendo que él tenía que salir temprano al día siguiente
para un proyecto importante y no regresaría hasta tarde del sábado. Los boletos ya estaban
comprados y e no queria interrumpir su trabajo por causa suya “Ya tienes tus nes, yo puedo
manejar situación s.”
?Estás segura?” Rafael frunció el ce?o.
Violeta sa de qué estaba preocupado.
Ir al encuentro significaba tener que lidiar con Bianca y a su madre, lo que no sería tan fácilo en
fiesta del hotel, donde habia muchos invitados y era posible evitar confrontaciones. Pero en casa de
Luis, donde solo estarian los punctes de Lamberto, no podria evadirios
Apesar de saber esto, elia asintió firmemente, “Sí.”
Al ver confianza que irradiaba de dentro, Rafael se tragó sus objeciones y sonrió, “Está bien,
entonces iré por ti cuando termine.”
Violeta le respondió con una sonrisa iluminada por luz de habitación, reflejando confianza que
sentía en su
corazón.
Violeta acababa de odarse en sus brazos cuando, de repente, se encontró siendo alzada y
llevada escaleras arriba. Al mirar hacia amba, sus ojos se encontraron con profunda oscuridad de
los de él, y con una voz llena de reproche susurró: “Oye, tú no estarás pensando…”
‘Ma?ana por ma?ana tengo que viajar fuera de ciudad, regresaré pasado ma?ana,” le respondió
Rafaelo si fuera lo más obvio del mundo.
… Violeta estaba al borde del cpso.
Rafael bajo mirada y le besó suavementeisura de losbios, tranquilizánd con su tono,
“Tranqu, recuerdo todo lo que dijo el doctor, jno te cansaré!”
Violeta sabía que era imposible resistirse, asi que simplemente apoyó su cabeza en el hombro de él
El sábado por tarde, Violeta tomó un coche hacia casa de su abuelo.
Property belongs to N?vel(D)r/ama.Org.
y se
rindió por
Era una residencia con historia, simr a Casa Castillo, aunque parecía haber sido renovada
recientemente. En el patio había un viejo árbol de jacaranda, con sus raíces entrzadas.
Lamberto, preocupado por si e se sentiría incómoda, esperaba desde temprano en entrada de
la vi.
Su esposa Melisa, con el ce?o fruncido, agarraba un abanico aldo,o preocupada de que su
esposo, apenas recuperado de una enfermedad, se expusiera demasiado al sol, intentando
convencerlo de entrar a vi. Pero cuando vio a Violeta bajar del coche, se dio vuelta y se
marchó.
Violeta no se había arredo especialmente para ocasión, venía tal cual solía vestirse.
Cuando estaba a punto de acercarse a Lamberto, alguien se le adntó, eran Bianca y su prima
Silvia, quienes estaban conversando en el patio. Más bien, segunda fue arrastrada por primera.
“?Violeta!
“?Bianca…!
Como en los viejos tiempos, así se maban una a otra.
A pesar de que ahora tenían una rción familiar diferente, ambas llevaban sangre de Lamberto en
sus venas. No era fácil para ninguna aceptar de repente convertirse en hermanas, y por un acuerdo
tácito ambas evitaban tocar ese
tema.
Bianca tiraba de su prima, mostrando sus hoyuelos al sonreír, “Ya me enteré de lo que pasó en el
Grupo Castillo. Silvia acaba de regresar del extranjero, aún es joven y no entiende gravedad de
algunas cosas, jespero que no te lo tomes a mal! E ya se dio cuenta de su error, ?verdad Silvia?”
“Ah, le respondió Silvia de manera obvia, solo moviendo susbios en un gesto de indiferencia.
“Silvia, no teportes así, al final de cuentas… Bianca se detuvo un momento antes de continuar,
“E es tu prima, igual que yo.”
Al escuchar esto, Silvia mostró su desdén con total franqueza, diciendo, ?E no es ninguna prima
mía!”
Silvial” Bianca frunció el ce?o.
Violeta habia permanecido en silencio todo el tiempo, observánds mientras discutíano primas.
Su mirada se deslizó por el rostro de Bianca y, en el fondo, no pudo evitar encontrar situación algo
cómica. ?Parecía que ser buena quedaba siempre de sudo!
Enparación, le desagradaba menos Silvia, que al menos mostraba abiertamente lo que pensaba.
Era evidente quanto detestaba, y no se escondia detrás de una máscara de falsedad, que podría
dejar a otros adivinando y
Capitulo 498
resultar incluso rmante.