Capitulo 489
Capítulo 489
Violeta acababa de cambiarse de ropa, y al mirarse en el espejo, no podia apartar sus propios ojos de
su reflejo.
La t de seda nca caía suave y delicadamente, delineando su figura con curvas pronunciadas,
aunque el escote y espalda estaban discretamente cubiertos, sin revr demasiado. Pero el
dodillo del vestido era asimétrico, y al caminar sin querer, se insinuabans curvas de sus piemas,
mezndo elegancia con un toque seductor.
Además, el vestido le quedaba a perfión,o si hubiera sido hecho a medida para e. Estaba
segura de que Rafael habia sido quien lo habíaprado personalmente, porque solo él conocía tan
bien sus medidas.
Aparte de sentirse un poco timida, lo que más sentia era dulzura en su corazón.
Rara vez se vestia de tal manera, solo recordaba haberlo hecho hace cuatro a?os, cuando aún
mantenían una rción de negocios y lo habia pa?ado a una recepción.
Al oir sus pbras, sintió una calidez en sus mejis.
Rafael ya estaba a sudo, su mano grande se deslizaba por su espalda hasta su cintura, y el
contacto bajo su mano lo tensaba porpleto, especialmente cuando e lo miraba,o si una
mano pequeria tocara justo ese punto sensible en lo más profundo de su ser.
En ese momento, Rafael solo tenia un pensamiento: queria romper el vestido en pedazos, y después
devorar su cuerpo.
Violeta sintio sus dedos pellizcar t y se apresuro a moverse hacia undo, temiendo que
realmente fuera a cumplir su pbra y que el vestido terminara en pedazos. ?No lo hagas! Si lo
rompes, luego no tendré qué ponerme…”
La voz de Rafael se torno aún más ronca, “Entonces quitatelo, antes de volver a ponértelo. Temo que
no pueda contrrme si sigues asi.”
No le importaba romper el vestido, ya que podiaprar otro, pero era principalmente porque el
doctor le habia aconsejado que por ahora e no podia soportar ninguna actividad física intensa, y si
seguían asi, el que terminaria sufriendo seria él
“Ah, me lo quito asi no más? Violeta parpadeo confundida
Rafael respiró hondo.
?Esta peque?a diabli!
Property belongs to N?vel(D)r/ama.Org.
Si se lo quitaba asi sin más, ?no estaba intentando matarlo?
“?Ponte el pijama!” gru?ó Rafael entre dientes.
Violeta actuóo si de repente hubiera entendido, “Oh…”
Después de cambiarse al pijama y salir del vestidor,o era de esperar, vio que luz del ba?o
estaba encendida el había vuelto a ducharse
Cada vez que veia a Rafael tan frustrado, Violeta no podía evitar querer burse de él, aunque
tampoco se atrevia a pasarse de raya, porque si no, llegaría el día en que e lomentaria.
El viernes por noche, Rafael llevó personalmente en su coche al hotel donde se celebraba
recepción.
Lamberto había hecho una gran inversión, reservando el piso entero del hotel, y afuera solo se veian
coches de lujo Normalmente, Familia Castillo habría sido invitada al evento, pero debido a
caión delpromiso matrimonial, Sebastián seguramente se sentiría incómodo, asi que Rafael
asistió en su lugar.
Violeta sabía que él también podría haberse quedado en casa, pero habia venido para pa?a
Cuando Rafael abrió puerta del coche, ya estaba aldo de e, levantandorga c de su
vestido sin sentir que fuera algo vergonzoso. E no pudo evitar sonreirle, “Vamos a entrar!”
Mrmasintió Rafael, dondo su brazo para ofrecerle el suyo.
Tornaron el ascensor directo al piso supenor, y a pocos pasos del vestibulo principal de recepcion,
habia camareros
formados y con quantes ncos a cadado. Después de mostrar invitación, entraron.
banquete ya hab.aenzado bajo el resndor de enormes lámparas de cristal, con un ir y venir de
copasy vestidos elegantes.
Violeta respiró profundamente, a decir verdad, estaba un poco nerviosa, pero por suerte Rafael estaba
a nudo y ese ligeru temor se disipó rápidamente.
De repente, Rafael frunció el ce?o, molesto, ?Cómo es que él está en todas partes!”
Siguiendo su mirada, Violeta vio a Lucio parado entre multitud, agarrando una copa de champán.
Curiosamente,o e, también llevaba un traje nco, guapo y sonriente,o un principe salido
de época medieval.
No era extra?o que alguieno él asistiera a un evento de alta sociedad.
“?Qué feo está su traje!” refunfu?o Rafael
Violeta semió losbios, pensando que él se veía bastante guapo, aunque, por supuesto, no se
atrevía a decirlo en voz alta.
En cuanto a anfitriona de fiesta, Melisa siempre respondia con sonrisa más dulce cada vez que
un invitado se acercaba a saludar, pero solo e sabía cuanto le costaba forzar esa sonrisa.
Desde el instante en que Violeta y Rafael habían entrado, Melisa los había notado.
Aunque Lamberto no había hecho un gran anuncio sobre identidad de Violeta, el simple hecho de
habe invitado a un evento de esta magnitud ya era una se?al paras otras familias de sociedad,
y Melisa no podía sentirse nada
contenta.
Madre e hijapartían el mismo sentimiento, y Bianca se sentía exactamente igual.
A pesar de que hoy llevaba un vestido de alta costura de CHANEL que capturaba todass miradas y
atraía atención de muchos hombres, no podía ocultar oscuridad en su expresión.
Cuando vio a Violeta y Rafael entrar tomados del brazo, Lamberto se acercó rápidamente para
recibirlos, y Bianca casi rompe su copa de champán con fuerza de su agarre. Observaba con fuego
en sus ojos cómo todos se congregaban
alrededor de Violeta.
Siempre era así, lo que por derecho le pertenecia a e, Violeta siempre intentaba arrebatarlo. Rafael
era un ejemplo, y
su padre otro.
Se imaginaba que algún día e recuperaría todo y le haría pagar a Violeta por todo
Alguien pasó a sudo, y Bianca giró cabeza para ver: era su prima Silvia, que acababa de regresar
de Interra tras su graduación, llegando justo a tiempo para fiesta. Desde que había llegado,
buscaba con su mirada
incansablemente.
Hasta que,o e, su atención se fijó en un punto específico y su mirada se agudizó.
Silvia jugueteaba con su copa de vino tinto y le preguntó con desgano, aún con un toque de acento
británico, “Bianca, ?esa es mujer que te ha arrebatado dos prometidos?”
“Si. Bianca se tensó al ser confrontada directamente.
“?Dios mío! Bianca, ?qué floja eres!” Silvia abrió los ojos sorprendida y negó con cabeza, “?Ni
siquiera puedes mantener a un hombre! Si no hubiera sido por mi corta edad y mis estudios,
promesa matrimonial con Familia Castillo hubiera sido mía y no tuya. Me retiré porque eres mi
prima, pero si eres tan inútil, no tendre piedad!”
Bianca solo se rio con sarcasmo.
Lamberto se acercó con paso firme, ramente encantado de que Violeta asistiera, “Hoy hay muchos
invitados, puede que no pueda atenderte todo el tiempo, Violeta. No te quedes con hambre, si quieres
comer o beber algo, solo ma al
camarero.”
rol asintió Violeta.
“No te preocupes, Lamberto, me ocuparé de e, le dijo Rafael con una sonrisa de mediodo.
Lamberto asinto con una conrisa y luego agregó, “Luego, en el intermedio, te presentaré a algunas
personas
viendo a Lamberto regresar al grupo de invitados, Violeta levantó vista, pensando en acercarse a
Rafael para ir a mesarga y tomar algunos pasteles, pero antes de que pudiera har, escuchó
una voz femenina detrás de e,
Rafael