Capítulo 468
Capítulo 468
Aunque habia estado preparada para enfrentar verdad, confirmación de todas sus sospechas
golpeóo un huracán.
Violeta se deshizo suavemente del abrazo en el que estaba.
Apenas manteniendo el equilibrio, dio unos pasos hacia adnte y se sentó en cama.
Sus manos se afermaban al borde de cama, pero el colchón de espuma era demasiado ndo, sin
ofrecer resistencia, talo se
sentia su corazon en ese momento.
“No puedo creer que el sea mi padre…”
Con cabeza gacha, murmuró esas pbras en voz baja.
Rafael, viendo su desconsuelo, sintió un amargo dolor en el pecho. Se sentó a sudo y,o si
consra a una ni?a, tomó en sus brazos y abrazo fuertemente
Menos mal que puerta del dormitorio estaba cerrada. Si Nono y Lucía los hubieran visto, Violeta
habria muerto de vergüenza.
Violeta levantó lentamente mirada, encontrándose con profunda serenidad de sus ojos, “Rafael, él
es realmente mi padre? ?Mi padre biológico?”
“Si! Rafael forzó una sonrisa, con una voz baja y firme, “La prueba de paternidad muestra un noventa y
nueve por ciento de coincidencia Sin duda él es tu padre!”
Violeta no dijo más, solo enterro su rostro en el pecho de Rafael.
Recordando los encuentros con Lamberto desde que regresó a Costa de Rosa, nunca imaginó que el
hombre que estaba tan cerca de e fuera su padre biológico. Y cuando se encontraron por primera
vez en el avión, eranpletos extra?os. Si no fuera por ese hilo del destino, probablemente habrian
pasado toda su vida sin saberlo….
él maba Violeta, mientras que e lo trataba con respeto,o Se?or Navarro….
Las pesta?as de Violeta temron y los bordes de sus ojos se humedecieron.
Rafael acariciaba su espalda y secaba sus lágrimas con un beso, “Vivi, ?quieres reconocerloo tu
padre?”
Violeta se tenso.
No le respondió,o si no encontraras pbras para hacerlo
Rafael no presionó, solo le preguntó de nuevo. “?Lo odias?”
“?Odiarlo?” La mirada de Violeta se perdió en distancia, y con una sonrisa amarga, le dijo con voz
ronca, “?Qué motivo tengo para odiarlo? él ni siquiera sabía de mi existencia, no se puede har de
abandono hacia mi madre y hacia mi… ?Como podria odiarlo…?”
Lamberto realmente no sabia nada.
Solo pensaba que mujer que amaba había roto su promesa, se habia casado con otro después de
dejarlo y ni siquiera sabia de existencia de Violeta. No era cuestión de odio, tal vez ni siquiera sabia
por donde empezar a remar, y ahora el ya tenia esposa e hija….
Pensando en su otra hija, Violeta se mordió elbio.
Rafael levantó su cabeza y miró fijamente, con una mirada intensa y profunda. “Pase lo que pase,
siempre te apoyare”
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Violeta aspiró por nariz, asintiendo con cabezao un cachorro buscando consuelo.
El abrazo de su amado parecia protege incluso si el mundo se derrumbara Aunque al día siguiente
sus ojos estaban hinchados de nto, su corazón se sentía lleno
Violeta no permitió que sus ojos se hincharan más, le pidió a Lucia hielo para desinmarlos, ya que
más tarde tenía que salir
Hoy tenía que ir a despedir a su amiga Marisol en el aeropuerto…
Después del desayuno, Rafael no fue directamente a oficina, sino que llevó en coche al
aeropuerto.
Cuando llegaron, Marisol ya estaba alli, haciendo f para obtener su tarjeta de embarque y facturar su
equipaje. Llevaba una peque?a maleta de 16 pulgadas que parecía más apropiada para un viaje de
negocios de dos o tres días que para una salida del país.
Marisol asoro cabeza y grito, “Violeta, espérame un segundo, ya casi termino!”
Wolsta asintió, quedándose con Rafael fuera de linea amari.
Ina ver que terminó con los tramites, Mansoi se acercó con su pasaporte y ta de embarque en
mano, “Ah. Rafael también
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Marcel soprio agradecida.
Las despedidas siempre son mncólicas y vienen cargadas de un sinfin de reticencias. Las amigas,
Violeta y Marisol, se tomaban des manoso si tuvieran un millón de consejos que darse, pero el
tiempo era un enemigo imcable. Los anuncios en el aeropuerto ya urgian a los pasajeros de su
vuelo a apresurarse con el control de seguridad
Violeta no podia ignorarlo, y mientras haban, notaba cómo mirada de Marisol se desviaba hacia
la entrada de vez en cuando,o esperando a alguien
E misma tambien miraba de undo a otro, pero conocida figura que ambas esperaban no
aparecía.
“Violeta, tengo que ir a f para el control de seguridad ya!” le dijo Marisol.
Al oira, Violeta frunció el ce?o y respondio apresuradamente, “?Por qué no esperamos un poco más?”
*Esperar que? Marisol se encogió de hombros, intentando parecer despreocupada, “Si no entro ahora,
van a cerrar el control, y el billete me costó un montón de dinero. No quiero perder el vuelo!”
“Pero Antonio aún no ha llegado. Violeta se mordió elbio, su mirada desesperadamente escaneaba
cada rincón del aeropuerto, “?Sabe que te vas hoy? Quizas haya tráfico, puede que llegue en
cualquier momento.”
Tras decir esto, le dio un codazo a Rafael, quien estaba a sudo.
Rafael ya le había hecho varias madas a Antonio sin respuesta. Tras intentarlo una vez más y sin
éxito, regresó y sacudió cabeza en se?al de desaliento hacia Violeta
Al ver sus intentos, Marisol solto una risita, ?Deja! No me voy a morir si no viene a despedirme.
Además, no soy una politica que necesita un montón de gente para hacer acto de presencia ?Con
tenerlos a ustedes es suficiente!”
Violeta estaba igual de preocupada, pero no había nada que pudieran hacer si Marisol no queria
perder su avión. Suspirando, le dijo, “Marisol, cuidate mucho, ?si? Estarás s en un país
desconocido, ?ten mucho cuidado!”
Tranqu, yo también te maré en cuanto me instale, Marisol abrazó sonriendo.
“Vale Violeta asintio
Hacia cuatro a?os, Violeta había dejado Costa de Rosa para ir a una ciudad desconocida, así que
entendia muy bien situación. Su historia con Rafael había tenido altibajos, pero al final volvieron a
estar juntos. Esperaba que Marisol tuviera misma suerte y que su
historia con Antonio no terminara asi…
Marisol, con su pasaporte en su mano, lesnzó una sonrisa despreocupada, “Violeta, Rafael, me voy.
?Espero verlos de nuevo algún
dia!”
Termino su despedida con un gesto de pu?o en alto
Pero al girarse, no pudo evitar buscar con mirada una última vez en el hall del aeropuerto
Irse era una decisión que no cambiaría, una elión hecha. En el fondo, aún guardaba esperanza
de que él viniera a despedi, aunque fuera para verlo una última vez Pero… ya no importaba.
Marisol se enderezo y esta vez sus pasos no vacron.
Violeta observabao figura solitaria de su amiga se alejaba, sintiendo un nudo en garganta y
los ojos humedecidos por tristeza. No pudo evitar morderse elbio con resentimiento, ?Ese Antonio,
también qué cosa!”