Capítulo 463
Capitulo 463
Vicleta se sonrojó de repente.
Ay
Capítulo 463
En el momento en ques pbras salieron de su boca, no ha sentido nada en particr, pero
ahora que persona en cuestión lo mencionaba se sentia ta avergonzada que se le enrojeció cara.
?Ese hombre definitivamente estaba bundose de e a propósito!
De todos modos,s pbras que ya se habian dicho no se podian retirar, asi que Violeta decidió
lanzarse sin preocuparse por su
vergüenza y, levantando cabeza con un puchero, le dijo: “Fuiste tu quien dijo que querias casarte
conmigo y el anillo depromic
también lo pusiste en mi dedo sin pedirme mi opinión. ?Qué, ahora estás pensando en retractarte?”
Published by N?v''elD/rama.Org.
Rafael, al oir esto, se quedó cado y se llevo mano a barbi,o si realmente estuviera
considerando sus pbras
Violeta se impacientó “?Eh
Rafael soltó una risita y besó profundamente.
El beso duró mucho tiempo, tanto que ambos empezaron a tener dificultad para respirar y, al
separarse, se resistian a dejar de estar
juntos.
Especialmente Rafael, quien pasaba su pulgar por esquina brinte de susbios. Aunque era de
dia, su mirada profunda parecía
contener oscundad de noche entera.
Aunque ya le habia hecho esa pregunta durante una visita, no pudo resistirse a preguntarle de nuevo:
“Vivi, ?de verdad no tienes
miedo?
“Mmm, no tengo miedo, le dijo Violeta negando con cabeza sin dudarlo.
Porque ya se había preparado para lo peor, no importaba qué sucediera o cuánto tiempo pasara,
estaba decidida a esperarlo hasta que regresara, por eso no albergaba miedo en su corazón.
Sus pbras eran tan tranqus, pero al mismo tiempo tan conmovedoras.
Despues de eso, ninguno de los dos volvió a har, ni hicieron nada más; a veces, un simple abrazo
puede transmitir más que el más
apasionado amor
Rafael abrazaba en sus brazos, cerraba sus ojos profundos y calmaba su respiración.
Violeta miró su rostro un poco delgado, que mostraba signos de cansancio, y sintió una gran pena.
Sabia sin duda que el no habia tenido una noche de sue?o tranquilo en esos dias, aunque el parecia
tranquilo ypuesto, alguien tan orgullosoo él debía estar sufriendo mucho
Al ver que el se habia dormido rápidamente, e no pudo resistirse a darle un beso en losbios.
Con dulzura extendiéndose en su corazon, Violeta, que habia bajado del avión esa noche, no habia
dormido nada en toda noche, y al igual que el habia sufrido esos dias, e tampoco había tenido un
sue?o tranquilo. Ahora, al ritmo de su respiración regr, e tambiénenzó a quedarse dormida
Durmieron durante diez horaspletas
Cuando despertaron, el sol ya se inclinaba hacia el oeste. No habían corridos cortinas, y el cielo
estaba lleno de los colores del atardecer rosado que llenaban habitación Habian dormido tanto que
Violeta sentia cabeza pesada, se frotaba los ojos y murmuraba, mientras que Rafael, que también
acababa de despertar, le daba un beso en frente.
Si no fuera por el hambre que sentian, probablemente ninguno de los dos se habría levantado.
Violeta se levantó de cama y se ato el cabello mientras se dirigia hacia puerta, y Rafael, que
estaba poniéndose ropa, siguio. Cuando terminó de vestirse, e ya estaba en puerta, girando
la cerradura para abri, cuando algo se estrelló contra e con un sordo golpe.
“?Ay, me he golpeado mano!”
Violeta se sobresaltó y al enfocar vista, se dio cuenta de que el bulto no era otro que Nono.
Al parecer, había estado acostado afuera de puerta y, cuando e abrió, Nono no pudo esquivar a
tiempo y cayó al suelo.
Violeta rápidamente lo ayudó a levantarse, preguntándole con cari?o, “Cari?o, déjame ver, ?te duele?
?Está raspado o hinchado?”
No es nada, los varones no debemos ser tan delicados!” le respondió Rafael, con un tono de coz
perezoso.
Nono de inmediato lenzó una mirada de descontento a su papá.
Con el fagio inferior sobresaliendo, buscaba consuelo de Violeta con toda se de mimos.
Violeta también estaba nerviosa y no se rjo hasta asegurarse de que no estaba herido, ‘Cari?o,
?por qué estabas acostado en puerta? Es peligroso, si hubiera abierto puerta con mas fuerza,
cuidado con tus dos dientes dnteros!”
Capulb 463
At oir esto, Nono Inmediatamente se tapó boca con ambas manos en un gesto de pánico.
?Por qué estabas acostado en puerta?” Violeta le preguntó sonnendo.
Nono parpadeo y dijo con su vocecita dulce y pegajosa “Lucia me dijo varias veces que ustedes dos
estaban en habitación y que no debía molestarios. Solo queria saber qué estaban haciendo alli
adentro
Violeta se sonrojó de vergüenza
Desde que habra amanecido, Lucía y Nono se habían quedado encerrados en habitación, algo que
Lucia destacabao si estuvieran en rascados en un acto intimo que no debía ser interrumpido.
Cof, cof, aunque al principio e misma habia caido en ese malentendido, era una acusación injusta;
después de todo, lo único que
habían estado haciendo era dormir
Al caer noche, recibieron visita de dos invitados en casa, Mansol y Antonio
Violeta se sorprendió al verlos llegar juntos, ya que última vez que Marisol había salido de ahi, lo
había hecho a rega?adientes en el coche de Antonio, y Violeta pensó que Mansol se habia propuesto
mantener su distancia con él.
Marisol, notando sorpresa, le explico de inmediato. “Fue coincidencia que nos encontráramos en
entrada”.
“Uh bueno, Violeta no tuvo más remedio que aceptario
Violeta los invitó a pasar
Desde el incidente de Rafael,o amigos cercanos, estaban al tanto de todo, pero debido a
complejidad del asunto, sentian que no podian ayudarlo Antonio incluso había utilizado sus conexiones
familiares para intentar solucionars cosas y Marisol habia ofrecido pa?ar a Violeta a Rio de
Janeiro, pero Violeta habia rechazado oferta preocupada por salud de Marisol tras su
reciente aborto espontáneo.
Ahora que sabían que Rafael ha regresado a salvo, se apresuraron a visitarlo
La atmosfera durante cena era ramente diferente y hasta podría decirse extra?a, ya que Antonio
conversaba continuamente con Rafael, mientras que Marisol haba con Violeta A pesar de estar
sentados en misma mesa, parecíao si estuvieran en dos mundos separados
Nono, siempre confundido por los asuntos de los adultos, miraba de undo a otro, masticando
ruidosamentes alitas de pollo.
Violeta intentaba dirigir conversación hacia otros temas, pero no podia
Después de enterarse de lo sucedido con Rafael, Antonio no pudo evitar darle un pulgar arriba a
Violeta y exmó: “Violeta, eres
increible!
E sonno timidamente y movió manoo si le restara importancia al gesto.
“Rafael, este trago es por ti, le dijo Antonio, quien habia llegado manejando, pero a pesar de ello
levantó su vaso de jugo, brindó y luego, con una voz llena de nostalgia y amargura, a?adió “Realmente
te envidio, tienes a Violeta, una mujer que siempre está contigo ens buenas y ens ms”
Mansol, que hasta ese momento no había hado con él, soltó una risa fria y le dijo: “Eso es porque
Rafael ama a Violeta con todo su
corazón
“?Acaso no te he tratado de misma manera?”, le preguntó Antonio con voz grave
“?En seno?”, Mansol lo cuestiono con un tono mncólico.
Cuando atmósfera en mesa se volvio tensa, Violeta se levantó rápidamente y,o mediadora
que era, sugirió “Cof, col, ?todos hanido suficiente? Dejemos que Lucia limpie y vayamos a
s aer fruta”
Para darles una oportunidad de reconciliarse, dejó que ellos mismos se encargaran devar fruta.
Diez minutos después, cuando ambos regresaron, Violeta no pudo evitar jr a su amiga a undo al
ver cara sombría de Antonio y leentó en voz baja: “Marisol, ?que le dijiste a Antonio? ?Se ve tan
desanimado,o una berenjena marchita!”
Mansol cambio de tema: “Violeta, me voy’próxima semana”
?La próxima semana? Violeta estaba atonita y no podia recuperarse del shock. Tan pronto!”
Aunque Marisol ya habia mencionado su decisión durante su última visita, Violeta no lo había tomado
muy en serio, pensando que solo se debía a su estado de ánimo y que con el tiempo se sentiria mejor
“SI”, asintió Marisol y le sonno, pero su sonrisa era tan mncólica que resultaba dolorosa, “Ya tengo
el boleto, me voy a Sudáfrica”.
Violeta quedó sin pbras.
Despues de despedir a los dos visitantes, esta vez Marisol no se opuso con tanta vehemencia, incluso
le agradeció en voz baja a Antonio cuando di le abrió puerta del copiloto.
que cerraron puerta del coche, Antonio no se apresuro a arrancar el coche.
Capitulo 463
Con luna iluminando su rostro apuesto, proyectando sombras de luz y oscuridad, sus ojos
encantadores se oscurecieron con
Instera del momento.
Rafael, que estaba a sudo, le tocó el brazo y Violeta asintió con cabeza, siguiéndolo de vuelta a
casa.
Apenas dejó ventana del coche abierta, y al tirar de puerta de seguridad, de repente escuchó un
fuerte “?pum!”.
Erao el sonido de un pu?o golpeando el vnte.
Violeta se rmó de repente, con ganas de voltear a mirar, pero Rafael no le permitió hacerlo,
manteniendo su cabeza girada en su lugar con palma de su mano
*Manso!!*
Después, de repente escuchó un gru?ido bajo de Antonio.
Pero si escuchabas con atención, no era rabia, sino una especie de estallido de impotencia extrema,
una voz reprimida y preguntaba ?Es realmente necesano que te vayas?”
Marisol permaneció en silencio por unrgo tiempo, su voz era suave pero firme, ‘Si…”
dolorosa que