Capítulo 459
Capítulo 459
Me are Lucio
Lucio sonrio, aliviando el momento iodo, y tras notar su expresión de sorpresa, continuó
explicando, “Mist padres se tuvieron que escapar a escondidas por oposición de familia. Nunca
imaginaron que después sufrinan un idente. En aquel choque fatal, mi papa murió intentando
salvar a mi mamá, yo era apenas un bebé por nace. Poco después de nacer, mi mamá murió de
tristeza y así creci con mi abuelo, y me puso su
Violeta nunca se imagino que historia de Lucio fuera tanplicada, pero tampoco le interesaban
los secretos des familias adineradas
Además, no tenian una amistad profunda, simplemente le dijo por cortesia: “Lucio, gracias por
pa?arme.” Pero Lucio parecia tener algo mas que decir,o si hubiera estado conteniendo
pregunta por mucho. tiempo, finalmente dijo. Violeta, no tienes miedo?”
Violeta entendia a que se refería y nego con cabeza. “No puedo darme el lujo de pensar en eso.”
Cuando el abuelo Alves propuso el reto de carrera de caballos, no tuvo tiempo ni de dudar, igual que
si estuviera frente a un salto con cuerda, tenia que aceptar y tenia que ganar. Si tenia miedo o no, ya
no importaba en ese momento, y menos aún podia considerar los riesgos para su vida.
Aunque había sido aterrador, si tuviera que hacerlo de nuevo, tomaria misma decisión sin dudarlo.
El rostro de Lucio se congelo al escuchar su respuesta.
“Nunca he conocido a una chicao tu Lucio murmuró, estaba perplejo, y al ver el ce?o fruncido de
e, rapidamente a?adió, “Quiero decir, eres diferente des demás chicas que conozco! Muchas se
me acercan, y aunque suene presumido decirlo, solo he tenido una rcion seria, y fue en mi etapa en
enga?en….
Eh
Violeta sepadecia de él pero no sabiao seguir conversación, así que solo atinó a decir con
torpeza, ?Encontraras a alguien bueno, Lucio! Tengo que volver al hotel a empacar, ?nos vemos!”
“?De acuerdo, hasta luego!” Lucio sonrio.
No aparto mirada hasta que e desapareció en el taxi. Luego, volvió a s de descanso, donde
su abuelo Alves ya estaba de pie, apoyado en su bastón, mirando por ventana. El té sobre mesa
ya se habia enfriado. Lucio se acercó a el y dijo, Abuelo, Violeta ya se fue.”
El abuelo Alves parecía perdido en sus pensamientos y no escuchós pbras de su nieto,
simplemente fijó su mirada en un objeto en sus manos y se quedó cado.
Cuando Lucio se acercó y se disponia a preguntar con preocupación, vio que era un pa?uelo bordado
con patos nadando juntos, y enseguida guardó silencio.
Era un recuerdo de su abu…
Violeta volvió al hotel, sintiéndose más abatida que el dia anterior.
Property belongs to N?vel(D)r/ama.Org.
Aunque decía que iba a empacar, realmente no tenía mucho que llevar, solo una moch. Sus
pertenencias estarían fácilmente empacadas en menos de dos minutos. Sacó su teléfono y mó a
Catalina.
En cuanto se conectó, Catalina preguntó ansiosa, “Violeta, ?cómo te fue?”
Violeta habló con voz baja y dijo. “Lo siento, tia…”
No te digas que lo sientes, sé que hiciste todo lo posible”, Catalina se apresuró a cons y parecia
querer
Capitulo 459
agregar algo más, pero de repente dijo, “Violeta, tengo cosas que atender. Hamos cuando
regreses.”
Violeta asintió y colgó.
Catalina estaba saliendo de Casa Castillo cuando atendió mada de Violeta. Vio un lujoso coche
estacionado afuera y a Bianca con su padre Lamberto entrando al patio. Después de guardar el
teléfono, se cruzó con ellos.
Catalina y Lamberto se conocían desde hacia a?os y habían hecho negocios juntos. Siempre se
saludaban al encontrarse, y esa vez no fue excepción.
Tia!
Bianca, que estaba del brazo de Lamberto, también saludó dulcemente.
Catalina frunció el ce?o de inmediato. No importaba si era hace cuatro a?os o en ese momento, había
enfatizado eso muchas veces, pero aunque Bianca se encontraba con obstáculos, no cambiaba su
actitud. Aunque se dice que no se debe golpear una cara sonriente, para e eso no tenía efecto. Sin
embargo, en ese momento, su preocupación estaba puesta en su sobrino y no tenía ganas de seguir
discutiendo con Bianca.
Con un gesto de su mano, Catalina simplemente dijo, “Mi hermano ha estado enfermo estos días. El
doctor acaba de venir a ponerle suero. Si van a venir, tendrán que esperar un rato.”
Catalina terminó de har, y sin querer perder más tiempo, se dirigió a su BMW y partió rápidamente.
Después de entrar a vi, los sirvientes avisaron arriba y en poco tiempo, ya que visita no era de
cualquier persona, Sebastián, preocupado por no parecer descortés, bajó con aguja del suero
todavía en su brazo, caminando un poco lento y apoyándose en Elias que sostenía bolsa del
medicamento.
“Sebastián!”
Lamberto y su hija se levantaron del sofá al verlo.
Con una sonrisa, Sebastián asintió y les indicó que se sentaran, “Lamberto, Bianca, ?qué bueno que
vinieron!” “Sebastián, sé que lo de Rafael te preocupa mucho, pero tienes que cuidar tu salud,” suspiró
Lamberto, sin poder evitarlo.
“Tranquilo, Lamberto, lo haré,” dijo Sebastián con un suspiro.
La situación de Rafael estaba siendo manejada de forma discreta, pero Lamberto también había
recibido noticia. Aunque Rafael ya no seria su yerno, siempre había tenido una buena opinión del
joven y lo apreciaba mucho. Además, en ese momento habia una rción recién descubierta con
madre de Violeta, lo que le daba una razón más para preocuparse. Al enterarse, habia mado varias
veces a Sebastián para ver cómo estaba y ese día habia sido su hija quien había sugerido visitar a
Sebastián en Casa Castillo, y él había edido a pa?a.
“Lo de Rafael fue tan repentino, y además involucra as empresas de Rio de Janeiro. He preguntado
por ahí a través de mis contactos, y el caso es muyplicado. Aunque quisiera ayudar, en este
momento realmente no hay mucho que pueda hacer,” dijo Lamberto frunciendo el ce?o y con un gesto
de impotencia. “Estoy al tanto de eso, Lamberto,” Sebastián asintió repetidamente, agradeciendo su
preocupación.
En ese momento, Lamberto sólo pudo a?adir, “Ay, Rafael es una buena persona, y tengo fe en que
estará bien.”
“Eso espero…” Sebastián sonrió amargamente.
Bianca se acercó a Sebastián y se sentó a sudo, diciendo con voz suave, “Sebastián, debe cuidar
su salud. Nuestra familia no se quedará de brazos cruzados, cualquier cosa que necesite, estamos
aquí para apoyarlo. Además, mi padre y yo también creemos que al final todo saldrá bien.”
Las familias habían cborado en muchos proyectos a lorgo de los a?os y estaban muy
conectadas. En ese momento que Rafael estaba en esa situaciónplicada, el hecho de que
Lamberto no se desvincra significaba mucho para Sebastián, quien también valoraba amistad de
a?os con él.
Pero lo que no esperaba era que nca, quien había sido rechazada nuevamente por Rafael en
cuanto a boda, aún pudiera ser tan generosa y sin rencores, que lo conmovió al decir, “Sé que
eres una buena chica, igracias!”
Después de char con Sebastián por más de media hora, padre e hija se dispusieron a marcharse.
Elias, que había estado sentado en un rincón escuchando conversación sin intervenir, de repente se
puso de ple y dijo. “Lamberto, Bianca, déjenme llevarlos de vuelta.”
“ro, oracias Elias,” Lamberto asintió agradecido.
Mientras tanto, en Río de Janeiro, Violeta, después de hacer el registro de salida del hotel, se dirigió al
aeropuerto en un taxi.
Probablemente debido al fin de semana, había mucha gente vndo y cada punto de seguridad
estaba lleno dergas fs Violeta, sosteniendo su moch entre multitud, avanzaba lentamente con
la f, sintiendo cómos lágrimasenzaban a humedecer el dorso de su mano.
Al darse cuenta, rápidamente se secos lágrimas con mano.
Podia sentir, por el tono apremiante de Catalina, ques cosas en Costa de Rosa no iban bien….
Cerrando los ojos lo único que podia hacer era rezar a los cielos, esperando que fueran benévolos con
Rafael.
Mientras f avanzaba, justo cuando estaba a punto de ser su turno, alguien detrás de e gritó
“?Violeta!”
Al girarse, Violeta se sorprendió y dijo. “?Lucio?”
La persona que maba no era otra que Lucio, el nieto del abuelo Alves. Se había puesto un traje
elegante, luciendoo un galán de telenov, con un encanto que atraías miradas de muchas
mujeres.
“?Qué haces? ?Vas a algún viaje o vienes a buscar a alguien?” preguntó Violeta, intrigada.
Lucio negó con cabeza y luegoenzó a sonreír lentamente diciendo, “Ninguna des dos, vine
especialmente a buscarte a ti. Mi abuelo cambió de opinión.”
Violeta se quedó de piedra, luego abrió los ojos de par en par, no se lo podía creer y apenas pudo
ocultar su emoción. Con una voz temblorosa, dijo: “Quieres decir que…”
Capitulo dog