Capítulo 370
Capítulo 370
Después de que Rafael se fuera a trabajar, Violeta se cambió de ropa y llevó a Nono a calle.
Zeus los ha citado en un asador, y Pablo los llevó en su auto. Al bajar del auto, Violeta notó algo en
el bolsillo de Nono y dijo. “Cari?o, ?qué es eso que tienes en el bolsillo?”
Desde que subieron al auto, habia notado que el bolsillo derecho de Nono estaba abultado.
?Es un celr!” Nono sacó una peque?a parte, y le dijo con una voz suave y dulce, “Papá me lo dio!”
Violeta bajo mirada, y efectivamente era un teléfono inteligente.
Supuso que Rafael le había dado el teléfono cuando fue a ver a su hijo por ma?ana. No le prestó
mucha atención a ese hecho, solo le recordó a Nono que lo guardara bien para no perderlo.
Violeta llevó a Nono al restaurante, donde un mesero los guio hacia eledor principal.
Zeus estaba sentado en una mesa del restaurante, vio a pareja madre-hijo acercándose. Desde que
descubrió verdad, se dio cuenta de que habia muchas similitudes entre ellos…
Zeus recuperópostura, levantó mano y saludó, “Violeta!”
“?Zeus!” Violeta respondió con alegria, y luego le dijo a Nono, “Cari?o, saluda.”
?H, se?or!” Nono respondió con una voz suave y dulce.
Después de que el mesero sirvió los utensilios y tomó orden, Zeus,o siempre, le sirvió un vaso
de agua tibia y le pasó otro a Nono.
Violeta tomó un sorbo de agua y preguntó, Zeus, ?por qué no has vuelto a Canadá?”
Zeus le explicó con una sonrisa. “Hay una razón. mé a mis abuelos antes de abordar el avión, pero
me dijeron que mi abuelo se habia caido y estaba en el hospital. Me preocupé y decidí quedarme.”
La verdad era un poco diferente.
El abuelo de Zeus se habia caído, pero cuando mó, ya sabía que estaba bien. Sin embargo, se
quedó en puerta de embarque durante varios segundos antes de decidir quedarse,o si
finalmente hubiera encontrado una excusa razonable para no irse….
Violeta asintió ?Eso tiene sentido!”
Zeus ajustó sus gafas y dijo. “Si, y todavía tengo días de vacaciones, así que decidí quedarme un
poco más con mis abuelos.
“Estoy de acuerdo. Violeta pensó en su propia abu fallecida y sintió que era importante pasar el
mayor tiempo posible con los ancianos.
Zeus sonrió y preguntó, “?Vas a volver a Canadá, Violeta?”
Violeta miró a Nono con una expresión nerviosa.
Violeta acercó a Nono a e y negó con cabeza.
Cuatro a?os atrás, o incluso hacia unos dias, queria volver a Canadá porque no había nada en esa
ciudad que retuviera. Pero en ese momento era diferente, su hijo estaba allí, y no solo quería
compensar falta de amor maternal, sino que tampoco queria perderse su crecimiento.
Si tuviera que volver, solo lo haría si pudiera llevar a su hijo con e…
Pero desechó esa idea tan prontoo se le ocurrió, sabiendo que Rafael nunca permitiría que eso
sucediera. Nono se rjó al ver su reión.
Zeus, que parecia haber predicho su respuesta, sonrió con cierta mncolia.
El mesero trajos brasas encendidas y los tos que habían pedido. Zeus se ocupó de asar carne
para ellos, y Nonoió con gusto, con aceite chorreando por su boca.
Las mejis de Violeta estaban llenas, parecia una ardi peque?a. Era conmovedor ver cómo se
ocupaba de si misma durante todaida. “Vivi, jtú tambiéne!”, le dijo.
“Bueno, yo tambiénere”, respondió Violeta, con una sonrisa en cara.
E también se sirvió un poco de carne envuelta en torti, carne habia sido marinada de una
manera especial, por lo que el sabor era extremadamente delicioso.
Mientras saboreaba suida, Zeus mó desde el otrodo de mesa. “Violeta”.
?Si?” Violeta miró a Zeus un poco perpleja.
“Tienes un poco de salsa en esquina de boca”, dijo Zeus, sonriendo mientras sacaba una
servilleta
Content is property of N?velDrama.Org.
Al oir eso, Violeta se sintió un poco avergonzada. Justo cuando iba a tomar servilleta, Zeus levantó
su mano y con un gesto suave, limpio salsa de esquina de su boca. En el proceso, sus dedos
rozaron su barbi.
Incluso e podía sentir tensión en el aire.
Cuando levantó vista hacia Zeus, vio que sus ojos detrás des gafas eran tan amables y brintes
como siempre, sin ninguna intención oculta.
“Eh, gracias, dijo e, avergonzada.
“No hay de qué, respondió Zeus con una sonrisa.
El peque?o Nono, que había estado observándolos todo ese tiempo, tragó de un solo golpe el pulpo
que tenía en boca y levantó mano para decir, ?Necesito ir al ba?o!”
“?Otra vez?” preguntó Violeta, sorprendida.
Desde que llegaron al restaurante y
se sentaron aer, Nono ya había ido al ba?o dos veces. Violeta miró con preocupación el vaso de
jugo aldo de él, decidiendo que no le permitiría beber más.
“No hay problema, yo lo llevaré”, dijo Zeus, dejando los cubiertos y sonriendo.
Las dos veces anteriores, Zeus se había ofrecido voluntariamente para llevar a Nono. E asintió,
“Zeus, te agradezco mucho”.
“No hay por qué, respondió Zeus, con voz suave.
Una v
vez en el ba?o, Nono soltó mano de Zeus, parpadeó con sus grandes ojos y le dijo con una voz
suave y dulce, puedo hacerlo solo.
Zeus asintió y le dijo, Está bien, esperaré afuera. Si necesitas algo, sólo ma”.
“?Si!” Nono asintió
Luego, bajo mirada de Zeus a través de sus gafas, entró en el ba?o.
Una vez que cerró puerta, Nono se puso de puntis, cerró puerta desde adentro y sacó su
teléfono móvil
del bolsillo. Presionó el número 1″ y de inmediato se conectó en mada con su papá.
?H?
Rafael respondió muy rápidamente,o si estuviera esperando mada,
“Papa”, dijo Nono
1. Sin esperar a que su hijo hara
Se podia oír un ruido de fondo en línea,o si estuviera en algún más, Rafael preguntó
ansiosamente, “?Cómo vans cosas? ?Sigueniendo asado?”
Si! Los camarones ys albóndigas de pulpo estaban deliciosos, ?mei tres de una vez!”
Nono hizo un puchero con su peque?a boca, ramente queriendo más. Después de presumir, penso
por un momento y luego dijo suavemente en su teléfono, que era casi tan grandeo su cara,
“Papá, creo que a
Capitulo 370
Zeus le gusta Vivi”.