Capítulo 290
Capítulo 290
Después de experiencia en el aeropuerto, Lucía estaba aterrada. Cuando no pudo encontrar al ni?o,
inmediatamente avisó a Rafael.
Dado que el centroercial estaba cerca de sede del Grupo Castillo, Rafael llegó rápidamente.
Al verlo, Bianca se sintió un poco aliviada. No estaba de acuerdo con que Lucia mara a Rafael, pero
no pudo evitarlo. Cuando lo vio, corrió hacia él, sus ojos estaban llenos de lágrimas, “Rafael, lo
siento…”
“?Qué pasó exactamente?” Rafael gru?o.
Había más personas en s de seguridad además de ellos dos, y Bianca no pudo evitar sentirse
avergonzada mientras continuaba disculpándose, “Lo siento mucho, Sebastián me pidió que llevara a
Nono a dar un paseo, pensé enprarle algunas ropas nuevas, pero se perdió en un abrir y cerrar
de ojos. Los guardias de seguridad están buscandolo, no te preocupes, es un ni?o, probablemente se
fue jugando y lo encontraremos pronto”.
Rafael frunció el ce?o, irradiando una energia oscura.
Cuando estaba a punto de revisars cámaras de seguridad, su teléfono sonó.
En ese momento, nada era más importante que su hijo. Iba a rechazar mada, pero cuando vio el
nombre en panta, se detuvo y respondió, “?H?”
Después de mada, dijo, “No necesitamos seguir revisandos cámaras, ya sé dónde está Nono”.
“?De verdad? Rafael, ?encontraron a Nono?” Bianca preguntó ansiosamente.
“Si”, respondió Rafael, echándole un vistazo.
“?Dónde está él? Bianca continuó preguntándole.
“Voy a buscarlo”, dijo Rafael.
“Rafael, déjame pa?arte”, dijo Bianca con remordimiento, “?Lo siento mucho! No pensé que algo
asi sucedería, ahora que Nono ya apareció, quiero disculparme con él. ?Y también quiero agradecer a
la personal que lo encontró!”
No es necesario, sigue con tus cosas”, Rafael rechazó su ayuda. Luego se giró hacia Lucía, quien
parecia mas rjada, y le dijo, “Lucia, vuelve a casa, yo llevaré a Nono de vuelta.
“?Entendido Lucía asintió.
Después de salir del centroercial, Bianca siguió a Rafael, temiendo que estuviera enojado con
e. Intento persuadirlo para que dejara pa?arlo a buscar a Nono, “Rafael…”
“Ya es suficiente, interrumpió Rafael
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Sin darle oportunidad de har más, tomós ves de su camia y camino hacia su Range
Rover.
Violeta, al enterarse de que el peque?o se había escapado, decidió mar a Rafael, ya que no tenia el
número
de Lucía.
Después de colgar el teléfono, vio a Nono agachado en el suelo, sacandos cebos que había
comprado de bolsa depras. Se los quedó mirando un rato, luego los probó con lengua y
frunció el ce?o con disgusto.
No pudo evitar reirse, lo recogió y llevó bolsa depras a cocina.
Cuando el sol estaba a punto de ponerse, Violeta llevó a Nono a dar un paseo por el peque?o parque
del edificio, No pasaron más de dos minutos cuando vio un Range Rover nco acercandose
lentamente.
Al ver a Rafael que salía del coche, Nono ramente no estaba muy contento.
Solto mano de Violeta con renuencia y camino hacia su papá.
Ay, los buenos momentos a ss siempre son tan cortos!
Después de recibir mada de Violeta, Rafael se sintió aliviado. Estaba en una reunión con clientes,
así que volvió al Grupo Castillo y le dijo a Violeta que iria a buscar a su hijo por tarde.
Inicialmente, neaba ir directamente al piso, pero para su sorpresa, e ya estaba abajo esperándolo
con Nono.
Rafael miró de reojo a su hijo, notando que su barriquita parecía haberse redondeado un poco más de
lo habitual Caminaba con cierta dificultad debido al peso extra, y a juzgar por su aspecto satisfecho,
estaba ro que ha disfrutado de una abundanteida Incluso pudo detectar un vago aroma a
tocino en el aire cuando su hijo eructó, un estímulo que hizo que su propio estómago vacio se
contrajera.
?Yaieron?”. preguntó Rafael, frunciendo el ce?o.
“Si…, respondió Violeta, asintiendo.
“?Vivi me hizo huevos con tocino!”, se adntó a decir Nono, con un tono de voz que revba tanto su
satisfióno su deseo de rdear. “También había costis, con un sabor agridulce! ?Estaban
deliciosas!
Rafael frunció aún más el ceno. Le aliviaba no tener que preocuparse porida de su hijo, pero
forma, cara regordeta de su hijo le resultaba irritante.
“Bueno, entonces te dejo a Nono. ?Ten cuidado en el camino!”, dijo Violeta, tomando iniciativa.
“Está bien”, respondió Rafael, su tono de voz sonaba un poco rígido.
Justo antes de subir al coche, Nono se giró y le hizo un gesto a Violeta.
“?Vivi!”
Violeta se inclinó hacia adnte, sonriendo. “?Qué pasa?”
Nono parecía un poco tímido, sus mejis se habían enrojecido. “Falta darte mi beso de despedida.
de alguna
Al oír esto, Violeta mostró una sonrisa de oreja a oreja, acercándose para recibir el beso de despedida
del peque?o
Nono se puso de puntis, susbios se curvaron hacia arriba en un gesto coqueto. Justo cuando
estaba a punto de besa, una mano grande agarró el cuello de su camisa y lo levanto del suelo,
alejándolo de Violeta. Nono infló sus mejis, enfadado, ynzó una mirada de indignación a su padre,
que simplemente le devolvió mirada con indiferencia. “Lo siento, pero tengo que llevarlo a casa
ahora.”
Dicho esto, metió a su hijo en si de seguridad para ni?os en el asiento trasero del coche.
“Está bien…”, dijo Violeta, poniéndose de pie con torpeza.
Justo cuando cerraban puerta del coche, ninguno de ellos notó que un coche negro habia aparcado
silenciosamente a poca distancia.
A través del cristal de ventana, un par de ojos impresionantes los observaban con atención. Los
hoyuelos ens mejis de mujer que los observaba se hacían más evidentes a medida que
apretaba losbios.
Bianca no había neado seguirlos. Sin embargo, cuando salió del centroercial, su conductor
casualmente siguió a Range Rover. Se sorprendió al ver que Rafael habia vuelto oficina del
Grupo Castillo antes de recoger a su hijo. Intrigada y con sospechas, le pidió a su conductor que los
siguiera hasta que salieron de nuevo de oficina y llegaron aqui.
Aunque Range Rover era grande y bloqueaba parte de su visión, aún podia distinguir forma de
una mujer. Su rostro se oscureció al instante.
No fue hasta que Range Rover arrancó y se alejo que pudo ver ramente el rostro de mujer.
Bianca se quedó totalmente atónita.