Capítulo 249
Capítulo 249
El clima se volvia cada vez más frio, parecia que temperatura bajaba día tras dia.
Aunque calefión en interiores siempre era buena, también tenía muchas desventajas,o
m calidad del aire, parecia que rara vez había un cielo azul brinte
Durante hora de siesta, Violeta a menudo se paraba frente a ventana mirando hacia afuera,
siempre sintiendo que el cielo brumoso reflejaba su estado de ánimo
En los últimos dias, no tenia mucho apetito, supa?era de trabajo le ordenabaida, pero
mayoria des veces soloía un par de bocados antes de dejarlo.
Sonó su celr, era una mada de Tania, quien le preguntó a través de linea, Violeta, ya recogí
todass pertenencias de tu abu. ?quieres ques deje aqui os llevas contigo?”
Violeta pensó por un momento, en un dia seria el fin de semana y contestó, “Las llevaré conmigo.”
Ya era viernes por noche,pró un boleto de tren y, después de pasar noche en el tren, volvió
al campo
Violeta estuvo parada s en el patio durante mucho tiempo.
El altar funerario exterior se había desmantdo después del día del funeral, y todo dentro y fuera del
patio habia vuelto a calma habitual. Siempre que miraba a puerta de casa, sentia que figura
tambaleante de su abu saldría de puerta en cualquier momento.
Hubo un ruido fuera de puerta y, de repente, entró una figura un poco rechoncha.
Cuando vecina Tania vio parada alli aturdida, rápidamente se acercó y descubrió que estaba
hda y rega?o: Violeta, hace tanto frio, ?qué haces parada afuera! ?No te vayas a resfriar, entra en
la casa rápido!”
Violeta asintió y entró a casa con Tania.
No había muchas pertenencias de anciana, y todas ya estaban empacadas, eran principalmente
ropa y objetos que usaba a menudo, solo para dejar un recuerdo a los vivos.
Sacó un peine de madera del paquete, que su abu solia usar para peinar su cabello nco. E
siempre decia que todos los problemas en cabeza se resolverían peinándose el cabello
Violeta lo acaricióo si fuera un tesoro.
Tania observaba desde undo y no pudo evitar secarse los ojos, sintiendo lástima por e.
Violeta cuidadosamente volvió a poner el peine y dijo, “Tania, he sue?o con mi abu, siempre me
está sonriendo en mis sue?os.”
Tania suspiró y dijo: “Eso es porque extra?as mucho.”
“Si…” Violeta asintió, con una mirada distante, y continuó, “Todavía no quiero creerlo, e estaba
mejorando. mucho, ?cómo pudo dejarme tan repentinamente…?”
Tania también asintió de acuerdo, pero parecía que de repente recordó algo yenzó a decir:
“Violeta, después de que tu abu murió, todo fue un caos, y olvidé decirte algo…
“?Qué era?” Preguntó Violeta confundida.
“El mediodía del dia que tu abu murió, alguien vino a casa, recordó Tania.
?Quien vino? ?Qué persona?” Violeta estaba aún más confundida.
No ha parientes cercanos en eldo de su abu, durante todos estos a?os, siempre habian
dependido una de otra
“No estoy muy segura, pero parece que también llevaba el apellido Alonso, estaba vestida muy
elegante, parecia una senonta de una familia rica, reconoci bolsa que llevaba, mi hija siempre ha
de e, incluso
falsificación cuesta miles, creo que marca es Louis Vuitton! Pero su actitud no era muy buena, era
arrogante, se podia ver que había sido mimada, parecía que siempre miraba a gente por encima del
hombro…”
Al escuchar eso, Violeta ya tenia una sospecha en su mente.
Muchas caracteristicas apuntaban a una persona.
?Est?
Violeta fruncio el ce?o, tenía un mal presentimiento, apretó mano y preguntó, “?Qué vino a hacer?”
“Parece que vino especificamente a buscar a tu abu, no sé de qué haron exactamente, porque
me enviaron a hacer un recado!” Tania hizo una pausa, luego continuó con vión,o si
estuviera cuidando su imagen, “Cuando volvi, escuché vagamente ques dos estaban hando de ti,
esa chica te mó otra mujer, que seducias a los hombres, incluso dijo que le robaste a su
prometido…
“?Qué dijiste? Violeta se sintióo si le hubieran golpeado cabeza.
Tania suspiro profundamente, luego continuò diciendo: “Violeta, tu abu sufrió de una enfermedad
del corazón, lo que más temia era cualquier tipo de estrés emocional. Cuando esa persona se fue, tu
abu se puso tan molesta que casi no pudo levantarse de si en s. Pronto le di
medicamentos y se recuperó, pero nunca imaginé que cuando regresé deprar alimentos en
tienda deestibles, encontraria a tu abu en el suelo…”
El mundo de Violeta se oscureció y sus oidos parecian sordos.
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?No era de extra?ar que su abu se fuera tan repentinamente!
Esa misma tarde, tomó el tren cons pertenencias de su abu. Aunquepró el billete en el
último momento, afortunadamente no era hora pico y el tren era el más lento, por lo que no había
mucha gente y había muchos asientos disponibles.
No mucho después de abordar el tren, sonó el celr en su bolso.
“H, Julián…”
Desde que regresó del campo, Julián había estado preocupado por e y quería ma para ver
cómo se sentía. También queria invita a salir, “Leta, ?yaiste? ?Cenamos juntos?”
“No, yai. Violeta no mintió, habíaido un pan antes de subir al tren.
Justo en ese momento, el tren se detuvo en una peque?a estación y el anuncio de estación sono
por los
altavoces.
“Leta, ?no estás en casa?” Julián preguntó de inmediato al escuchar el anuncio.
“No estoy en casa, fui al campo a recogers cosas de mi abu, ahora estoy en el tren de regreso.
Violeta Miró por ventana, vio que el tren ya estaba entrando a estación.
Julián pareció dudar por un momento, luego preguntó, “Leta, ?estás s?”
“Si…” Violeta respondió en voz baja, sabia que Julián estaba un poco sorprendido al escuchar esa
afirmación.
No quería explicarse mucho, levantó mano para tocar su frente dolorida y dijo. “Julián, estoy un
poco cansada, ahora solo quiero acostarme y dormir, te haré más tarde…”
Después de colgar el teléfono, se acostó en el asiento, pero no conseguia dormir.
Paso toda noche con los ojos abiertos, cada vez que se volteaba, sus manos se apretaban en
pu?os.
El tren llegó a estación cerca del mediodía del día siguiente. En el momento en que Violeta bajo del
tren, sacó su móvil, marcó un número y preguntó con una sonrisa forzada: “Est, ?dónde demonios
estás?”
“Violeta, te has vuelto loca? ?Cómo te atreves a har conmigo de esta manera?” Est gritó
molesta,o si estuviera acostumbrada a intimida y continuo, ?Por qué me cuestionas?!
?Necesito reportarte mis
movimiento:?”
13.23
Capitulo 249
Te he preguntado que dónde estás!” Violeta gritó con los dientes apretados.
Est pareció sorprendida por su tono, se quedó en silencio por un segundo, luego resopló y dijo con
impaciencia, ‘Estoy en el restaurante ‘Algo Rico’ en calle Amistad, ?qué pasa?”
Después de colgar, Violeta se apresuró a seguir a multitud hacia salida.
E conocía el restaurante que Est menciono, estaba cerca del edificio Grupo Castillo. En el
pasado, Rafael solía recoge en su coche para almorzar alli.