Capítulo 147
Capítulo 147
En el camino de vuelta a ciudad, Violeta mantuvo susbios apretados todo el tiempo.
Rafael encendió radio, una melodia alegre salió de e, aunque antigua, mantenía un buen ritmo.
Miró de reojo a Violeta y preguntó, “?Estás de mal humor?”
“No,” negó Vicleta.
Rafael arqueó una ceja y preguntó otra vez, “?Recuerdas lo que dijo abu?”
Al escuchar esto, losbios de Violeta se apretaron aún más.
De repente, se le ocurrió que su regreso al campo debía ser intencional….
Violeta tampoco respondió a propósito, simplemente murmuró, “Todavía tengo dos días…”
A Rafael no le importaba, después de todo, tenía el respaldo de los mayores.
Cuando el Range Rover entró en ciudad, ya empezaba a oscurecer. Violeta se quedó dormida y al
despertar, descubrió que tenía una chaqueta de traje encima, y a sudo, Rafael, vestido con una
camisa, conducía el auto, cons mangas enrodas hasta los codos, revndo sus fuertes
antebrazos.
Rafael miró hacia e al oír un ruido y le preguntó, “?Ya despertaste?”
“Sí, ?dónde estamos? Violeta frotó sus ojos, todavía medio adormda.
This belongs to N?velDrama.Org - ?.
“Pronto estaremos en circunvción.”
Violeta miró por ventana y luego a él. Después de conducir por unrgo tiempo, excepto por una
parada en una estación de servicio para repostar, no se habia movido del lugar. A diferencia de e,
que podía dormir un
rato, fatiga empezaba a asomarse en su rostro.
Recordó cómo había dicho al mediodía que le había encantado el asado a parri, y no pudo evitar
ofrecerse, Tenemos muchos ingredientes en refri, ?te cocino algo esta noche?”
“Si”, respondió Rafael con indiferencia.
Probablemente debido a que era domingo, había algo de tráfico cuando bajaron del puente elevado.
El teléfono en su bolso sono.
Ambos estaban sentados uno aldo del otro y Rafael estaba justo aldo. Además, acababa de girar
para abrir elpartimiento de almacenamiento del medio y sacar una bote de agua mineral. De
reojo, pudo ver ramente el nombre “Julián” en panta.
“?Por qué no lo contestas?” preguntó.
Violeta lo miró e incómodamente contestó, “?H?”
La conversación no fuerga, mayor parte del tiempo fue Julián quien haba desde el otrodo,
e solo respondió un par de veces.
Cuando colgó, tenía una expresión de conflicto en su rostro.
El tráfico en frente se aligeró y el Range Rover se incorporó a carretera principal.
“Eh…”, Violeta titubeó.
Cuando él miró, e apretó su teléfono, indecisa, “No sé qué hacer, olvidé que había neado cenar
con Julián y los demás esta noche…
Además de Julián y Nico, también estaba Elias. No habían visto a este último en mucho tiempo, así
que habían acordado, cenar juntos el jueves.
Rafael no dio nada después de escucha, pero susbios se apretaron gradualmente en una linea
delgada
Capitulo 147
De repente, giró el vnte hacia derecha.
Sin encender el indicador de giro, se detuvo directamente en el costado de carretera.
Rafael, con sus ojos profundos concentrados en el frente, preguntó con seriedad, “?No te bajas del
auto? ?Quieres que te lleve?”
“No, no…” Violeta negó con cabeza con vergüenza, y soltó el cinturón de seguridad
silenciosamente, “?Qué
vas a cenar tu?”
“Volveré a casa y me cocinaré unos huevos y tocino.” Rafael todavía no miró.
“..” Violeta mordió subio.
Sosteniendo el bolso en su mano, pero sin bajarse del auto, sus pies parecían haber echado raíces.
Rafael también se quitó el cinturón de seguridad, tomó su cajeti de cigarrillos y su encendedor, y
salió del auto.
Violeta no pudo evitar mirarlo, él estaba apoyado en el auto encendiéndose un cigarrillo, el viento
llevaba el humo muy lejos.
A través del vidrio de ventana, su perfil en este momento parecía estar cubierto por una sombra, con
los músculos de mandib apretados, parecía un ni?o enfadado, pero a vez tan solitario.
Violeta mordió subio, finalmente sacó su teléfono.
Marcó el número y mó de vuelta, “H, Julián, isoy yo! Lo siento, no podré ir esta noche, tengo algo
que hacer…”
Después de colgar, se sentia culpable, nunca había mentido tan fácilmente.
Miró por ventana del auto, Violeta también abrió puerta y caminó alrededor del auto hacia él.
Rafael pensó que iba a su cita, gru?ó y apagó su cigarrillo.
Violeta semió losbios y dijo apresurada, “Uh, ya mé, no iré esta noche…”
Al escucha, Rafael volteó a mira.
La sombra en su rostro parecía haberse disipado bastante, pero sus músculos mandibres todavia
estaban tensos, parecía muy molesto. Se quedó en silencio por un momento y luego se giró para abrir
la puerta del auto.
“Rafael…”
Violeta no pudo evitar marlo.
Cuando él gíró cabeza hacia e, con mirada baja, se dio cuenta de que había agarrado:
Su palma era seca y cálida, y a pesar del viento frío, transmitía constantemente el calor de su cuerpo.
Se sonrojó y quiso retirar su mano, pero él agarró firmemente, su mirada profunda y tranqu estaba
fija en e.
Violeta simplemente se rindió, permitiéndole sostener su mano, bajando cabeza con timidezo
una ni?a peque?a, “Eso, he pensado sobre ello…”
“Acepto tu propuesta de rción.”
Respiró profundamente y lo dijo ramente.
Rafael entrecerró los ojos, ?Dilo otra vez!”
Los ojos de Violeta briban y su voz no parecía suya, “Dije que acepto…”
Al repetir esa frase, se dio cuenta de que era algo que se decía en bodas. Al pensar en esto, sus
mejis se enrojecieron aún más,
En realidad, razón por que e no había respondido antes, e incluso había pospuesto su
respuesta era porque no estaba segura.
Cuando Rafael le propuso salir, su corazón estaba revuelto, no podía creerlo, erao una flor en un
acantdo, peligrosa pero incapaz de resistir tentación.
Violeta no pudo evitar echarle un vistazo, pero de repente fue empujada contra el auto.
El siguiente segundo, besó sin decir una pbra.
E abno los ojos de par en par, pero no pudo evitar su lengua ansiosa.
Violeta fue forzada contra el auto hasta que su cabeza tocó ventana, susbios retorcidos estaban
encima de los de e, mostrando un fuerte deseo de posesión.
Parecía que le había quitado todo el aliento…
De repente sintió una mirada sobre ellos, Violeta abrió los ojos confundida y se encontró con unos ojos
ajenos, un hombre con gorra.
Rapidamente empujo a Rafael, se?ndo detrás de él con cara roja.
Rafael también se percató rápidamente, tomó en sus brazos, se volvió y gru?ó friamente, “?Qué
estás mirando? ?Nunca has visto a gente enamorada?”
“Uh, es un policia de tráfico…”
Violeta le tiro de camisa, recordándole en voz baja.
El hombre estaba vestido con un uniforme de policía de tráfico y gorra tenía un distintivo bien visible,
además había una patru de policia parpadeante detrás de él….
El policia se acercó un par de pasos, se?aló el lugar donde Rafael había aparcado, yenzó a
har de manera formal, ?Disculpa! Se?or, tengo que interrumpirte a ti y a se?orita en tus brazos,
no se puede aparcar aquí por mucho tiempo.”
Violeta,o un avestruz, no podía levantar cabeza.
Rafael frunció el ce?o molesto, pero corrigió, “Es mi novia.”