Capítulo 87
Capítulo 87
El corazón de Violeta acelerado.
Eran solo pbras, pero sonaban en su cabezao voz de él, tan calmada y masculina.
A luz de panta del teléfono, Violeta respondió letra por letra, “?Qué pasa?”
“Sal un momento.”
Violeta apretó el teléfono en su mano, queriendo hacerse que ya estaba dormida.
Pero panta apagada del teléfono no tardó mucho en iluminarse de nuevo, ys pbras
transmitian una amenaza, Debo entrar a buscarte?”
“?Ya voy!”, respondió Violeta rápidamente.
Miró a su abu durmiendo profundamente y,o si fuera unadrona, se deslizó silenciosamente
de cama. No se atrevió a ponerses zapatis,s llevó en mano mientras caminaba hacia fuera.
La habitación estaba oscura, y Violeta solo podia guiarse por tenue luz de panta del teléfono.
Cuando cerró puerta, de repente una figura alta apareció frente a e, cubriénd porpleto.
Violeta fácilmente reconoció sus rasgos firmes, y murmuro, “Uh, tú.
Llevaba puesta una camisa, que no estabapletamente abrochada, parecía que acababa de salir
de
cama.
“No puedo dormir, respondió Rafael en voz baja
“?Qué pasa?’ preguntó Violeta preocupada.
“La cama no es cómoda, dijo Rafael, su tono sonabao el de un ni?o.
Violeta se quedó en silencio.
En el campo, e y su abu habían estado ausentes durante mucho tiempo, los muebles ya estaban
muy viejos, el marco de cama estaba un poco suelto, y alguieno él, acostumbrado a dormir en
colchones de alta calidad, definitivamente encontraria incómoda cama.
“?Qué hacemos? No hay hoteles aquio en ciudad. Podriamos pedir quedarnos en casa de un
vecino. pero ya es muy tarde, dijo Violeta con el ce?o fruncido, ?Qué tal si intentas contar ovejas? Eso
suele ayudar a conciliar el sue?o…
Su voz se desvaneció porque vio cómo se retorciaisura de susbios.
Rafael sacó mano que tenia dentro de su bolsillo y rodeo por cintura, ?Duerme conmigo!”
Antes de que Violeta pudiera protestar, levantóo si fuera un pollito y llevó de regreso a
habitación. Violeta fuenzada a cama, el marco de cama crujía.
E se levantó apoyándose en su codo, Rafael ya se había quitado camisa, y solo llevaba puestos
unos calzoncillos.
Violeta fue tumbada de nuevo.
“No!”
“?Por qué?”
Violeta evitó su beso. “No trajimos eso…”
“?Yo si lo traje Dijo Rafael con una sonrisa.
Extendió mano y arrastró sus pantalones desde el pie de cama, sacando varios paquetes de
papel de
aluma de colores bantes de su btio..
tur de luna que se filtraba par ventana, Violeta pudo ver ramente lo que erah. Recordó lo
que él habia dicha durante el dia, Porque te extrario, to desed”, y su rostro se puso rojo.
Rafael acarició su rostro, besand en losbios.
Violeta nego con cabeza, “Mejor no,s paredes no son muy gruesas…”
“Seré cuidadoso
Y tú trata de no hacer mucho ruido.”
Pronto, el único sonido en habitación fue el crujido de cama.
Cuando Violeta desperto a ma?ana siguiente, todavia había un brazo sobre su cintura
Pensando en noche anterior, se ruborizó y se llevó mano a frente, especialmente al ver los
montones de pa?uelos de papel por toda habitación.
Intento mover el brazo que envolviao si fuera de hierro, pero apenas lo tocó cuando escuchó su
voz tranqu. Ya despertaste?
“Si asintio Violeta, y luego pregunto, “Qué hora es?”
Rafael levanto el teléfono que estaba a sudo y le mostro hora, “Tu abu ya despertó”
Al escuchar esto, Violeta se sento inmediatamente.
Se vistio rapidamente y se hajó de cama. Abrió puerta y miró a ambosdos, luego salió al patio,
camino alrededor de casa y luego volvio a entrar, fingiendo que acababa de regresar de un paseo
matutino,
Su abu salio con una taza de aqua caliente y le preguntó sorprendida, “Violeta, ?desde que hora
estás despierta?”
“Eh, desdes siete más o menos respondid Violeta vagamente.
“?Siete y algo?” Al escucharlo, abu se sorprendió aún más. “Creo que me levante as seis
cuarenta y tu ya no estabas en cama”
Violeta, sintiéndose ioda, se tocó el pelorgo y balbuceo, “En serio? Tal vez erans seis y
pico…
“Tengo que preparar el desayuno”, exmo, buscando una excusa para escapar rápidamente de
situación.
Sin embargo, antes de que pudiera alejarse, abu mó de nuevo. “Violeta, despues del
desayuno, ve a farmacia aprar algun veneno para ratas. Creo que escuché una rata anoche
Còntens bel0ngs to N?(v)elDr/a/ma.Org
E sabía que no era una rata. ?Era camal
“Bien…” Violeta se puso roja de vergüenza.
Al levantar vista, vio a Rafael recostado contra puerta del dormitorio de enfrente, con una
expresión perezosa en su rostro normalmente serio. Sus ojos oscuros miraban con una sonrisa
Violeta se puso aún más roja, y cuando pasó junto a él, le dio un pisotón. ?No te rias!”
Detrás de e, Rafael soltó una risa intencionada.
Después del desayuno, su abu insistió en que fuera aprar veneno para ratas y que llevara a
Rafael a dar un paseo
At Segar a farmacia, el farmacéutico le entregó el veneno para ratas. Rafael preguntó
especificamente que
an efectivo era y si podia matar as ratas Violeta, avergonzada e incómoda, pagó rápidamente y lo
sacó de
De camino a casa, Violeta lo llevó por un camino másrgo, el río briba con ridad
Después de unos pocos pasos en hierba, sus zapatos se cubrían de lodo. Al vers manchas de
suciedad ens puntas de los elegantes zapatos de Rafael, no pudo evitar preguntar en voz baja, “Sr.
Castillo, ?cuándo neas irte?”
“?Me estés echando?” Rafael miró de reojo,
“Eh, no…” Dijo Violeta, ioda.
Solo sentia que él parecía fuera de lugar aqui, y que todo era diferente para él.
Rafael respondió con indiferencia, “Volveré contigo.”
?Qué? Violeta se sorprendió. No tienes que trabajar?”
Aunque estaba de vacaciones, desde que lo conoció, siempre parecía estar ocupado, nunca
realmente tenia tiempo para descansar. Incluso última vez que llevó a Estados Unidos, tenia
asuntos oficiales que alender.
Rafael sacó un cigarro de su bolsillo y soltó una bocanada de humo nco. “El trabajo nunca se
acaba. Necesito un descanso, considerare esta semanao mis vacaciones”.
?Viniste a aldea para tomar unas vacaciones?
Violeta mirós casas dispersas en distancia, se preguntó si todos los ricos eran un poco locos…
Rafael sacudiós cenizas de su cigarrillo y de repente dijo con el ce?o fruncido, “Deja de marme Sr.
Castillo
“…” Violeta parecia confundida, ?cómo deberia marlo?
“De ahora en adnte, llámame por mi nombre”, dijo Rafael, con una sonrisa en losbios.
El humo nco se deslizó sobre su rostro, haciendo que sus rasgos parecieran más etereos,
“Oh”, asintió Violeta, cabeceandoo un pollito picoteando maíz.
Pero cuando bajo mirada, su corazontió con fuerza. Recordó que él habia dicho que e era
primera. persona, aparte de sus padres, que se atrevía a marlo por su nombrepleto
Le echó un vistazo y murmuro su nombre en su corazón.
Rafael.