Capítulo 78
Capítulo 78
La ubicación del piso de s era excepcional, con una excelente entrada de luz.
Violeta se paró junto a ventana, luz del atardecer se reflejaba en su rostro,s imágenes de
noche anterior continuaban invadiendo su
mente
Cuando Rafael sacó ese paquete, e pensó que era una broma.
Sin embargo, en un instante, el saltó sobre e, el asiento se reclinó, y lo que siguió fue el sonido de
su short de jeans siendo desabrochado, desde un principio fue ro y directo con e.
Violeta quería resistirse, pero estaba bajo su control, a merced de sus deseos….
No se atrevia a abrir los ojos, temiendo que alguien pudiera acercarse.
Parecia que, en toda noche, el coche no dejaba de dar brincos.
Probablemente, esta era cosa más loca que habia hecho hasta ahora, y al recorda, su rostro se
calentaba.
“A partir de ahora solo canta para mi?”
Violeta recordó lo que él le habia dicho antes de ese momento en el coche.
Tocó su cuello y a través de ropa podia sentir el peque?o vero colgando de su vic, aquel día
cuando él se lo colgó, también le dijo algo simr, “Debes llevarlo a donde quiera que vayas!”
A partir de ahora, en el futuro….
Violeta apretó losbios, entre ellos no había tantos ‘en el futuro”.
Sacudió cabeza, se giró y vio a su abu acostada en cama del hospital, miránd con una
sonrisa en los ojos.
“?Es un regalo de Rafael?”
*Si….
Su abu extendió mano con una sonrisa, y Violeta se acercó. “Déjame verlo, debe ser muy caro,
tiene tantos diamantes!”
“No queria aceptarlo, pero Rafael insistió en darmelo…”
Violeta recordó suportamiento en Nueva York, todavia un poco impotente, sin saber que sus
pbras sonaban máso un coqueteo para su abu.
“Violeta, Dios finalmente te ha bendecido! ?Debes apreciar esta oportunidad! Su abu suspiró con
una sonrisa, y no pudo evitar reflexionar, “Lo sé, en el fondo todavía no puedes olvidarlo… Tengo que
admitir que Julián es un buen chico, pero además de ser doce a?os mayor que tú, resulta que está
divorciado y tiene un hijo…”
Violeta bajo mirada, “Lo sé…”
Al ve asi, su abu suspiró y no dijo nada más
Después de ques dos cenaron, recibió una mada de Rafael, diciéndole que ya estaba en el
hospital.
Al colgar el teléfono, su abu ya estaba sonriendo y apuránd, “Vamos!”
Cuando Violeta salió del edificio, Raúl ya estaba junto al Bentley abriéndole puerta del coche.
Rafael debia venir recién de una reunión, cons piernas cruzadas y los zapatos ligeramente
tambaleantes. Tenia un ligero aliento a alcohol, pero no era muy fuerte.
El tráfico era fluido a esa hora.
Rafael le preguntó, “?Cómo está tu abu?”
“Bien…” respondió Violeta
“Mmm.” Rafael asintió
Violeta lo miró, sintiendo que estaba buscando algo de qué har…
Después, Rafael sacó un cigarrillo de cajeti, pero no lo encendió.
Mientras frotaba el cigarrillo con yema de los dedos, lenzó una mirada casual a Raúl, “Ejem”
“?Ah, Sr. Castillo!” Raúl se giró,o si acabara de recordar algo, “Hay un presidente de una empresa
que quiere invitarle a su casa para una
reunión”
“Oh?” Rafael levantó una ceja.
Raúl hizo una pausa antes de continuar, “El próximo miércoles es tu cumplea?os, él también quiere
aprovechar oportunidad para acercarse a
Rafael miró a sudo sin dejar rastro y respondió con un “Mmm” indiferente.
Violeta mordió suavemente subio.
Ya se acercaba el cumplea?os de su due?o….
El tiempo pasó vndo, y en un abrir y cerrar de ojos, llegó el próximo miércoles.
Violeta se sentó frente a su escritorio, incapaz de concentrarse. La panta deputadora
reflejaba su rostro inquieto.
Content bel0ngs to N?vel(D)r/a/ma.Org.
Después de teclear en el aire durante unos minutos, finalmente se levantó.
Tomo su teléfono y se fue a s de descanso, marcó el número de su mejor amiga, “Marisol, soy
yo!”
“Violeta, ?qué pasa?”
El rostro de Violeta mostraba cierto desasosiego, y después de unos momentos de vión,
finalmente preguntó, “Umm, si tienes un amigo varón y es su cumplea?os, ?qué tipo de regalo
normalmente le darías…”
Al caer noche, Violeta, con su bolso colgando, camino hacia el lujoso barrio residencial.
No esperaba recibir una mada de Rafael esta noche, pero él mó de todas formas, pidiéndole
que viniera.
Su mano descansaba en su bolso, que estaba más abultado que de costumbre..
Violeta tomó una bocanada de aire, sintiéndose nerviosa por alguna razón..
Un automóvil pasó silenciosamente a sudo y se freno dnte de e, puerta trasera se abrió de
repente, y un brazo fuerte arrastró al coche.
Si esto hubiera pasado a cualquier otra persona, seguramente pensarían que estaban siendo
asaltados.
Violeta cayó sentada en el asiento trasero del coche, mirando directamente a un par de ojos oscuros.
Rafael tenia un cigarro en mano, y parecia estar de buen humor, “Te vi desde lejos, caminando
como un caracol.”
“…” Violeta no discutió con él.
El coche entró lentamente a su edificio de apartamentos.
Al llegar, Raúl, el conductor, abrió puerta del coche y luego sacó dos bolsas del maletero, “Sr.
Castillo, ?quiere que lleve estas bolsas por usted?”
“SI” Rafael respondió indiferente.
Tomaron el ascensor y Violeta le echó un vistazo as bolsas
Estaban llenas de cajas elegantes, todas de marcas de lujo. Pero lo que realmente asusto fue
peque?a caja transparente en parte superior de p, que contenia una ve de coche con el
logotipo de un toro…
Violeta escondió su bolso detrás de e en silencio.
Una vez dentro del apartamento, Raúl dejós bolsas en entrada y se fue,
Rafael parecía no estar muy interesado en los regalos, sólo les echó un vistazo antes de dirigirse al
interior, con Violeta siguiéndole, aun escondiendo su bolso detrás de e.
Se quitó chaqueta y dejó en el respaldo del sofá, luego se sentó
No encendió televisión, simplemente se sentó cons manos cruzadas sobres rodis.
Miró a Violeta durante un rato, y cuando e no hizo ningún movimiento, frunció el ce?o, “?No
escuchaste lo que Raúl dijo en el coche el otro dia?” “?Qué dijo?” Violeta preguntó.
“Olvidalo!” Rafael parecía molesto
Violeta miró hacia donde Raúl había dejados bolsas, luego le preguntó cautelosamente, “?Te
refieres a que hoy es tu cumplea?os…?”
“?No tienes nada que decir al respecto?” Rafael resopló
Violeta jugueteó nerviosamente con correa de su bolso, luego decidió no mencionar lo del regalo.
Después de pensarlo un momento, caminó hacia él y,o una ni?a timida, se paró frente a él cons
manos juntas. Luego, con voz suave, le deseó feliz cumplea?os: “Feliz cumplea?os, Rafael Castillo!”
“Es segunda vez que pronuncias mi nombrepleto.”
Rafael trago saliva, sus ojos oscuros se estrecharon lentamente.
“?La segunda vez?” Violeta se sorprendió, luego se mostró perpleja, “?Cuándo fue primera vez?”
Rafael se mordió elbio, evitando responder a su pregunta. En su lugar, dijo con voz tranqu y llena
de emociones indescifrables, “Violeta, aparte de mis padres, eres primera persona que se atreve a
marme por mi nombrepleto.”