Capítulo 57
Capítulo 57
Violeta estaba asustada.
Observaba vena palpitante en el cuello de Rafael, tragó saliva y sintiéndose insegura contestó: “No
entiendo a qué te refieres.”
“Al hombre que te trajo!” gru?ó Rafael.
“Violetaprendió lo que quería decir.
Rafael miró a Violeta con sus ojos oscuros y fríos,o si pudieran cong porpleto. “Parece
que no puedes soportar soledad! Solo han pasado unos dias y ya estás coqueteando con él otra
vez!”
“?No es lo que piensas!” Violeta se mordió elbio, defendiéndose, Hoy, cuando sali, me encontré con
Héctor cerca de mi casa. Acababa de salir de casa de sus parientes y quería invitarme a tomar un
café…
“?Está interesado en ti?” Los ojos de Rafael se endurecieron.
“Emm, si, dijo que queria cortejarme…”
Violeta se odiaba a sí misma por ser tan sincera. Después de decir eso, se arrepintió. Como era de
esperar, al instante, él agarró por barbi y preguntó: “?Aceptaste?”
“?No!” E negó con cabeza rápidamente.
Le dije que era imposible que fuéramos novios. él no es mi tipo y acordamos ser solo amigos en el
futuro. él estuvo de acuerdo, pero insistió en traerme aqui, diciendo que solo queria ser un buen
amigo. Por eso vine en su coche…”
Violeta no le mintió. Cuando bajó del coche, Héctor parecía muy decepcionado.
Por supuesto, lo que no le dijo a Rafael es que tenia otra razón para rechazar a Héctor: siempre hubo
alguien a quien le gustaba…
“?De verdad?”
“De verdad!”
Rafael miró por un rato.
Después de asegurarse de que no estaba mintiendo, tensión en su frente desapareció. Soltó su
barbi y bajó mano que estaba en su cintura. “?Todavía te duele el trasero?”
“Un poco…” Violeta asintió.
“?Y tu pie?” le pregunto Rafael.
Violeta recordó el pisotón que le dio cuando estaban sentados en mesa, su voz se llenó de
resentimiento, “También un poco, me pisaste muy fuerte.”
“Mm, próxima vez te trataré más suave.” Rafael levantó una ceja
“…”Violeta apretó losbios. ?Habrá una próxima vez?
“El Grupo Castillo y tu padre tienen negocios juntos. Tu padre me invito a cenar hoy porque tenía algo
que discutir de negocios conmigo. En cuanto a Est, se apareció en empresa por su cuenta, dijo
que su coche se había averiado y que quería volver a casa en el mio.”
?Qué?
Violeta lo miró sorprendida, ?estaba explicándole razón por que llego con e?
Por alguna razón, su mal humor desapareció y se sintió aliviada.
Content bel0ngs to N?vel(D)r/a/ma.Org.
?Te duele mordida en tu boca?”
Violeta se arrepintió de negarlo con cabeza.
Porque una vez más, él tomó su barbi, pero esta vez suavemente, antes de besa.
Rafael besóo si estuviera probando un vino exquisito, explorando con suavidad y profundidad.
Violeta se derrumbó en sus brazos, permitiéndole tomar su mano suavemente.
Cuando se dio cuenta de que Rafael tenia intenciones más profundas, rápidamente lo detuvo
“?Ya se termino eso?”
Cuando Rafael habló, su aliento caliente pasó por su oido, haciénd temr de excitación.
Violeta bajó mirada, evitando su mirada prante, “Este es solo el segundo dia…”
“?Solo el segundo dia?” Rafael frunció el ce?o, parecia molesto, y suspiró profundamente, enterrando
su rostro en su cuello. “Siento que han pasado veinte dias.”
Violeta lo miró sin pbras.
Rafael levantó cabeza y apretó su cintura, “Deja de mirarme asi! ?No me importará si sangras!”
“Violeta se estremeció de miedo.
Rafael sacó un cigarrillo, lujuria en sus ojos se desvaneció lentamente.
Violeta observó el cuello de Rafael, que estaba tan cerca. Cuando él exhaló una nube de humo, se
detuvo por un momento, “Sr. Castillo, ?puedo pedirle algo?”
“Dime.”Rafael sacudiós cenizas de su cigarrillo.
“Es mejor que mi familia no se entere de nuestra rción.” Violeta a?adió rápidamente,
“Especialmente Est.”
Si todo va bien, su abu se iba a someter a su cirugía próxima semana. No queria distraerse con
otras cosas. Si Est supiera de su rción con Rafael, no dejarias cosas así. Quién sabe qué
podría hacer.
Al escuchar esto, Rafael frunció ligeramente el ce?o.
Violeta vio que él no respondía, pero tampoco lo negó. Esto le hizo soltar un suspiro de alivio.
Le dio un empujón y bajo mirada para arrer su blusa que él había estrujado. Al levantar vista,
vio sus ojos oscuros y profundos fijos en e, reflejando una peque?a imagen de si misma.
Entonces, le preguntó de repente: “?Qué tipo de hombre te gusta?”
Violeta se quedó sorprendida, no esperaba que todavía estuviera pensando en eso.
Se sonrojó y empujó a Rafael hacia puerta, “Uh! Si no te vas, nos van a descubrir!”
Rafael no contrarió, apagó su cigarro y lo tiró a basura antes de salir.
“Volveremos juntos a casa más tarde.”
Dijo mientras abría puerta.
Violeta no respondió, pero escuchó a Rafael decir, “Inventaré una excusa para llevarte.”
“Bien.” E asintió obedientemente, olvidando porpleto su n de irse por su cuenta.
La puerta del ba?o se abrió y se cerró.
Violeta se recostó en puerta, esperando a que Rafael se alejara antes de salir. No pasó mucho
tiempo hasta que escuchó voz de Est: “Rafael, has tardado mucho con mada! ?Laida se
está enfriando!”
Después de cena, Rafael mó a Francisco a su estudio.
Al pasar por Violeta, le susurró: “Espérame.”
Violeta asintió suavemente con cabeza mientras se levantaba.
Cuando salió deledor, Est, altiva, se interpuso ante e.
Cuando Rafael desapareció ens escaleras, inocencia en el rostro de Est desapareció,
reemzada por su habitual arrogancia. Sus ojos, adornados conrgas pesta?as, miraban con
enojo.
Est habia estado aguantando durante mucho tiempo.
Cuando Violeta se había excusado para ir al ba?o, Rafael también se había ido para atender una
mada. Luego, Est se había ido al ba?o bajo un pretexto y habia sentido un olor a tabaco. ?No
había manera de que Violeta estuviera s alli!
Sabiendo que habian estado en el ba?o juntos durante tanto tiempo,s u?as de Est estaban a
punto de romperse de frustración. Pero recordando el motivo de su visita, Est reprimió su furia.
“Violeta, ?quieres saber de qué están hando papá y Rafael en el estudio?”
“No, no me interesa.” Violeta negó con cabeza.
“?Pues te lo voy a decir de todos modos!” Est apretó los dientes, su rostro reflejaba su capricho.
“Escucha bien! Rafael es alguien con quien mi papá ha estado intentando establecerzos. La
cboración con su empresa es solo elienzo. Papá incluso está considerando casarme con
Rafael. Ahora mismo están discutiendo nuestro matrimonio.”
Si hubiera oido esto antes, Violeta podría haber pensado que ellos dos hacian una buena pareja.
Pero ahora, se sentiao si tuviera una piedra en el pecho.
Est cruzó los brazos orgullosa, con cabeza en alto. “Así que, Violeta, te invité hoy para que te
dieras cuenta de que Rafael no es un hombre con el que puedas coquetear. ?Mantente alejada de él
en el futuro!”