Capítulo 31
Capítulo 31
Violeta, sin darse cuenta, volteó cabeza.
Como esperaba, vio figura imponente de Rafael Castillo, vestido con un traje azul oscuro, con
corbata y gemelos de ónix rojo.
Detrás de él, su asistente Raúl, parecía que también había venido a almorzar.
El gerente dei restaurante estaba con una sonrisa obsequiosa en su rostro, guiándolos personalmente
hacia el salón privado de arriba.
Violeta se dio cuenta de que, enparación con cuando e y Elias habían entrado, el gerente del
restaurante parecía especialmenteciente con Rafael.
No pudo evitar mirar cara de Rafael, que no mostraba ninguna emoción extra.
Mantenía una mirada indiferente,o si ya estuviera acostumbrado a tal adción. Se sentía tan
cómodo con su riqueza y poder, sin ninguna ostentación, ni un ápice de cansancio.
Al darse cuenta de que se estaba quedando embobada mirándolo de nuevo, Violeta apartó mirada.
Vio que Elias ya había avanzado unos pasos, así que decidió alcanzarlo.
Una vez que se sentaron, Elias tomó el menú yenzó a pedirida con destreza. Parecía que
era un cliente habitual del restaurante.
Violeta también estaba mirando el menú. No había ningún tillo vegetariano que costara menos de
tres cifras.
Este era el restaurante de cocina casera más famoso de Costa de Rosa, que no aceptaba clientes
sin reservación. Si hubiera prestado atención antes de bajarse del auto, definitivamente habría optado
por otro lugar.
“En esta ocasión invito yo, próxima vez te toca a ti!”
Elias pareció notar lo que estaba pensando y le gui?ó un ojo.
Violeta agradeció su gesto y no objeto, porque realmente no podía permitirse pagar cuenta.
Sin embargo, después de hojear el menú, no pidió nada. Solo le pidió al camarero un vaso de agua
hda. Elias, al cerrar el menú, recordó su almuerzo sin carne y agregó una sopa de carne a orden.
Cuando el camarero se fue, Elias bromeó. “?Cómo es que sigues igual que antes, dejando que
gente te maltrate?”
Violeta se sintió un poco avergonzada, sabía que se refería a noche anterior.
Al pensar en noche anterior, recordó cómo Rafael había pasado fríamente por sudo….
Inconscientemente apretó su mano, Violeta levantó su vaso de agua en dirión a Elias, “?Gracias por
lo de anoche!”
Elias también levantó su vaso en un gesto simbólico. Después de bajarlo, hizo una pausa antes de
har, “Pero cuando te vi en el club anoche, al principio pensé que no eras tú. Pensé que te habías
ido con Julián a Estados Unidos…”
Al escuchar ese nombre nuevamente, Violeta contuvo su respiración.
Estaba preparada mentalmente para que, al reencontrarse con Elias, persona que había estado
reprimiendo en su corazón inevitablemente se mencionara.
En aquellos días, Elias solía burse de e, pero también ayudó mucho.
Cuando los vecinos del barrio molestaban, él siempre intervenía por e, presumiendo con su
sombrero militar: ?Eres princesa de Julián, por supuesto que tengo que protegerte!
Cada vez que escuchaba eso, se sentía tanto avergonzadao molesta, y lo perseguía para
golpearlo. Si Julián veía, e se sonrojaba y corría de vuelta a casa.
Esos recuerdos estaban grabados en su corazón, ys sombras en los ojos de Violeta estaban
borrosas e indistintas.
“?Julián sabe que trabajas en ese tipo de lugar?”
“Hace mucho tiempo que no tenemos contacto”, le respondió Violeta, sacudiendo cabeza y
mirándolo. “Elias, ?podrías hacerme un favor? No le digas que me encontraste, y no le menciones
nada sobre mí”.
Elias miró frunciendo el ce?o durante unos segundos, pero finalmente asintió con cabeza.
Cuando el camarero trajoida, Violeta estaba tan distraida que soltó sus cubiertos. “Come tú
primero, necesito ir al ba?o”.
En el ba?o empezó a echarse agua fría en cara hasta que se sintió más tranqu. Se quedó
mirándose en el espejo durante un rato antes de secarse con papel sanitario.
Justo cuando estaba a punto de salir del ba?o, una mano se extendió de repente y arrastró hacia un
lado.
Exclusive content ? by N?(v)el/Dr/ama.Org.
Violeta se asustó y quiso gritar, pero otra persona le tapó boca, y no pudo hacer ningún ruido.
Sus ojos se agrandaron, y con ellos vio los rasgos marcados del hombre y sus ojos oscuros y
profundos.
?Era Rafael!