Capítulo 13
Capítulo 13
Violeta sospechaba que estaba alucinando.
Levantó cabeza, mirando fijamente a Rafael, mirando fijamente cómo él fumaba su cigarro hasta el
corcho, sin darse cuenta que se podía quemar.
Los ojos profundos y serenos de Rafael atrapaban, un deseo oscuro se arremolinaba en lo más
profundo de sus ojos.
Durante cena de esa tarde, apenas pudo resistirse a e…
De lo contrario, él, que siempre pone el trabajo en primer lugar, no habría rechazado una cita tan
importante para ir a un club a beber.
La mano de e era suave, tan delicada que parecía que no tenía huesos,o un manantial
tranquilo en palma de su
mano.
Simplemente sosteniénd así, parecíao si hubiera sido hechizado, deseando toma y hacer el
amor con e en cada rincón de habitación. No podía creer cuánto deseaba.
Rafael se inclinó ligeramente hacia adnte, “?Respóndeme!”
Violeta, sobresaltada por su repentina exigencia, retiró rápidamente su mano y respondió por instinto,
“Diría que no…”
“La hija mayor de Alonso, cuya madre biológica fue llevada al suicidio por amante de su padre, fue
expulsada de su casa a los 8 a?os y desde entonces ha dependido de su abu. Hace un a?o, su
abu fue hospitalizada por insuficiencia cardíaca y cada mes necesita pagar una cantidad de gastos
médicos que exceden sus posibilidades económicas.”
“?Me has estado investigando?”
Violeta, después de escuchar sus pbras, lo miró con los ojos bien abiertos.
Rafael entrecerró los ojos, sus dedos rozaban ligeramente su muslo, habló lentamente, “Si estás
conmigo, no tendrás que venir a lugareso éste para sonreír forzadamente, y no tendrás que
humirte ante tu madrastra para conseguir dinero.” “No todo el mundo puede hacer que yo hable. Hay
muchas mujeres que están dispuestas a calentar mi cama, esta es una oportunidad que otras
desearían y no pueden tener.”
Calentar su cama…
C0pyright ? 2024 N?v)(elDrama.Org.
Esa frase resonaba en sus oídos.
La arrogancia en sus ojos no era en lo más mínimo deslumbrante para Violeta.
Recordó aque noche inesperada, después de lo cual él también le había dado un fajo de billetes,
como si en sus ojos e fuera una mujer que podía serprada con dinero.
?No era tan barata!
“?No!” No necesitó pensarlo dos veces para rechazar su propuesta.
Violeta se levantó con su bandeja, bajos luces brintes, sus ojos eran aún más brintes, “Sr.
Castillo, ?he terminado de
servir su bebida!”
Habiendo cumplido con sus deberes de servicio, no quería escuchar una pbra más de él. Se dio
vuelta y salió de habitación con bandeja en mano.
La puerta se abrió, y gente de fuera casi se cae al entrar.
= 5 8 1 2 9 2 5 2 2 2
Antonio parecía avergonzado, miró alrededor y tosió ligeramente con su pu?o en boca.
Violeta se fue rápidamente.
Al ve desaparecer en un abrir y cerrar de ojos, Antonio entró a s y se sentó a sudo, “Rafael,
?vas a deja ir así?”
Rafael levantó su vaso, agitando los cubitos de hielo que flotaban en su interior.
Aquel par de ojos obstinados y brintes parecían hacer que inclusos luces de habitación
palidecieran enparación.
Levantó silenciosamente su vaso hacia Antonio, luego lo llevó a susbios y tomó un sorbo.
El hielo crujía en su boca, y su risa era encantadora, “El sexo siempre es mejor cuando ambos lo
desean.”
Antonio estaba sorprendido, nunca había visto esa faceta de él en todos los a?os que lo conocía.
Involuntariamente se movió un poco hacia undo, sintiendo que todass facetas salvajes que Rafael
había reprimido a lorgo de los a?os parecían haber sido sacados a luz después de aque
noche…
Violeta aún no sabía que había despertado a un animal que siempre había estado durmiendo,
esperando a una presa que lo pudiera satisfacer.