Capítulo 49
Capítulo 49 – Cuéntanos tu victoria
All text ? N?velD(r)a''ma.Org.
Jonathan sonrió, –Habrá máspensaciones en el futuro si tenemos oportunidad.
El viejo Henry no dijo nada más porque no quería ofender a Jonathan. Sonrió y dijo: – Se?or Brown,
gracias. ?Puede irse si tiene otras cosas que atender!
Jonathan asintió y se fue con Gloria. Los discursos seguían en el local. El viejo Henry estaba un poco
decepcionado por salida de estas dos personas, que habían causado sensación allí.
Todavía quería más información explosiva sobre ellos dos. Y pensó en seguir su historia desde los
medios deunicación.
Los dos volvieron a su coche. Jonathan abrió puerta del coche para que Gloria se sentara.
No fue hasta que Jonathan entró y cerró puerta que Gloria preguntó: –El banquete ya ha terminado.
?Cuándo vas a apr?
– Vamos a esperar hasta que te divorcies. Todavía tengo que arrer algunas cosas, pero no será
demasiado tarde.
Gloria asintió sin preguntar más.
Pensó que su cooperación con Jonathan estaba a punto de terminar después de esto.
En el futuro, no tendría más conexiones con Jordi.
Por fin podía vivir su propia vida.
– ?Tienes hambre? ?Vamos aer algo? – Jonathan arrancó el motor y miró.
Gloria negó con cabeza. – No, gracias. ?Quiero marcharme y descansar!
Aunque decidida y tranqu, el cansancio era palpable en su rostro.
Tal vez, aún le costaría dejar devoción de tantos a?os.
Jonathan no hizo más preguntas y condujo el coche hasta su casa a petición de e.
El teléfono móvil sonó de repente, perforando el tranquilo ambiente del coche. Gloria miró panta y
cogió el teléfono. Sin har, escuchó voz ansiosa al otrodo.
–Gloria, ?Cómo te encuentras por ahora? ?Acaso el banquete ya haenzado? Maldita sea, hemos
tenido un idente de auto aquí. ?Me he perdido tu espectáculo!
– ?idente de autos? – Gloria parecía nerviosa—. ?Estás bien?
Jonathan revisó a Gloria y redujo velocidad del coche. Si e lo necesitaba, él estaba listo para
lleva al lugar de los hechos.
–––Está bien. El que nos golpeó era un borracho. Conducía cons manos inestables y con el
acelerador a fondo. También está bien, pero se lo ha llevado policía. Pero nuestro coche está muy
golpeado en parte trasera y chocó fuertemente contra un árbol en parte dntera. El coche está
destrozado. Pero no te preocupes, todos están a salvo.
Gloria dio un suspiro de alivio, mientras voz ansiosa de Nidia volvía a sonar en sus oídos: – Ya
estamos en los suburbios. Ya hemos mado a un coche para que nos recoja. Puede que se retrase.
?Cómo te encuentras ahora? ?Lo has anunciado? ?Puedes esperar hasta que vayamos? Quiero oírte
anunciarlo en el acto.
Al oí har con vigoroso interés, Gloria supo que estaría bien. Entonces sonrió y dijo: – No hace
falta que vengas. ?Ya hemos dejado el banquete!
– ?Mierda? ?Llegué demasiado tarde?
–Sí, todo está resuelto y no tienes que venir.
– ?Qué? – Nidia se sintió muy apenada–. ?Dios mío! ?No he visto tu buen espectáculo! ?Tienes que
compensarme por esto!
– Bueno, te invitaré a cenar otro día.
– ?Quiero una cena casera de tu parte!
– No hay problema.
Nidia se alegró de oír eso, pero al momento siguiente, siguió preguntando: –Entonces, Gloria, ?Estás
realmente divorciada? ?Me estás ocultando verdad únicamente para tranquilizarme?
– ?Qué? ro que es verdad. Ma?ana lo verás en prensa.
Nidia frunció el ce?o, sin embargo, pensando que Gloria no debía haberle mentido, asintió y
respondió: – De acuerdo. Confiaré en ti. ?Dónde estás ahora? Vamos, ?Hagamos una fiesta esta
noche! Cuéntanos tu victoria de hoy.