Capítulo 43
Capítulo 43 – No hay vuelta atrás
Todo el mundo sabía que Jonathan era némesis de Jordi.
Gloria sonrió. – Ahora puedes marme se?orita White.
La sonrisa del se?or Phillips se congeló en su rostro. Pareció darse cuenta de algo y dijo sorprendido:
–Se?ora... no, se?orita White, usted...
Jonathan sonrió. – ?Se han divorciado!
El se?or Phillips estaba muy conmocionado.
El matrimonio Collins estaba muy unido, ?No es así? ?Por qué se divorciaron de repente?
Cuando quiso seguir preguntando, Jonathan abrió boca. Por favor, discúlpeme. ?Tengo otra cosa
que hacer!
Un rastro de decepción cruzó por los ojos del se?or Phillips. Gloria se fue con Jonathan.
Jonathan miró fijamente a Gloria. — ?El Se?or Phillips es un bocazas! La noticia de su divorcio se
difundirá pronto.
Gloria levantós cejas. Se volvió para mirar a Jonathan. –Se?or Brown, ?Cómo sabe que ese es mi
propósito?
Content protected by N?v/el(D)rama.Org.
Jonathan esbozó una leve sonrisa. – ?Porque somos amigos íntimos!
No fue difícil para Jonathan adivinar sus intenciones. Si no hubiera tenido intención de difundir
noticia de su divorcio con Jordi, no le habría pedido a Jonathan, un hombre poderoso y rico, que
trajera a fiesta.
Jonathan brindó con Gloria, con los ojos llenos de sonrisas. —No creo que pueda funcionar. Jordi
incluso trae a áng. Demuestra que tiene ms intenciones.
A los ojos de los demás, Jonathan y Gloria haban alegremente. Jordi miraba sus figuras, con ojos
agudos.
Gloria tomó un sorbo de champán con elegancia. –Eso no es de mi incumbencia. ?Solo quiero el
divorcio!
No podía sentirse tranqu hasta que no tuviera el certificado de divorcio.
Jonathan curvó losbios. –Eso es fácil.
Gloria frunció losbios sin más pbras.
La fiesta era muy interesante. Todass miradas se deszaban.
La aparición del viejo Henry Murray mó atención de todos.
Den Murray, el hijo mayor del viejo Henry Murray y con más de cuarenta a?os, sostenia el
micrófono.
Sonrió a todos. – ?Gracias por asistir a fiesta de cumplea?os de mi padre! No voy a perder el
tiempo con los preliminares. Hoy vamos a jugar un nuevo juego.
La multitud estaba interesada. Era una fiesta especial. En los a?os anteriores, fiesta era smente
una ocasión en que los empresarios entaban conversaciones y establecían asociaciones.
Este a?o, no smente vieron un gran espectáculo, sino que incluso se involucraron en un nuevo
juego.
Jonathan se situó en el centro. Miró atentamente a Gloria. – ?Crees que es mi idea?
– ?Sí? – Gloria lo escudri?ó con desconfianza. Como hombre astuto, Jonathan no hacías cosas por
nada. ?Qué quería decir con eso?
Al momento siguiente, pareció sorprendida. — Tú...
Jonathan estaba sonriendo. — Eres inteligente. No necesito gastar mi aliento en absoluto.
Gloria no habló.
Apretó losbios. Parecía que él estaba detrás. Empezó a preocuparse de que pudiera causar muchos
traumas a abu.
Gloria estaba indecisa.
Le entregó el vaso y susurró: – Disculpe, pero tengo que ir al ba?o.
Los ojos de Jonathan estaban te?idos de sutiles emociones.
– No hay vuelta atrás, ya que hemos llegado a esto. El resultado es el que quieres, ?No?