Capítulo 729
La fiesta de fin de a?o estaba repleta de gente vestida con sus mejores gs, luciendo vestidos de
noche de todo tipo.
El atuendo de Amelia lucía un poco sencillo, pero al menos era un vestido y no desentonaba
demasiado entre multitud.
Después de un breve momento de vión, Amelia se tranquilizó rápidamente.
Apenas Dorian llegó a puerta del salón de fiesta de fin de a?o, algunos invitados lo detuvieron
para
char.
Amelia, llevando de mano a Serena, caminaba un poco detrás de él.
Para evitar mar demasiado atención al entrar juntos al salón, decidió evitar que Dorian llevara a
Serena en brazos, sino que llevaba de mano e misma. Dorian estaba atendiendo una mada y
se adntó un poco, con intención de voltear a ves, pero al girarse fue interceptado por los
invitados que acababan de llegar: Escuchó un “Sr. Ferrer” y varias personas se acercaron a él sin
notar a Amelia y Serena, que iban un poco rezagadas.
Amelia prefería no ser el centro de atención. Miró a través de gente hacia Dorian y se?aló hacia el
salón, luego, llevando a Serena de mano, se desvió del grupo que se había acercado y entraron al
salón.
Yael estaba dentro del salón saludando a los invitados. Al ver a Amelia con Serena, se acercó con una
sonrisa y dijo: “Srta. Soto, ?ya llegaron? ?Y el Sr. Ferrer?”
E se?aló hacia Dorian, que estaba en entrada: “Está afuera.”
Yael también miró hacia puerta y finalmente se rjó sonriendo: “Gracias, Srta. Soto.”
“No hay de qué,” respondió Amelia con una sonrisa. Luego preguntó: “?Qué pasa con Frida?”
Yael mantuvo su sonrisa amable: “Nada malo, estamos bien.”
Ambos parecían grandes actores.
“?En serio?” Amelia sonrió. “Pensé que habían discutido. Parece que me preocupé de más.”
“No ocurrió tal cosa,” dijo Yael, aun sonriendo y se?ndo hacia zona de buffet. “Allí está el área de
comida, con asientos para descansar. Puede llevar a Serena a sentarse un rato. Tenemos menú
infantil con los ingredientes más frescos, sin aditivos. Puede estar tranqu al dárselo a ni?a.”
Amelia asintió: “Está bien, gracias Sr. Yael.”
Se dispuso a llevar a Serena a esa área, pero se detuvo y se volteó hacia el asistente, diciéndole en
voz baja: “Sr. Yael, Frida es hermosa y tiene un carácter encantador. Muchos admiran y no le faltan
los pretendientes, incluso algunos muy destacados. Si usted también aprecia, no estaría mal que se
adntara para no arrepentirse más tarde.”
Yael simplemente sonrió ligeramente: “Entonces deséele suerte de mi parte.”
Amelia sonrió levemente y sin decir más, llevó a Serena hacia el buffet.
Carolina acababa de coger una copa de vino suave del bar, al levantar vista vio a Amelia llevando
de mano a Serena hacia e. Se detuvo por un instante y de forma instintiva miró alrededor, sin ver
a Dorian, frunció el ce?o levemente.
10:42
Capitulo 729
Amelia alzó vista y vio a Carolina sosteniendo su bebida y frunciendo el ce?o hacia e.
Con una mirada de extra?eza, Amelia le sonrió cortésmente y asintió con cabeza, llevando a Serena
a pasar por sudo.
La mirada escrutadora de Carolina se intensificó.
No había pasado por alto el desconcierto en los ojos de Amelia,o si no conociera en absoluto.
Recordaba que cuando Amelia se había encontrado con Eduardo Ferrer en cafetería de empresa,
había tenido esa misma mirada de extra?eza.
Recordó que Cintia Ferrer había mencionado su sospecha de que Amelia podría ser una impostora,
sin poder evitarlo, se giró y siguió a Amelia.
Amelia estaba en zona deida para ni?os frente al mostrador de antojitos, escogiendo algo para
Serena, cuando volvió cabeza y vio a Carolina, quien mantenía pose con que había estado
observando mientras sostenía una copa de vino, pero ahora. su mirada parecía llevar un toque
pensativo y evaluador.
This text is ? N?velDrama/.Org.
No pudo evitar sonreírle: “H, ?puedo ayudarle en algo?”
Carolina devolvió sonrisa con un leve movimiento de cabeza: “No, todo bien.”
Amelia también sonrió brevemente, sin decir más, se inclinó para preguntarle a Serena qué le gustaría
comer.
Pero atención de Serena ya había sido capturada porpleto por presencia de esa hermosa
se?orita que observaba a su mamá.
Con los ojos bien abiertos, mez de curiosidad y caut, observaba a Carolina, mientras su manita
se aferraba protectoramente al borde del vestido de Amelia.
Carolina echó un vistazo a Serena, luego a Amelia, y con una sonrisa le preguntó: “?Amelia?”
No se sorprendió de que e supiera su nombre; por forma en que había examinado antes, podía
adivinar que quizá conocía.
Asintió con naturalidad: “Sí.” Luego preguntó: “?Y usted es…?”
Después de preguntar, se disculpó de inmediàto: “Lo siento, tuve una lesión en cabeza hace tiempo
y olvidé muchas cosas del pasado, no recuerdo bien a algunas personas.”
Carolina sonrió con una leve bu en susbios,o si no tomara en serio amnesia que Amelia
mencionaba.
Amelia podía percibir ramente que esa chica parecia menosprecia de alguna manera.
No sabía qué había hecho en el pasado, pero parecía que una tras otra,s personas no respetaban
mucho.
“Disculpa, pensé que te había confundido con alguien más.” Carolina finalmente dijo, todavía
sonriendo y con cortesía, “Amelia era una buena amiga mía, pero siento que tú no ereso e.”