Capítulo 690
Ese día, al escuchar que Otto había visto a Amelia en el Hotel El Tesoro, e no tardó en intentar
averiguarlo por su cuenta, peroo no era parte dei personal del hotel y no tenía conexiones, no
estaba autorizada para revisars cámaras de seguridad y confirmar si era cierto, ni había tenido
oportunidad de encontrar a esa persona que supuestamente se parecía a Amelia.
No tuvo más remédio que recurrir a una agencia de detectives.
Para su sorpresa, antes de que agencia de detectives pudiera entregarle los resultados, escuchó a
otra persona preguntar si Amelia había regresado.
Ese tipo de preguntas no surgen de nada.
Si alguien hace de repente, es porque seguramente escuchó algo o vio algo.
Pero ahora Dalia evitabao a peste y no podía usa para indagar más.
Viendo que Dalia ignoraba con el rostro frío, e aun así sonrió educadamente y explicó: “Solo
estaba pasando por aquí, no estaba mirando panta de tuputadora a propósito.”
La gente ya había sido desgastada pors tácticas invisibles de Dorian y ya no tenía arrogancia y el
desenfado de cuando recién llegó.
Dalia respondió con un frío “Ah“, sin voltear ni volver a abrir interfaz de chat de WhatsApp.
Fabiana, incapaz de soportar ansiedad, sonrió y continuó conversación: “?Cómo que tu amiga de
repente preguntó por Amelia? ?No será que se encontró con e?”
Dalia se volteó miránd con desdén: “?Qué tiene que ver contigo?”
“Solo me preocupò por Amelia, espero que regrese pronto.” La voz de Fabiana se debilitó, luciendo
compungida.
“Yo creo que lo que deseas es que e se muera pronto.” Dalia era directa y no tenía pelos en
lengua.
La boca de Fabiana se abrió sin pbras, con una expresión herida pero pacífica, sin querer discutir
con e.
Un colega masculino aldo no pudo soportarlo más y salió en defensa de Fabiana: “Dalia, no seas
tan dura.”
“?Qué pasa? ?E puede hacer lo que quiera y yo no puedo decir nada?” Dalia replicó de inmediato,
“Después de haber causado tanto da?o, aún viene aquí con su teatro. Apuesto a que lo que le
preocupa es que persona no esté bien
muerta.”
El colega, mado Juan, se tensó: “Dalia, no se pueden decir esas cosas a ligera, hay
consecuencias legales por har sin pruebas. Si Fabiana hubiera hecho algo, ya estaría detenida
como Héctor, no estaría aqui así.”
“Juan, creo que te cegó su belleza.” Dalia también se enfrió, “Que no esté detenida no significa que
sea inocente, tal vez es ques pruebas son difíciles de encontrar.”
Juan se puso aún más incómodo y justo cuando iba a har, Fabiana intervino para calmars aguas:
“Ya está, no peleen por mí, no arruinen rción entre colegas. Dalia era amiga de Amelia y entiendo
cómo se siente. También estoy muy triste.”
Después de decir esto, asintió disculpándose con ambos y se marchó.
“Se hace victima bastante bien.” Daliaentó con sarcasmo, “Antes era tan arrogante y ahora se
las da de pobre
víctima…”
“Ya basta.” Juan, cansado de escuchar, defendió de nuevo a Fabiana.
Dalia quería seguir discutiendo, pero una colega sentada a sudo, temiendo que volvieran a pelear,
rápidamente tomó un dise?o de aldo para preguntarle sobre su trabajo y así interrumpi.
Dalia no tuvo más remedio que volver a concentrarse en su trabajo.
Tan prontoo Fabiana salió del Estudio Esencia–Rufino, su expresión cambió, tomó su teléfono
para hacer una
17-06
mada, pero su celr sonó primero.
Era agencia de detectives.
?H?” Fabiana contestó.
“Se?ora, hemos investigado todo y no hemos encontrado ningún video de vigncia del punto y
momento especificados.” La voz al otrodo del teléfono reportó diligentemente apenas se estableció
launicación.
Fabiana frunció el ce?o: “?Cómo que no hay? Pero si es el pasillo del hotel, todo el pasillo tiene
cámaras de seguridad, ?y qué hay de los ascensores?”
La agencia de detectives explicó: “Así es. Las cámaras del hotel se depusieron justo esos días,
no captaron
nada.
Fabiana, sin pensarlo dos veces, exmó: “?Imposible! ?Qué coincidencia tan rara!”
“Realmente se da?aron, lo confirmamos personalmente. Incluso buscamos un equipo tico para
intentar arres, y eso nos tomó más tiempo, pero de verdad no hay grabación de cámara de
vigncia de fecha y hora que mencionas Ya le envié el informe y capturas de panta a su correo
electrónico, écheles un vistazo y luego hamos por teléfono si tiene alguna duda.”
Tras decir esto, colgaron mada.
i
E abrió bandeja de entrada en su teléfono y, efectivamente, allí estaba el informe que le habían
enviado.
Después de revisar toda información, tanto des cámaras da?adaso des que funcionaban,
no encontró rastro de Amelia en ninguna imagen. Tampoco su nombre aparecía en lista de
huéspedes del hotel.
Fabiana frunció el ce?o, preocupada.
En ese momento, recibió un mensaje de WhatsApp de Cintia Ferrer: “Fabiana, ?tienes un rato libre?
Vamos a cenar esta noche,”
This is from N?velDrama.Org.
Recordando que Cintia era madre de Dorian, y pensando que si Amelia tenía noticias, ?intiao
familiar no podría estar totalmente desinformada, Fabiana le respondió: “Sra. Cintia, esta noche tengo
nes, pero podríamos vernos al mediodía. Justo hoy vine a empresa y me queda de paso.”
“ro que sí.” Cintia respondió rápidamente, enviando los detalles del lugar y hora paraer
juntas.
“Perfecto, en un rato estoy ahí.“, le contestó Fabiana. “Nos vemos luego.”
En oficina del jefe en el último piso.
El “no” de Dalia enfrió un poco el fervor chismoso del grupo de chat.
Yael, que solía mantenerse en silencio en el chat, de repente intervino para recordarles: “?Chateando
en hora de trabajo? ?Ya no queremos el empleo?”
A diferencia de su habitual tono amigable y rjado, seriedad de Yael hizo que el peque?o grupo de
trabajo se cara de inmediato y nadie se atrevió a hacer másentarios.
Yael miró alrededor de oficina y vio a todos sentados rectos frente a susputadoras,s
pantas mostraban solo hojas de cálculo y reportes, sin rastro de interfaz de chat verde de
WhatsApp.
Satisfecho con curiosidad de sus colegas, Yael respiró aliviado. Si bien conocía todos los detalles
del chisme, no tenía intención de satisfacer curiosidad de nadie. Por undo, se trataba de
privacidad de Dorian y, por otro, disfrutaba del misterio que rodeaba a Amelia y Dorian, que le daba
una sensación de pertenencia y honor.
Sin embargo, su mirada se desvió hacia Dorian en oficina.
él estaba de pie frente a ventana, de espaldas a puerta, hando por teléfono.
Su figura alta y recta parecía, rjada y casual.
Amelia acababa de regresar, y Yael no entendia por qué Dorian ya había vuelto a su puesto de trabajo.
Pensó que Dorian estaría pegado a Amelia todo el tiempo.
17:06
Capitulo 690
Eva, asistente que había originado todos los rumores pero no podía proveer pruebas, también miró
secretamente hacia Yael. Pero justo cuando él se volvió, se encontró con su mirada curiosa.
Eva, incómoda, tomó rápidamente unos documentos de su escritorio y le dijo a Yael con una ligera tos:
“Sr. Yael, el Sr. Salvador del piso veinte me ha pedido una reunión de trabajo, creo que ya está aquí,
así que voy a recibirlo.”
él asintió levemente: “Adnte.”
Eva se apresuró a salir con los documentos en mano, pero antes de alcanzar zona de descanso, vio
a Amelia jugando con Serena. Sus ojos se iluminaron con sorpresa y alegría, y rápidamente se dio
vuelta para volver, se?ndo hacia zona de descanso: “Diez millones.”
Los que estaban sentados cerca y escucharon referencia entendieron inmediatamente el chiste de
que “diez millones equivale a esposa del jefe“, y no pudieron evitar asomarse para echar un vistazo.
El resto de oficina también levantó vista, curiosos por echar un vistazo hacia afuera.
Los que estaban sentados cerca de entrada ya no podían contener su curiosidad. Así que, los que
haban de trabajo seguían hando de trabajo, los que necesitaban ir al ba?o se levantaban para ir,
y los que pretendían descansar seguían fingiendo que descansaban. Uno tras otro, se levantaban con
papeles en mano, agarraban sus pa?uelos o tomaban sus vasos de agua, y se dirigían hacia zona
de descanso con una apariencia ocupada que no enga?aba a nadie.