Capítulo 681
Amelia se apoyaba con cabeza en mano, su miradapletamente fija en el rostro de Serena,
sus ojos serenos y
This content ? N?v/elDr(a)m/a.Org.
tiemos.
Dorian, aunque no veía directamente sus ojos, podía observar ramente su perfil bajo luz y cómo
miraba a Serena con una serenidad que irradiaba desde dentro.
En ese momento, Amelia parecía de antes del idente, con su corazón y ojos llenos de Serena,
con una ternura en su mirada que le pertenecía solo a e.
él hacía mucho que no veía a Amelia de esa manera, y por un momento también se quedó miránd
absorto.
E solo volvió en sí cuando sintió el cansancio en su brazo. Había estado tanto tiempo inmersa en el
mundo de Serena que por un momento se olvidó de que Dorian estaba detrás de e. Instintivamente,
se estiró para aliviar el leve dolor en su espalda, retiró mano que sostenía su cabeza y al acostarse
giró sin querer, encontrándose con los oscuros y tranquilos ojos de Dorian.
Amelia no dijo nada.
Su movimiento de girarse se congeló.
Los ojos oscuros de Dorian encontraron los suyos.
Eran ojos calmos, pero con una profundidad abismal, densos y enfocados,o el firmamento en una
noche estreda, capturando a alguien en su red, dejándolo paralizado.
“Serena… se quedó dormida“, dijo Amelia con esfuerzo, rompiendo tensión de sus miradas, aún sin
darse cuenta de que se había medio girado.
“Vale.”
Dorian respondió suavemente, pero su intensa mirada no se apartó ni un ápice de los ojos de Amelia.
E no se sentía muy capaz de sostener esa mirada.
Con cierta iodidad, frunció losbios y con cuidado intentó levantarse, apartandos sábanas. De
repente, Dorian se inclinó hacia e.
E se detuvo de golpe, sus ojos se abrieron de par en par al ver el rostro atractivo de Dorian
acercándose lentamente, su respiración se detuvo involuntariamente.
Los dedosrgos y ligeramente curvados de Dorian tocaron su frente, apartando suavemente los
mechones de cabello desordenados.
E contuvo respiración, inmóvil, sus ojos oscuros seguían instintivamente el movimiento de sus
dedos, abiertos de
par en par.
él miró un momento y, al llevar su mano a su cabello, se inclinó de repente y besó.
Las manos de Amelia, que agarrabans sábanas, se tensaron.
él no le dio tiempo a reionar; su beso se profundizó de repente, remando susbios, su lengua,
invadiendo con
fuerza.
E, consciente de que Serena dormía a sudo, no se dejó llevaro noche anterior o esa
ma?ana.
Intentó empujarlo ligeramente con palma de su mano, pero pronto Dorian entrzó sus dedos con
los de e, presionando sus manos juntas sobre cama, su beso se volvió más intenso, pa?ado
de un ronco jadeo, susbios se enredaron con habilidad, poniendo ya frágil voluntad de Amelia en
peligro.
La mano de Amelia debajo des sábanas tocó identalmente de Serena, y su razón, a punto de
sucumbir, se recuperó ligeramente.
El beso de Dorian había pasado de susbios a su cuello pálido, y e lo empujó suavemente,
recordandole con respiración entrecortada: “Serena sigue aqui.”
“Lo sé.”
Capitulo 681
La voz ronca de Dorian llegó desde detrás de su oído, y se detuvo, pero no levantó cabeza,
abrazánd fuertemente, recuperando el aliento lentamente, apretando aún más mano que estaba
entretejida con de e.
“Tengo… que levantarme y terminar el dise?o del museo de ciencias.”
Amelia también estaba ac y el hecho de que Dorian no mirara hacía sentir un poco más cómoda,
aunque su
corazón aúntía rápido.
“Vale.” Dorian respondió con voz ronca, soltando su mano levemente, “Te llevaré a un lugar.”
“?A dónde?” La atención de Amelia se desvió de inmediato, mirándolo confundida.
él solo le sonrió con calidez y sin decir ninguna pbra.
Se volteó para sentarse, tomó su teléfono de mesita de noche y mó a Marta para pedirle que
viniera a cuidar a Serena, y luego colgó el teléfono.
Se levantó y de paso ayudó a Amelia a sentarse, se inclinó para arrerle el aspecto confundido y
luego, con voz ronca, dijo:
“Vámonos.”
Amelia aún no se atrevía a mirarlo directamente a los ojos, pero confundida sobre a dónde llevaría,
asintió con timidez y se puso de pie.
él tomó mano de e y se dirigieron hacia salida, justo al llegar a puerta de entrada se
encontraron con Marta que estaba entrando.
“Serena ya se acostó, puedes cuida un momento, Amelia y yo todavía tenemos asuntos
pendientes.”
Al ver a Marta que entraba, Dorian dio instrión con calma, volviendo a su habitualpostura
serena, después de haber salido del desorden sensual de momentos antes.
Capitulo 682