Capítulo 669
Amelia inconscientemente miró al due?o de mano que sostenia.
Era un hombre mayor de rostro delgado y aspecto frágil.
Una extra?a sensación de familiaridad, mezda con un intenso deseo de alejarse, surgió de repente,
mezdos con una sensación de iodidad emocional.
Su mano, que descansaba sobre el to, se replegó inconscientemente y se quedó un poco atónita.
Eduardo estabapletamente enfocado en Serena, quien casi causa un desastre, no se percató de
Amelia.
él acababa de tomar un to para servirseida y al girarse, su visión periférica captó a peque?a
que corria hacia él y su intención de sacar un to de parte de abajo, casi instantáneamente él
colocó su mano sobre los tos para evitar que se cayeran y se agachó frunciendo el ce?o hacia
ni?a, diciendo con una reprimenda habitual
“?Por qué siempre tan desprevenida? ?No sabes que te puedesstimar si algo cae sobre ti?”
Serena tenia un miedo instintivo hacia Eduardo. Cuando él habló, e se asustó y se escondió detrás
des piernas de
Amelia.
Amelia extendió rápidamente su mano para protege, diciendo con una voz suave: “E es solo una
ni?a, si hace algo. mal, puede harle y razonar, e entenderá.”
Eduardo, con su mano sobre el to, se detuvo bruscamente incrédulo, levantó mirada hacia voz
y cuando vio ramente el rostro de Amelia, su expresión se sacudió violentamente, abriendo mucho
los ojos, miránd sorprendido.
Carolina también acababa de entrar aledor, al ver a Amelia protegiendo a Serena y a Eduardo
con una cara de shock, su paso también se detuvo.
La atención de Amelia estabapletamente en Eduardo, quien no dejaba de mira. Por su
reión, era evidente que reconocía,
Sin embargo, Serena recordó vez que Eduardo habia acusado a su madre de manera prepotente.
Aunque le temía, no pudo evitar moverse con cuidado frente a Amelia y decirle en voz baja: “No le
grites a mi mamá.”
Eduardo miró con una expresiónpleja y volvió su atención a Amelia, extendiendo una mano
temblorosa hacia e,o si quisiera tocar su brazo para confirmar que era real. Pero luego, dudoso,
detuvo su mano en el aire y le pregunto con voz ronca: “?Estás bien?”
Amelia no sabía cómo responder, reión de Eduardo confundía..
Parecia encantado con su regreso, pero al mismo tiempo le daba sensación de querer mantener
distancia, lo que resultaba contradictorio.
Carolina no se perdió confusión en los ojos de Amelia y notó que su expresión era de
desconocimiento.
No era reión de alguien que ve a un conocido.
E frunció el ce?o y dudaba, mirando hacia Eduardo.
sus
Eduardo también se percató de que algo andaba mal con Amelia y su shock lentamente se transformó
en confusión.
“?No eres Amelia?”
Preguntó,o si estuviera probando.
Mientras tanto, Sra. udia y Dorian finalmente llegaron a un acuerdo sobre el proyecto de
cboración maritima y firmaron el contrato.
Al levantarse, Sra. udia ya estaba extendiendo su mano con una sonrisa.
“Sr. Ferrer, es un cer trabajar con usted.”
Dorian también extendió su mano y sacudió de mujer cortésmente.
009
“El cer es mio.”
Dorian respondió con una sonrisa, “Le he pedido a Yael que haga otros arreglos para usted, tengo
asuntos pendientes y no podré pa?a, espero que lo entienda.”
La mujer sonrió y dijo: “Está ansioso por estar con su esposa e hija, ?verdad?”
Dorian no escondió verdad, asintiendo abiertamente: “Mi esposa aún no está muy familiarizada con
la empresa y no me siento tranquilo dejánd s.”
Al terminar, le hizo un gesto con cabeza a modo de disculpa, se giró para pedirle a Yael que
atendiera bien a Sra. udia, se despidió e y tomando su celr de mesa, salió
apresuradamente del lugar mientras marcaba el número de Amelia.
La Sra. udia observó figura apurada de Dorian y girándose hacia Yael, dijo con una sonrisa: “No
lo habria imaginado, pero tu jefe parece un hombre que realmente cuida a su esposa.”
Yael sonrió: “El Sr. Ferrer tiene muchas facetas que gente desconoce.”
Después se ocupó de pa?ar a Sra. udia hacia salida.
Dorian se dirigió directamente al ascensor, marcando el número de Amelia en su camino. No esperaba
que, aunque el teléfono sonaba, nadie respondiera.
Contentt bel0ngs to N0ve/lDra/ma.O(r)g!
Su expresión cambió de inmediato, presionó rápidamente el botón del ascensor con una mano y con
otra intentó volver a mar a Amelia, pero aun asi no hubo respuesta.
Decidió cambiar de estrategia y mó a Eva: “?Dónde están Amelia y
Serena?”