Capítulo 666
Carolina no tenía ni menor idea de qué tipo de mujer podría hacer que Dorian mostrase esa mirada,
?o tal vez, solo estaba confundida?
Llevaba a?os conociéndolo y nunca lo había visto interesado en ninguna mujer, incluso cuando
andaba más cerca de Amelia en sus tiempos de estudiantes, nunca fue algo serio, apenas un poco
más cercano que con otrospa?eros y con el tiempo incluso esa cercanía se disipó
Carolina no podia creer que un hombre que casi nunca había mostrado interés ens mujeres
cambiara de actitud de repente. No pudo evitar inclinarse sutilmente, tratando de seguir con mirada
a Dorian hacia lejania, pero no vio
nada.
Con el ce?o fruncido por confusión, giró cabeza para ver a los otros ejecutivos quepartían el
elevador.
Para su sorpresa, todos estaban igual de curiosos y asombrados, inclinándose y siguiendo mirada
de Dorian, pero al igual que e, no vieron nada.
El primero de f era el director de Expansión y el ex jefe de Carolina, Ondo.
Ondo sabía que Carolina y Dorian han sidopa?eros de se, y fue él quien contrató a
Carolina.
En aquel entonces, además de capacidadboral de Carolina, también había tenido en cuenta su
rción con Dorian. No solo porque habían sidopa?eros de secundaria, sino también porque
Cintia Ferrer habia intervenido y le habia dado su aprobación.
En aquel momento, Ondo ni siquiera sabia que Dorian ya estaba casado.
Se enteró de que Dorian se habia casado cuando ya estaba divorciado y de repente apareció una hija,
por lo que distribuyó dulces de celebración por toda empresa. En ese entonces, Dorian parecia lleno
de vigor, pero poco después, noticia de que había gastado millones de dres buscando
información sobre Amelia sacudió a todos. Al igual que mayoria en empresa, aunque no san
quién era Amelia ni cuál era su rción con Dorian, era evidente que Dorian habia cambiado desde
entonces.
? ???
Antes se sumergia en el trabajo, era decidido y eficiente, siempre al máximo rendimiento, pero luego
perdió su brillo, pareciendo distraido, incluso en reuniones importantes se perdía en sus pensamientos
ys terminaba de manera abrupta.
Los ejecutivos que habian trabajado con Dorian durante a?os notaron su cambio, paso de ser un
adicto al trabajo a alguienpletamente desanimado,
Su rostro ya no mostraba sonrisas.
Aunque antes t tampocos tenia, al menos su temperamento y su mirada eran serenos, noo en
los últimos meses, que parecíapletamente desprovisto de vida.
Y ahora, este hombre, que parecia haber perdido su vitalidad, estaba inusualmente absorto en algo,
con una ternura en su sonrisa y en su mirada que no podia ocultar.
“?El Sr. Ferrer está enamorado?”
Ondo, sabiendo que Carolina tenia algún tipo de rción con Dorian, no pudo evitar preguntar en
voz baja, “?Cuándo apareció otra persona?”
Carolina no esperaba que Ondo también pensara eso, lo miró de reojo y sin pensarlo negó: “?Cómo
podria ser posible?
El Sr. Ferrer no parece alguien que se enamore.”
“ro que no.
?Cómo podría enamorarse el Sr. Ferrer? Además, su exesposa acaba de tener problemas hace unos
meses.”
“Si ya es su exesposa, ?qué tanto cari?o podrían tenerse?
Que vuelva a enamorarse es lo más normal, el Sr. Ferrer es aún joven.”
“?Cómo no va a tener sentimientos por su exesposa, si todos hemos visto cómo ha cambiado el Sr.
Ferrer en estos
meses.”
“Tal vez ya lo superó.
El Sr. Ferrer ahora parece estar ramente enamorado, ni cuando estaba casado se le vio así.”
Los demás no pudieron evitar susurrar yenzar a discutir entre ellos.
Todos habian notado el cambio en Dorian y se lo habian guardado por demasiado tiempo, así que en
ese momento no parecian poder contenerlo más.
Carolina estaba frunciendo el ce?o, sumida en sus pensamientos sobre posibilidad de que Dorian
estuviera enamorado, cuando el centro de atención de conversación, Dorian mismo, de repente giró
la cabeza y miró hacia donde e estaba.
El bullicio cesó de repente.
En realidad, todos sabian que, dada distancia y el volumen de su cha, Dorian no podía haber oido
nada, pero cuando giró mirada, todos se estremecieron inconscientemente y enderezaron
espalda, intentando parecer naturales bajo su escrutinio.
La mirada de Dorian habia perdido ternura de antes, ahora barría con calma a multitud.
El corazón de Carolina dio un peque?o salto cuando él miró hacia su dirión, instintivamente
contuvo el aliento.
Sin embargo, mirada de Dorian no se detuvo en e ni por un segundo, rápidamente se desvió
hacia Ondo, que
estaba a sudo,
Ondo se acercó sonriente a saludar; “Sr. Ferrer.”
él asintió levemente en se?al de saludo, sin preguntar por qué estaban todos alli
Yael, que acababa de salir de oficina, vio de lejos a los ejecutivos acercándose y a Dorian, apoyado
en barandi sin moverse, así que se acercó sonriendo para explicarle: Tenemos reunión anual
de ejecutivos de los departamentos, se programó semana pasada.”
Dorian asintió levemente: “Está bien, encargate tú.”
?Era eso un indicio de que él no participaria?
Contentt bel0ngs to N0ve/lDra/ma.O(r)g!
Todos se miraron sorprendidos.
Yael también estaba sorprendido; al no ver a Dorian por ma?ana, le había enviado un mensaje
recordándole
reunión.
Había pensado que su jefe venia a participar.
Pero Dorian no ofreció más explicaciones y tras dar orden, se dio media vuelta y caminó hacia
s de descanso.
Carolina no estaba allí para reunión, sino para reportarse, al ver que Dorian se iba, lo mó
apresuradamente: “Sr. Ferrer, vine a reportarme con usted.”
él no se detuvo.
Yael, que era bueno leyendo a gente y reconocía a Carolina, sabía que e había sido transferida
de vuelta y que el departamento de expansión internacional ya había presentado un informe, asi que
sonrió y tomó pbra: “Se?orita Carolina, entrégame tus papeles de reporte y me encargare de
todo.”
“Pero…”
E frunció el ce?o, queriendo decir algo más, pero Yael interrumpió sonriendo y extendió mano
hacia e. “Dame los documentos.”
No tuvo más remedio que entregarle los papeles de reporte y los de trabajo a Yael.
“Vuelve a tusbores.”
Yael tomó los documentos. “Con reportar al departamento de personal es suficiente, si tienes alguna
duda, mi asistente se pondrá en contacto contigo.”
Capitulo 666
Tras decir eso, se dirigió hacia los otros ejecutivos, pidiéndoles que se prepararan para reunión y se
fue sin prestarle más atención a Carolina.
Cuando llegó a s de reuniones, Eduardo Ferrer también estaba allí.
No le sorprendió verlo.
En los últimos meses, con Dorian distraído de los asuntos de empresa, Eduardo, que había sido
relegado a un segundo no, había ignorados advertencias previas de Dorian y habia vuelto a
empresa.
Tal vez Dorian, debido al dolor de haber perdido a Amelia, habia perdido interés enpa?ía y no le
importaba lo que hiclera su padre.
Al principio, había restringido a Eduardo solo por Amelia. Ahora que e se habia ido, esas
restriones ya no tenían sentido.
Por eso, en los últimos meses, Eduardo, preocupado de que Dorian pudiera llevar a empresa a
ruina, empezado a frecuentar empresa con más asiduidad.
*?Así que el Sr. Ferrer no asistió a reunión otra vez?”
Al ver a Yael acercarse a presidencia, preguntó, ya acostumbrado a esa situación.
Como siempre, Yael asintió levemente, pero a diferencia de pesadez de antes, ahora estaba
tranquilo.
habia
Eduardo no notó el cambio en él; estaba sumido de nuevo en su preocupación por el estado de ánimo
persistente de su hijo, así que suspiró profundamente: “No podemos seguir asi,”
Lamentaba mucho haber interferido en rción de Dorian con Amelia y aún más haber cambiado
los tiempos de constrión por su cuenta.
Si no hubiera sido por sus decisiones unterales, Amelia no habría tenido el idente y Dorian no
estaría asi.
Yael se mantuvo respetuosamente de pie aldo, sin har, sin decirle que Amelia había regresado.
Eso no era algo que él debería hacer.