Capítulo 639
Dorian detuvo por un instante el odars sábanas y miró.
“Cuando veas, reconocerás al instante.”
This content is ? N?velDrama.Org.
Queria apostar una vez más, apostar a que no seria indiferente hacia eo con él.
Incluso el sorpresivo y alegre encuentro con Yael habia conmovido, sin embargo, hacia él había sido
lo opuesto.
Al recordar su rostro sereno y confundido al verlo por primera vez,parado con su sonrisa sincera
al ver a Yael, los ojos de Dorian se entristecieron, bajó los párpados y en silencio terminó de odar
la esquina de sábana.
Amelia ramente podia sentir el cambio en su estado de ánimo.
No sabia por qué, aunque lo v y aún le parecia un extra?o, cada mirada suya, cada gesto, parecia
revrle sus pensamientos.
Su reión entriste de manera inexplicable ys pbras para consrlo simplemente se
escaparon de susbios.
“La verdad es que ya te había visto antes. Hace un rato no fue primera vez que nos encontramos.*
Dorian miro.
“?Fue hoy en escu?”, preguntó. “?Cuando los guardias te detuvieron en entrada mientras
veías mi presentación?” Amelia se sorprendió: “?Eh? ?Tú también me viste?”
él asintió levemente: “SI. Te vi darte vuelta y salté del escenario para seguirte, pero no pude
encontrarte entre multitud.”
La sorpresa en los ojos de Amelia creció y también su disculpa: “Lo siento, no sabia eso.”
Dorian simplemente sonrió y negó con cabeza, sus ojos oscuros ya observaban tranqumente:
“?Así que cuando me viste, tampoco sentiste nada?”
E bajó un poco los párpados, evitando su mirada.
“Esa tampoco fue primera vez que nos vimos,” dijo en voz baja.
Dorian frunció el ceno ligeramente, su mirada inquisitiva se intensifico: “?Cuántas veces me has visto,
exactamente?”
Una y otra vez, pero nunca lo habia buscado.
Esa realidad era incluso más dolorosa que indiferencia que había mostrado al verlo.
Si no hubiera sido porque casualmente miró hacia entrada de escu desde el escenario, quizás
nunca hubieran tenido oportunidad de encontrarse en esta vida.
Seriano dos lineas que se cruzan brevemente para luego alejarse cada vez más en sus
respectivos mundos.
él nunca sabría que e seguia viva.
E nunca sabría que tenía un hombre y una ni?a esperánd.
Podría irse tranqu cada vez que sus caminos se cruzaban porque no sentia nada por él.
La mirada de él solo aumentaba el sentimiento de culpa en Amelia.
“He intentado encontrarte.”
Las pbras ansiosas se escaparon de nuevo mientras tomaba su teléfono, abría WhatsApp y le
mostraba panta, “Has sido tú quien me ha ignorado todo este tiempo.”
Dorian echó un vistazo a panta de su móvil y lo primero que vio fue el contacto guardadoo
“Sr. Ferrer“, luego su foto del mar al atardecer y el último mensaje que e le ha enviado: “Buenas
Sr. Ferrer, ?tendria un momento para revisar el dise?o que le envié esta tarde? Ya he hechos
modificaciones necesarias, incluyendo el corredor cultural que me pidió. Echele un vistazo y digame si
hay algo más que cambiar.”
Capitulo 639
Dorian no dijo nada.
Amelia le echo una mirada furtiva, dudo un momento con el dedo sobre panta y luego deslizó
hacia arriba hasta el principio de conversación: “Cuando me hiciste esa videomada y no pude
contestar, te respondi preguntándote qué necesitabas y dijiste que fue un error. No quise molestarte
más y solo después de que Jacinto me presionó para que meunicara contigo, tomé coraje para
enviarte un mensaje preguntando cuándo tendrias los resultados de revisión, a lo que me
respondiste que Sr. Yael me informaria cuando estuvieran listos. No sabia si te estaba molestando, asi
que no me atreví a buscarte de nuevo.”
Amelia continuó hando mientras deszaba los mensajes hacia abajo.
“En ese momento, ya no tenia ganas de seguir con el proyecto, pero luego tú apareces de nada y
me dices que esperas que le agreguemos un corredor cultural al museo de ciencias, algo asio
una s de lectura. Senti que seria una lástima abandonarlo, así que volvi a escu a tomar
medidas y redise?é los nos según tus especificaciones. Y luego, tú… dejaste de responder.” Amelia
haba con ese tono de frustración caracteristico de alguien que trabaja por cuenta ajena y no pudo
evitar expresar su opinión en voz baja, “Sé que con tu alto cargo y agenda ocupada, esprensible
que no puedas cuidar cada detalle. Pero los contratistas también somos humanos. Si no puedes
manejarlo todo, podrías delegar en tus subalternos. Esa manera tuya de darrgas puede dar
impresión equivocada de que eres distante y arrogante o que no es fácil trabajar contigo.”
Y de hecho, eso era ciertamente así.
Dorian tomó su teléfono móvil despreocupadamente, abrió WhatsApp y buscó su contacto. La foto de
perfil era idéntica a que Amelia le había mostrado.
Giró panta hacia e: “?Eres tú?”
Luego preguntó: “El otro dia te hice una videomada, ?por qué no contestaste?”
“Estaba con fiebre, durmiendo, mi teléfono lo tomó mamá del Sr. Terrén, dijo e en voz baja.
Dorian de repente soltó una risa, sin saber si sentirse frustrado o aliviado.