Capítulo 627
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Yael se acerco y le paso el celr de trabajo a Dorian.
Con un par de deslizamientos de susrgos dedos sobre panta, Dorian giró el celr hacia
Alejandro.
Los ojos de Alejandro se contrajeron y sus dedos, que sujetaban el contrato, se tensaron de repente,
arrugandos finas hojas de papel hasta formar un pliegue profundo.
Julian estaba justo detrás de él y sintió de inmediato el cambio en el aura de Alejandro. No pudo evitar
mirarlo sorprendido y luego dirigir su mirada hacia el celr que Dorian había volteado, su expresión
también cambió ligeramente.
En el teléfono aparecia última foto de trabajo de Elvia López.
E vestia unrgo abrigo dena en tono avena,binado con una bufanda dena estampada con
flores, con su cabello suelto sobre los hombros, sosteniendo unos papeles con una mano y un
boligrafo con otra, escribiendo algo con una mirada suave y serena.
Julián no pudo evitar mirar a Alejandro.
Cuando Alejandro estaba desesperado por encontrar a Elvia a través de Dorian en el centroercial,
Julián sabía que tarde o tempranos cosas seplicarian, porque Alejandro le estaba entregando a
Dorians fichas del juego.
En aquel momento, Alejandro estaba tan enfocado en encontrar a Elvia que no se preocupaba por
nada más.
Pero nunca esperó que, al final no solo no encontrara a Elvia, sino que también le entregós fichas a
Dorian.
Hoy. Alejandro simplemente estaba apostando a que Dorian estaría tan desesperado por encontrar a
Amelia que perdería razón, talo lo habia hecho el mismo en Mundo Compras.
Pero esto ya era un asunto de firmar un contrato, una transión definitiva sin vuelta atrás, no era lo
mismo que situación en el centroercial
Hace unos días, cuando Alejandro se enteró que Amelia había aceptado el proyecto del museo
cientifico del Colegio Secundario de Arbda en secreto, fue al Grupo Esencia a propósito fingiendo
que habia escuchado que Dorian habia donado un museo cientifico y que dise?adora era Elvia, trató
de perturbar el juicio de Dorian, para evitar que descubriera existencia de Amelia al volver a mesa
de negociacioneso hoy.
Aunque Alejandro despreciaba idea de usar influencia de Amelia para presionar a Dorian a
cederle el muelle, no le importaba aprovechar oportunidad y casi había conseguido el momento para
inducir a un Dorian irracional a firmar el contrato, solo faltó un poco.
Dorian ha estado a punto de firmar sin dudar, si no fuera por repentina interrupción de Yael, ya
tendría el muelle.
Un leve sentimiento de arrepentimiento cruzó mente de Alejandro.
Pero en su rostro, mantuvo una expresión calmada mientras lo miraba. “Aunque ciertargente estoy
buscando a esal mujer, e no es tan importanteo para que yo renuncie a un muelle.”
Alejandro dijo eso con una leve sonrisa, sus ojos oscuros todavia fijos en Dorian. ?Está seguro que
puede permitirse tal apuesta, Sr. Ferrer?”
Dorian también lo miró con calma, sin decir una pbra.
No podia estar seguro de cuánto valia esa mujer mada Elvia para Alejandro.
Pero era bien sabido que el habia gastado diez millones en búsqueda de Amelia.
Erao si jugara cons cartas a vista, mientras que Alejandro mantenía sus cartas ocultas.
Sin embargo, en el juego de cartas, cuando situación no es equitativa, no solo hay que seguirs
res del juego.
Tambien podia… ?voltear mesal
“Sr. Terren,” Doriannzo el contrato sobre mesa, “mi mujer nunca serà una ficha en mi mesa de
negociaciones, es una persona, no una mercancía.”
Capitulo 627
Chando, se puso de pie, mirando desde arriba con una actitud condescendiente hacia él “Hay un
dicho que reza ‘primero cortesía, luego fuerza‘. Ya que no le interesa hacerme un favor, no se
sorprenda si dejo de ser cortés.”
Terminando su frase, levantó mano y se?aló hacia el exterior del barco, de repente, por escalera
lateral, un grupo de Jóvenes vestidos a moda empezó a subir a bordo.
Julián también los vio, su expresión cambio ligeramente y su mirada se dirigio instintivamente hacia
Alejandro.
Alejandro, por su parte, echo un vistazo tranquilo hacia escalerateral, su rostro tan impasible
como siempre, luego se volvió hacia Dorian, “Piensa abordar el barco a fuerza? Podría mar a
policia.”
“Usted no ha establecido que no se puedaprar un boleto para abordar,” dijo Dorian girándose y
apoyando ambas manos en mesarga, inclinándose ligeramente hacia adnte, mirando a
Alejandro, “No se preocupe, Sr. Terrén, ellos vienen a traerle dinero. Comprar un boleto para subir es
completamente legal y legitimo.”
Alejandro echó un vistazo hacia entrada, donde los hombres jóvenes y robustos estaban pasando
uno por uno después de mostrar sus boletos.
*Si usted no quiere revr verdad, no tengo otra opción que mandar a gente a buscar
meticulosamente,” Dorian seguia con su vista fija en él, “De todos modos, este barco no va a irse en
un buen rato.”
Losbios de Alejandro se curvaron en una sonrisa leve, apenas perceptible, sin se?ales de enojo,
sino más bien con un toque de resignación que no esperaba.
Había pensado que, al darse cuenta des pistas de existencia de Amelia, Dorian perderia
paciencia y actuaria irracionalmente, de hecho hubo un breve momento en que lo hizo, pero
lamentablemente su racionalidad y calma regresaron demasiado rápido, reduciendo brecha de
tiempo que Alejandro tenía.
Alejandronzó una mirada a Yael, quien habia llegado a tiempo para interceder, entendiendo por qué
Dorian mantenia a sudo a ese hombre que no parecia particrmente astuto.
La astucia de Dorian era suficiente, no necesitaba un subalterno demasiado sagaz. Tener un asistente
que normalmente parecia demasiado preocupado y atento no solo le ayudaba a manejar los asuntos
meticulosamente, sino que también podía ser conveniente para entorpecers cosas cuando fuera
necesario.
“Sr. Ferrer,” actitud de Alejandro finalmente se suavizo. “?Dónde está e?”
Su “e” se refería a Elvia.
Yael no pudo evitar mirar preocupado a Dorian.
Encontrar esa foto fue dificil, parece que Elvia sabía que Alejandro estaba buscando, ya que el dia
que se encontraron en el centroercial, e presentó su renuncia y desapareció sin dejar rastro.
Dorian no había revdo esa carta bajo manga.
él también lo miraba fijamente, devolviéndole pregunta, “?Dónde está e?”
Pero Alejandro era igual de astuto, dedujo que Dorian solo tenia un cincuenta por ciento de
probabilidades de conocer el paradero de Elvia, ya que habia jugado esa carta en ese momento.
Por lo tanto, también retuvo carta de Ame, “Ha tú primero.”
No habia revdo explicitamente que Amelia seguía con vida y que estaba en sus manos.
Aunque Dorian había arredo que su gente subiera al barco, era el barco de Alejandro y si
encontraban algo o no, no era algo que Dorian pudiera decidir.
Elvia también era única posibilidad de que Dorian encontrara a Amelia, asi que también mantuvo su
juego a espera. “?Tú primero!”
Y así, situación volvió a quedar en punto muerto.
Dorian no perdió más tiempo en negociaciones.
Dos personas igualmente astutas en una mesa de negociaciones era una bata de desgasterga y
agotadora, él no tenia ni el tiempo ni inclinación para eso.
Así que se dio media vuelta para irse.
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Capitulo 627
“Sr. Ferrer, ?cómo es posible que en estos tiempos una persona no pueda contactar a su familia?”
Al llegar a puerta,s pbras de Alejandro resonaron detrás de él.
Dorian detuvo levemente en su paso.
Yael miró preocupado hacia su jefe.
El significado de Alejandro era ambiguo: Amelia podia no estar viva, o bien, no queria contactar a
Dorian.
Cualquiera que fuera realidad, seria dolorosa para él.
A pesar de que ambos habian estado enfrascados en una bata tensa de ida y vuelta, Alejandro
había mostrado una certeza de que Amelia estaba en sus manos.
Pero ahora, esa frase hacía que Yael dudara de nuevo.
Eso no descartaba posibilidad de que Alejandro hubiese falseado verdad deliberadamente para
enga?ar a Dorian y hacerle firmar el contrato de transferencia del muelle, en aquel momento él ha
perdido toda razón.
Dorian no se volvió, ni respondió, simplemente alzó vista hacia el vasto océano más allá de
cubierta, con voz profunda ordenó a Yael, “Proyecta foto de Amelia en gran panta de
cubierta, pide pistas a toda tripción, ?quien encuentre recibirá una rpensa enorme!”
“Entendido,” respondió Yael en voz baja, luego se apresuro a salir a cumplir con